Reflexiones sobre la Maternidad: Ensayos y Perspectivas Feministas

La maternidad, un tema vital de la humanidad, ha sido tradicionalmente silenciado o contado de manera incompleta. Sin embargo, en los últimos años, novelas, ensayos, diarios y bitácoras han surgido para desmitificar este universo desde diferentes enfoques. Este artículo explora estas reflexiones, destacando la importancia de abordar la maternidad desde una perspectiva feminista y reconociendo su complejidad y diversidad.

La periodista y socióloga Esther Vivas ha publicado un ensayo titulado "Mamá desobediente. Una mirada feminista a la maternidad", que aborda de manera amplia las maternidades con una visión feminista que desmonta mitos, desculpabiliza la experiencia y pone en el centro del debate los cuidados. Este libro es imprescindible para:

  • Madres inmersas en una experiencia totalizadora.
  • No madres que están en proceso de serlo.
  • No madres que no desean serlo.
  • Hombres que son padres.
  • Hombres que están en proceso de serlo.

Mamá desobediente es un ensayo lúcido, con análisis bien documentados y fundamentados en datos, pero sin olvidar el yo, ese yo que humaniza y que politiza la experiencia de las maternidades. Vivas da muchas claves de análisis muy interesantes, con perspectiva histórica y soluciones de futuro. Habla de qué es la maternidad, de su complicada relación con el feminismo.

Conversación, Izkia Siches @izkias y Esther Vivas @esthervivasesteve sobre maternidad y feminismo

La Maternidad como Terreno en Disputa

“La maternidad es un terreno en disputa. Si tomamos el principio feminista de que lo personal es político, el objetivo consiste en politizar la maternidad en sentido emancipador. No se trata ni de idealizarla ni de tener una visión romántica, sino de reconocer su papel fundamental en la reproducción social y otorgarle el valor que le corresponde. Ya va siendo hora de que nos dotemos de nuevos códigos. Hay que liberar la maternidad del patriarcado. Las mujeres conquistamos el derecho a no ser madres, a acabar con la maternidad como destino: ahora el desafío reside en poder decidir cómo queremos vivir esa experiencia.”

Vivas considera que las madres somos sujetos políticos, no solo las matriactivistas, sino todas nosotras; las que hemos podido coger una excedencia para cuidar a los peques y las que hacen malabares por “conciliar” los cuidados con un mercado laboral precario y precarizante; las que damos la teta y las que dan el biberón; las que han parido, las que hemos sufrido una cesárea, las que han adoptado, las estigmatizadas “madrastras” o a las que le roban el vientre; las que crían solas y las que criamos más o menos en compañía. Todas somos sujetos, todas tenemos derechos, al igual que nuestras criaturas.

La Lactancia Materna como Acto de Resistencia

Esther Vivas acierta al hablar del potencial subversivo de la lactancia materna. Es la lactancia la que permite parar en estos tiempos locos que vivimos y mirar al hijo y disfrutar de él. Es la lactancia la que da libertad de movimiento y permite salir a la calle prácticamente con lo puesto.

Volviendo al libro, y siempre sin juzgar a las madres que dan el biberón, Vivas, para mí da con la clave cuando afirma que: “Amamantar puede definirse asimismo como una práctica anticapitalista, ya que se sitúa fuera del mercado. Dar la teta es per se una acción de resistencia frente a la mercantilización del mundo, las relaciones sociales y los bienes comunes. (…). Dar el pecho requiere de tiempo, calma y tranquilidad, valores antagónicos al capitalismo. En definitiva, es el mercado el que sale ganando con las lactancias que terminan abruptamente”. Para ello, la autora reclama un feminismo del 99% que posibilite una maternidad del 99% en la que una lactancia del 99% es fundamental. Y por si quedaba alguna duda de que esto es una cuestión central para otro tipo de sociedad, explica: “La perspectiva feminista y anticapitalista de la lactancia materna (…) pone el acento en la autonomía de las mujeres y su capacidad de acción”.

El Silenciamiento de la Experiencia Materna

A las madres no nos han dejado contarnos, ni en la literatura, ni en el cine, ni en ninguna manifestación artística o de otra índole: “El patriarcado no solo ha silenciado la experiencia materna en lo social, sino también en lo cultural”, concluye la autora. Por eso, en algún momento u otro de Madre desobediente una se siente profundamente interpelada.

La Maternidad en la Literatura Contemporánea

Escritoras contemporáneas de todo el mundo comparten lo que significa ser mujer, desear un hijo, gestarlo, criarlo y demás responsabilidades que se adquieren junto a los cambios que conllevan para ellas. Novelas, ensayos, diarios, bitácoras y libros híbridos cuentan la maternidad desde diferentes enfoques y la desmitifican, incluso. Jazmina Barrera afirma que “es de los muchos terrenos que habían sido silenciados o no se consideraban de interés y que el feminismo ha reivindicado”.

Algunos ejemplos de obras que exploran la maternidad desde diferentes perspectivas incluyen:

  • Linea nigra de Jazmina Barrera: Una bitácora excepcional sobre el embarazo y cómo otras escritoras lo han reflejado.
  • Maternidad y creación: Una antología de lo que han escrito varias escritoras alrededor de la maternidad.
  • Pequeñas labores de Rivka Galchen.
  • Un fantasma en la garganta de Doireann Ní Ghríofa: La historia de una mujer que se cruza con la voz de otra mujer, madre como ella, y comienza a resonar con enorme fuerza en ella.
  • Un trabajo para toda la vida. Sobre la experiencia de ser madre de Rachel Cusk: Un testimonio-ensayo que habla sin tapujos de lo que significaba ser madre en verdad.

Maternidades Líquidas: Un Concepto Moderno

Si Zygmunt Bauman bautizó nuestra época como "modernidad líquida", Oliver cree que lo que vivimos ahora son "maternidades líquidas". En las sociedades líquidas de Bauman todo es susceptible de mercantilizarse y privatizarse, y así ocurre con la experiencia de la maternidad: tenemos un estándar de madre muy elevado que intentamos alcanzar a través del consumo (libros, formaciones, webinars, talleres); la ausencia de lazos sólidos y la pérdida de las redes familiares se soluciona con la externalización del cuidado; la imposibilidad de combinar el trabajo de la crianza con el trabajo remunerado fuera de casa se institucionaliza y se privatiza; la hiperproductividad y el individualismo generan soledad en las madres. Cuidar nos empobrece y nos aisla.

En la siguiente tabla se muestran algunos de los desafíos y soluciones en las "maternidades líquidas":

Desafío Solución
Estándar de madre muy elevado Consumo de libros, formaciones, webinars, talleres
Ausencia de lazos sólidos y pérdida de redes familiares Externalización del cuidado
Imposibilidad de combinar crianza y trabajo remunerado Institucionalización y privatización del cuidado
Hiperproductividad e individualismo Reconocimiento y apoyo social

La conversación sobre ser madre o no ha adquirido una nueva variante tras la derogación de Roe vs Wade en Estados Unidos, lo que condenará a miles de mujeres a vivir maternidades no deseadas, a la pobreza y la muerte. Oliver opina que la prohibición del aborto es un "aviso" que evidencia que nuestros derechos sexuales y reproductivos siempre están en la cuerda floja y es lo ideológico lo que los mantiene o los hace caer. El cuerpo de la mujer está atravesado constantemente por las violencias pero también por el capitalismo. Escribía Carme Riera que la maternidad no deseada debe ser como una especie de trabajo forzado.

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