Retrognatia y Lactancia Materna: Una Guía Completa

La retrognatia mandibular, también conocida como retrognatismo mandibular o mandíbula retraída, es una condición en la que la mandíbula inferior se encuentra en una posición más atrás de lo que debería en relación con la mandíbula superior y el resto de la cara. Esta condición puede afectar a personas de todas las edades, incluyendo a bebés.

Cada vez es más frecuente escuchar el término retrognatia. Y muchas nos habéis pedido información acerca de esta condición estructural de la mandíbula de los bebés. La retrognatia es una situación en la que la mandíbula inferior se observa en una posición más posteriorizada que la mandíbula superior, es decir, está más hacia atrás.

Tener la mandíbula retraída y un perfil facial convexo es una condición que se conoce como retrognatia. No es solo un problema estético, sino que también puede provocar trastornos orales y respiratorios. La retrognatia también se conoce como mandíbula retraída, retrognatismo o maloclusión clase II. Es una condición en la cual la mandíbula se encuentra en una posición por detrás del maxilar superior. Esta deformidad no suele percibirse de frente. No debe confundirse con otra condición llamada micrognatia, en la cual la mandíbula es más pequeña de lo normal.

¿Qué es la Retrognatia Mandibular?

La retrognatia mandibular es una condición en la que la mandíbula inferior se encuentra en una posición retrasada con respecto a la mandíbula superior. Esto puede deberse a factores genéticos o a problemas en el desarrollo de los huesos de la mandíbula durante el crecimiento del bebé.

Tipos de Retrognatia

Existen tres tipos de alteraciones de la mandíbula retraída:

  • Prognatismo en el maxilar superior: En estos casos, el desarrollo del maxilar es excesivo, lo que provoca un efecto antiestético de retrognatismo mandibular.
  • Retrognatia mandibular: Cuando la mandíbula no ha terminado de desarrollarse con éxito y se ha quedado por detrás del maxilar superior.
  • Mixto: En ocasiones se puede dar un problema mixto, en el que se combinan los dos supuestos.

Causas de la Retrognatia Mandibular

En este caso, la genética es la encargada de determinar, en gran medida, las características faciales, lo que supone que en la mayoría de los casos la causa de la retrognatia es la herencia genética. Otros factores que pueden influir en la aparición de esta patología son: el uso excesivo del chupete, el hábito de chuparse el dedo o problemas de malformaciones dentales.

Retrognatia Funcional

Retrognatia funcional: es una retrognatia temporal en la que no es que la mandíbula sea más corta, sino que se encuentra posteriorizada por la articulación temporomandibular, no pudiendo colocarla correctamente. Esto se debe a un bloqueo del hueso temporal derecho, impidiendo que la mandíbula avance, y por norma general, al sufrir la presión de pasar por el canal de parto cesa este bloqueo. Sin embargo, en algunos casos como cesáreas, parto con epidural, partos inducidos con oxitocina, uso de fórceps... Funcionalmente, un bebé con retrognatia tiene boca de pato.

Retrognatia y Lactancia Materna

Es importante detectar y solucionar la retracción mandibular en los bebés porque les puede causar problemas para alimentarse (a través de la lactancia materna o del biberón). Esto se debe a que les supone una mayor dificultad de succión. Si bien complica la lactancia, que un bebé sufra retrognatia no significa que haya que prescindir de dar el pecho. Existen técnicas y posturas que pueden ayudar a establecer la lactancia con normalidad hasta que el problema se solucione.

La retrognatia es un trastorno que afecta a muchos bebés y que dificulta la lactancia. En la mayoría de los casos no la imposibilita, pero puede que el agarre no sea perfecto o cueste más de lo habitual. Habitualmente la lactancia no suele verse entorpecida por esta retrognatia fisiológica, que poco a poco irá mejorando.

Cuando la retrognatia es acusada, puede interferir con la lactancia provocando dolor a la madre, así como grietas en el pezón debidas al agarre incorrecto del bebé. El hecho de que el bebé no pueda extraer leche de forma correcta y eficaz, puede suponer que trague aire, provocando más gases, y que no pueda alimentarse correctamente, lo que puede afectar a la salud general del bebé.

Signos y Síntomas en Bebés

La retrognatia mandibular en bebés puede ser difícil de identificar debido a que los bebés están en constante crecimiento y desarrollo. Sin embargo, algunos signos y síntomas pueden ayudar a los padres y profesionales de la salud a detectar esta condición:

  • Dificultad para agarrarse al pecho o biberón.
  • Dolor en los pezones de la madre durante la lactancia.
  • Problemas para succionar eficazmente.
  • Aumento de gases y cólicos en el bebé.

Posturas y Técnicas para Facilitar la Lactancia

Existen diversas posturas y técnicas que pueden ayudar a facilitar la lactancia en bebés con retrognatia:

  • Postura biológica de lactancia: la madre se tumba boca arriba, con la espalda ligeramente inclinada y el bebé boca abajo sobre su pecho. Es una de las mejores posturas para combatir la retrognatia.
  • Caballito: nos sentamos con la espalda recta, cogiendo el pecho en bocadillo con las manos formando una "C". Sentamos al bebé en nuestro muslo de frente a nosotras. Para esta postura, la mamá tiene que estar sentada y el bebé a caballito sobre el muslo. Se coloca una mano entre los hombros y la cabeza del pequeño, para sujetarlo.
  • Dedo meñique en la mandíbula: esto se puede aplicar a cualquier postura, igual que la técnica de coger el pecho en bocadillo. Se trata de, al tiempo que el bebé está mamando, acercar la mandíbula del pequeño con el dedo meñique.
  • Cambia de postura: vete probando qué funciona mejor para ti y para tu bebé.
  • Postura del sándwich: La postura del sándwich es más bien una manera de sostener el pecho con la mano para facilitar la toma en caso de problemas anatómicos. La idea es hacer una “C” con los dedos, adaptando el pecho a la boca del bebé. Esta postura puede ir asociada a la técnica del sándwich.

Diferentes posturas para facilitar la lactancia materna.

En algunos casos, las indicaciones que te hemos dado pueden ser insuficientes. Es posible que el bebé llegue a hacer el enganche, pero que no succione lo suficiente. Como último recurso, puedes probar a relactar. Con un colector de Haakaa, es posible extraer la leche y después utilizar un relactador para aumentar el flujo con la leche extraída.

Otras Condiciones Asociadas

Además de la retrognatia, existen otras condiciones que pueden afectar la lactancia:

  • Anquiloglosia: Lengua sujeta en exceso al suelo de la boca por un frenillo sublingual corto. Los problemas de succión por anquiloglosia pueden paliarse cambiando las posturas del bebé al pecho, de forma que el agarre sea lo más profundo y ventral posible. A menudo ayuda la postura a caballito o del bebé sobre la madre, como en la del afianzamiento espontáneo de la primera toma tras el nacimiento. En todo caso es importante que una persona formada y experimentada en resolver dificultades de lactancia, revise el frenillo y la succión del bebé, observando clínicamente una toma. Y proponiendo si es recomendable la intervención quirúrgica de la anquiloglosia, que puede hacerse por distintas técnicas, frenotomía o frenectomía, con o sin anestesia, según el tipo de frenillo y la experiencia del profesional.
  • Macroglosia: Lengua demasiado grande, que sale en parte de la boca incluso en reposo.
  • Paladar hendido y/o labio leporino: Estas son malformaciones congénitas que impiden la formación del vacío intra-oral imprescindible para succionar.
  • Hipertonía: Exceso de tono muscular, estos bebés se muestran sobre-estimulados, suelen ser inquietos, irritables y tienden a arquearse y a estar en tensión incluso cuando se alimentan.

Tratamiento de la Retrognatia

El tratamiento de la retrognatia mandibular en bebés depende de la gravedad de la condición y la edad del niño. Es importante recordar que cada caso es único, y el tratamiento adecuado dependerá de la evaluación y recomendaciones de un profesional de la salud.

Generalmente, es un problema pasajero, que se soluciona por sí solo antes de los tres primeros meses de vida. Si no se corrige cuando el bebé tenga 3 meses, no existe un tratamiento temprano para la retrognatia. Durante los primeros 5 años de vida, especialmente en los 12 primeros meses, la mandíbula crece considerablemente y suele corregirse. Cuando no sea así, se valorará el apoyo de un fisioterapeuta pediátrico.

Si la retrognatia del bebé es más acusada de lo habitual y no se corrige por sí misma, sería conveniente acudir a un odontopediatra que diseñase un tratamiento especializado, ya que cuanto antes se actúe, más sencillo será el tratamiento.

Antes de diseñar un tratamiento para solventar la retrognatia es importante que nuestros odontólogos revisen bien la situación y analicen las causas que han permitido que se produzca el defecto de mordida. Dependiendo del origen del problema, del grado de afectación y del tipo de retrognatia mandibular, diseñaremos un abordaje u otro. Cabe destacar que siempre se llevará a cabo un tratamiento personalizado, diseñado a medida para cada paciente.

Opciones de Tratamiento

  • Ortopedia dentofacial: A partir de los 6 años, dependiendo de la gravedad de la retrognatia ya se puede empezar con algun tratamiento de ortodoncia, como por ejemplo el uso de aparatos miofuncionales. El aparato más conocido para tratar este tipo de problema es el aparato de avance mandibular que se suele usar cerca del pico de crecimento del paciente. Este dispositivo, que puede ser fijo o removible, promueve el avance del maxilar inferior.
  • Ortodoncia: A partir de los 11 o 13 años, de manera aproximada, es la edad más recomendable para empezar un tratamiento de ortodoncia, después del pico de crecimiento del niño. La alternativa a la cirugía cuando se trata de un retrognatismo leve o moderado es la ortodoncia. Es adecuada cuando el objetivo del paciente es solo funcional y no pretende modificar la estética del mentón.
  • Cirugía ortognática: En la mayoría de los casos, cuando no se ha podido rectificar esta condición antes de los 21 años, el tratamiento más adecuado es la cirugía ortognática. En esta cirugía maxilofacial se adelanta el hueso de la mandíbula y se fija en su posición correcta con placas de titanio. Es importante destacar que, después de la cirugía ortognática, en algunos casos la mandíbula podría retroceder ligeramente hacia su posición anterior. En función del tipo de retrognatia del que se trate planificaremos un abordaje monomandibular o bimaxilar. En el primer caso, la intervención quirúrgica se desarrolla únicamente en la mandíbula. En el segundo caso, también se planifica una intervención en el maxilar. El objetivo de la cirugía bucal es corregir el defecto esquelético. Pero el tratamiento no habrá terminado hasta haber logrado una estética dental y armonía facial completa. Lo más frecuente es que los abordajes de cirugía ortognática vayan acompañados por un tratamiento de ortodoncia.
  • Férula nocturna: Cuando el paciente padece apnea del sueño a consecuencia de la retracción mandibular, puede optar por una férula nocturna personalizada que adelanta levemente la mandíbula.

En nuestra clínica dental en Madrid contamos con ortodoncistas especializados en maloclusiones y defectos de mordida. Este tipo de problemas suelen generar defectos en la alineación dental, como apiñamientos severos. En este sentido, el tratamiento de ortodoncia se empleará para alinear las piezas dentales tras la intervención quirúrgica.

Prevención y Detección Temprana

La mejor manera de prevenir este defecto de la mandíbula es la detección y abordaje tempranos. Estos tratamientos ayudan a corregir el retrognatismo mandibular de manera satisfactoria.

Como se ha comentado con anterioridad, el principal síntoma de retrognatia es que la mandíbula inferior queda muy por detrás del maxilar superior. Esto provocará que al mamar, se pince el pezón, impidiendo que se extraiga suficiente cantidad de leche materna como para alimentar correctamente al bebé. En cualquier caso, si existe la sospecha de que el bebé pudiera padecer retrognatia, recomendamos acudir a una revisión odontopediátrica que confirme o descarte la sospecha.

¿Cuándo Consultar a un Profesional?

Si tienes sospechas de que tu bebé pueda tener retrognatia mandibular, es importante consultar a un pediatra o un ortodoncista pediátrico. Los profesionales que pueden ayudarte en este caso, son los de dentro del campo de la odontopediatría. El profesional de la rama de la odontopediatría examinará a tu bebé y puede ordenar radiografías para evaluar la posición de la mandíbula y el desarrollo óseo.

Si estás lactando y tienes dificultades es importante que el bebé sea valorado lo antes posible.

En cada consulta, analizamos los eventos desde el nacimiento para identificar la raíz del problema y te ofrecemos soluciones personalizadas que cuidan tanto las necesidades físicas como emocionales del bebé y de la madre. La duración de la asesoría de lactancia materna es de 60 minutos. Al finalizar la consulta, recibirás un resumen detallado con las recomendaciones acordadas. Tu tranquilidad y el bienestar de tu bebé son nuestra prioridad.

Si crees que tu hijo puede padecer retrognatia mandibular pide tu primera cita gratuita en Ruiz de Gopegui, nuestro personal cualificado hará una valoración de la situación y diseñará un plan de tratamiento para el caso concreto.

Si piensas que tu bebé puede tener retrognatia, puede interesarte hacerle un seguro privado de salud.

¿Estás pensando en someterte a un tratamiento para corregir la retrognatia y mejorar tu salud oral y calidad de vida?

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