Rubén Castro: El Primer Hombre Gestante en España Comparte su Historia

“Me llamo Rubén y estoy embarazado”. Con estas palabras se presentaba Rubén Castro, el primer hombre gestante en España, en ‘Viva la Vida’. Este madrileño de 27 años siempre ha tenido claro que quería gestar a su bebé a pesar de ser una persona trans.

Rubén Castro mostrando su embarazo. Fuente: eldiario.es

Hoy, Rubén sale de cuentas, 39 semanas de embarazo. Nueve meses mirándose cada día, a cada hora, una barriga que fue creciendo en él con su bebé dentro.

Rubén, educador infantil, es el primer hombre embarazado que da la cara y que va a dar a luz en España. El suyo es «un sueño» largamente acariciado, un proyecto de vida, ser padre y gestar a su propio hijo, que el madrileño está a punto de culminar.

Un Camino Lleno de Retos y Desafíos

En una situación en la que “no hay referentes”, la mayor dificultad es romper los moldes. Aún así, para Rubén estar embarazado es “increíble” e, incluso, todavía hay veces en las que no se cree lo que está sucediendo. “Está siendo muy bonito”, comenta.

En principio, las dificultades no deberían ser mayores que las que tienen las mujeres embarazadas, pero al ser hombre, Rubén ha tenido que enfrentarse al “desconocimiento en muchos ámbitos, empezando por el sanitario”. “He tenido que pasar por un comité ético sanitario para que decidieran si podía acceder al área de reproducción asistida”, cuenta el joven.

Tal y como explica Rubén, el suyo no es el primer caso en España de un hombre embarazado, pero sí es el que ha tenido mayor repercusión mediática. Y es que esa visibilidad es un arma de doble filo porque el colectivo trans se enfrenta a mucho odio. “El exponerte en redes y en medios de comunicación es complicado”, indica Rubén.

El Desconocimiento en el Ámbito Sanitario y Legal

Para él, estar embarazado “va contra de toda ley escrita en este país porque no hay nada que regule que haya una persona inscrita en el registro civil en masculino y que lleve a cabo este proceso”, confiesa al programa de Telecinco. Ahora está a punto de dar a luz, por lo que se enfrenta a un nuevo reto: el burocrático.

Si todo sale como espera, a partir de este fin de semana tendrá que lidiar con una avalancha burocrática de la que apenas hay precedentes. “No hay nada que legisle que una persona que sea un padre quien haya dado luz a su bebé”, explica. Ahora se plantean muchos retos, como el registro civil, ya que al tener la documentación cambiada al género que pertenece tendría que constar como padre.

“Al final, que yo lleve a cabo este proceso va contra toda ley escrita en ese país, porque no hay nada que regule legalmente que haya una persona inscrita en el Registro Civil en masculino y que lleve a cabo el proceso de gestar un hijo y parirlo”. Si todo sale como espera, a partir de hoy, una vez que se produzca el alumbramiento, tendrá que lidiar con una avalancha burocrática de la que apenas hay precedentes.

Rubén Castro junto a su madre, Nieves. Fuente: Libertad Digital

La Decisión de Gestar y la Preservación de la Fertilidad

Y para culminar ese sueño, no ha dejado nada al azar. Antes de iniciar su transición con ayuda de la testosterona, Rubén, nacido mujer, decidió preservar una docena de sus óvulos y congelarlos con un fin: «No poner en riesgo mi fertilidad».

De ese modo, «me aseguraba de que mis semillas seguirían sanas y fértiles, a salvo de los efectos de la hormona. Era como tener guardado un seguro de vida». Pensaba más en el hijo que quería tener que en sí mismo. Hasta el punto que, a pesar de sentirse hombre, decidió conservar intacto su aparato reproductor femenino.

De hecho, menstrúa y sus óvulos son capaces de fertilizar. Lo mismo hizo con las mamas, que no se ha querido quitar. «Quiero vivir la experiencia de lactar», justifica con una seguridad asombrosa.

El Proceso de Reproducción Asistida

La experiencia no fue precisamente agradable. «Parecía que me estaban haciendo un favor», confiesa al recordar el trato que le dieron en el hospital público al que acudió en busca de ayuda. «No sólo me trataban en femenino», pese a que sus papeles y su nombre mostraban que era un varón, sino que «ni siquiera sabían si podían aceptar mis óvulos para poder congelarlos. Tuve que enseñarles la ley de 2016 que rige en la Comunidad de Madrid. Y pasar por un comité ético sanitario para que decidieran si podía acceder al área de reproducción asistida».

Al final, le congelaron 12 óvulos, que llegado el momento podrían haber sido utilizados para una fecundación in vitro si fallaba la inseminación artificial. No le hicieron falta.

Desgastado emocionalmente, como él mismo reconoce, Rubén decide entonces acudir a una clínica privada madrileña para seguir con el proceso que lo llevaría a la gestación soñada. Allí lo inseminan (con esperma de un donante anónimo) y se queda embarazado. Era el principio de lo que hoy está a punto de conseguir. Ser padre (soltero) y gestante. Un camino, en su caso, espinoso, para el que ha contado con el apoyo incondicional de su madre, Nieves. Sin reproches. Sin consejos. «Acompañándome en todo momento, a veces callada pero a mi lado», agradece él.

El Apoyo Familiar y la Ilusión por la Llegada de Luar

Las náuseas, los dolores de estómago, la dificultad para dormir ya sólo son recuerdos para Rubén. Prefiere quedarse con los días felices de las ecografías. Cuando Luna empezó a mostrarse con mayor nitidez. «Tú te puedes imaginar lo que está pasando ahí dentro pero cuando lo ves [en el monitor del ecógrafo] es increíble». Rubén se emociona. Ha visto cómo su bebé crecía sin dificultad cuando lo veía cada 15 días tumbado en la camilla para la revisión.

«Está muy ilusionada y muy pendiente de mí... Será su primer nieto.

Reacciones y Reflexiones sobre la Paternidad Trans

«Casos como este son infrecuentes», tercia el doctor Iván Mañero, cirujano especializado en resignación de sexo. «Lo que hay que preguntarse es si mucha más gente estaría dispuesta a seguir los pasos de este joven si no tuvieran miedo al rechazo social que suele provocar el ver a un hombre embarazado. No existen datos al respecto pero a lo mejor nos llevaríamos una sorpresa».

La psicóloga clínica Nuria Asenjo trabaja en la Unidad de Identidad de Género del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, y aunque reconoce que los casos son muy pocos, por su unidad han pasado transexuales masculinos que no se han operado y, como Rubén, desean quedarse embarazados. «No debería sorprendernos tanto», dice ella.

«Tampoco tienen un problema psicológico, como llega a pensar mucha gente. Quieren ser padres gestantes y, biológicamente, pueden serlo». «No hay diferencia, en cuanto a técnica, entre preparar a una mujer para el parto y hacerlo con un hombre trans embarazado. Para mí ha sido la primera vez en 20 años de profesión, pero tenemos que ir acostumbrándonos a estos casos», añade la preparadora de Rubén, Tania Manglano, quien reconoce que son cada vez más las consultas que le llegan solicitando información.

Sobre las críticas que recibe al querer gestar a su bebé siendo trans, él explica que lo que ocurre es que “a la gente le cuesta entenderlo”. Lo habitual es que uno de los primeros pasos que da una persona trans es el cambio físico porque se cree que “odiamos nuestros cuerpos, y no es así”.

Un Documental para Concienciar y Visibilizar

Será el the end a Papá Gestante, un documental en primera persona donde Rubén relata la aventura que le llevó a gestar a su hija. Todo el proceso de rodaje se ha realizado de manera autogestionada, sin la colaboración de grandes compañías, para «no tener ninguna censura ni directriz a la hora de contar la historia».

Dirigido por Celia Avilés (maestra y orientadora social) y la periodista y fotógrafa Ana Gómez, el documental estaría listo en otoño. «Se busca allanar el camino a los que vienen detrás. Dar visibilidad a una realidad que está ahí pero que todavía permanece oculta, y que otras personas encuentren en la historia de Rubén un ejemplo de que se puede vivir lo mismo que ha vivido él».

Además Ruben pretende concienciar con su caso. Por eso está preparando en Verkami.es una campaña de 'crowdfunding' que se titula "Papaá Gestante: El documental".

Un Referente para Otros

Fue a los 20 años cuando Rubén Castro enfiló definitivamente el camino que le conduciría hasta aquí. Hasta entonces había crecido sin un referente transexual masculino que hubiera gestado. Tras mucho buscar lo encontró fuera de España, en Venezuela, a través de internet. «Para mí fue un hallazgo liberador, por fin había encontrado en quién fijarme, un referente». Nunca llegaron a conocerse en persona. «Pero su vida era un calco de la mía».

Unos años antes, en 2008, cuando Rubén era un adolescente de 14 y la idea del embarazo ya le rondaba en la cabeza, un estadounidense abría el camino. Thomas Beatie, 35 años y nacido mujer, se convertía en el primer hombre del mundo en dar a luz tras un parto natural de 40 horas en el que alumbró una niña.

Thomas mantuvo sus órganos reproductores femeninos y, como Rubén, decidió abandonar la terapia hormonal con testosterona para someterse a una inseminación y embarazarse para escándalo del mundo. Hasta nueve médicos rechazaron ayudarle a concebir un hijo, así que Beatie compró semen por internet y Nancy, su pareja, se lo introdujo con una jeringuilla. La inseminación casera funcionó.

«Creo que la necesidad de tener un hijo no es un sentimiento masculino o femenino, sino humano», dijo él en televisión. Ese mismo año, en una entrevista concedida a la cadena ACB, anunciaba que esperaba el segundo.

Los casos se multiplican. El inglés Hayden Cross también dio a luz a una hermosa niña, en 2017. Ese mismo año, Fernando Machado, trans veinteañero, fue el primer hombre en quedar embarazado en Ecuador. Seis años antes, el israelí Yuval Topper-Erez, también transgénero y embarazado, era padre por primera vez... Y en España, donde ha habido cuatro hombres trans embarazados, sin contar a Rubén, se desconoce si finalmente dieron a luz.

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