Inari: Diosa de la Fertilidad en la Mitología Japonesa

En Japón, el sintoísmo naturalista y el budismo zen coexisten en armonía, compartiendo templos, ritos, fieles y divinidades. Dentro de este rico tapiz cultural, Inari destaca como la diosa del arroz y la fertilidad.

Puerta de entrada al santuario Fushimi Inari Taisha.

El Sintoísmo y la Convivencia Religiosa en Japón

El sintoísmo es la religión autóctona de Japón, en oposición al budismo, que llegó desde China, introducido por un embajador coreano en el año 552. Tiene su base en las creencias animistas de la Prehistoria, basadas en unas entidades llamadas kami. Los kami son dioses o espíritus asociados a todo elemento natural: la vegetación, los fenómenos naturales etc. El sintoísmo no está respaldado por una filosofía compleja ni tiene un decálogo de comportamiento.

La única directiva general de esta religión es que hay que vivir en armonía con la naturaleza, en armonía con los kami, respetarles, venerarles y conciliarse con ellos en caso de ofensa. Por tanto, es una religión que predica una filosofía optimista más centrada en el presente que en la otra vida. Tiene un alto componente ritualístico; hay rituales de purificación, de ofrenda y de oración, y los lugares que considera sagrados no son templos, de los cuales hay pocos, sino parajes naturales: un árbol especialmente grande, rocas etc. Sus centros de culto están en Izumo (pref. Shimane) y en Ise (pref.

Incluso con la llegada del budismo desde China a mediados del siglo VI, ambas religiones han convivido en armonía. Ambas han estado presentes durante toda la historia del país nipón y, aunque dependiendo de la época una ha tenido más prevalencia que la otra, no han estado enfrentadas. Ha habido épocas en la historia de Japón, además, donde se han introducido otras religiones foráneas. Por poner dos de los ejemplos más relevantes, el cristianismo gozó de cierto éxito durante lo que se conoce como el Siglo Ibérico (1543-1643), aunque en este caso la introducción de una religión monoteísta sí que entró en conflicto con las religiones ya presentes en el archipiélago, especialmente con las sectas budistas.

¿Quién es Inari?

En el Volumen I del Kojiki, se detallan las historias de las deidades principales y se nombran brevemente una ingente cantidad de dioses menores, muchos de los cuales evolucionarán en siglos posteriores hasta convertirse en entidades sintoístas de gran fama tales como Inari (diosa del arroz y de la fertilidad), Raijin (dios del trueno), Fûjin (dios del viento) …

Inari, en Fushimi, descansa en el distrito al suroeste de la ciudad. Frente a la salida de su pequeña estación de tren, comienza la subida al cercano santuario shinto que trepa por la colina del mismo nombre. Por amplias escalinatas de piedra se entra a través de varios torii, grandes y vistosos. Luego se continúa colina arriba por una senda forestal con originales tramos-túnel cerrados por cientos de torii más pequeños, lo más llamativo del lugar, que se adentra en el bosque hasta la propia cima del monte sagrado, ramificada en caminos secundarios y plagada de pequeños altares de oración y descanso.

El término kami significa «el que se encuentra en alto» o simplemente «divino», por lo que estamos hablando de dioses y diosas. Es imposible enumerar a todos los kami existentes, ¡ya que hay infinitos! Sin embargo, aquí tienes una descripción general de los dioses mayores y menores del sintoísmo:

Inari Ōkami: El Dios del Arroz y la Abundancia en la Mitología Japonesa

Tabla de Kamis Importantes

Nombre Función
Hachiman Dios de la guerra y protector del pueblo japonés
Omoikane Dios de la inteligencia y la reflexión
Inari Dios del arroz y la fertilidad
Saruta-Hiko Kami que dirige a los demás kami terrestres y guardián del puente del cielo
Kagutsuchi Kami del fuego
Ryujin Dragón, dios de los mares
Raijin Dios de los rayos, truenos y relámpagos
Fujin Dios del viento
Tenjin Dios de la erudición
Futsunushi Dios de las espadas
Kikuri-Hime Diosa de la protección
Ame-no-Uzume Diosa del amanecer y el regocijo
Kushinada-Hime Diosa del arroz y esposa de Susanoo
Toyotama-Hime Madre del primer emperador, Jimmu
Uke-Mochi Diosa de la comida
Amatsu-Mikaboshi Uno o más kami que representan el mal
Enma-ō Rey del Infierno

El Culto a Inari

Inari descansa en el distrito al suroeste de la ciudad. Frente a la salida de su pequeña estación de tren, comienza la subida al cercano santuario shinto que trepa por la colina del mismo nombre. Por amplias escalinatas de piedra se entra a través de varios torii, grandes y vistosos. Luego se continúa colina arriba por una senda forestal con originales tramos-túnel cerrados por cientos de torii más pequeños, lo más llamativo del lugar, que se adentra en el bosque hasta la propia cima del monte sagrado, ramificada en caminos secundarios y plagada de pequeños altares de oración y descanso.

Santuario de Inari.

Los santuarios dedicados a Inari son fácilmente reconocibles por las numerosas estatuas de zorros (kitsune), considerados sus mensajeros. Estos zorros a menudo llevan una llave en la boca, que simboliza la llave del granero de arroz.

Significado Cultural e Iconografía

La importancia de Inari en la cultura japonesa es innegable. Como deidad del arroz, la fertilidad, la prosperidad y el éxito, Inari es venerada tanto por agricultores como por comerciantes y empresarios. Su influencia se extiende a lo largo de la historia japonesa, y su culto sigue siendo una parte integral de la vida cotidiana de muchas personas.

La figura de Inari, aunque a menudo representada de diversas formas, siempre está ligada a la abundancia y la prosperidad. Los zorros, sus mensajeros, no solo protegen los santuarios, sino que también simbolizan la astucia y la inteligencia, cualidades valoradas en el mundo de los negocios.

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