La lactancia materna es una de las decisiones más importantes que tomas con respecto a la salud de tu bebé. Es un compromiso que comienza cuando tu bebé nace y que puede continuar durante seis meses o más. Para llevar a cabo esta etapa de la mejor manera, es fundamental contar con un equipo de apoyo sólido.
El Equipo de Apoyo: Clave para una Lactancia Exitosa
Algunos estudios han determinado que es más probable que las mujeres comiencen a amamantar y continúen haciéndolo si reciben un estímulo positivo de las personas que las rodean. Es posible que necesites un “equipo de apoyo”, que puede incluir a tu pareja, familia, amigos y tu profesional de la salud.
Muchas personas desean apoyarte durante esta etapa, pero no saben cómo hacerlo. Comunicar tus necesidades puede marcar la diferencia. Aquí hay algunos consejos para ayudarte a reunir a tu equipo de apoyo:
- Aprendan juntos: Alienta a los miembros de tu equipo a informarse acerca de la lactancia. Cuanto más sepan, más podrán analizar el proceso juntos.
- Hablen entre sí: La comunicación es clave. Hablen acerca de cómo te sientes y hazles saber a las personas que te rodean cómo te pueden ayudar.
- Apóyense unos a otros: La amabilidad, la paciencia y la estimulación son de gran ayuda, independientemente de quién sea parte de tu equipo de apoyo. Tanto tú como las personas que te rodean deben sentirse orgullosas de tu decisión de amamantar.
- Busca ayuda para las tareas domésticas: No dudes en pedirle a tu pareja o a las demás personas de tu equipo de apoyo ayuda para realizar las tareas domésticas, hacer los mandados o preparar comidas saludables para que tú puedas alimentar al bebé o descansar.
- Si tienes pareja, pídele que te acompañe mientras amamantas: La lactancia puede ser un momento de calma y relajación para que tú, tu pareja y tu bebé simplemente estén juntos y establezcan vínculos afectivos.
El Rol de la Pareja en la Lactancia
Aunque el acto de la lactancia en sí quizá se produzca únicamente entre tu bebé y tú, tu experiencia general con la lactancia será más positiva si estás dispuesta a permitir que los demás te ayuden. Hay muchas maneras en las que tu pareja te puede ayudar, aunque seas tú la que está amamantando.
Por ejemplo, cuando tu bebé y tú apenas están aprendiendo a amamantar, tu pareja te puede ayudar a descifrar las señales de hambre y satisfacción de tu bebé. También puede cambiarle el pañal al bebé antes de las sesiones de lactancia de la noche. Y ya que es muy importante que te mantengas hidratada cuando estás amamantando, tu pareja puede encargarse de traerte un vaso de agua para beber mientras tu bebé está lactando.
Además, la pareja puede proteger el dúo madre-hijx de las críticas, de los mitos (buscando información y rebatiendo argumentos obsoletos e intrusivos), apoyando el hecho de amamantar dónde y cuándo se quiera. Durante la lactancia, la pareja debe actuar como un paraguas, cuidando a la madre para que ésta se pueda centrar cien por cien en alimentar al bebé.
La pareja debería ser en primer lugar la persona que se encarga de cuidar a la madre para que ésta se pueda centrar cien por cien en alimentar al bebé. Que nos acompañen a los grupos de apoyo y asistan a las reuniones con nosotras.
Nutriendo al Bebé: Más Allá de la Alimentación
Aunque tu bebé recibe alimento nutricional cuando lo amamantas, el alimento afectivo también es importante para él. Las primeras semanas de vida son primordiales para establecer la lactancia. Las primeras horas después del parto son vitales para empezar la lactancia con buen pie.
Esto quiere decir que bebé y mamá deben estar juntos desde minuto cero, piel con piel, y la realidad es que son muy pocos los motivos por los que se tengan que separar (ni siquiera una cesárea es motivo de separación entre madre-hijx). Aquí es el primero momento dónde el ma-padre de la criatura puede intervenir por primera vez en la lactancia: las madres en el parto y justo después de parir se encuentran en un momento vulnerable, con un chute de hormonas importante y necesitan a la pareja serena y convencida de todo lo que hayan hablado antes respecto a cómo quieren el protocolo a seguir: el niñx se queda con mamá, las pruebas pueden esperar (siempre que todo esté dentro de la normalidad, por supuesto), etc.
Una de las hormonas que se ocupan de la fabricación de la leche es la oxitocina, la hormona del amor, que se asegurará que se cree vínculo entre la madre y el bebé. Los enemigos de esta hormona son el cansancio, el estrés y los nervios. La mamá y el bebé ahora necesitan tranquilidad y conocerse así que… ¿Quién dice que el otro progenitor no puede hacer nada?
Además, los padres pueden disfrutar de todas esas tareas relacionadas con el bebé que vamos a compartir con mucho gusto: el baño, los pañales, los paseos... Ésa es la manera de relacionarse con el bebé y, como dice el refrán, quien siembra recoge.
El Destete y el Rol de la Pareja
El destete se tiene que producir cuando madre y/o hijx ya no quieran continuar con la lactancia. Éste consiste en que sea la pareja quien se levante por las noche cuando el/la pequeñx pida pecho, substutuyendo las tomas por un vaso de leche, canciones, masajes, abrazos, portear… en definitiva, la manera que los ma-padres crean que pueda funcionar con su hijx y ayudar a substituir el amamantamiento nocturno.
Además, cuando una madre decide destetar a su bebé, a menudo aparecen sentimientos de culpa. La lactancia es algo muy breve en la vida de un bebé y la naturaleza nos ha diseñado para gestar, parir y alimentar.
Lactofilia: Una Perspectiva Diferente
Desde hace ya unos años sabemos de la existencia de unos personajes llamados “vampiros blancos”. Se trata de hombres que tienen un tipo de fantasía sexual relacionada con la leche materna: beber o tomar leche directamente de los pechos de una mujer lactante.
Bien, la lactofilia es una parafilia más que consiste en la búsqueda de la excitación sexual al succionar el pecho como si se estuviera amamantando. Cuando esta situación se da dentro del ámbito de la pareja, no tenemos nada que decir. Pero cuando la situación se desborda y estos tipos pasan a perseguir a las madres, a ofrecer dinero por hacer realidad sus fantasías, la cosa toma otro matiz.
Estos tipos pueden perder el sentido común obsesionados con sus deseos. Suelen empezar la conversación haciéndose pasar por padres, sanitarios o estudiantes de nutrición, enfermería, etc. Internet nos ha permitido aproximar a todo el mundo el conocimiento de lactancia y eso es maravilloso. Así que ya sabéis, no se trata de tenerles miedo, se trata de estar alerta y detectarlos.
La lactofilia (es decir, el fetichismo de la leche materna) es una parafilia sexual donde los individuos (típicamente hombres) obtienen placer sexual de ver a las mujeres lactando, chupar los senos llenos de leche de las mujeres y/o tener relaciones sexuales con mujeres lactantes. A veces, la excitación sexual se ve reforzada por la mujer que también está embarazada, aunque muchos hombres prefieren las mujeres lactantes después del embarazo.
El aumento del interés en torno a la actividad lactofílica ha llevado a la prostitución de la lactancia, en la que adultos, incluidas las mujeres, pagan por la oportunidad de ser amamantados. Esto puede ser parte de otras actividades, como el infantilismo (donde otras actividades como que les cambien el pañal pueden desempeñar un papel más primario) o puede ser una actividad aislada.
El Pecho Femenino: Más Allá de la Sexualización
Los pechos femeninos están sexualizados. Quizás, para reflexionar alrededor de este tema, deberíamos plantearnos si realmente es bueno sexualizar tanto el pecho femenino. Un pecho pasa a ser alimento de un bebé cuando la madre lacta, en ese momento es la fuente de alimento, de calma, de vínculo de un bebé o un niño/a. Hablamos de fuente de erotismo en el momento en que esa parte del cuerpo entra en juego con la pareja o pareja sexual.
El pecho como parte del cuerpo. ¿Qué significa eso? Significa que el cuerpo, cuando no estamos con alguien con quien nos guste intimar y cuando no estamos lactando, forma parte de nuestro cuerpo de manera natural y no siempre tiene porque ser sexual o fuente de alimento: como nuestra nariz, nuestro codo, nuestra pierna y nuestra espalda.
Yo recomiendo que las mujeres que están lactando mantengan su propia imagen de mujeres eróticas y que visualicen, también, sus pechos como elementos eróticos a pesar de estar lactando. Psicología. Sexología. Terapia de pareja.
Mitos sobre la lactancia materna
| Mito | Realidad |
|---|---|
| Hay que preparar el pezón durante el embarazo para que no duela la lactancia. | No es necesario. El dolor suele deberse a un mal agarre. |
| La leche del primer día no alimenta. | El calostro es muy nutritivo y protege al bebé. |
| Hay que lavar el pezón antes y después de cada toma. | No es necesario. La areola produce una sustancia que lo limpia e hidrata. |
| Si tienes los pechos pequeños no podrás dar el pecho. | El tamaño no influye en la producción de leche. |
| El bebé tiene que mamar cada tres horas. | La lactancia es a demanda, cuando el bebé lo pida. |
El papel de la pareja en la lactancia materna
Este artículo ha explorado el significado de amamantar, el rol crucial de la pareja en apoyar este proceso, las complejidades de la lactofilia y la importancia de mantener una visión equilibrada sobre la sexualización del pecho femenino.
