La lactancia materna es un tipo de hábito saludable y se considera la mejor y más importante fuente nutritiva para el niño en los primeros 6 meses de vida. Aporta todos los nutrientes que necesita el bebé para desarrollarse de manera sana y correcta. La lactancia materna también tiene beneficios para los hijos. Desde el CECC destacan que la leche materna es el mejor alimento para los bebés y les aporta muchas ventajas para la salud, ya que contiene todos los nutrientes, vitaminas y minerales que el bebé necesita en sus primeros 6 meses de vida. También contribuye a protegerlo de enfermedades comunes de la infancia, como otitis, diarrea y asma, entre otras.
En España, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de lactancia materna exclusiva a los 6 meses es del 28,53% y la tasa de lactancia mixta es del 18,42%. Es decir, que la tasa de mujeres que llegan a amamantar a los 6 meses (solo pecho o pecho y biberón) es del 46,95%, casi la mitad. Sin embargo, cabe destacar que en los últimos 20 años se ha observado en España un aumento progresivo y considerable de la tasa de lactancia materna a los 3 y a los 6 meses de vida, como se muestra en los datos del INE.
Beneficios de la Lactancia Materna
Has decidido amamantar a tu hijo, posiblemente te hayas informado de cómo le va a beneficiar, pero ¿sabes hasta qué punto? Cada día, nuevas investigaciones descubren las innumerables e inimitables propiedades de la leche materna. La leche materna es medicina y alimento, especialmente en el caso de los prematuros, porque su composición se adapta a cada etapa del bebé.
Beneficios para el Bebé
La leche materna es un alimento perfecto para tu bebé. Repasamos algunos de los beneficios de la lactancia materna:
- Cubre las necesidades nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo físico desde los primeros meses de vida. Pues tu leche se irá adaptando a las necesidades de tu hijo a medida que este vaya creciendo.
- Es de fácil digestión, lo que disminuye los cólicos del bebé.
- Tiene los líquidos y electrolitos suficientes para su hidratación.
- Las investigaciones demuestran que los bebés alimentados con leche materna durante los primeros meses de su vida tienen menores riesgos de padecer muerte súbita del lactante, infecciones gastrointestinales, respiratorias y urinarias.
- Asimismo, desde un punto emocional, amamantar favorece el vínculo entre madre e hijo.
A largo plazo la lactancia materna también se ha asociado a menores probabilidades de desarrollar ciertas afecciones en los niños entre las que se incluyen:
- Asma
- Alergia
- Enfermedad celiaca
- Enfermedad inflamatoria o intestinal
- Obesidad
- Diabetes Mellitus
- Esclerosis múltiple
- Algunos tipos de cáncer
La investigación también remarca que los lactantes no alimentados con el pecho muestran mayor incidencia de hiperactividad, ansiedad o peores resultados en test de inteligencia.
Beneficios para la Madre
La lactancia materna también muestra beneficios para la madre.
- Ayuda a la recuperación posparto, al favorecer la liberación de oxitocina. Esta hormona beneficia la contracción del útero, lo que disminuye el riesgo de hemorragia tras el parto.
- Asimismo amamantar parece vincularse a menores incidencias de cáncer de ovarios y de pecho.
- Ayuda a quemar calorías adicionales lo que permite recuperar rápidamente el preso previo al embarazo.
- Previene la depresión post-parto.
- Además, aunque pueda pasar desapercibido, dar el pecho supone un evidente ahorro económico frente a la leche de fórmula.
Dificultades Comunes en la Lactancia Materna
Existen diferentes obstáculos para la lactancia materna en las primeras semanas, sobre todo por la poca ganancia de peso del bebé, dolor durante la lactancia, llanto o sensación de falta de leche. Además, una vez en casa, los primeros días pueden surgir dificultades y algunas mujeres no encuentran apoyo en el sistema sanitario. Más adelante, a partir de los 4 meses, los abandonos están relacionados con la incorporación de la madre al trabajo.
Dar el pecho no siempre resulta un camino de rosas. Para muchas mujeres los comienzos son duros, normalmente por falta de información. Antes de centrarme en la lactancia materna, me gustaría hablar de la maternidad ya que ésta supone un cambio muy importante en la vida de una mujer, que tendrá que hacer frente a nuevas demandas y a muchos cambios a todos los niveles: físicos, psicológicos, económicos y sociales. Por ejemplo, a nivel físico, debemos tener en cuenta si existe algún problema como la hipogalactia o baja producción de leche materna. O si la mujer padece algún tipo de enfermedad que pueda dificultar o imposibilitar la lactancia materna. También son claves los factores económicos o laborales, ya que la incorporación al trabajo va a tener una enorme influencia en la lactancia materna, por ejemplo si la mujer tiene que viajar de forma habitual.
Mitos sobre la Lactancia Materna
La lactancia materna es un tema que ha sido objeto de numerosos mitos y creencias a lo largo del tiempo. A pesar de los avances en la investigación y la educación, muchas madres y futuras mamás aún enfrentan desinformación.
- Mito: La lactancia materna es siempre fácil y natural.
- Realidad: Aunque la lactancia materna es un proceso natural, no siempre es fácil. Muchas madres enfrentan desafíos como la dificultad para que el bebé se agarre correctamente, dolor en los pezones, problemas de producción de leche y otros factores.
- Mito: La leche de fórmula es igual de buena que la leche materna.
- Realidad: Si bien la fórmula puede ser una alternativa válida cuando la lactancia materna no es posible, la leche materna ofrece beneficios únicos que no se pueden replicar completamente.
- Mito: Las madres lactantes deben seguir una dieta estricta.
- Realidad: Las madres lactantes no necesitan seguir una dieta estricta, pero sí deben llevar una alimentación equilibrada y variada.
- Mito: La lactancia materna crea dependencia emocional en el bebé.
- Realidad: La lactancia materna no crea dependencia emocional. De hecho, la cercanía y el vínculo que se establecen durante la lactancia son fundamentales para el desarrollo emocional y social del bebé.
- Mito: Hay que dejar de amamantar al bebé después de los seis meses.
- Realidad: La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y continuar amamantando junto con la introducción de alimentos sólidos hasta los dos años o más.
- Mito: No se pueden tomar medicamentos durante la lactancia.
- Realidad: Muchas medicaciones son seguras para las madres lactantes. Sin embargo, es crucial consultar con un médico antes de tomar cualquier medicamento para asegurarse de que no afecte al bebé.
Tipos de Lactancia Materna
Los tipos de alimentación que puedes ofrecer a tu bebé recién nacido son:
- Lactancia exclusiva: El lactante recibe solamente leche materna y agua y ningún alimento adicional.
- Lactancia parcial o alimentación mixta: El lactante recibe algunas tomas de pecho y otras de alimento artificial o de fórmula.
- Lactancia con biberón: El lactante se alimenta con biberón independientemente de su contenido, incluida la leche materna extraída.
- Lactancia tándem: Aquí la madre amamanta a hijos de distintas edades. Se da cuando una mujer que aún sigue dando el pecho vuelve a quedarse embarazada. Siempre que no suponga una experiencia agotadora para la madre no hay riesgo alimentario alguno para los pequeños a pesar de las distintas necesidades.
Posiciones para Amamantar
Aunque sea un proceso natural, la lactancia materna requiere cierta práctica. Por lo cual no debes desesperar si de primeras percibes que no va todo lo bien que deberías.
Nada más nacer, al colocar a tu bebé al pecho, este lo buscará de forma natural. La manera correcta de agarre es que este abarque el pezón y la aureola. Cuando asume una postura correcta, mamar no debería generar dolores o producir heridas.
No existe una única posición adecuada para amamantar, lo importante es que favorezca el agarre y que hijo y madre estén cómodos.
Entre las posturas de lactancia más habituales recomendadas por los expertos se incluyen:
- Posición de crianza biológica:
Aquí la madre se colocará recostada (entre 15 y 65º) boca arriba y el bebé boca abajo, en estrecho contacto piel con piel con el cuerpo de la madre. Esta postura permite al bebé el contacto de su cara con el pecho mientras que la madre le ayuda a llegar al pecho limitando la distancia con sus brazos.
- Posición sentada:
Se debe colocar al bebé con el tronco enfrentado y pegado a la madre. La madre puede sujetarlo con la mano en su espalda, apoyando la cabeza en el antebrazo. Y servirse de la otra mano para dirigir el pecho hacia la boca del bebé.
- Posición acostada:
En esta posición, la madre se sitúa acostada de lado, con la cabeza ligeramente elevada (sobre una almohada) con el bebé también de lado, acostado sobre la cama, con su cuerpo enfrentado y pegado al cuerpo de la madre. La madre puede acercarlo al pecho empujándole por la espalda, con suavidad, cuando abra la boca, para facilitar el agarre. Es una posición muy cómoda para las tomas nocturnas aunque puede ser menos eficaz que la posición de crianza biológica cuando se tiene poca práctica.
En cuanto a la alternancia de los pechos, favorecer que el bebé mame de ambos ayudará a que la producción de leche se active en tus dos senos. Esto también evitará la sensación de presión en la teta al estimular el vaciado de ambas, algo que seguro agradecerás.
Aunque debes tener en cuenta que la composición de la leche cambia durante la toma. En la primera parte contiene más agua y azúcar, lo que satisface la sed del bebé. Después, aumenta su contenido en grasa. Por ello es importante que termine un pecho antes de pasar al otro y asegurarse este extra de calorías.
Lo aconsejable, comienza la toma por el pecho del que no mamó o del que mamó menos en la toma anterior.
Lactancia y Coronavirus
Es posible que te hayas preguntado si es seguro dar el pecho a tu hijo si tienes coronavirus. De acuerdo con Unicef, las pruebas realizadas hasta el momento están a favor de la lactancia materna. De hecho, la entidad precisa además que el contacto piel con piel y la lactancia favorecen el desarrollo del bebé, “por lo que no hay razón para interrumpirla como consecuencia del COVID-19“. Y añade que todavía no se ha detectado la transmisión de casos activos del coronavirus a través de la lactancia materna.
A este respecto, el Ministerio de Sanidad asegura igualmente que es sabido que la lactancia proporciona la forma más completa de nutrición para los recién nacidos, pues les aporta anticuerpos que aún no se han desarrollado en los bebés y que son muy necesarios para defenderse de infecciones respiratorias en los primeros meses de vida, como puede ser frente al coronavirus.
Por su parte, sobre esta cuestión, la Organización Mundial de la Salud (OMS), también a favor de la lactancia materna en este caso, ha publicado una serie de consideraciones para dar respuesta a las dudas más frecuentes sobre coronavirus y lactancia materna.
¿Puede transmitirse el coronavirus por la lactancia materna?
Siempre con la premisa de que es un virus reciente y los estudios aún son limitados, la OMS afirma que, hasta hoy, no se ha detectado el virus activo de la COVID-19 (es decir, que pueda causar infección) en la leche de ninguna madre con sospecha o confirmación de infección.
Sí. los neonatos y lactantes. Asimismo, les proporciona beneficios para la salud y el desarrollo que duran toda la vida. lactancia materna también mejora la salud de las madres.
Por tanto, si una madre tiene COVID-19, presunta o confirmada, la OMS recomienda seguir amamantando. Sostiene que existen datos científicos que demuestran que la lactancia materna reduce la mortalidad de los neonatos, lactantes y niños menores de 5 años.
Recomendaciones de higiene con sospechas de coronavirus
Las recomendaciones de higiene para una madre que amamanta y que tiene o se sospecha tenga coronavirus son las siguientes:
- Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o limpiárselas con un gel hidroalcohólico, especialmente antes de tocar al bebé.
- Utilizar una mascarilla médica mientras amamantan. Es importante:
- Sustituir la mascarilla en cuanto se humedezca.
- Desechar la mascarilla inmediatamente.
- No reutilizar las mascarillas.
- No tocar la parte frontal de la mascarilla, sino quitársela desde atrás.
- Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo al estornudar o toser, tras lo cual deben desecharlo inmediatamente y volver a limpiarse las manos con gel hidroalcohólico o a lavárselas con agua y jabón.
- Limpiar y desinfectar regularmente...
La importancia del apoyo psicológico
Es importante recordar que a pesar de las expectativas y los deseos que las mujeres tenemos en relación al embarazo, el parto, la lactancia, la maternidad etc., algunas cosas están en nuestras manos: como por ejemplo informarnos, aclarar nuestras necesidades, buscar profesionales y personas de confianza que nos guíen y acompañen, comunicar de forma clara qué queremos y cuáles son nuestras preocupaciones. Pero también es necesario tener presente que no podemos controlarlo todo, que nuestro proceso depende en parte de nosotras, pero también de otras personas y de una serie de circunstancias imprevisibles que no están en nuestras manos. Y aquí es donde la capacidad para adaptarnos, la flexibilidad y la aceptación, van a jugar un papel clave para superar los obstáculos de forma satisfactoria. En ocasiones va a ser necesario transitar por emociones como la tristeza, la rabia y la frustración por la pérdida de una ilusión o un deseo que teníamos y que no pudo ser. Por ejemplo con las preferencias relacionadas con el sexo del bebé. O por un parto que no fue como soñábamos. O por querer amamantar a nuestro bebé y no poder. A menudo es necesario pasar por un duelo por todo aquello que pensábamos que iba a ser y no fue.
Semana Mundial de la Lactancia Materna
Esta fuente rica en nutrientes y anticuerpos ha supuesto un plus evolutivo para nuestra especie. Tan antigua como nosotros, la lactancia es un recurso que, por primera vez en nuestra historia, hay que fomentar. Para ello, la Alianza Mundial para la Acción de Lactancia Materna planteó a Naciones Unidas la necesidad de dedicar una semana al año a su fomento y, en 2018, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF recogieron el testigo, estableciendo que, cada año, entre el 1 y el 7 de agosto se celebraría la Semana Mundial de la Lactancia Materna. La OMS se ha marcado un reto: conseguir una prevalencia de la lactancia materna del 70% en el mundo.
