Rulo y la Contrabanda: Una Historia de Rock, Contrabando y Verdad

La historia de Raúl Gutiérrez, conocido como Rulo, es una narrativa fascinante en el mundo del rock español. Desde sus inicios con La Fuga hasta su consolidación con Rulo y la Contrabanda, su trayectoria está marcada por la autenticidad, la reinvención y una conexión profunda con su público. El próximo 10 de noviembre, los seguidores de este músico podrán adentrarse aún más en su vida con el lanzamiento del libro «Tres acordes y la verdad».

Raúl Gutiérrez, fotografiado tras grabar el acústico.

Los Inicios y la Esencia de La Fuga

La esencia de La Fuga, una banda que marcó la historia del rock alternativo español, siempre estuvo ligada a la voz y el talento de Rulo. Una manera especial de hacer música, que no se ha perdido con el paso de los años ni con la refundación de una banda, que sigue intacta en el corazón de muchos leoneses. La banda sonora de esos años, 'Dentro de una canción', recuerda tanto al ayer de La Fuga como al hoy de Rulo y la Contrabanda.

«Tres Acordes y la Verdad»: Un Relato Confesional

“Con cariño y con respeto, he contado todo lo que me pasó”, dice Raúl Gutiérrez, Rulo, el líder de la Fuga y ahora de Rulo y la Contrabanda. Lo de la verdad del título es literal.

En la guarida de Rulo: "Me fui de La Fuga porque cambiaron las reglas del juego"

Viniendo de un músico que escribe casi todo en primera persona, a lo que se refiere Rulo es a lo único de lo que no ha querido hablar en el pasado, es decir, los hechos que antecedieron a la disolución de La Fuga, una de las bandas más exitosas del rock nacional de principios de siglo.

La Disolución de La Fuga: Egos y Dinero

Se separaron en lo mejor de su carrera, cuando el grupo acababa de llenar dos Palacios de los Deportes en Madrid. Y, como dice la estadística, los problemas de los grupos son de dos naturalezas: o bien las drogas o bien la ecuación egos / dinero. En La Fuga sucedió lo segundo, como cuenta su principal compositor en “Rulo. Tres acordes y la verdad”, un libro que acaba de publicar y que viene acompañado también de la reedición de “Basado en hechos reales”, su último disco. Todo muy confesional. Además de abundantes y muy divertidas anécdotas escatológicas, en el volumen de memorias en formato entrevista que firma junto a África Egido, Rulo admite que el problema empezó “con los cheques”.

Como principal compositor del grupo, percibía el 70 por ciento de los derechos de autor, mientras que sus compañeros de la banda recibían un diez cada uno. Cuando la banda no daba ni un duro, esa situación nunca fue un problema. Cuando la banda llenaba pabellones y vendía muchos discos, empezaron los desencuentros. “Nadie en la banda me había dicho que le gustaría componer”, explica Rulo. Pero de repente sí lo deseaban. “Si otra persona lleva diez años componiendo y a ti nunca se te ha despertado esa vocación, ¿por qué lo hace ahora? Por los cheques. Y porque también les molestaba que en las entrevistas te pregunten a ti o que hables tú”, explica el músico sobre una tensión creciente que terminó por romper la banda.

“Lo más bonito que puede pasarte a los 20 o los 25 es tener un grupo. Por otro lado, no hay nada más difícil a partir de los 35 años que estar en uno, porque la gente evoluciona de distinta manera. Quizá uno anda cambiando pañales y otro está metiéndose rayas cada noche”. El cantante decide salir de la formación, pero sus tres excompañeros anuncian que siguen adelante con La Fuga. Llegaron a lanzar un disco con otro vocalista, pero sin éxito, lo cual, para Rulo, impedirá que haya una posible reunión en el futuro. “Eso es imposible. Si no hubieran seguido con el nombre, podría haber ocurrido para cerrar alguna cicatriz”, zanja en el libro.

El Nacimiento de Rulo y la Contrabanda

En 2010, comenzó su “baja por reinvención” en la que trató de dotarse de nueva identidad artística. Rulo restringía las preguntas de las entrevistas, rechazaba hablar de la disolución de La Fuga, contestar a las provocaciones incluso que había recibido desde el otro lado. Había abandonado su creación. “Mi familia me decía que no me podía ir, que las canciones eran mías, las había escrito yo. Algunos dirían que me iba para ganar dinero, pero la realidad es que lo perdí. Y tiras de estadísticas y te das cuenta de que proyectos en solitario son la excepción. Rosendo Mercado, Enrique Bunbury, Fito Cabrales y poco más. La mayoría ha vuelto a su banda madre o han visto su carrera diluirse. Si entiendes un poco sabes que asumes un riesgo que te cagas”, explica por videollamada.

El Ego y los Orígenes

El ego siempre ha tratado de controlarlo aunque no ha necesitado una vacuna. “Es difícil ser una rockstar si vienes de Reinosa (Cantabria). El origen lo marca casi todo. Hay cosas que no te puedes permitir hacer porque en el bar de abajo te pegan una colleja. Adónde vas, si eres el hijo de Tomás, el fontanero. En una ciudad grande igual te rodeas de los que te adulan o de un entorno... pero el mío era el bar de abajo. Un pueblo humilde, pequeño, y de gente noble”, explica.

En el libro aborda algunas de las constantes creativas del grupo: las noches, la luna, el alcohol. “Sí, a ver. Cuento que con 18 años, el alcohol te ayuda a salir a un escenario ante una situación de nervios e inseguridad. Pero pasamos un proceso de darnos cuenta de que llegas a beber demasiado y establecimos que antes de los conciertos ya no se bebe. Pero era como la válvula de escape, del miedo... que llega un momento que justificas el alcohol y es un error. Has tocado delante de 3.000 personas pero no lo has vivido. Si no cambias, terminas bebiendo cada vez más y tocando cada vez peor... y se va todo a la mierda”, explica. Hay algunas canciones, “cuatro”, aclara, que ya no toca por no verse representado en ellas. “Son de las primeras, y creo que han envejecido muy bien, pero me resultan infantiles y etílicas. Están escritas con 17 años”.

A La Fuga y a Rulo le han reprochado también ser unos “moñas”. “Bueno, es que cuando algo cuando algo funciona, te lo reprochan todo. Si eres un grupo fiestero, porque haces pachanga, si haces esto o lo otro... todo te lo reprochan. Nos decían que éramos un grupo para chicas como si fuera un insulto, que hay que ser machista. Es un macromachismo y el que lo diga que se lo haga mirar, porque se califica así mismo”. También les achacaban no ser suficientemente rockeros. “Ya nos lo decían con La Fuga, porque cada disco iba sonando mejor y se ve que molestaba a una parte de los fans que nos escuchase cada vez más gente. Querían el grupo para ellos. Como dice Santi (Balmes) de Love Of Lesbian, hay que sacar discos nuevos para que el anterior mole. ''Es que no sois rock'', me decían. ¿Y qué he hecho a partir de entonces? Que jamás voy a llevar la bandera de nada para poder hacer lo que yo quiera”.

El libro no ha sido un ejercicio perfecto para entenderse a sí mismo. “No, no me entiendo. Pero me respeto. Siempre digo “respeto máximo”. No estoy en guerra conmigo mismo ni con mi pasado. Más o menos me tolero y me llevo bien. Hay cosas que no me gustan de mí como la impaciencia, pero bueno, me comprendo”. Y lo bueno es el futuro. “Soy libre para hacer lo que quiera. Ante mi compañía, mi público y mis haters. Me mantengo en paz con el pasado, que siempre lo miro superguay. ¿Que quieres decirle a alguien que te gusta? Fácil: con 'Me gusta' aciertas fijo. Si es justo lo contrario, que en realidad ya no te interesa, ponle 'Tu alambre'. Que la situación se tensa y estás hasta las narices: 'Mi vida contigo era un blues'. ¡Error! ¿No tenías que haberle soltado lo de las narices y te arrepientes? Tranquilidad: tienes 'Días dorados'.

'El Doble de Tu Mitad': Un Álbum de Peso

Todo este catálogo-amoroso-multiusos te lo sirve en bandeja Rulo y La Contrabanda ¡en un solo disco! Pero qué disco: un álbum de peso titulado 'El doble de tu mitad' [frase extraída de la canción... 'Me gusta']. Con sus nuevas piezas sobre el amor y sus derivados, el cántabro ha conseguido otro redoble: ser número uno en iTunes y en la lista oficial de ventas. Logros que poco sospechaba alcanzar cuando con solo 14 añitos ya militaba en el grupo Suizidio y escribía su primera composición, 'Loco del parque'.

La carrera de Raúl Gutiérrez despegó con otra banda, La Fuga. Una formación que pasó de la 'Luna de miel' a decirse 'Hasta nunca' (dos temas que no pasaron desapercibidos). En el 2009, Rulo dio por finiquitada su etapa con el conjunto tras publicar 'Asuntos pendientes'. Y dice haber encontrado el equilibrio con su banda de contrabandistas, erigiéndose como "un rockero que acaricia o un cantautor que araña", como le gusta describirse. Dos facetas que ahora, insiste, conviven mejor que nunca.

Rulo y La Contrabanda ha tardado cuatro años en publicar este nuevo compacto con material inédito. "¿Para qué precipitarse si no te salen canciones? A mí me cuesta mucho componer cuando estoy de gira. Aunque 'Objetos perdidos' la escribí en un camerino de Quito", relata este amante de los viajes. Su querencia por recorrer el mundo le llevará a emprender un tour de ensueño: "Por los cinco continentes, solo con un piano, una guitarra y un sofá. Sin banda. Será mi gira más vital, aunque sé que en Tokio tocaré ante 40 personas, como mucho, y en Buenos Aires, en cambio, la audiencia la tengo asegurada".

La Dureza del Alzhéimer en 'El Doble de Tu Mitad'

En 'El doble de tu mitad' -el primer disco que le produce Carlos Raya- destaca 'La reina del barrio. "Si siempre me cuenta la misma historia, / será que su olvido se llenó de memoria", reza el benedettiano estribillo.

"La escribí por el alzhéimer que tiene mi suegra, con apenas 60 años, y por el que acabó este año con la vida de mi abuela. Me salió del tirón. La estaba tocando en casa y apareció mi mujer, llorando: '¿Qué carajo estás haciendo?'. Estaba en el extranjero y mi abuela entró en coma en el hospital de Reinosa. Llegué a tiempo para ponérsela sobre la almohada, grabada a guitarra y voz, ¡en bucle! Imagínate: mi hermana, mi madre y yo, llorando...

El Nuevo Disco ‘5’

Después de lanzar «Tu mejor versión» a principios de junio, Rulo y La Contrabanda sacarán su nuevo disco ‘5’ el próximo 3 de noviembre y que, como bien indica su nombre, es el quinto álbum de su carrera en solitario. Yo sigo creando en formato álbum, yo soy defensor de lo que es un disco de 10 canciones, con sus 10 capítulos. Una premisa que me marco siempre Edu, es que ninguna de las canciones sean iguales entre sí. Todo lo demás es cero predispuesto, mi objetivo es que ninguna sobre en mi criterio personal. Por eso compongo 24 temas (risas), no soy un compositor que lleve a disco todo lo que compone, hago auténticos bodrios también. Claro. Cuantos más discos vas grabando, más cuesta conseguir una canción que me guste.

Por ejemplo, “Cuestión de Fe” es una canción que se me ocurrió en casa: “Tum, pah, tum tum” (tararea Rulo), un bombo y unas palmas, que era como en las misas góspel, un poco inspirado en ellas. Es la más diferente del disco, y a Paco Salazar, amigo mío y que es el productor del álbum, se la di en una demo, es la que más he producido. La producción es de él ojo, yo no voy de productor porque no lo soy, pero es la primera vez en toda mi carrera que le doy la canción a un productor y le digo: es esto pero sonando bien (risas). Yo compongo siempre con piano o guitarra, y llego al estudio con guitarra y voz solamente. Una vez en el estudio, entre el productor y yo vemos por donde podemos llevar el tema. Esto es para que no sea monotemático todo. El caso de “Cuestión de Fe” que comentábamos antes, es un tema que le puse a la banda en la gira que hicimos el año pasado de celebración del 25 aniversario, les dije todo emocionado: “Mirad qué tema más diferente traigo”.

Al ser inquieto y no estar en una banda sino ser solista, puedes permitírmelo. A todos nos pasa, cuando se nos rompe el grupo y nos vamos en solitario tienes más libertad, no tienes el corsé de una banda. El juntar libertad e inquietud, te hace que también te repitas menos. Yo no, yo paro totalmente el proyecto, me obsesiono con el nuevo disco y no paro hasta que no termino. Lo hablaba con Bunbury una vez y me hizo pensar. Él me decía: Los que llevamos muchos discos -él lleva más que yo obviamente pero me incluía en el grupo- , que luego se quede una canción, dos o tres en el repertorio para siempre es la leche, y si lo piensas es verdad.

P: No siempre los temas más pegadizos son los mejores de un disco, pero con “Confeti” yo creo que tenéis una canción que funcionará muy bien en directo y que tiene pinta perdurará un buen tiempo en vuestros setlists. A mí me cuesta mucho presentar las canciones sueltas, ya que no hay una que represente a las 10 del disco. “Confeti” es un disparo certero, es como pum, la podría haber compuesto hace diez años, para “Señales de Humo” por ejemplo. “Cuestión de Fe” en cambio no hubiera estado en ese primer disco. “Confeti” tiene ese punto fresco, y junto “A lo Bonzo” son las dos más rockeras. Si no hubiera sido así, se hubiera quedado solamente en digital, y creo que le viene muy bien al disco. Incluso pensé que fuera el cierre, pero como luego salió “De Parranda”, ésta encajaba mejor como broche por su cadencia, su emotividad, y la desplazamos a la 9. “Dentro de una Canción” es una oda al oficio, y me parecía que si no entraba quedaría como una canción menor, y a mí no me lo parece.

Yo es que no concibo ser de otra manera. En este disco, si te fijas en la portada, yo no quería salir inicialmente en ella. Junto a Álvaro Fajardo, amigo y diseñador, estuvimos buscando ilustraciones, ya que llevo 11 años con Rulo y La Contrabanda, y en el primer disco entiendo dar la cara pero ahora ya le dije a Warner que no pensaba salir en ella. Al no encontrar nada que nos convenciera, les dije: Tengo una corazonada sobre una posible portada que puede funcionar, que es la crudeza del torso de un rockero tatuado sin camiseta, con la fragilidad de un bebé, que además es mi tercer hijo por lo que no tuve que pedir favores a nadie (risas). La portada ilustra qué soy yo y la música que hago tío, la fragilidad por un lado, canciones caricia como “De Parranda”, dedicada a un buen amigo fallecido, y puede haber “Confeti” o “A Lo Bonzo” que es un arañazo. Hay caricias y arañazos, así concibo yo los discos y la música, y la portada muestra esa dicotomía entre la dureza y lo blando. Para que veas como son las corazonadas, tenía claro que si salía yo tenía que ser tal cual es la portada. Yo me he movido por corazonadas toda mi vida tío, todo lo hecho artística y personalmente por ellas, y aunque la vida me ha arañado, más veces me ha acariciado. Siempre digo sí a las corazonadas.

«Basado en Hechos Reales»: Un Reflejo de la Vida

Rulo y La Contrabanda, el proyecto en solitario de Raúl Gutiérrez ‘Rulo’ (Reinosa, Cantabria; 1979), acaba de editar su cuarto disco, Basado en hechos reales, un total de diez temas en los que el compositor cántabro trata asuntos como la amistad, el amor o la infancia, con una cuidada instrumentación y melodías que entran a la primera escucha.

Por primera vez en su carrera, Rulo ha grabado fuera de España, en Los Ángeles (California, EE.UU.), de la mano del productor estadounidense Thom Russo, quien ha trabajado con artistas latinos (Alejandro Sanz, Huecco, Maná o Juanes) pero también con intérpretes anglosajones de la talla de Eric Clapton, Johnny Cash o Baby Face. El resultado es un disco continuista, que suena a lo que Rulo ha hecho durante sus más de dos décadas en la música, primero al frente de La Fuga y ahora de La Contrabanda, pero con un aire más ‘americano’, con Tom Petty o Neil Young como referentes.

La grabación ha sido un cúmulo de experiencias positivas para Rulo: desde trabajar con Tom Russo hasta el hecho de que Craig Ross, guitarrista de Lenny Kravitz, haya participado en dos temas del disco, "El blues de los sueños rotos" y "Bienes y males". Rulo tiene claro que “la música me lo ha dado todo, me ha formado como persona y me ha permitido viajar a un montón de países a los que he ido a tocar. Ni en mis mejores sueños podía imaginar todas las cosas que me ha regalado”, afirma. “Reinosa es para mí un cable a tierra”.

Con ‘Basado en hechos reales’ Rulo afronta, de algún modo, su particular ‘crisis de los 40’, cifra que cumplió en agosto pasado. “La melancolía siempre ha sido marca de la casa pero en este disco se nota la crisis de los 40” asegura, aunque ha intentado canalizar ese sentimiento para dar contenido a sus temas. “Un amigo me dijo que, al cumplir 40, en lugar de comprarme una Harley me había hecho una canción mirando atrás”, señala, en referencia a “Verano del 95”, el tema que abre el disco y que, junto a “Polaroid” y “Mal de altura” han sido los elegidos para el lanzamiento.

Carrera en Ascenso

Con cuatro discos en el mercado, Rulo y La Contrabanda es un proyecto más que consolidado, pero el artista pasó por momentos difíciles tras su salida de La Fuga en 2010. “Mi gente sabe que el primer año pasé una depresión muy chunga, pero esa depresión fue el caldo de cultivo para hacer un primer disco, Señales de humo y que llegó a ser número 1 de Afyve”. Sus siguientes lanzamientos, Especies en extinción (2012) y El doble de tu mitad (2016), lograron también un enorme éxito y todo indica que “Basado en hecho reales” seguirá un camino similar. “Lo más bonito es que mi carrera siempre ha ido en ascenso, jamás he sentido que estuviera estancándome”, comenta.

El músico asegura que, como compositor, “tengo la suerte que mi público no me pide que me ciña a un género sino que haga canciones, que para mí es lo más difícil del mundo”. Por eso se siente más que satisfecho con el resultado de este nuevo trabajo, diez temas que, afirma, “ninguno se parece a los demás”. Lideró una de las bandas de rock con mayor hinchada de los últimos años, pero la dinámica de grupo se vio alterada y decidió abandonar el barco, aunque lo hubiera botado él mismo. Rulo era quien escribía los temas, siempre había sido así. Pero un buen día algunos miembros de la formación cántabra decidieron que también querían componer, lo que suponía una cortapisa para su ansia creativa. Por eso decidió marcharse. Al poco le seguía Fito, el otro fundador de la banda.

Tabla resumen de los discos de Rulo y La Contrabanda:

AñoTítulo del Álbum
2010Señales de humo
2012Especies en extinción
2016El doble de tu mitad
2019Basado en hechos reales
20235

La Gira: Un Encuentro Íntimo con el Público

En febrero arranca la gira y tiene preparada una puesta en escena distinta, quiere que sea como un plató de cine. Esta gira de teatros es la esencia de un bohemio que cabalga por la vida con su guitarra a cuestas, y que se la juega con una propuesta diferente, escapando de lo eléctrico y lo multitudinario, para recuperar la magia de cuando cantaba en un bar por cuatro perras y un par de latas de cervezas frías. Si ahora se cruzase con aquel crío que tenía más ilusión que manejo, “me sentiría identificado en las ganas de disfrutar y de hacer de la música mi profesión”. Confiesa Rulo que ser de pueblo es como tener un cable a tierra.

“Llevamos sobre el escenario un tren de doce metros, que aparece rodando en la tercera canción, veo la cara de la gente y es como ‘hostía, ¿qué cojones hace aquí ese tren?’ y está porque a mí me encantan los trenes, es mi medio de transporte preferido y luego por esos trenes de juventud que nos llevaron a Madrid con todas nuestras ilusiones para que alguien nos fichara. “Hay canciones que en el teatro cobran otra dimensión. Al final, este tipo de espacio es devolver la música a su lugar original. Lo de los grandes estadios, lo de los festivales…son cosas que han surgido después. De hecho, defiende, “cuando alguien va a un festival, da igual casi quién toque, se pierde la atención. La gente está con el móvil, mucho más dispersa; sin embargo, en el teatro tienes a todo el auditorio metido en un espectáculo”.

“Tenemos la suerte de que el público viene a vernos en nuestras dos facetas, que son muy diferentes entre sí. Muy, muy diferentes. Para el de Reinosa la gira de teatros no es una cosa nueva. “Descubrí los teatros con La Fuga con la que hicimos una gira de ocho o diez teatros, ya hace muchos años, y ahí descubrí lo que era tocar en un teatro que es un género en sí. En ese espacio cerrado, con el público sentado en sus butacas, “descubrí los silencios, descubrí lo creativo que era idear una nueva escenografía. Fue una cosa tan creativa que me gustó mucho. Cuando pasó lo que pasó y formé Rulo y la Contrabanda, a mi nueva oficina -Getin- les trasladé que quería hacer teatros. Hicimos una gira eléctrica, después intentamos hacer teatros y nos pasó que muchos de los que programan música en ellos no terminaban de apostar. Con el paso de los años y los nuevos discos de la Contrabanda, el número de teatros ha ido creciendo de forma exponencial.

“Al final, alquilar un teatro para hacer este tipo de espectáculos es una romanticada, también económicamente. Después de tantos años, la fórmula le sigue funcionando y lo que toca sigue calando entre los que siempre estuvieron y los que acaban de descubrir su música. “Nos gusta muchísimo que de repente llegue el invierno y poder hacer esto para sentir la música de esta forma tan especial que te permiten los teatros”.

Es difícil escribir himnos generacionales cuando la inmediatez es tan voraz con lo que se crea. “En esta guerra intento estar al margen porque es una carrera que vas a perder siempre. Si entras a las modas o a lo que se lleva, te ves haciendo una canción cada mes y si va bien, cada semana. Tendrías que estar haciendo duetos todo el rato. Tiene claro que “cada uno tiene que ir con convicción por su camino. En este sentido, y con la experiencia que le han dado tantos años de música, con casi doscientas canciones compuestas y una veintena de países conquistados a sus espaldas, considera que “el número uno dura un día, al día siguiente es otro el que está ahí. Como te envenenes de esa necesidad de estar siempre arriba te pones enfermo. Estamos viendo cómo muchos artistas acaban con problemas de salud mental, porque este tipo de éxito te destroza la cabeza. Para tenerla, una de las claves que ha practicado ha sido “saber decir que no a las cosas que no he querido hacer. A la larga ha aprendido que “decir que no a lo que no quieres, contribuye a tener una carrera larga.

La mayor inspiración en la vida, sentencia “es vivir. Y vivir vivo, no sólo basta con respirar, sino estar lleno de ganas”. Detrás de ese trabajo incansable que no para de buscar una vuelta de tuerca más en todo ese periplo creativo, están las historias personales que quedan en el camino, la gratitud de ese tipo que se acerca en un rincón del mundo cuando lo reconoce y le agradece todo porque, sin saberlo, su música ha servido para salvar o acompañar cuando no quedaba otro ancla al que aferrarse. “Eso es lo mejor que te puede pasar como compositor, es la gasolina para seguir. Para mí el feedback de las redes me parece más artificial. El otro día, por ejemplo, estoy tomándome un café, vino un tipo de unos cuarenta años y me dijo: ‘Hostia, te acabo de descubrir hace medio año y estoy totalmente enganchado a todas tus canciones’. También están los que siguen apostando por escribir cartas o los que esperan después del concierto.

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