El puerperio, también conocido como posparto o cuarentena, es el período de seis semanas (aproximadamente 40 días) que siguen al parto, tiempo durante el cual el cuerpo de la mujer vuelve paulatinamente a la normalidad, alcanzando un estado físico lo más similar posible a aquél en que se encontraba antes del embarazo.
Este período se caracteriza por transformaciones progresivas de orden anatómico y funcional que hacen regresar paulatinamente todas las modificaciones gravídicas (involución puerperal). Los hechos más característicos del puerperio son la involución, especialmente del aparato genital, y la lactancia, que condiciona en general la recuperación del ciclo menstrual.
Cambios Fisiológicos en el Puerperio
Durante el puerperio, el cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios fisiológicos para devolver la normalidad al organismo. Estos cambios son distintos en cada mujer y el tiempo que puede llevar también difiere. Además, no todas las partes del cuerpo evolucionan de la misma manera.
Involución Uterina
El útero, que puede llegar a aumentar su tamaño entre 30 y 40 veces durante la gestación, se reduce progresivamente durante el puerperio mediante un mecanismo llamado involución uterina. Tras la expulsión de la placenta, el útero se contrae, pudiendo ayudar nosotros a su involución con un suave masaje en fondo el uterino, que se encuentra aproximadamente a dos dedos bajo el ombligo.
Tras la salida de la placenta continúan las contracciones uterinas, las cuales pueden ser muy intensas. Estas contracciones son esenciales para la hemostasia al comprimir los vasos sanguíneos del lecho placentario y lograr su obliteración. La contracción del útero provoca la involución uterina.
Los minutos que siguen al momento de dar a luz son vitales puesto que el útero debe formar lo que se conoce como globo de seguridad para prevenir la hemorragia postparto. A las 24 horas del parto, la mamá puede palpar su útero a la altura del ombligo. A medida que pasan los días, el útero va descendiendo hasta que a los 15 días se encuentra por encima del pubis y, tres semanas después del parto, se convierte en un órgano intrapélvico.
A las 24 horas después del parto, el útero se palpa a nivel del ombligo. En los 10 días siguientes, desciende clínicamente alrededor de un través de dedo por día. Al 5.º día del puerperio se palpa a la mitad de distancia entre el ombligo y la sínfisis pubiana. En el 10.º día se palpa al nivel de la sínfisis o 1-2 traveses de dedo por encima de ella. Posteriormente, no debe palparse por el examen abdominal.
El cuello uterino reduce rápidamente su dilatación a 2-3 centímetros en las primeras horas posparto y permanece así durante la 1.ª semana del puerperio para luego disminuir a 1 centímetro.
Los entuertos son pequeñas contracciones uterinas que producen dolor y cuya función es facilitar que el útero recupere su tamaño y posición original. Son más frecuentes en mujeres multíparas y cuando la mujer está amamantando a su hijo. Desaparecen, por lo general, a los siete días.
Loquios
Se denomina loquios al contenido líquido normal expulsado por el útero en su proceso de involución y curación de la superficie cruenta dejada por el lecho placentario. Los loquios se eliminan durante los primeros días.
Se llama así al exudado genital del puerperio constituido por hematíes, células deciduales y descamaciones del endometrio y cérvix. Los primeros 3-4 días contienen una mezcla de sangre fresca y decidua necrótica (loquia rubra), luego disminuye el contenido sanguíneo y se torna más pálido (loquia serosa). Es importante diferenciar los loquios de una hemorragia posparto.
Al principio, tienen un color rojo intenso porque son producto de la secreción de la herida donde se encontraba la placenta y los coágulos de sangre que han impedido que esta siga sangrando. Pero a medida que pasan los días, se vuelven de una tonalidad más asalmonada o serosos.
Otros Cambios Fisiológicos
- Involución vulvo-vaginal: La elasticidad vaginal hace que ésta pueda recuperar rápidamente su calibre normal. La vagina recupera sus dimensiones normales a los diez días. La vulva aparecerá edematosa y congestiva.
- Mamas: Las mamas, que se han empezado a preparar para la lactancia durante el parto, acaban de completar su función. Están más turgentes, se pueden distinguir pequeñas venas en la mama y los tubérculos de Montgomery alrededor del pezón, cuya función, entre otras, es la de lubricar toda la zona. Por regla general, al final del embarazo la gestante empieza a segregar calostro. La leche sube a los 3-5 días tras el parto.
- Sistema urinario: Los primeros cinco días la mujer elimina mucho de los líquidos retenidos a través de la orina. El funcionamiento de los riñones vuelve a su estado normal entre 2-6 semanas postparto.
- Sistema digestivo: A medida que los niveles de progesterona descienden y el útero vuelve a su estado fisiológico, el intestino se va recuperando. En casos como el estreñimiento gestacional o las hemorroides, pueden tardar hasta seis semanas en desaparecer o mejorar. El reflujo y la acidez desaparecen en el momento en el que el útero disminuye su volumen.
- Sistema cardiovascular: Como hemos comentado anteriormente, los primeros días tras el parto, la mujer elimina muchos de los líquidos retenidos a través de la orina. La frecuencia cardiaca se normaliza pasados unos diez días del parto, lo mismo ocurre con la tensión arterial.
- Peso: Por regla general, la mujer vuelve a su peso normal transcurridos seis meses desde el parto. Una dieta sana y equilibrada y el realizar ejercicio físico de forma regular ayudan a recuperar la figura. Si la mujer está lactando no se recomienda seguir ninguna dieta.
Después de una semana del parto, los estrógenos, la progesterona y la gonadotropina coriónica humana recuperan los niveles normales. También recuperan su función normal el resto de las glándulas endocrinas.
La pigmentación de la piel producida durante el embarazo en la cara, la línea alba y la pulpa desaparece durante el puerperio.
Cambios Hormonales y Emocionales
Durante el puerperio se experimentan muchos cambios hormonales. En el puerperio, estos niveles suelen bajar excepto aquellas hormonas que tienen una función en la lactancia materna cuyos niveles ascienden.
En muchas mujeres se presenta una melancolía posparto producida por los cambios hormonales. A los 3-5 días después del alumbramiento se produce un sentimiento de tristeza, estado anímico variable, llanto sin motivo aparente, ansiedad e impaciencia. Si este sentimiento se acentúa o perdura más allá del décimo día debe acudirse a un especialista para descartar un cuadro de depresión posparto.
Es frecuente una disminución del volumen del cabello con una caída de cabello importante entre 3-5 meses posparto, que posteriormente se recupera.
La depresión posparto aparece entre el 10 % y el 15 % de las mujeres después del parto. Suponen un factor de riesgo importante los episodios previos de depresión posparto, el diagnóstico previo de depresión o la falta de apoyo de la pareja o de los miembros de la familia. La depresión pasajera (posparto) es muy común durante la 1.ª semana después del parto.
La psicóloga Reva Rubin habla de tres etapas por las que pasa una mujer tras el parto:
- Dependencia: durante las primeras 24 h después del parto, la mujer necesita contar su experiencia y cubrir sus necesidades fisiológicas: comer, dormir, aseo…
- Después, empieza a preocuparse por el cuidado de su hijo y a ser receptiva con toda la información que se le da. Esto ocurre a partir del segundo día del parto.
- Independencia: la mujer asume su nuevo rol y empieza a desarrollarlo.
Se conoce como maternity blues a un estado fisiológico de tristeza puerperal que suele aparecer entre los 3-5 días después del parto. Su duración es de una semana como máximo por lo que si a los diez días tras el parto no ha desaparecido, la mujer debe consultar con un especialista.
Si notas que necesitas ayuda para superar esta etapa, la homeopatía puede ser una opción más y puedes consultar con un profesional sanitario formado en homeopatía.
Lactancia Materna
Si se opta por la lactancia materna las mamas producen calostro los primeros 2-4 días hasta la subida de leche. Se debe poner el bebé frecuentemente al pecho para estimularla al máximo. La subida de leche se acompaña de un aumento del volumen de las mamas importante, a veces muy congestionadas, y de un aumento de la temperatura corporal.
Durante el embarazo, la mama es preparada para el proceso de la lactancia. Después del parto, con la salida de la placenta, se produce un descenso brusco de los esteroides y del lactógeno placentarios. Entre el 2.º y 4.º día posparto, las mamas se observan aumentadas de volumen, ingurgitadas y tensas debido al aumento de la vascularización sanguínea y linfática; se aprecia, además, un marcado aumento en la pigmentación de la areola y el pezón.
Con mujeres sin riesgo de transmitir o adquirir una infección de transmisión sexual, se sugiere recomendar el método lactanciaamenorrea (MELA) hasta los 6 meses tras el parto siempre que persista la amenorrea y se realice lactancia materna exclusiva.
Cuidados y Recomendaciones
Los primeros 2-5 días suelen transcurrir en el hospital y después en el domicilio. Las primeras horas debe controlarse la buena contracción uterina para evitar la hemorragia. El personal sanitario podrá administrar analgésicos si es preciso.
Debe controlarse la cantidad de los loquios así como su olor para detectar posibles infecciones lo antes posible. No deben utilizarse tampones higiénicos sino compresas que deben cambiarse frecuentemente.
Se debe también controlar la herida y su buena cicatrización, tanto en cesáreas como en partos vaginales y debe administrarse la analgesia necesaria para la mitigación del dolor. Es muy importante la correcta higiene de la episiotomía, lavándola con agua y jabón cada vez después de ir al baño, manteniéndose seca la zona. Para ello es recomendable utilizar un secador de pelo.
Las extremidades inferiores deben tener un especial cuidado. Es frecuente que aparezcan edemas posparto que irán disminuyendo con los días. Para favorecer el retorno venoso se recomienda elevar los pies de la cama. Debe estarse alerta de cualquier signo de tromboflebitis, como calor, enrojecimiento de la piel y dolor ya que sería una complicación no infrecuente del posparto. Las medias de compresión se recomiendan en pacientes con insuficiencia venosa para favorecer la circulación y evitar complicaciones.
Los músculos de la pelvis y del abdomen vuelven a su tono normal poco a poco, por lo que al final del puerperio pueden empezarse ejercicios de tonificación.
Se recomienda ofrecer consejo a aquellas mujeres con estreñimiento durante el puerperio para que refuercen la ingesta de fibras naturales y líquidos en su dieta. Se recomienda la administración de un laxante estimulante de la motilidad intestinal u osmótico en aquellas mujeres en las que persiste el estreñimiento a pesar de haber aumentado la ingesta de fibras naturales y líquidos.
Descansar lo máximo posible, aunque el bebé demande atención constante.
El puerperio es un momento de grandes cambios, y contar con el apoyo de profesionales de la salud puede hacer la diferencia.
A continuación, se muestra una tabla resumen de los principales cambios y recomendaciones durante el puerperio:
¿Se puede hacer ejercicio después del embarazo y del parto?
| Cambio/Aspecto | Descripción | Recomendaciones |
|---|---|---|
| Involución Uterina | Retorno del útero a su tamaño normal | Masaje uterino suave, control de contracciones |
| Loquios | Expulsión de fluidos uterinos | Uso de compresas higiénicas, control de cantidad y olor |
| Lactancia Materna | Producción de leche y alimentación del bebé | Poner al bebé al pecho frecuentemente, asegurar un buen agarre |
| Cambios Hormonales | Fluctuaciones hormonales que afectan el estado de ánimo | Buscar apoyo emocional, consultar a un especialista si es necesario |
| Cuidado de Heridas | Atención a episiotomías o cesáreas | Higiene adecuada, analgesia según necesidad |
| Sistema Digestivo | Recuperación del tránsito intestinal | Ingesta de fibra y líquidos, laxantes si es necesario |
| Estado Emocional | Adaptación al nuevo rol de madre | Descanso, apoyo de la pareja y la familia, buscar ayuda profesional si es necesario |
El Puerperio Alejado
Cada vez se tiene más en consideración lo que algunos especialistas han denominado puerperio alejado, que se extenderá desde los 45 días hasta un límite impreciso. Algunos consideran a la mujer puérpera hasta que tiene la primera menstruación tras el parto, otros hablan de un “puerperio psicológico”, que tiene que ver con cambios emocionales y a nivel cerebral, que podría durar entre uno y dos años.
Este puerperio alejado es un concepto todavía abstracto, que muchos profesionales de la salud no admiten, sobre todo por su imprecisión y subjetividad, pero que evidentemente existe, y las mujeres son testigos de ello.
No obstante, la denominación de el puerperio alejado se tiene cada vez más en consideración porque realmente existe y cualquier mujer que haya sido madre puede corroborarlo.
Reanudación del Ciclo Menstrual y la Sexualidad
Es importante no reiniciar las relaciones sexuales hasta haber pasado el control médico de la cuarentena, sobre los 40 días posparto. La mayoría de mujeres no presentan la regla durante la lactancia materna, y su fertilidad disminuye por la falta de la ovulación, pero no están exentas de quedar embarazadas por lo que deben tomar precauciones.
Después de dar a luz a tu bebé la menstruación puede tardar en volver, y la cantidad de tiempo que pasa hasta su reaparición puede variar desde unas cuatro semanas, hasta más de dos años.
Después del puerperio, es posible que la menstruación de la mujer se reanude. El tiempo exacto en el que regresa el ciclo menstrual varía de una mujer a otra. Esto depende de si la madre amamanta a su hijo o no lo hace. Si le da el pecho, se puede producir un retraso en la menstruación que puede durar durante todo el período de la lactancia e incluso algo más.
Si la mujer no lacta, los niveles de estrógenos aumentarán después de la 3.ª semana, y aparecerá la 1.ª menstruación entre la 6.ª y la 8.ª semana.
Con mujeres que desean planificar sus futuros embarazos y que no mantienen lactancia materna exclusiva, se recomienda informar sobre la necesidad de anticoncepción y la introducción del método que mejor se adapte a su situación, a partir de los 21 días tras el parto.
