¡Vas a ser mamá! ¡Enhorabuena! Es un momento importantísimo en tu vida. La familia crece y hay que empezar a tomar decisiones. Sin prisas pero sin pausas. Hemos recopilado toda la información que necesitas para montar, organizar y decorar la habitación de tu bebé. Ya verás qué interesante te va a resultar esta guía.
En este artículo, te enseñaremos todo lo que debes saber sobre la pintura para cuna, para que no tengas dudas al momento de elegir el color y tipo de pintura para la cuna de tu bebé.
Consideraciones iniciales para la habitación del bebé
Lo primero: elegir la habitación que va a ocupar tu bebé. Cuanto más amplia sea la habitación, mucho mejor. Que sea lo más tranquila posible. Apunta en un papel los metros cuadrados de los que dispongas y haz una relación de todo lo que vas a necesitar.
Piensa que un bebé, en cuanto empiece a gatear, necesitará un espacio libre. Será su espacio propio. Y además es conveniente pensar en una zona de juego y en una zona de sueño. Si dispones de espacio, lo mejor es dividir la habitación en dos partes. Si no dispones de una habitación única y exclusivamente para él o ella, la cosa se complica un poco más, pero con algo de imaginación, también podemos conseguir que tenga su espacio propio.
Si vas a pintar el dormitorio del bebé, decidir cómo se va a pintar se convierte en un aspecto importante. Hoy te ofrecemos algunos consejos para ayudarte en tu decisión, junto con los expertos de Pinturas Villares.
Medidas de seguridad en la habitación del bebé
Y ¿Qué te parece si hablamos un poco sobre las medidas de seguridad dentro de la habitación del bebé? Sí, sí. Nos puedes decir que todavía es pronto, que todavía tardará a levantarse en su cuna y a gatear. Pero, haznos caso. ¡El tiempo pasa volando!
- La electricidad: ¡Tápalos todos! En cuanto te descuides tu bebé empezará a gatear y tendrá, seguro, seguro, algún enchufe a su alcance. Evitarás que meta los deditos o algún objeto que le pueda producir una descarga.
- Los cables eléctricos: Otra cosa que debes tener en cuenta son los cables eléctricos sobre todo si vives en pisos antiguos. Algunos de estos cables todavía se pueden ver en zócalos. Aunque parezca descabellado tu bebé los puede morder.
- Suelo antideslizante: ¿Es tu suelo resbaladizo?
- Protege las esquinas de los muebles.
- Situación de la cuna: La cuna debe estar lo más alejada posible de ventanas, de cortinas y de persianas. Por razones obvias, ¿no? Lo que no pasa en una vida pasa en un día. No es la primera vez que un bebé sale de su cuna escalando por ella. Con las cortinas y las cuerdas de las persianas se puede ahogar. Mucha atención. Si en las ventanas pones rejas exteriores, mejor que mejor.
- Ojo con las puertas: Procura que las puertas no se cierren de golpe. ¡Qué fácil es que un bebé se pille los dedos con una puerta y qué doloroso que es! La solución es fácil.
La pintura: Aspectos a tener en cuenta
Ojo con la pintura que vayas a utilizar para pintar la habitación. Pues hay muchas variantes, por descontando. Depende de la decoración, de la iluminación y, sobre todo, de tu gusto, el de la mamá.
Si has decicido utilizar la pintura como elemento decorativo vas a encontrarte con una técnica que resulta económica y fácil de aplicar.
En primer lugar, te recomendamos que te asegures de adquirir pinturas de calidad. Las pinturas con base de agua, como pueden ser las pinturas plásticas, son las más recomendables para un dormitorio de bebé.
El motivo es muy obvio: cuentan con una terminación lisa y uniforme que no permite que la suciedad penetre en las capas más profundas y, por tanto, son muy fáciles de limpiar. Piensa que los bebés crecen a pasos agigantados y, en cuestión de días, lo tendrás dando vueltas por la habitación y tocando las paredes, que tan rápido se manchan. Con este tipo de pinturas, volverás a tenerlas limpias en un santiamén.
Otro consejillo: si vas a poner pintura, que sea de la llamada de agua, no tóxica. Y tiene más ventajas, que se limpia fácilmente y ya verás qué bien te viene cuando empiece tu chaval a coger rotuladores y bolis.
Colores recomendados
Pero sí que el portal www.webconsultas.com da una serie de indicaciones que te pueden servir como orientación:
- El amarillo y el naranja: Para habitaciones que no tienen mucha luz y que no reciben el sol directamente.
- El rojo.
- El rosa: Uno de los más utilizados, sobre todo para las niñas.
- El azul y el verde: Para habitaciones soleadas. Y más indicado para estancias grandes. Según los expertos, estos dos colores favorecen la concentración y relajan.
- El blanco: O un gris claro, que también puede ser. Estos colores “hacen más grande” el espacio por lo que si tu habitación es más bien pequeña es el recomendable. Dan más relevante a los complementos textiles.
Ah!!! Un consejillo: Si pintas el techo de blanco, parecerá que la habitación de tu bebé es más alta.
En resumidas cuentas, olvídate de las típicas habitaciones con paredes azules o rosas. Antes de ponerte a pintar, ten en cuenta que todo influye en la elección del color. Desde el tamaño y luminosidad de la habitación hasta el color de los muebles.
Pintura para cuna: Seguridad y características
Si estás buscando una forma de personalizar la habitación del bebé, seguramente te hayas preguntado cómo lograrlo. La respuesta es sencilla: ¡con Pintura Para Cuna!
Tipos de pintura para cuna
Asegúrate de comprar pintura específica para cuna, la cual debe ser segura y no tóxica para el bebé. La pintura específica para cuna también debe estar libre de componentes químicos irritantes para la piel del bebé.
Características de la pintura para cuna
Al elegir la pintura para cuna, es importante tener en cuenta algunas características específicas que te ayudarán a tomar la mejor decisión:
- No tóxica: La pintura para cuna debe estar libre de cualquier componente tóxico o solo debe estar hecha con materiales que representen un peligro mínimo para el bebé. Es importante asegurarse de que la pintura cumpla con las normativas en cuanto a seguridad para niños.
- A base de agua: La pintura a base de agua permite una fácil limpieza y cuidado de la cuna. Además, la pintura a base de agua es más suave al tacto en comparación con la pintura a base de aceite.
- Durabilidad: La pintura para cuna debe poder resistir el paso del tiempo y el desgaste asociado con el uso cotidiano. Asegúrate de elegir una pintura que tenga una gran durabilidad para que no debas repintar la cuna del bebé cada poco tiempo.
Algunas marcas, incluyen un sello que indica que cumplen la normativa, algo que es fácil de reconocer de un simple vistazo. Eligiendo pinturas que cumplan con este certificado ganaremos en seguridad para los proyectos DIY infantiles o si necesitamos dar algún retoque a algún juguete desgastado. Encontrar pintura para bebé no tóxica es posible.
Esmalte TITANLUX ECO: Una opción segura
El Esmalte TITANLUX ECO tiene el certificado EN71-3 USO EN JUGUETES además cumple con los estrictos criterios de la etiqueta europea ECOLABEL, la certificación ecológica para productos con un bajo impacto ambiental y certificado A+ sobre la calidad del aire interior.
Te recomendamos que limpies y desengrases correctamente la cuna del bebé. A continuación aplica directamente una capa de nuestro Esmalte TITANLUX ECO.
Nuestro Esmalte TITANLUX ECO, te ofrece una adherencia excelente en todo tipo de materiales, con la excepción de superficies de acero al exterior y de madera que exude taninos (sangrado de resina en la parte superficial). Todos los ensayos de adherencia se han realizado sobre superficies no lijadas. No es necesario lijar el soporte antes de pintar.
Recomendaciones adicionales
Además de elegir la pintura adecuada, es importante seguir algunas recomendaciones para garantizar la seguridad del bebé durante el proceso de pintura:
- Utilizar pintura segura: Utiliza únicamente pinturas específicas para cuna y asegúrate de que no contengan ingredientes tóxicos para el bebé.
- Ventilar el espacio: Ventila la habitación y mantén las puertas abiertas. También puedes utilizar un ventilador para mejorar la ventilación del espacio.
- Mantener la distancia: No permitas que el bebé esté presente en la habitación mientras estés pintando. Lo ideal es buscar una alternativa para que el bebé esté en otro lugar seguro mientras se lleva a cabo la tarea.
Otros elementos a considerar para la habitación del bebé
Esos momentos previos en los que debemos decidir qué cuna será la más apropiada y qué muebles nos resultarán más útiles se convierten en ratos maravillosos en los que realmente disfrutamos imaginándonos a nuestro pequeño o pequeña ya habitando ese cuarto.
“¿Quedará bien en este rincón un sillón de lactancia? ¿Y esta lámpara infantil con forma de luna?” Son muchas las preguntas que nos surgirán mientras preparamos la habitación del futuro retoño, pero hay una que debemos plantearnos y tener clara incluso antes de elegir los muebles. Y es que, como se suele decir, no debemos empezar la casa por el tejado.
La cuna
Es la compra principal. La cuna, claro que sí. Y aquí tenemos que hacer un inciso especial. ¿Por qué? Porque la mayoría de los chavales van a pasar dentro de la cuna entre dos y tres años. Hasta que les toque esa “cama de mayor como papá y mamá”.
¿Qué debes tener en cuenta para elegir la cuna?
- Seguridad: Que la cuna de tu bebé sea segura es lo principal. Y que cumpla todas las normativas de la Unión Europea. La homologación en el espacio europeo se ajusta a la normativa UNE-E-716-1. Échale un vistazo a estas normas en este enlace. Y otra cosa. Comprueba que la cuna que elijas no haya sido descatalogada.
- Barras no separadas para que no pueda introducir la cabeza.
- Cuando vayas a la tienda, sacúdela. No, no te lo decimos en broma.
- Atención a la pintura: Vigila que no sea tóxica.
- No poner ni protectores ni chichoneras porque el bebé se pueda ahogar en ellas. No te preocupes si se da un chicón en la cabeza. Sobrevivirá.
- Ruedas fijas, mejor dicho, que las puedas bloquear.
Ropa de cama para la cuna
¿Y qué hacer de la ropa de cama de la cuna? Pues buscar la de mejor calidad. Tienes que tener en cuenta que un bebé recién nacido pasa entre 19 y 20 horas durmiendo. Tienes que buscar las mejores sábanas que puedas encontrar porque están en contacto con su piel, un protector de cuna que no haga arrugas y no le pongas almohada hasta que cumpla un año.
Pues ahora existen en el mercado unas fundas nórdicas que se ajustan como un guante. Es aconsejable hasta para los bebés más “moviditos”. O también puedes optar por un saco infantil.
Moisés
Un moisés es una alternativa a la cuna, pero ¡ojo! Sólo durante los primeros meses, los tres o cuatro primeros meses. ¿Qué por qué? Pues porque el bebé se ha pasado nueve meses dentro de útero, un lugar súper cálido y súper confortable para él. Y el moisés “le recuerda” más a tu útero.
La otra ventaja es que es más “movible” y lo puedes llevar de aquí para allá. Quizá durante esos tres o cuatro primeros meses quieras que duerma contigo en la habitación. ¿Quieres algunas recomendaciones sobre el moisés? Si tienes patas, que siempre estén bien abiertas, si tiene ruedas que tenga un sistema para bloquearlas.
Mesa cambiador
Vas a cambiarle el pañal a tu bebé una media de 6 veces al día. Si lo multiplicas por 365 (sí es cierto, no descansan ni sábados ni domingos, jejeje) significa que en un año habrás realizado esa tarea unas 2.400 veces. Así que, ¿qué te parece disponer de una mesa cambiador para que te ayude? Nosotros creemos que es una muy buena opción. Además, ahora las mesas cambiador también se puede utilizar como bañera.
Que tenga una barandilla protectora lo más alta posible para evitar que el bebé, si rueda, se caiga al suelo. Que sea funcional.
El síndrome del nido
¿Sabes qué es el síndrome del nido? Pues mucha atención con él. ¿Y en qué consiste? Pues algunos especialistas lo definen como un estado de hiperactividad. Vamos, que no paran quietas ni un momento. Reordenan la habitación una y otra vez y nunca están contentas con lo que ven. Limpian y limpian pensando que nunca es suficiente.
¿Y es positivo o negativo este síndrome del nido? Pues muy negativo. En las últimas semanas lo que ha de hacer una mujer embarazada es descansar y relajarse. Los esfuerzos, esos cambios de muebles repentinos, no son nada aconsejables ni para la salud de la futura madre ni para el bebé.
¿Y cómo evitar esta hiperactividad? Pues es a veces difícil parar esas ganas de hacer cosas. Al ser un estado de ánimo es difícil dar consejos. El único que vale de verdad es que te tranquilices.
También puedes optar por pasear, leer, escribir, cocina… Realizar cualquier actividad que te guste y que te ayude a estar entretenida. Y como que se trata de un estado de nerviosismo procura evitar el café y cualquier bebida excitante.
Piensa una cosa: tu salud también es muy importante para tu futuro bebé. Así que cuídate mucho. Un poco de ejercicio, paseos, alimentación saludable. ¡Y nada de tabaco, por supuesto!
