El embarazo es una etapa de cambios profundos y cuidados especiales, donde la alimentación juega un papel crucial en la salud de la madre y en el desarrollo del bebé. Existen alimentos que no puede comer una embarazada debido a los riesgos que representan, y conocerlos es vital para cualquier futura madre. En este artículo, profundizaremos en qué no puede comer una embarazada, incluyendo qué alimentos, bebidas, frutas, especias y postres deben evitarse durante esta etapa.
La alimentación durante el embarazo no solo debe enfocarse en lo que es beneficioso, sino también en evitar lo que podría ser perjudicial, de ahí la importancia de saber qué alimentos no puede comer una persona embarazada. Ciertos alimentos, aunque normalmente seguros, pueden ser peligrosos para las mujeres embarazadas debido a la posibilidad de contener bacterias, parásitos o toxinas que pueden aumentar el riesgo de complicaciones.
Alimentos Crudos o Poco Cocidos
Uno de los primeros grupos de alimentos que no puede comer una embarazada incluye aquellos que están crudos o poco cocidos.
Cuando vayas a comer una hamburguesa y el camarero te pregunte: "¿Al punto o hecha?", responde sin dudar: "Bien hecha". La carne cruda o poco cocinada puede producir toxoplasmosis. Si la infección de toxoplasmosis tiene lugar por primera vez durante la gestación, puede transmitirla al feto a través de la placenta, poniendo en peligro su salud, e incluso su vida", afirma la especialista en Nutrición Marta González Caballero.
Las consecuencias para el feto de que la madre se contagie de toxoplasmosis dependerán de la etapa del embarazo en que se produzca la transmisión: cuanto menos tiempo haya transcurrido desde el comienzo del embarazo, más graves serán los daños. La toxoplasmosis en el embarazo puede provocar retraso en el crecimiento intrauterino (CIR), aborto espontáneo, muerte del feto o afectaciones en cerebro, pulmones, ojos, hígado, músculos, corazón o tubo digestivo del niño.
La investigación Exposure to Toxoplasma gondii Through Consumption of Raw or Undercooked Meat: A Systematic Review and Meta-Analysis, publicada en Vector-Borne and Zoonotic Diseases en 2020 señala que cocinar adecuadamente la carne inactiva el parásito toxoplasma gondii y disminuye el riesgo de transmisión. Afirma que las personas que comen carne cruda o poco cocida tienen, más riesgo de infección en comparación con aquellos que cocinan bien la carne, independientemente de la especie animal que consuman.
El jamón serrano y los embutidos, como el chorizo o el salchichón, se elaboran a partir de carne cruda pueden contener el parásito toxoplasma gondii. Además el cerdo es el animal que más lo trasmite.
Los patés y los foies, si no están pasteurizados (lee bien las etiquetas, pero generalmente los que se comercializan sí lo están) son muy peligrosos. Así que rechaza los patés o foies sin pasteurizar.
Pescados Crudos y Mariscos
El pescado crudo, incluido el sushi, y los mariscos crudos son otros alimentos que no puede comer una embarazada. ¿Eres una amante del sushi? En ese caso, sentimos darte malas noticias porque en los nueve meses de embarazo conviene que elijas pescado ya cocinado. "No es recomendable consumir ningún pescado crudo ya que puede alojar parásitos como el anisakis", afirma la nutricionista Marta González Caballero.
Si te ponen una tapa de boquerones mientras tomas el aperitivo con tus compañeros de trabajo, asegúrate bien que antes se han congelado durante cinco días a -20ºC (y para alcanzar esta temperatura se necesita un frigorífico de al menos tres estrellas). Los pescados crudos pueden contener un parásito llamado anisakis y cuando alguien ingiere uno de esos animales infectados crudos puede provocar fuertes dolores estomacales, vómitos…
El anisakis directamente no causa ningún daño ni al embarazo ni al feto, pero sus síntomas pueden ser verdaderamente molestos e impedir que te alimentes y te nutras bien. "La inactivación de las larvas se puede garantizar por congelación o con la cocción, pero antes hay que lavar bien el pescado y sacar las vísceras tan pronto como sea posible", afirma la nutricionista Marta González Caballero. Esa es la razón de que haya que congelar el pescado cinco días A -20ºC.
Algunos alimentos considerados como auténticos manjares no debes ni probarlos, como las ostras. Las ostras, al que se le atribuyen poderes afrodisiacos, contienen dentro de su concha bacterias y gérmenes que normalmente se eliminan con la cocción, pero la gracia de la ostra es comérsela cruda; así que los gérmenes se quedan tan frescos por mucho limón que se le eche.
Quesos Blandos No Pasteurizados
Los quesos blandos, como el queso azul, el queso fresco y otros elaborados con leche cruda, representan un riesgo significativo para las mujeres embarazadas. ¿Una tabla de queso? Si acudes a cenar con amigos y te proponen pedir una, asegúrate que no incluye algunos quesos. En el embarazo no conviene comer quesos brie, cammembert, feta, queso azul o queso fresco sin pasteurizar, a menos que te digan que sí han sufrido este proceso. "Pueden contener bacterias peligrosas como Listeria, responsable de causar listeriosis.
¿Estás embarazada y quieres saber si puedes comer algún tipo de queso? La regla de oro es: mira en la etiqueta si dice que es pasteurizado.
Pescado con Alto Contenido de Mercurio
El pescado es una fuente valiosa de proteínas y ácidos grasos omega-3, cruciales para el desarrollo cerebral del bebé. Sin embargo, ciertos pescados contienen altos niveles de mercurio, un metal pesado que puede afectar negativamente el desarrollo neurológico del feto. Lo has oído muchas veces: en el embarazo conviene incrementar la ingesta de pescado. ¡Pero cuidado, no de todos! Algunos acumulan en su carne importantes cantidades de mercurio. "Este tipo de pescado grande durante el embarazo puede provocar a la madre daños renales y también puede verse perjudicado el sistema nervioso, pulmones y riñones del bebé. Si las cantidades son demasiado elevadas puede verse afectada la visión y audición", afirma Marta González Caballero.
Las embarazadas no pueden comer pescado con alto contenido de mercurio, como el pez espada, la caballa, el atún y el bacalao. Se puede consumir solo lomos de atún, y siempre con moderación.
Frutas y Verduras Mal Lavadas
Las frutas y verduras son esenciales en la dieta de una embarazada debido a su alto contenido en vitaminas, minerales y fibra. Sin embargo, si no se lavan adecuadamente, pueden estar contaminadas con bacterias y parásitos, como el Toxoplasma gondii y Listeria, que pueden causar infecciones peligrosas durante el embarazo. Algunas frutas y verduras tienen mayor riesgo de estar contaminadas si no se manipulan correctamente.
Las verduras son sanísimas en el embarazo y crudas mantienen todas sus vitaminas. Pero también pueden "contener virus como la hepatitis, bacterias como la Listeria, salmonella o E. Coli o parásitos como el toxoplasma", como afirma la nutricionista Marta González Caballero. Así que si optas por una buena ensalada, asegúrate de que las hortalizas se han lavado con algún desinfectante para uso alimentario. Como este punto es difícil de averiguar en algunos restaurantes, mejor opta por un plato de verdura cocida.
Lava las frutas y hortalizas crudas. Puedes utilizar agua con lejía apta para desinfección del agua de bebida (consultar la etiqueta), a razón de 4 gotas por litro de agua. Sumerge las frutas y hortalizas durante al menos 10 minutos y después realiza un enjuagado abundante con agua potable.
Alimentos a Evitar en el Primer Trimestre
El primer trimestre del embarazo es un período crítico para el desarrollo del bebé, ya que durante esta etapa se forman los órganos principales. Debido a esta sensibilidad, es vital que las mujeres embarazadas presten especial atención a su dieta desde el inicio.
Exceso de Vitamina A
Consumir demasiada vitamina A durante el embarazo, especialmente en el primer trimestre, puede aumentar el riesgo de malformaciones congénitas.
Cafeína
La cafeína, presente en el café, té, chocolate y algunas bebidas energéticas, puede atravesar la placenta y afectar al bebé. Las recomendaciones actuales sugieren limitar el consumo de cafeína a menos de 200 mg por día, lo que equivale aproximadamente a una taza de café. Es importante que las mujeres embarazadas sean conscientes de todas las fuentes de cafeína en su dieta para evitar sobrepasar esta cantidad.
Alimentos Ultra Procesados
Los alimentos ultra procesados, como los snacks, bollería industrial, y refrescos, suelen contener altos niveles de azúcares, grasas trans y aditivos que no aportan beneficios nutricionales. Además, estos alimentos pueden contribuir al aumento de peso excesivo, lo que puede llevar a complicaciones como la diabetes gestacional y la preeclampsia.
Bebidas y Postres a Evitar
Alcohol
El alcohol es la bebida prohibida por excelencia durante el embarazo. El consumo de alcohol puede tener graves efectos sobre el desarrollo normal del cerebro y otros órganos del bebé, causando una serie de defectos congénitos y problemas de desarrollo que pueden durar toda la vida, conocidos como trastornos del espectro alcohólico fetal. Estos trastornos incluyen retrasos en el desarrollo físico y mental, problemas de comportamiento y discapacidades intelectuales.
Durante el embarazo es recomendable abstenerse de tomar alcohol. Las investigaciones demuestran que tomar alcohol durante el embarazo causa daño al bebé dentro del útero y puede llevar a problemas médicos prolongados en el niño después de su nacimiento", explica la nutricionista Marta González Caballero. ¿Ni una copa? Ni tan siquiera eso. Se sabe que el alcohol afecta a la absorción, metabolismo y excreción de nutrientes como el zinc, el magnesio, el cobre o el hierro, por lo que su consumo puede afectar los niveles de esos elementos en la gestación.
Además del alcohol, es importante evitar bebidas que contengan altas cantidades de cafeína y azúcares añadidos. Esto incluye algunos refrescos, bebidas energéticas, y ciertas infusiones que pueden contener hierbas no seguras durante el embarazo.
Postres con Huevo Crudo
Aunque los postres pueden ser tentadores, algunos deben evitarse durante el embarazo debido a los ingredientes que contienen. Por ejemplo, los postres que contienen huevos crudos, como la mousse de chocolate, el tiramisú o ciertos tipos de helado casero, pueden ser peligrosos debido al riesgo de contaminación con Salmonella.
No lo vamos a discutir: la mayonesa casera está mucho más rica que la industrial, pero en el embarazo, no es la más indicada. Los huevos crudos pueden contener una bacteria llamada salmonella. Aunque en general no afecta directamente a la gestación ni pone en peligro al feto,los síntomas de la salmonelosis (fiebre alta, vómitos, diarrea) pueden ser muy molestos, sobre todo en el embarazo. “Existen estudios de casos de bacteria Salmonella que causan una infección del líquido amniótico (el líquido que rodea al bebé durante el embarazo). Si bien es raro, esto puede conducir a un aborto espontáneo”, se afirma en un documento publicado en la Natrional Librery of Medicine.
Los huevos y los productos que contienen huevo crudo, como la salsa holandesa o el aderezo para la ensalada César, se encuentran entre las categorías de alimentos que pueden causar mayor riesgo de salmonelosis. En muchos postres caseros se utiliza huevos crudos, como las cremas para el relleno o el tiramisú, lo que conlleva riesgo de contraer salmonelosis.
Especias a Moderar
Las especias, aunque son un complemento delicioso en muchas recetas, pueden tener efectos adversos durante el embarazo si se consumen en exceso. Algunas especias pueden tener propiedades que inducen contracciones o afectan el flujo sanguíneo hacia la placenta.
- Azafrán: Esta especia, utilizada comúnmente en platos de arroz y postres, puede ser problemática si se consume en grandes cantidades, ya que se le atribuyen propiedades que podrían inducir contracciones uterinas prematuras.
- Canela: La canela es otra especia que debe ser consumida con moderación. Aunque en pequeñas cantidades es segura, el consumo excesivo podría estimular contracciones uterinas, especialmente en el primer trimestre.
- Regaliz: El regaliz contiene glicirricina, un compuesto que puede afectar los niveles hormonales y aumentar el riesgo de parto prematuro.
Frutas a Consumir con Cuidado
Aunque las frutas son generalmente seguras y nutritivas, algunas pueden ser problemáticas durante el embarazo si no se consumen con cuidado.
- Papaya Verde: La papaya verde, en particular, contiene enzimas que pueden inducir contracciones y se asocia con el riesgo de parto prematuro. Esta fruta, cuando no está completamente madura, contiene una sustancia llamada papaína, que actúa de manera similar a las prostaglandinas que podrían inducir el trabajo de parto. Además, la papaína también podría debilitar las membranas que rodean al feto, lo que puede llevar a complicaciones.
- Piña: La piña contiene bromelina, una enzima que podría ablandar el cuello uterino y, en grandes cantidades, podría aumentar el riesgo de aborto espontáneo en las primeras etapas del embarazo.
- Uvas: Aunque las uvas son generalmente seguras, algunos expertos sugieren que las mujeres embarazadas deberían limitar su consumo debido a la presencia de resveratrol, un compuesto que podría afectar el equilibrio hormonal.
Consejos Adicionales para una Alimentación Segura
Durante el embarazo, es fundamental que las mujeres embarazadas presten especial atención a su dieta para garantizar la salud y el desarrollo óptimo de su bebé.
- Siempre es recomendable que las mujeres embarazadas consulten con un nutricionista o con su médico antes de realizar cambios significativos en su dieta. Acudir a una nutricionista durante el embarazo es importante porque una alimentación adecuada es esencial para la salud de la madre y el desarrollo del feto. Además, una nutricionista puede ayudar a la madre a manejar problemas de salud relacionados con la nutrición durante el embarazo, como la diabetes gestacional, la presión arterial alta y la anemia. Clínica IMAR ha participado en diversos estudios sobre la ganancia de peso ideal durante estos nueve meses.
- Mantenerse informada sobre qué no puede comer una embarazada y estar al tanto de las últimas investigaciones y recomendaciones es crucial. La educación nutricional durante el embarazo es clave para evitar riesgos innecesarios.
- Optar por alimentos seguros y evitar aquellos que puedan ser perjudiciales no significa restringir la dieta severamente. El conocimiento sobre qué no puede comer una embarazada o qué alimentos no puede comer una persona embarazada es esencial para garantizar un embarazo saludable y sin complicaciones.
Recomendaciones Finales
En resumen, durante el embarazo, es fundamental estar bien informado y consultar con profesionales de la salud para hacer elecciones alimenticias seguras y nutritivas. Con la orientación adecuada, las mujeres embarazadas pueden navegar por los desafíos nutricionales de esta etapa y asegurar el mejor resultado posible para ellas y sus bebés. Además, si necesitas ayuda o tienes alguna duda sobre qué no puede comer una embarazada o qué alimentos no puede comer una persona embarazada, consulta con expertos en fertilidad.
Tu cuerpo está perfectamente equipado para el desarrollo de tu bebé, pero llevar una dieta saludable (y evitar algunos alimentos prohibidos en el embarazo) ayudará a la madre naturaleza a hacer aún mejor su trabajo.
Recuerda siempre que la dieta para embarazadas ha de ser equilibrada y saludable para la seguridad tanto de la madre como del bebé.
Si tienes cualquier pregunta acerca de tu alimentación durante la gestación no dudes en comentárselo a tu ginecólogo.
Tabla Resumen de Alimentos a Evitar Durante el Embarazo
| Grupo de Alimentos | Alimentos a Evitar | Riesgos |
|---|---|---|
| Carnes | Crudas o poco cocidas, embutidos no cocidos | Toxoplasmosis, Listeriosis |
| Pescados y Mariscos | Pescado crudo (sushi), mariscos crudos, pescados con alto contenido de mercurio (pez espada, atún rojo) | Anisakiasis, Listeriosis, toxicidad por mercurio |
| Lácteos | Quesos blandos no pasteurizados (Brie, Camembert, Feta), leche no pasteurizada | Listeriosis |
| Huevos | Crudos o poco cocidos, preparaciones con huevo crudo (mayonesa casera) | Salmonelosis |
| Frutas y Verduras | Mal lavadas, papaya verde, piña (en exceso) | Toxoplasmosis, Listeriosis, contracciones uterinas |
| Bebidas | Alcohol, exceso de cafeína, zumos no pasteurizados | Síndrome alcohólico fetal, efectos en el desarrollo fetal, infecciones |
| Otros | Patés no pasteurizados, alimentos ahumados, brotes crudos (soja, alfalfa) | Listeriosis, contaminación bacteriana |
