Yoga para Niños de 3 a 6 Años: Beneficios y Posturas

No cabe duda de que el yoga se ha convertido en una práctica en tendencia. Podemos pensar que el yoga es un ejercicio destinado a adultos por sus numerosos beneficios para el bienestar mental y corporal. Pero si tan bueno es para los adultos, ¿por qué no va a ser bueno el yoga para niños? El yoga es una antigua práctica curativa originaria de la India que tiene como objetivo alcanzar un equilibrio físico, mental y espiritual mediante el control de la respiración, la meditación y el cambio de posturas relajantes.

Desde edades tempranas, estos ejercicios ya pueden aportar grandes beneficios a aquellos que lo practican. Los expertos coinciden en que los niños de 2 años están preparados para practicar yoga ya que, a esta edad, empiezan a lograr control sobre su cuerpo y son capaces de comprender qué se espera de ellos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las clases deben adaptarse a las necesidades de cada etapa.

Tratándose de niños, la motivación es un factor importante para tener en cuenta en el yoga infantil. Por ello, sería aconsejable combinar la práctica de yoga para niños con otros estímulos. Algunos de ellos podrían ser: sonidos, imágenes y otros recursos de forma divertida para que puedan sentirse cómodos y relajados dentro de un ambiente armónico y equilibrado que, a largo plazo, ayudará a que los pequeños disfruten de esta práctica tan beneficiosa.

Beneficios del Yoga para Niños

Los beneficios del yoga para niños, al igual que para los adultos, se dan tanto a nivel físico como mental. La respiración forma un papel esencial en el yoga. La mejora de la flexibilidad, la coordinación, mejora el equilibrio y aporta una sensación de calma. Además, ayuda a canalizar la energía, estimula el autocontrol y fomenta tu concentración.

Desde edades tempranas, los mini-retos personales mantienen a los más pequeños motivados y con ganas de superarse. Los ejercicios de yoga para niños son muy eficaces para que los niños sean conscientes de sus condiciones corporales, sus emociones y sus pensamientos. Conseguir realizar las posturas que se les van proponiendo es vital para su autoestima y confianza.

Yoga en Pareja para Niños Posturas Divertidas para Estirar Juntos y Disfrutar

El yoga es una disciplina psicofísica con la que se alcanzan condiciones de gran bienestar para el cuerpo y la mente. Las posturas del yoga se inspiran en los elementos de la naturaleza, según explican los expertos. Animales, plantas, formas, que permiten a quien las practica entrar en sintonía con el propio cuerpo y, también, como reflejo, con las manifestaciones energéticas que estas posturas recuerdan.

Los niños, más receptivos y dúctiles que los adultos, reciben muchos beneficios a través del yoga: una musculatura, en general, y una columna vertebral, en particular, más fuertes, una postura correcta que reduce las desviaciones y el dolor de espalda, una elevación de las defensas inmunitarias y un estado de ánimo más sereno y equilibrado.

El secreto está en la respiración. El niño aprende a respirar de forma correcta y profunda, con la nariz, y no con la boca abierta; con la barriga, y no sólo con el tórax. Para practicar los ejercicios, el niño debe llevar camiseta y pantalones cómodos y de algodón, un par de calcetines o con los pies descalzos.

Una vez aprendidos los ejercicios, se pueden practicar en casa: por la mañana, para prepararse y afrontar el día con energía; por la noche, para favorecer la relajación y descargar tensiones.

Yoga para niños: de 3 a 7 años

A esta edad, el niño aprende a concentrarse en su cuerpo y a no perder su flexibilidad innata. El cerebro necesita juego y movimiento para desarrollar plenamente el intelecto. En las clases para niños de 3 a 7 años, se explican cuentos, mediante los cuales los pequeños se convierten en animales y símbolos de la naturaleza. De este modo, a través del juego, se les enseña a respirar y a relajarse.

Yoga para niños: de 8 a 12 años

Entre los 8 y los 12 años, los niños tienen mayor capacidad de concentración. Durante esta etapa del crecimiento, el yoga ayuda a equilibrar el sistema hormonal y contribuye a aplacar el mal humor. En estas clases, se hacen posturas para adoctrinar al niño hacia una correcta postural corporal, al tiempo que se realizan ejercicios de respiración y relajación.

  • Mejora las relaciones interpersonales con los coetáneos.
  • Permite a los niños filtrar los mensajes violentos procedentes de la televisión y de los juegos interactivos (videojuegos).
  • Elimina el estrés.
  • Mejora las posturas corporales.

Posturas de Yoga para Niños

A menudo las posturas del yoga se inspiran en los movimientos de los animales. Si crees que puede ser más entretenido para tu hijo, puedes enseñarle algunos vídeos antes de iniciarle en la práctica del yoga para niños, en los que se muestre cómo se realizan las distintas posturas. Simplemente ponle ropa cómoda, y a practicar:

La postura del árbol

De pie, con las piernas juntas y los brazos estirados y apoyados en las caderas, concentrad la mirada en un punto que esté frente a vosotros. A continuación, elevad el pie derecho y apoyad la planta sobre la parte interna del muslo izquierdo, en el punto más alto posible. Una vez que hayáis alcanzado el equilibrio, levantad los brazos, uniendo las palmas de las manos sobre la cabeza. Bajad el pie derecho y repetir el ejercicio con el otro pie. Cuando hayáis terminado, relajaos durante unos minutos.

Beneficios

  • Tranquiliza a los niños tensos o agitados.
  • Favorece la concentración y la calma mental.
  • Contribuye a alcanzar el equilibrio y la estabilidad del cuerpo.

La postura de la llama de la vela

Sentaos en el suelo, con la espalda recta y las piernas cruzadas. Antes de comenzar el ejercicio, enciende una vela y colócala sobre una silla o un taburete, a unos 40 centímetros de la cara, a la altura de los ojos. Dirigid la mirada al centro de la llama. Mantened los músculos de la cara relajados y la mirada inmóvil, sin cerrar los párpados (si no conseguís mantener los ojos abiertos durante un tiempo bastante largo, podéis parpadear de vez en cuando). Debéis realizar el ejercicio respirando profundamente durante cinco minutos. Después, cerrad los ojos; seguiréis viendo la llama delante de vosotros. Si os cae alguna lágrima, no os preocupéis; es algo absolutamente normal e indica que el ojo se está limpiando.

Beneficios

  • Este ejercicio calma las preocupaciones de la mente, así como las tensiones del cuerpo.
  • Es muy bueno para los ojos, ya que relaja las pupilas. De hecho, está recomendado para aquellas personas que tienen defectos visuales, pues refuerza los músculos oculares y mejora la calidad de la visión.

La postura del zumbido de las abejas

Sentaos en una posición cómoda, con los pies bien apoyados en el suelo. Inspirad profundamente y, después, espirad con la boca cerrada, manteniendo los dientes ligeramente entreabiertos, de manera que se produzca un sonido similar al zumbido de una abeja ("zzz…"). Debéis repetir el ejercicio varias veces y, después, taparos los oídos con los dedos y continuar produciendo este sonido, respirando en silencio y escuchando con atención el zumbido y la vibración que produce en la nariz, el paladar y la cabeza.

Beneficios

El sonido y las vibraciones del zumbido tienen el poder de tranquilizar y aplacar la ansiedad y las tensiones. Esto es así porque los sonidos dirigen la atención a la cabeza, permitiendo al cuerpo que se relaje.

La postura del leñador

De pie, con las piernas bien separadas y los dedos de las manos entrelazados, inspirad profundamente y elevad los brazos. A continuación, con una espiración rápida, bajad las manos y ponedlas entre las piernas, flexionando también la espalda. Notaréis como, al bajar, la voz libera un sonido espontáneo y natural. Después, recuperad la posición y realizad el ejercicio varias veces.

Beneficios

  • Este ejercicio libera las tensiones y el cansancio.
  • Además, hace que se contraigan los músculos del cuerpo, para después relajarlos profundamente.

La postura del rugido del león

Poneos uno enfrente del otro, a cuatro patas, con los dedos de las manos separados y bien apoyados en el suelo. A continuación, abrid la boca todo lo que podáis y, como si quisieseis hacer una mueca, sacad la lengua cuanto os sea posible. Al mismo tiempo, hay que liberar la voz, como para rugir o emitir cualquier otro sonido espontáneo.

Postura del perro

Posiblemente la más conocida, en ella manteniendo los pies y manos en el suelo, deberá levantar su cadera, haciendo una forma de triángulo o V invertida.

Postura del gato

A cuatro patas sobre el suelo, tendrá que curvar y estirar su espalda lentamente, procurando coordinar el movimiento con su respiración.

Postura del cangrejo

Esta postura es muy popular en el yoga para niños. Sentado en el suelo, con los pies apoyados, desplazará sus brazos desde los laterales hacia atrás, apoyando las manos y elevando la cadera.

Postura de la estrella de mar

Boca arriba en el suelo, con las piernas y brazos separados, como formando una X, se cerrarán los ojos y se practicará la respiración abdominal. Las primeras veces es adecuado que coloque su mano sobre su tripa, para notar como se llena de aire la parte baja de su abdomen.

Postura del tiburón

Acostado boca abajo y con las piernas juntas y los brazos estirados junto al tronco, deberá elevar su cabeza y pecho del suelo todo lo que pueda. A continuación, puede probar a situar sus brazos estirados por detrás de su espalda, y a entrelazar las manos.

Saludo al Sol en el Yoga Infantil

El saludo al sol es uno de los ejercicios más importantes en casi todos los estilos de yoga, suele realizarse al inicio de clase, como un calentamiento. Su origen tiene que ver con prácticas de adoración al sol, pero hoy se entiende como una manera de dar la bienvenida al día, o incluso como una forma de expresar agradecimiento.

En realidad, se trata de enlazar coordinadamente distintas posturas, que trabajan diferentes grupos musculares, mientras se controla la respiración. La versión del saludo al sol en el yoga infantil suele ser más sencilla y corta que la de los adultos, pues para los más pequeños reviste cierta complejidad.

En cualquier caso, a los niños no deberemos insistirles demasiado en la corrección postural, al menos al inicio. Pues si lo hiciéramos tan solo estaríamos ahuyentándoles, y el yoga infantil debemos enfocarlo, en los primeros años, casi como un juego.

Existen algunas variantes, pero te dejamos aquí la imagen del saludo al sol más habitual, además de la web de una de las asociaciones de yoga más prestigiosas a nivel mundial, Yoga international. En ella que puedes profundizar en la esencia de este ejercicio.

Aún así, permíteme insistir en que, en el yoga para niños, resulta más práctico, acortar la secuencia tradicional, y dejar tan solo las posturas que resulten más fáciles de ejecutar para tu pequeño. Por ejemplo, la postura del perro, que es una de las que incluye el saludo al sol, o la de estirar sus brazos hacia arriba y luego descenderlos hacia al suelo, a modo de saludo.

¿Qué se trabaja en Yoga para niños?

El yoga para niños es una forma divertida y efectiva de enseñarles a los niños a ser más conscientes de su cuerpo y de su respiración, a concentrarse y a relajarse. Además, les ayuda a desarrollar su fuerza y su flexibilidad. Algunas de las cosas que se trabajan son:

  • Respiración: Los niños aprenden a controlar su respiración y a relajar su cuerpo y su mente a través de ejercicios de respiración.
  • Posturas: Los niños aprenden a realizar posturas de yoga de manera segura y a utilizar su cuerpo de manera efectiva.
  • Equilibrio: El yoga también ayuda a los niños a mejorar su equilibrio y su coordinación.
  • Concentración: Los niños aprenden a concentrarse y a estar presentes en el momento.
  • Relajación: El yoga también puede ayudar a los niños a relajarse y a manejar el estrés.

Es valioso recordar que cada niño es diferente y que es importante adaptar la práctica de yoga a las necesidades y habilidades de cada niño. También es fundamental supervisar a los niños durante la práctica y asegurarse de que estén haciendo las posturas de yoga para niños de manera segura.

Clases de Yoga para Niños

Por último, nos gustaría recalcar que una clase de yoga para niños no tiene nada que ver con una sesión para adultos. Queremos fomentar un espacio de bienestar y crecimiento integral para los más pequeños.

Tabla de Beneficios del Yoga para Niños por Edad

Edad Beneficios Físicos Beneficios Mentales/Emocionales Actividades Recomendadas
0-2 años Estimulación del desarrollo físico, mejora del sueño. Fortalecimiento del vínculo afectivo con los padres, relajación. Ejercicios suaves de estiramiento, masajes delicados, canciones y cuentos.
3-5 años Mejora del equilibrio, flexibilidad y coordinación. Desarrollo de la conciencia corporal y emocional, fomento de la creatividad. Posturas de yoga adaptadas, ejercicios de respiración sencillos, juegos creativos.
6-10 años Fortalecimiento del sistema musculoesquelético, mejora de la postura. Reducción del estrés, mejora de la concentración y el rendimiento académico. Posturas de yoga más avanzadas, técnicas de respiración profunda, relajación guiada.
11-15 años Fomento de la flexibilidad física y mental. Alivio del estrés, mejora de la concentración, apoyo emocional. Yoga dinámico, técnicas de meditación y visualización.

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