Esterilizar el material que utilizas para alimentar al recién nacido es sumamente importante para evitar el riesgo de contraer infecciones. Una de las primeras cosas que aprenderán los padres y madres después de cómo cambiar pañales será la de esterilizar biberones. Por eso, hoy te queremos contar cómo hacerlo de una manera sencilla y segura.
En este artículo compartiremos algunos consejos útiles sobre la esterilización del material de alimentación del bebé, desde qué es hasta los distintos métodos de esterilización. La higiene de los biberones es super importante, al ser un producto que se utiliza mucho, pueden acumular bacterias o residuos perjudiciales para el bebé, y esterilizar los biberones es la mejor manera para asegurar que están bien limpios y libres de cualquier residuo.
Durante los primeros 12 meses, el sistema inmunitario del bebé aún se está desarrollando, por lo que es más vulnerable a los gérmenes que los niños mayores y los adultos. Debes esterilizar todo el material durante el primer año de vida del niño, mientras se desarrolla su sistema inmunitario.
¿Cómo esterilizar biberones sin esterilizador?
¿Por qué es importante esterilizar biberones?
Para poder alimentar a tu bebé de forma segura es necesario esterilizar el biberón, especialmente la tetina que es la que va a estar en contacto directo con la boca de la criatura. La esterilización del biberón ayuda a proteger al bebé de las bacterias dañinas o de cualquier otro tipo de gérmenes que puedan encontrarse en el agua, la leche o incluso en tus manos, por ello también es muy importante tener las manos limpias cuando vayas a manipular los utensilios de comida de tu bebé.
Si algún día olvidas limpiar y esterilizar los utensilios de alimentación de tu bebé, puede que este sufra molestias gastrointestinales o diarrea.
Antes de esterilizar el biberón es importante desmontarlo y limpiar todas las partes con agua y jabón pH neutro. Es muy importante limpiar el material de alimentación antes de esterilizarlo.
Si vas a alimentar a tu pequeño con biberón es imprescindible saber cómo se lavan los biberones y tetinas o de qué modo se deben esterilizar para evitar la proliferación de bacterias. Extremar la higiene de los biberones y demás accesorios que se utilizan para alimentar al bebé es esencial para reducir al máximo el riesgo de infección gastrointestinal, uno de los problemas de salud más frecuentes en los bebés y niños pequeños.
Lava el biberón con agua y jabón, frotando su interior con un cepillo específico para biberones que permita llegar hasta el fondo. Acláralo todo con agua fría y déjalo secar.
¿Cuándo hay que esterilizar el biberón y cuándo no?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda esterilizar todos los biberones y accesorios antes de cada uso. Desde nuestro punto de vista y nuestra experiencia recomendamos esterilizar todos los biberones y tetinas cuando son nuevos o no se han utilizado en un largo tiempo. También recomendamos esterilizar los biberones y tetinas antes de cada uso cuando el bebé tiene algún problema de salud, es prematuro o toma biberón antes de los 6 meses. A partir de los 6 meses recomendamos esterilizar el biberón y sus accesorios una vez al día a menos que se caiga al suelo, si lo usas varias veces al día con lavarlo con jabón pH neutro y agua es suficiente.
Si decides darle el biberón desde que nace con la leche materna, deberás también desinfectar los accesorios y partes del extractor de leche. Por el contrario, si decides alimentar a tu bebé con leche de continuación, recomendamos hervir el agua para preparar los biberones. De hecho, la OMS recomienda hervir el agua en todos los casos antes de echar la leche en polvo y que esta agua tenga una temperatura no inferior a los 70 °C.
A su vez, hay que tener en cuenta que la leche de continuación es una opción de alimentación para los bebés cuando la madre decide no darle leche materna, ya sea por razones médicas o por decisión propia. Con qué alimentar a tu bebé es una decisión que debe tomar la madre con el consejo del pediatra, buscando siempre lo mejor para el bebé, y la mejor alimentación para un recién nacido siempre será la leche materna.
Aun así, si decides dar leche en polvo de continuación, te proponemos la gama de Novalac, una marca que se preocupa por la seguridad y buena alimentación de los bebés. Su leche de continuación para todos los bebés que tiene todos los nutrientes necesarios para la correcta alimentación de los bebés, estas leches de continuación han sido elaboradas por pediatras para asegurar la correcta alimentación de los bebés y su seguridad.
Métodos para esterilizar biberones
Existen diferentes métodos de esterilización para asegurar que tetinas, mordedores, biberones y sobre todo, los chupetes estén libres de los gérmenes y bacterias que podrían causar infecciones intestinales. Para la mayoría de las familias, la mejor manera de esterilizar los chupetes es por calor (ya sea mediante vapor o agua hirviendo).
A continuación, te presentamos los mejores métodos para esterilizar biberones:
1. Hervir el biberón
La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda hervir los biberones y tetinas durante cinco minutos para esterilizar correctamente los biberones, este método se puede emplear también para esterilizar los chupetes del bebé. Para esterilizar los biberones con este método solo tienes que poner a hervir un cazo con agua y cuando esté hirviendo meter el biberón separado por partes y dejarlo al rededor de unos 5 minutos.
Durante los primeros cuatro meses de vida del bebé, los pediatras aconsejan esterilizar las tetinas, chupetes y biberones del pequeño cada dos días (un día sí y otro no). Coloca biberones, tetinas y chupetes en un cazo, cúbrelos con agua y llévalos a ebullición durante al menos 10 minutos.
2. Esterilización eléctrica
Este método es uno de nuestros favoritos por su seguridad y sencillez, simplemente mete las tetinas o el biberón en el esterilizador y déjalos el tiempo indicado por el fabricante, ¡y listo! Existen esterilizadores combinados y eléctricos. Por término medio, los esterilizadores combinados pueden esterilizar al vapor todo el material en 2-6 minutos, dependiendo de tu microondas, mientras que los esterilizadores eléctricos pueden esterilizarlo todo en 10 minutos.
3. Esterilizar en microondas
Este método es un poco más largo, pero igual de seguro, solo tendrás que separar todas las partes del biberón y meterlos en el microondas durante 90 segundos. Si empleas una vaporera para esterilizarlo, el proceso durará entre 3 y 5 minutos. Puedes utilizar un esterilizador de microondas para esterilizar al vapor el material de tu bebé. Solo tienes que seguir las instrucciones y asegurarte de que todos los biberones, tetinas y accesorios estén hacia abajo en el esterilizador.
4. Esterilización con agua fría
Existen una solución de esterilización para poder esterilizar biberones en agua fría. Este método es muy fácil de utilizar. Basta con utilizar agua fría del grifo y un tapón de líquido esterilizante o una pastilla esterilizante, dentro de un esterilizador de agua fría. Por lo general debes poner en un recipiente agua fría y disolver la solución para esterilizar biberones. Después introducir en ese recipiente el biberón separado por partes, cubrirlos bien asegurándonos de que está todo bien sumergido y dejarlos durante 30 minutos.
Los objetos se esterilizan transcurrido un tiempo determinado (consulta las instrucciones del fabricante) y pueden permanecer en la solución durante 24 horas. También puedes dejar todos los artículos en los esterilizadores hasta que los necesites.
Método frío. Llena de agua un recipiente suficientemente grande e introduce los biberones y las tetinas. Añade desinfectante en pastillas o en líquido y deja actuar durante media hora (o lo que indique el fabricante).
Otras medidas a tener en cuenta
Ya hemos comentado que el objetivo de esterilizar biberones es proteger a los bebés de gérmenes y bacterias, pero esos mismos gérmenes y bacterias se encuentran en las superficies de nuestras cocinas o en nuestras propias manos, por ello, para proteger bien a tu peque, esterilizar los biberones no será suficiente.
Lávate las manos
Antes de preparar cualquier biberón o esterilizarlo, es importante lavarse bien las manos para asegurar que no hay bacterias o gérmenes que puedan infectar el biberón o chupetes. Antes de comenzar a esterilizar los chupetes, es muy importante que primero te laves bien las manos. Si vas a desinfectar algo sin haberte desinfectado primero las manos, no servirá de nada ya que tú misma estarás contaminando los chupetes.
Limpia la superficie
Cuando vayas a esterilizar biberones tienes también que limpiar bien la zona en la que los vayas a dejar luego si no vas a emplearlos en el momento.
Para guardar los biberones después de haberlos esterilizado tendrás que poner cuidado en colocarlos en un recipiente tapado para evitar que entren motas de polvo o se impregne de grasa de la cocina. Tras la esterilización, se recomienda dejar los biberones en el esterilizador hasta la siguiente toma del bebé para evitar gérmenes o bacterias. En general, se pueden dejar los biberones dentro del esterilizador con la tapa cerrada hasta 24 horas.
Una vez has esterilizado el chupete y lo has dejado secar al aire durante unas horas sobre una superficie limpia, todavía puedes considerar que el chupete está esterilizado. En cambio, si el chupete se cae al suelo o entra en contacto con alguna otra superficie que no esté limpia, tendrás que esterilizarlo de nuevo antes de ofrecérselo a tu bebé.
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Todo el material que entre en contacto con la boca del bebé debe esterilizarse. Esto incluye el material de alimentación, chupetes, cucharas, mordedores y juguetes.
