Si tienes una pareja de diamantes mandarines, la espera para tener crías no será larga. Estos pájaros se reproducen con facilidad y llenan el nido rápidamente.
Consideraciones previas a la cría
Antes de comenzar con la cría del diamante mandarín, es crucial evaluar si cuentas con el tiempo y el espacio necesarios para cuidar de los polluelos. Estos pájaros son muy sociables y, en su hábitat natural en Australia, viven en bandadas. Por lo tanto, siempre deben mantenerse en pareja.
Para planificar la cría, asegúrate de tener una pareja feliz y cómoda en la pajarera. Esto implica proporcionarles suficiente espacio para volar, un lugar tranquilo y protegido, mucha luz y una pajarera adaptada a sus necesidades.
Si no deseas tener crías, puedes sustituir los huevos puestos por huevos artificiales de cerámica o plástico.
Requisitos para la cría
Es fundamental reflexionar sobre si dispones del tiempo y los medios para cuidar de las crías. Necesitan tranquilidad, calor y una jaula o pajarera suficientemente grande para que los polluelos tengan espacio para volar. También es recomendable tener una segunda jaula en caso de disputas entre los pájaros.
Además del nido para dormir, deberás colgar un nidal en la jaula. Puedes utilizar cáscaras de coco o nidos de mimbre, o dejar que construyan ellos mismos el nido.
Material para el nido
Los diamantes mandarines son excelentes constructores de nidos y tienen un instinto marcado para ello. Proporciónales suficiente material acorde a la especie para que puedan acolchar y diseñar el nido a su gusto. Son ideales las fibras de coco, sisal o hebras de lienzo. Si no tienen suficiente material, podrían arrancarse sus propias plumas para usarlo. Siempre coloca un poco más de material en la jaula para que puedan construir un nido perfecto.
El proceso de cría
No todos los intentos de cría son exitosos a la primera. Asegúrate de que se cumplen todas las condiciones de tenencia y que los pájaros se sienten bien. ¿La pareja se lleva bien? ¿Son los padres demasiado jóvenes? En cuanto el macho termina de construir el nido, la hembra pone entre cuatro y seis huevos en pocos días, y ambos se turnan para incubarlos.
Después de unas dos semanas, los polluelos salen del huevo, dando inicio a la crianza, que puede ser estresante para la pareja. Los padres regurgitan comida constantemente para alimentar a los polluelos. Puedes ayudarlos con complementos alimenticios específicos para la cría de polluelos.
Alrededor del duodécimo día, comienza a crecer el plumaje de los polluelos. Este es el mejor momento para anillar a los pajaritos, ya que todavía tienen los tobillos suficientemente delgados.
Características del diamante mandarín
El diamante mandarín (Taeniopygia guttata), también conocido como diamante cebra o pinzón cebra, es una especie de ave paseriforme originaria de Australasia, perteneciente a los pinzones. Junto con los periquitos y los canarios, es uno de los pájaros más comunes como mascota.
El diamante mandarín australiano (Taeniopygia guttata castanotis) es la forma salvaje de las aves domésticas actuales y se encuentra en casi toda Australia. A principios del siglo XX, ya era una de las aves domésticas más frecuentes en Europa.
Una de sus principales características es que son pájaros extremadamente sociables, viviendo en colonias o bandadas de gran tamaño en estado salvaje. Por este motivo, es recomendable que tengan compañía si se tienen como mascota.
¿Cómo es el diamante mandarín?
El diamante mandarín es un ave pequeña y compacta, que mide unos 12 centímetros de largo y no supera los 14 gramos de peso. Posee un pico fuerte de color anaranjado, preparado para su alimentación a base de granos. Sus ojos están dispuestos a los lados de la cabeza, permitiéndole estar siempre alerta de los posibles depredadores y procesar hasta 120 imágenes por segundo.
Es un ave extremadamente rápida y ágil gracias a sus alas cortas y angulosas con plumas negras, blancas y grises. Presenta una raya en forma de lágrima bajo sus ojos y un dibujo parecido al de las cebras en el pecho, características que le dan su nombre de diamante cebra.
Diferencias entre machos y hembras
Existe una forma muy fácil de distinguir el sexo de los diamantes mandarines, ya que esta especie presenta un claro dimorfismo sexual. Los ejemplares jóvenes no muestran ninguna característica diferenciadora al principio, teniendo las plumas blancas y grises y el pico negro en su primera etapa de vida. Tras la primera muda, el pico del diamante mandarín va tiñéndose de rojo durante sus cuatro primeros meses de vida, y las plumas de los machos adquieren un color más intenso que las hembras. Además, el diamante mandarín macho cuenta con una mancha naranja en la mejilla, mientras que las hembras carecen de ella.
Cría de diamantes mandarines
Si alguna vez has tenido un diamante mandarín, sabrás que estos pájaros se reproducen con mucha frecuencia y facilidad. Normalmente, ponen entre 5 y 7 huevos cuyo periodo de incubación dura hasta 15 días. Para criar diamantes mandarines, se recomienda tener varias hembras por macho, de forma que se puedan turnar a la hora de criar. Sin embargo, si no deseas que críen, es mejor tener solo hembras, ya que suelen llevarse bien entre ellas y esto facilita la convivencia.
El diamante mandarín alcanza la madurez sexual a los tres meses de vida, aunque se recomienda esperar hasta los seis meses para criar. Además, estos pájaros son excelentes constructoras de nidos, cuya forma es redonda y para la que utilizan diferentes materiales. Los polluelos abandonan el nido normalmente a los 21 días de vida.
10 TRUCOS PARA CRIAR DIAMANTES MANDARINES [MUY FÁCIL]
Alimentación del diamante mandarín
Los diamantes mandarines se alimentan de semillas y granos. Sin embargo, es recomendable que su alimentación sea variada, con un aporte equilibrado de fibra y proteínas. Las semillas de las que pueden alimentarse son: alpiste, linaza, mijo blanco y japonés, perilla y negrillo. Además, puedes ofrecerles algunas verduras y frutas, como pera, fresa, manzana, albahaca, pepino, naranja, rúcula, acelgas, espinacas o germinados de trigo. La lechuga, sin embargo, es uno de los alimentos prohibidos, ya que puede provocarles diarreas.
Esperanza de vida
La esperanza de vida de los diamantes mandarines es de entre 2 y 5 años en libertad. La disponibilidad de recursos, así como los depredadores y las enfermedades, son los factores determinantes que reducen su tiempo de vida. Sin embargo, la esperanza de vida de un diamante mandarín en cautividad es bastante superior, llegando incluso a durar hasta 12 años.
Requisitos para su bienestar
Los diamantes mandarines son aves que viven en colonias, por lo que necesitan tener compañía de su especie. Además, las parejas de diamantes mandarines suelen permanecer juntos prácticamente toda su vida. Si adoptas un diamante mandarín adulto, puede ser asustadizo y desconfiado al principio, aunque se adaptará rápidamente a ti. Estas aves alegres y cantoras necesitan disponer de un nido en su jaula o pajarera, ya que no les agrada dormir en ramas. Además, debes asegurarte de que dispongan de materiales para construir y reparar los nidos.
Otro de los elementos imprescindibles de las jaulas para diamantes mandarines es la bañera. A estos pájaros les encanta bañarse, sobre todo en verano, por lo que es importante que dispongan de agua para bañarse.
Jaula y cuidados
La jaula para tu diamante mandarín debe ser espaciosa, con un mínimo de 80 x 60 x 40 cm por pareja. Además, debe tener una cara cerrada con madera o pegada a la pared, para que se sienta seguro y protegido. Estos animales están acostumbrados a vivir en temperaturas templadas, por lo que la temperatura ideal son los 15º.
El diamante mandarín es un ave muy pequeña, dulce y activa. Son muchas las personas que encuentran en este animal un maravilloso animal de compañía, así como la posibilidad de ver criar a un pájaro y socializarlo a una edad pronta, lo que va a hacer posible que no viva permanentemente encerrado.
Cría responsable
Un diamante mandarín suele hacer varias puestas al año, de entre 5 y 7 huevos aproximadamente cada una, y no es difícil de llevar a cabo aunque no se tenga experiencia. Por ese motivo, actualmente no solo son los criadores profesionales o amateurs quienes llevan a cabo este proceso, sino que cualquiera puede iniciarse y descubrir la maravillosa experiencia de la cría del diamante mandarín.
No olvides que se trata de seres vivos que merecen respeto y una buena calidad de vida. Actúa de forma responsable si te planteas criar diamantes mandarines, prestando atención a sus cuidados, a la atención veterinaria, a la búsqueda de hogares responsables para los pichones y a evitar fomentar la endogamia, la cual favorece la aparición de mutaciones y enfermedades genéticas.
Selección de la pareja
Antes de empezar con la cría del diamante mandarín, será fundamental elegir "la pareja perfecta" que debe cumplir ciertos requisitos. Elige dos ejemplares ya adultos que no tengan parentesco entre ellos y, si quieres descendencia variada, puedes seleccionar uno gris común y otro masqué, por ejemplo. También es ideal buscar dos ejemplares que tengan características físicas algo distintas para que se compensen entre ellos. En principio no tendrán problemas de convivencia una vez juntos.
Jaula de cría
Para controlar y observar todo el proceso, te recomendamos utilizar una jaula de cría, es decir, una jaula de pequeñas dimensiones. Busca una de 130 x 80 cm, por ejemplo. En la jaula no puede faltar el alimento en semillas del diamante mandarín, agua fresca y limpia y hueso de jibia. No utilices demasiados juguetes para no reducir en exceso su movimiento dentro de la jaula. Puedes añadir Tabernil en el agua (vitaminas) y ofrecer en uno de los comederos pasta de cría (cereales e insectivora), todo ello predispone la salud del diamante y favorece la reproducción. Recuerda también la importancia de ofrecerles frutas y verduras recomendadas para diamantes mandarines.
Preparación del nido
Añade un nido cerrado, que son sus preferidos, en la parte superior de la jaula y deja a su alcance en el suelo pelo de cabra que encontrarás en las tiendas. Una vez la pareja se encuentra en la jaula con el nido, empieza el cortejo. El macho revolotea y canta a la hembra para conquistarla, puede que al principio no se de la cópula, ten paciencia. Verás al macho revolotear justo encima de la hembra mientras ella emite unos ruidos muy particulares, la cópula se está realizando.
Puesta de huevos
Una vez la hembra esté fecundada, no tardará mucho en poner los huevos en el nido ya montado. No toques nada. Es muy importante que les dejes espacio y que les observes con distancia y precaución, sino podrían abandonar el nido. La hembra empezará a poner huevos, es importante que tengas precaución si la oyes emitir unos sonidos débiles y tristes. Si ves que durante un día no pone ningún huevo y está muy hinchada y gruesa, puede tratarse de un huevo atascado. Eso sucede en ejemplares jóvenes. Cógela con sumo cuidado y acaricia el vientre para facilitar la expulsión. Si no es así y su estado empeora, llévala rápidamente al veterinario.
Incubación
Una vez puesto el 5º huevo, la pareja de diamantes se turna para incubarlos. Es un momento muy especial, pues ambos padres participan en este proceso de forma conjunta. Durante el día suelen turnarse, y por la noche dormirán ambos en el nido.
Nacimiento de los polluelos
En el período de unos 13 - 15 días, los primeros polluelos empezarán a nacer. Escucharás como emiten sonidos pidiendo alimento a sus padres. A los 6 días se recomienda anillarlos, aunque muchos criadores prefieren no hacerlo por si pudiera ocasionar daños en las patas de los pájaros. Irán pasando los días y observarás que los pollitos de diamante mandarín empiezan a crecer: les saldrán las plumas, pasará más tiempo en cada toma, etcétera.
Cuidado de los polluelos
Si uno de los pichones es expulsado del nido, puede deberse a que se trata de un ejemplar débil o enfermo que los padres no quieren alimentar. Si estás buscando alimentar tú mismo a un diamante mandarín, para que este se convierta en tu amigo fiel, deberás separarle de sus padres a los 20 o 25 días. En ese momento, el diamante mandarín ya debe mostrar el pico anaranjado y estar prácticamente desarrollado. Si observas que el macho intenta criar de nuevo mientras los pichones aún no han acabado de desarrollarse, sepáralo y deja únicamente en la jaula a la madre y a los pichones.
Separación por sexos
Una vez transcurridos estos 35 o 40 días, deberás separar a todos los diamantes por sexo en voladeras distintas. Si no lo haces, el macho empezará a perseguir a sus propias hijas con el objetivo de criar o los hijos a su propia madre, lo que supone los riesgos anteriormente mencionados para la salud de las futuras crías. Te recomendamos separar a los diamantes mandarines por sexo, ya que evitarás conflictos, celos y consanguinidad (pueden intentar reproducirse entre familiares). Puedes buscar una jaula de 1 metro de largo x 70 de ancho para que cada grupo de pájaros esté cómodo y tenga espacio para volar.
Tabla resumen de la cría del Diamante Mandarín
| Etapa | Duración | Cuidados |
|---|---|---|
| Incubación | 13-15 días | No molestar, mantener la tranquilidad |
| Crianza | 21 días | Alimentación rica en nutrientes, higiene |
| Independencia de los polluelos | 35-40 días | Separación por sexos para evitar consanguinidad |
