Baja por Embarazo de Riesgo a Edad Avanzada: Riesgos, Pruebas y Derechos

La sociedad española ha experimentado cambios significativos en las últimas décadas, impactando diversos ámbitos, incluyendo el reproductivo. Cada vez más mujeres postergan la decisión de ser madres, convirtiendo la maternidad tardía en un fenómeno social creciente. Este artículo aborda los riesgos asociados al embarazo a los 40 años y las opciones de baja laboral disponibles en España.

Sea cual sea la causa, ser madre después de los 40 es una realidad cada vez más frecuente en nuestra sociedad. Por eso, también es una duda habitual entre quienes quieren serlo conocer qué es y cuándo se considera embarazo de riesgo a edad avanzada.

En los países occidentales, el porcentaje de mujeres que gestan por encima de los 35 años es cada día mayor. No voy a entrar en cifras y tampoco voy a analizar las causas - sociales, económicas…- de este hecho.

Recuerda que en Eugin llevamos desde 1999 ayudando a mujeres como tú a cumplir su sueño de formar una familia.

¿Qué se Considera un Embarazo de Riesgo por Edad Avanzada?

Un embarazo de riesgo por edad se refiere a los embarazos en mujeres que tienen 35 años o más. El riesgo asociado con la edad aumenta a partir de los 35 años. Sin embargo, es importante señalar que muchas mujeres mayores de 35 años tienen embarazos y bebés saludables. La clave está en el monitoreo y la atención médica adecuada.

A partir de los 35-40 años, tanto el feto como la madre tienen mayores probabilidades de enfrentar problemas de salud durante y después del embarazo, principalmente debido a errores en la división cromosómica de los ovocitos. Es por eso que el embarazo a los 40 es considerado de riesgo.

Algunas pensaréis que a partir de los 35 años la fertilidad disminuye… es verdad.

El término «embarazo geriátrico» se utilizaba antiguamente para referirse a embarazos en mujeres de 35 años o más. Hoy en día, se considera un término desfasado y un tanto despectivo.

Riesgos Asociados al Embarazo a los 40

En términos de probabilidad, las mujeres menores de 35 años de edad tienen una probabilidad de tener un aborto involuntario del 15%, mientras que en las mujeres de entre 35 y 45 años las posibilidades son de entre el 20% y el 35%. Una vez superados los 45 años, el riesgo aumenta hasta el 50%.

Uno de los mayores problemas es la fertilidad. Las alteraciones cromosómicas, aunque pueden ocurrir en cualquier embarazo, son más frecuentes con antecedentes familiares y edad materna avanzada. En un embarazo a los 40, el riesgo de que estas alteraciones se manifiesten aumenta.

El riesgo de padecer diabetes gestacional se duplica a partir de los 40. Además, los partos gemelares y de trillizos, a menudo resultado de tratamientos de fertilidad, son más comunes y pueden presentar mayores complicaciones. También aumenta el riesgo de problemas en el parto debido al cansancio de la madre y al sufrimiento fetal, especialmente en madres primerizas.

Complicaciones como la hipertensión, la preeclampsia, la diabetes.

Partos vaginales y cesáreas: los partos vaginales con más largos y complejos.

Por lo que respecta a la incidencia de abortos, es obvio que aumenta con la edad.

El riesgo de alteraciones cromosómicas aumenta con la edad - trisomías 13, 18 y 21 o síndrome de Down.

Con el aumento del riesgo de síndrome de Down, también aumenta la fiabilidad de los tests de cribado y la tasa de falsos positivos y negativos.

Dado que el riesgo de malformaciones fetales no relacionadas con cromosomopatías también está aumentado en mujeres de más de 35 años se ha propuesto la realización de una ecografía de alta definición en segundo trimestre de embarazo; esta ecografía buscaría detectar anomalías estructurales, especialmente cardiacas.

Las cesáreas también son más frecuentes con la edad. Un estudio ya clásico comunicó estas tasas: 20% con 25-34 años, 26% con 35-39 años, 31% con 40-44 años, 36% con 45-49 años y 61% con más de 50 años.

En cuanto a otros riesgos de un embarazo a edad avanzada, el riesgo de abortos en el primer trimestre, debido a problemas cromosómicos es mayor.

Por otro lado, aumentan las posibilidades de que se desarrollen anomalías cromosómicas, como el síndrome de Down, debido a la disminución de la calidad de los ovocitos y el esperma conforme pasan los años.

Ventajas de un Embarazo a los 40

Si estás planteándote quedarte embarazada a partir de los 35, es conveniente realizar una visita previa a tu ginecólogo para conocer tu estado de salud y tus probabilidades de concebir. No obstante, un embarazo a los 40 también puede tener ventajas. Las mujeres que deciden ser madres en esta etapa de su vida suelen hacerlo de forma meditada y consciente, conociendo los riesgos asociados.

Pruebas y Diagnósticos

Existen pruebas para diagnosticar alteraciones cromosómicas antes del parto. Aunque la diabetes y la hipertensión pueden desarrollarse durante el embarazo, es crucial realizar un estudio global antes de la concepción.

El test prenatal no invasivo NACE permite descartar anomalías genéticas con resultados en 72 horas laborales a través de un simple análisis de sangre, sin riesgo para la madre ni el bebé.

Pruebas Genéticas: Como la amniocentesis o la biopsia de vellosidades coriónicas para detectar anomalías cromosómicas.

Yo explico minuciosamente en qué consisten el triple screening, el cribado genético no invasivo y las pruebas invasivas (biopsia de vellosidades coriales y amniocentesis).

Suelo recomendar a todas mis pacientes de más de 35 años que se hagan un cribado genético no invasivo: es muy fiable.

El test prenatal no invasivo es una prueba eficiente y segura para detectar anomalías cromosómicas en el bebé, especialmente recomendada en estos casos.

Recomendaciones para un Embarazo Saludable

Realizar todas las revisiones y seguir los consejos de médicos y especialistas es imprescindible.

Los buenos hábitos alimenticios, como el consumo de frutas y vegetales ricos en ácido fólico y pescado, así como la disminución del consumo de excitantes como el café, siempre serán beneficiosos.

También es importante abandonar el consumo de tabaco y alcohol y elegir una alimentación saludable.

Mantener una dieta equilibrada y hacer ejercicio regularmente puede ayudar a reducir los riesgos.

Infórmate sobre los cambios que puedes esperar durante el embarazo y el parto.

Como hemos dicho antes, tener un peso adecuado, una dieta saludable (fruta, verdura, cereales, evitando los alimentos procesados y azucarados, así como el consumo excesivo de sal) y eliminar el tabaco, son hábitos fundamentales.

Baja Laboral Durante el Embarazo

El embarazo, en general, permite seguir trabajando. Sin embargo, existen circunstancias que impiden que la mujer pueda continuar en su puesto de trabajo. En estos casos, el médico puede ser el que tome la decisión de dar una baja laboral o ser tú quien la pida.

En algunos casos, puede ser necesario tomar una baja laboral para reducir el estrés y los riesgos asociados con un embarazo de alto riesgo. Sin embargo, esto no siempre es necesario.

La mujer, por tanto, deberá acudir a su médico de cabecera y si este considera que es conveniente que deje de trabajar algún tiempo, debido a su embarazo de riesgo, le emitirá un parte médico de baja.

Este tipo de baja y de prestación se da cuando realizar la actividad laboral supone un riesgo para la mujer, para el embarazo o para la madre lactante hasta que el bebé cumple 9 meses.

Pero este tipo de baja no es directa. Es decir, si la mujer trabaja con productos químicos y se acaba de enterar que está embarazada primero tiene que realizar una serie de trámites: antes la empresa deberá adaptar el puesto de trabajo para que la embarazada pueda realizar su trabajo sin peligro o ubicar a la trabajadora en otro puesto durante el embarazo.

Si ninguna de estas dos opciones es posible, se puede solicitar la baja por riesgo en el embarazo.

Las situaciones por riesgo durante el embarazo se producen cuando los agentes, condiciones o procedimientos del puesto de trabajo pueden influir negativamente en la salud de la madre gestante y/o la del feto. En ese caso, la empresa debe adoptar medidas preventivas complementarias. Si no es posible, la alternativa es cambiarla temporalmente de puesto de trabajo a otro exento de riesgos para su embrazo.

La prestación por riesgo durante el embrazo, regulada por el Real Decreto 295/2009, es un subsidio que recibe la trabajadora embarazada durante el periodo de suspensión del contrato de trabajo o de interrupción de su actividad profesional por riesgo durante el embarazo.

Para tramitar la solicitud y respectiva documentación sin necesidad de estar en posesión de certificado digital puedes acceder a la plataforma de Prestación por riesgo durante el embarazo.

Tipos de Baja Laboral

  • Baja por Riesgo en el Embarazo: Se otorga cuando las condiciones laborales representan un riesgo para la salud de la madre o del feto.
  • Baja por Incapacidad Temporal por Contingencia Común: Se da cuando la embarazada enferma, pero la patología no está relacionada con el trabajo ni con el embarazo.
  • Desde el primer día de la semana 39 y hasta el parto, se considera como una situación especial de incapacidad temporal por contingencias comunes. Esto significa que las mujeres tienen derecho a solicitar una baja médica desde esa semana y recibir el correspondiente subsidio por parte de la Seguridad Social.

¿Cómo Pedir la Baja por Riesgo en el Embarazo?

Para poder pedir una baja de riesgo por embarazo tu médico debe determinar que tus condiciones laborales pueden ser perjudiciales para ti o para el bebe. Si ese es el caso, debes informar a la empresa para poder llegar a un acuerdo, en muchos casos la empresa adapta el entorno laboral para la comodidad y seguridad de la mujer.

De no poder adaptar el área de trabajo, tienes el derecho de solicitar la baja por riesgo de embarazo.

Una vez que se determine que la opción es pedir la baja por riesgo de embarazo, debes seguir las siguientes instrucciones:

  1. Lo primero que deberás hacer será tramitarla, para ello debes acudir a un centro médico de atención primaria y solicitar un informe que acredite tu incapacidad temporal.
  2. El documento que se te entregue debe ser enviado al Departamento de Recursos Humanos de tu empresa. Ellos deberán redactar una lista de todas las actividades que realizas en tu horario laboral y cuáles son los factores que podrían perjudicar tu salud.
  3. Con dicho informe, podrás pedir cita en la oficina de la Seguridad Social más cercana. En donde te pedirán algunos documentos como:
    • Informe médico firmado que acredite el riesgo de embarazo
    • Documentación que explique los factores de riesgo en el lugar de trabajo
    • Copia del DNI o el pasaporte
    • Modelo de solicitud cumplimentado
  4. En menos de 30 días te deberían estar comunicando si tu solicitud ha sido aprobado y recibirás la prestación por incapacidad temporal.

Factores Laborales que Pueden Influir en el Embarazo

Existen diferentes factores en el área de trabajo que pueden influir negativamente durante un embarazo y pueden ser la razón de la baja. Algunos de ellos pueden parecer simples e inofensivos, pero deben ser tomados en cuenta, estos son algunos de ellos:

  • Estar de pie durante horas: hay un límite establecido de tres horas seguidas, pasadas estas pasado este tiempo puede convertirse en un factor de riesgo. Permanecer de pie por un tiempo prolongado puede llevar a un parto prematuro o también que el bebe se desarrolle más lento.
  • Permanecer sentada por mucho tiempo: al igual que estar de pie, la falta de movilidad puede provocar dolores en algunas zonas. Por lo que es recomendado que cada dos horas la mujer estire su cuerpo y camine.
  • Levantar mucho peso: tener trabajos pesados o de mucho esfuerzo físico puede suponer un riesgo para las embarazadas. En este caso las empresas deben tomar en cuenta a otras personas para dichas actividades.
  • Condiciones de estrés: los trabajos que pueden conllevar un estrés excesivo, la presión constante, los plazos ajustados y las demandas emocionales pueden tener un impacto negativo en la salud de la madre y contribuir al desarrollo de problemas.
  • Trabajo nocturno o por turnos: Las mujeres embarazadas que trabajan durante la noche o en horarios rotativos pueden experimentar trastornos en el ritmo circadiano, lo que puede afectar el sueño, el descanso y el equilibrio hormonal, aumentando el riesgo de complicaciones durante el embarazo.

Tabla SEGO

La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) ha elaborado unas tablas con algunos factores de riesgo y cuándo es recomendable pedir la baja. Hay que tener en cuenta que se trata solo de unas recomendaciones, y no de una ley y que, por lo tanto, que el médico dé o no la baja va a depender de otras situaciones.

  • Si la embarazada tiene que estar de pie durante más de 4 horas seguidas: entre las semanas 20 y 22.
  • Si por tu puesto de trabajo tienes que agacharte por debajo de la rodilla más de 10 veces en una hora: a partir de la semana 20.

A continuación, se presenta una tabla con algunos factores de riesgo y las recomendaciones de la SEGO:

Factor de Riesgo Recomendación SEGO
Estar de pie más de 4 horas seguidas Baja entre las semanas 20 y 22
Agacharse por debajo de la rodilla más de 10 veces por hora Baja a partir de la semana 20

Derechos Asociados a la Baja de Riesgo por Embarazo

La baja de riesgo por embarazo es un derecho fundamental que busca proteger la salud de las mujeres embarazadas en el entorno laboral y en muchos países suele estar respaldados por leyes y regulaciones laborales.

Las mujeres embarazadas tienen derecho a recibir información completa y clara sobre los riesgos laborales asociados a su puesto de trabajo y las medidas de protección disponibles. Esto implica que la empresa debe proporcionar información detallada sobre los posibles peligros para la salud tanto de la madre como del feto, y las precauciones necesarias que se deben tomar.

Además, también pueden solicitar la posibilidad de hacer ajustes en las condiciones laborales cuando existen riesgos para su salud o la del bebe. Esto implica que la empresa está obligada a evaluar las posibles modificaciones en el entorno de trabajo o en las tareas asignadas a fin de eliminar o reducir los riesgos identificados. Estos ajustes pueden incluir cambios en los horarios de trabajo, la asignación de tareas menos riesgosas o incluso el traslado a otro puesto temporalmente. De no ser posible la mujer tiene el derecho de solicitar la baja de riesgo por embarazo.

Otro derecho asociado a la baja de riesgo por embarazo es el derecho a la licencia remunerada. Las mujeres embarazadas pueden solicitar una baja remunerada cuando su trabajo representa un riesgo para su salud o la del feto. Durante este período, reciben una compensación económica que les permite cuidar de sí mismas y del desarrollo saludable del bebé.

Embarazo después de los 40 años

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