Las plantas son seres vivos capaces de reproducirse y colonizar amplias zonas en muy poco tiempo. Además de ser capaces de producir su propio alimento, gracias al proceso que conocemos como fotosíntesis, han desarrollado, a lo largo de miles de años, una forma de mejorar su reproducción y expansión por la superficie terrestre.
Las plantas con semilla, también conocidas como plantas superiores, son las que han sufrido un mayor proceso evolutivo. En este artículo te responderemos a varias preguntas cruciales para entender bien y de forma sencilla cuáles son las plantas que tienen semillas, entre otras dudas que te hayan podido surgir en relación.
Asimismo, las plantas con semilla siguen siendo una de nuestras principales fuentes de energía. ¿No te apetece conocerlas un poco más?
"Plantas con semillas" es la forma más común de llamarlas, pero sus nombres más técnicos son plantas espermatofitas o plantas fanerógamas. Son unas de las plantas más extendidas del planeta, divididas en más de 235.000 especies. Además, son capaces de adaptarse con mayor facilidad a cualquier tipo de ambiente, incluido el medio acuático.
Sin embargo, lo primero que debemos responder para comprender qué avances evolutivos presentan las plantas con semillas es saber qué es una semilla. De forma simple podemos definir a la semilla como un óvulo maduro del que, una vez fecundado, brotará una nueva planta.
Dependiendo del tipo de semilla, estás pueden mantenerse en latencia bajo condiciones específicas sin necesidad de germinar y reactivarse cuando las condiciones sean las adecuadas para su crecimiento óptimo.
Algunas de las características de las plantas con semillas, además de su importante presencia sobre nuestro planeta y, por lo tanto, su capacidad de adaptarse a climas y medios muy diversos, es su sistema vascular. Mediante este, la planta consigue con mayor facilidad los nutrientes necesarios para su desarrollo.
De hecho, las plantas con semillas tienen un periodo de vida mucho más largo que el resto de plantas. De ahí que, los avances evolutivos de las plantas con semillas, destaquen en comparación al resto de especies sin semillas, que son menos desarrolladas.
La aparición de los tejidos vasculares no solo favorece el crecimiento y desarrollo de las distintas especies de plantas con semillas, sino que, además, ha conseguido la creación de estructuras adicionales para favorecer su dispersión y así reducir la competencia entre el resto de semillas e incluso con la planta madre.
Tipos de plantas con semillas
Los tipos de plantas con semillas se clasifican en dos grandes grupos: angiospermas y gimnospermas.
Plantas angiospermas
Las angiospermas, grupo al que pertenecen la mayoría de las plantas terrestres con nada menos que más de 250.000 ejemplares, son aquellas que se caracterizan principalmente por contar con las llamadas flores verdaderas y con una hoja axilar situada en la zona de bráctea conocida como pedicelo.
Las semillas de las angiospermas se encuentran encerradas y protegidas por los carpelos hasta que esta es polinizada dando, como resultado, el fruto. Además, dentro de este grupo encontrarás no solo plantas herbáceas, sino también arbustivas e incluso arbóreas.
Del mismo modo, las angiospermas se subdividen según el número de cotiledones de sus semillas:
- Dicotiledóneas: aquellas cuyas semillas está provistas de dos cotiledones que se sitúan a cada lado del embrión.
- Monocotiledóneas: aquellas que poseen una única hoja embrionaria, o cotiledón, que envuelve al completo la semilla.
Ejemplo de angiosperma
Plantas gimnospermas
Las plantas gimnospermas se caracterizan por tener protegidos tanto los óvulos como las semillas. Suelen ser por lo general plantas de tipo leñoso como árboles y arbustos. También se caracterizan por tener hojas simples y de forma acicular o de aguja.
Sin embargo, su mayor característica es que no tienen flores verdaderas.
En cuanto a las semillas de las gimnospermas, cabe destacar que algunas tienen una especie de membrana con forma de ala, conocida como sámara, que permite y facilita la dispersión por la acción del viento. Estas semillas tienen un proceso de polinización y fecundación lento comparado con las angiospermas.
Ejemplo de gimnosperma
Semillas de flores para sembrar al finalizar el invierno
Conoce más acerca de las siete semillas de flores que se pueden sembrar finalizando el invierno. En este periodo ya podemos retomar nuestras labores de jardín y que mejor que prepararnos para tenerlo hermoso a lo largo del año. Por eso en Plantamus queremos ayudarte con esta pequeña guía práctica para que conozcas más acerca de estas plantas.
- La inmortal, siempreviva o flor de papel: Se siembra a finales de invierno, o las primeras semanas de primavera. Su siembra es sencilla, debes garantizar un suelo bien drenado, mi recomendación es mezclar este con 1/4 de arena y 1/4 de turba. Allí pondrás tus semillas que geminaran en 15 o 20 días. Son plantas que necesitan estar a pleno sol.
- El Agerato Azul o Ageratum houstonianum: Es una especie con una siembra muy sencilla, inicialmente puedes ubicar las semillas en un contenedor para posteriormente cuando tengan de 3 a 5 cm trasladarlas al lugar final. Debes garantizar buena humedad (sin encharcamientos) y buena luz (pleno sol).
- Algodón ornamental (Gossypium herbaceum): Como planta de cultivo ornamental, se puede sembrar en la ultima semana del invierno para florecer a finales de primavera y verano. Su germinación es muy rápida, de tres a cuatro días después de la siembra. Se puede hacer su trasplante de 15 a 20 días al sitio definitivo. Necesita suelos bien drenados y altos requerimientos de luz y de agua. No es muy exigente nutricionalmente, necesita principalmente Nitrógeno, Fósforo y Potasio.
- Vinca de Madagascar: Dentro de las semillas de flores, la Vinca de madagascar es muy apetecida porque puede tener un largo periodo en floración desde la primavera hasta finales del otoño. Requiere suelos bien drenados, con gran aporte de agua durante el verano. Necesitan estar a plena luz y pueden ser sembradas en macetas o directamente en el jardín.
- Statice Sinuata: Como planta ornamental, la Statice Sinuata la podemos encontrar en varios colores, como azul, blanco o amarillo. Es una planta con una tasa de germinación muy alta, acepta casi todo tipo de suelo, siempre esté bien drenado. En este caso mi recomendación es hacer un semillero, en el que pondrás sustrato especial, regando la semilla al voleo y cubriéndola con el mismo sustrato. Estas semillas de flores germinaran en dos semanas, seleccionaras las mas bonitas y las llevaras a pequeñas macetas donde permaneceran aproximadamente tres meses con buena humedad. Luego las ubicaremos en el sitio definitivo del jardín.
- Petunia: Para la Petunia existe una gran variedad de semillas de flores, con una amplia variedad de colores, formas y tamaños. Se siembran en semilleros a final del invierno, preferiblemente en el interior. Una vez ha pasado el invierno, las podemos llevar al jardín o macetas, donde reciban luz abundante. El suelo debe ser alto en nutrientes y bien drenado por lo que te recomiendo prepararlo con un fertilizante orgánico y añadirle una parte de arena.
- Linterna china: Para la siembra de linterna china inicialmente deberemos hacer un semillero con sustratos ricos en materia orgánica o también se puede usar turba, mezclandolos con arena. Pasados 20 a 25 días podemos hacer el trasplante de las plantitas a pequeñas macetas o bolsas negras. Allí permanecerán cerca de 45 días, cuando alcancen una altura de 15 a 20 cm podrán ser llevadas a su sitio definitivo. Requieren buena luz y también buen aporte de agua sobre todo en épocas secas. Florece a finales de primavera, después se formarán las lámparas.
¿Te animas a sembrar estas maravillosas semillas de flores?. Como pudiste ver, para todas ellas tanto la siembra como su cuidado es muy sencillo.
Semillas de hortalizas de crecimiento rápido
Aquí te presentamos una lista de hortalizas que puedes cultivar a partir de semillas y que tienen un tiempo de cosecha relativamente corto:
- Rábano: Es una de esas plantas de gran nobleza, porque en apenas treinta días podrá ser cosechada.
- Pepinos: Solo necesita agua y temperatura.
- Calabacín: Solo necesita agua y temperatura.
- Lechuga: Germina en 30 días.
- Guisantes: Las semillas germinan en 10 días, las vainas aparecen en ocho semanas.
- Nabo: Crece en 40 días.
- Calabaza: La tendremos en 70 días.
- Cebollino: También se puede plantar en suelo. Se produce en un mes. Necesita humedad y buen sol.
- Zanahoria: Crecimiento entre 30 y 60 días. Regar para mantener la humedad.
- Espinaca: También se puede plantar en el huerto. Crece en 45 días.
Tiempo de crecimiento de algunas hortalizas
Tipos de semillas para sembrar
Existen muchos tipos de semillas, que cumplen muchas funciones y su utilidad es muy variada, tanto en la plantación de cultivos, como en la cocina, a la hora de elaborar platos. Entre la gran diversidad de semillas existentes, algunas mantienen una cubierta exterior dura con pulpa permeable en el interior, y otras son comestibles y muy fáciles de masticar. También el color varía mucho de unas semillas a otras.
A continuación, os exponemos que tipos de semillas hay para la siembra:
- Semillas criollas: Por definición, el término “criollo” quiere decir autóctono. Por tanto, este concepto hace referencia a una tipología de semillas que se adaptan al entorno gracias a un proceso de selección natural o manual. Entre las ventajas de esta clase están el evitar el agotamiento del terreno de cultivo, y una vuelta a las técnicas tradicionales de agricultura de consumo, pudiéndose obtener nuevas semillas para la siembra siguiente.
- Semillas mejoradas: La característica principal de las semillas mejoradas es que son un tipo de semillas escogidas con la ayuda del hombre, con técnicas y procesos de polinización controlada. Entre las propiedades de estos tipos de semillas, se encuentran: la alta resistencia a enfermedades y plagas, una alta producción, su precocidad y la sencilla adaptación a todo tipo de regiones.
- Semillas Baby: Con el resultado de unos granos tiernos, con un toque especial de dulzor, delicados y de una textura y coloración brillante, son un tipo de semillas que han sido tratadas para detener su desarrollo. Los aportes nutricionales son parecidos, e incluso pueden superar, a los de las semillas ya desarrolladas.
- Semillas Híbridas: Se trata, como su propio nombre indica, del cruce de variedades puras. Entre su característica está: la uniformidad, un rápido crecimiento, raíces y tallos con más resistencia y más robustos y un fruto de más calidad. Estas semillas tienen muchas ventajas, como es el hecho de que puedan fructificar de forma óptima en condiciones climáticas de todo tipo, sean ambientes cálidos, fríos, secos, etc. Además, el número de frutos y semillas es superior con esta variedad, se obtiene una elevada resistencia a plagas y enfermedades, manteniendo el rendimiento y la uniformidad de los frutos.
- Semillas de hortalizas: Su tipología abarca mucha variedad, en cuanto a tamaño y a formas. La germinación es diferente en todos los casos, pero es común la necesidad de humedad y de un riego adecuado, para que la semilla germine y progrese de una forma óptima para la producción.
- Semillas de flores: Muy distinta en cuanto a formas, tamaño, colores y texturas, desde el negro hasta una tonalidad color crema. En algunos casos, se trata de granos de un tamaño mucho menor que el de las hortalizas, incluso corren el riesgo de ser transportadas por un viento elevado.
- Semillas de frutas: Cada fruta tiene un tipo diferente de semilla.
- Semillas comestibles: Pensemos, por ejemplo, en las semillas de girasol (las conocidas “pipas”), producidas para su consumo humano directamente. También está el caso del comino, la mostaza, legumbres, frutos secos, sésamo, etc.
Ejemplos de diferentes tipos de semillas
Consejos para la recogida de semillas silvestres
El fin del verano y el principio del otoño es un periodo rico en semillas silvestres. Son muchas las especies que fructifican y producen semillas en estas fechas; a continuación citamos algunas.
Hay que tener cuidado con los nombres vulgares, ya que a veces se usa el mismo para distintas plantas o la misma planta tiene varios nombres vulgares. Ponemos entre paréntesis sus nombres científicos para que, si no las conoces, puedas buscar en internet e identificarlas con seguridad:
- Abedul (Betula pendula)
- Agracejo (Berberis vulgaris)
- Albaida (Anthyllis cytisoides)
- Algarrobo (Ceratonia siliqua)
- Arraclán (Frangula alnus)
- Azufaifo (Ziziphus lotus)
- Endrino (Prunus spinosa)
- Espino cerval (Rhamnus cathartica)
- Guillomo (Amelanchier ovalis)
- Majuelo (Crataegus monogyna)
- Romero (Rosmarinus officinalis)
- Rosal silvestre (Varias especies del género Rosa)
- Saúco (Sambucus nigra)
- Tomillo (varias especies del género Thymus)
- Zarzamora (varias especies del género Rubus)
Hay otros árboles y arbustos que dan semilla a lo largo de septiembre y octubre. Debido al calor y sequía de este año, en muchos lugares estarán listas ya las semillas de especies que suelen esperar un poco más a madurar; es el caso de los fresnos y de los arces.
Tened en cuenta que la naturaleza va a su ritmo. Muchas semillas no germinarán y otras lo harán pasados uno o dos años, ya que en algunas especies tienen un periodo de latencia durante el cual no germinan.
Normas importantes para la recogida de semillas
- Recoge solo las que realmente vayas a dispersar. Si te llevas muchas semillas y luego no las siembras, el bosque perderá potencial de crecimiento y, en muchos casos, los animales perderán alimento.
- Emplea solo especies autóctonas. Todos queremos ayudar a la naturaleza, pero si dispersamos semillas de especies no autóctonas la perjudicaremos. Por eso, cosecha semillas únicamente de especies que conozcas. Si empleas especies herbáceas, que son mucho más difíciles de identificar, coge sus semillas en zonas alejadas de cascos urbanos. Así disminuirás el riesgo de propagar especies alóctonas.
Métodos de dispersión de semillas
- Hidrocoria: Este método es útil especialmente con las semillas de fresno. Este árbol necesita humedad, por lo que es propio de los bosques de ribera. Busca aquéllas que estén más doradas o marrones. Dirígete a un arroyo y dispérsalas para que el agua las lleve corriente abajo. En algún momento se quedarán en la orilla y allí podrán germinar.
- Nendo dango: Ideado por un japonés, consiste en preparar una mezcla de semillas y envolverlas en arcilla y tierra enriquecida (ideal humus, pero si no tienes, puedes usar tierra vegetal de la que se usa para las plantas de interior). De esta manera las semillas quedan protegidas frente a los animales y mantienen mejor la humedad hasta que lleguen las lluvias y puedan germinar. Por cada 4 partes de arcilla debes usar 1 de tierra y 0,1 de semillas. Puedes incorporar también arena de río a la mezcla. Es positivo incluir semillas de herbáceas, ya que germinarán antes y protegerán al resto. Colócalo todo en una bandeja, mézclalo bien, comienza a echar agua poco a poco y haz bolas de 2-3 cm de diámetro.
