Por fin llegó uno de los días más especiales en la vida de la influencer Ana Moya. La influencer, de 34 años, y el futbolista Diego Conde se han dado el ‘sí, quiero’ este sábado en la madrileña iglesia de Santa Bárbara, también conocida como iglesia de las Salesas Reales, situada en el centro de Madrid, concretamente en el barrio de Justicia. Llegó el gran día para Ana Moya.
Ana Moya y Diego Conde saliendo de la iglesia tras la ceremonia.
La Ceremonia Religiosa
Una ceremonia religiosa en la que ha tenido un papel protagonista Mateo, el hijo de siete años de la modelo nacido de una anterior relación con el maniquí Álex Sánchez de Mora, que comparte una conexión muy especial con el ya marido de su madre.
Aunque el cielo ha amanecido nublado y amenazaba lluvia de un momento a otro, el tiempo ha acabado respetando este precioso instante que, con toda seguridad, atesorarán para siempre en sus corazones. Tras la misa, la pareja ha salido del templo entre ovaciones de ‘vivan los novios’, aplausos y pétalos de rosas.
A su lado en todo momento Mateo, que parecía un pequeño hombrecito con su traje ‘made in Spain’ de Hortensia Maeso.
El Vestido de Novia: Una Creación de Vicky Martín Berrocal
Una de las grandes incógnitas para los fieles seguidores de Ana era el vestido de novia que luciría. La joven ha llegado al templo acompañada del brazo de su padre, luciendo un vestido diseñado por Vicky Martín Berrocal y de su firma Victoria Colección. Se trata de una pieza creada con triacetato bañado en blanco roto.
Una obra que cuenta con un cuerpo bardot anudado en triple gazar de seda, un corte en la cintura y falda de corte recto culminada con una maxi cola del mismo tejido. La maniquí ha complementado su traje nupcial con unos zapatos de tacón a tono de la marca artesanal Just-Ene, un velo de tul y unos pendientes perlados de grandes dimensiones. Está previsto que a lo largo de la jornada se cambie de ropa y zapatos hasta en dos ocasiones más.
Detalles del vestido diseñado por Vicky Martín Berrocal.
El Novio y los Invitados
El novio, con un traje clásico de chaqueta negro combinado con una camisa blanca y corbata granate oscuro, le esperaba con lágrimas en los ojos en el altar.
Dicen las malas lenguas que en la boda de Ana Moya y Diego Conde de ayer había más invitados de pega que de familia. Las cosas del mundo este dispar de las influencias. Dispar porque no sé bien algunos en qué influyen. Los hay que crean más rechazo que admiraciones. Pero oigan, que tiene que haber de todo en el mundo.
El mismo tipo de sastre usó el padrino. Como debe ser. Verde, suntuoso y con un hombro al aire. El aciertazo de invitada de Marta Rimbau. De The-Are. Ella y Mery Turiel, con su total look de Lady Pipa, se convierten en las invitadas perfectas de esta boda. Me fascinaba su azul con estampados y complementos naranjas.
Algunas de las invitadas más destacadas en la boda.
La Celebración en el Castillo de Batres
Todos ellos se han trasladado al Castillo de Batres, situado en la localidad homónima a tan solo 30 kilómetros de la capital de España, que cuenta con una excelente oferta gastronómica de la mano de renombrados chefs como Ramón Freixa, Paco Roncero, Medems Catering y Life Gourmet Catering. La posterior celebración ha tenido lugar en el Castillo de Batres, a tan solo 44 kilómetros de la capital.
Allí, la pareja y sus invitados disfrutarán de una gran celebración que promete alargarse y estar llena de momentos inolvidables para la pareja, quien inició su relación en 2023.
Castillo de Batres, lugar de la celebración.
Un Amor Sano y Puro
Desde el principio, todo fluyó con naturalidad entre ellos y decidieron dar el paso de comprometerse medio año después del inicio de su noviazgo. El portero, que es hermano de la jugadora de la Selección española de baloncesto María Conde, ha asegurado que al lado de la también presentadora está “viviendo un amor sano y puro, que respeta mis tiempos y perdona mis errores”.
Ana Moya: Más Allá de la Influencia
Ana Moya es modelo, ha sido presentadora en la televisión italiana y tiene su propia marca de joyería, pero es más probable que la conozcas por su trabajo como asistente de Carlos Sobera en First Dates. “Con 17 años salí de mi casa para estudiar la carrera y desde entonces no he parado”, nos cuenta. Estudió Magisterio -aunque nunca llegó a ejercer-, y trabajó como modelo, hizo interpretación, la vimos como presentadora en la televisión italiana y también como colaboradora en Telecinco.
Siempre me gusta atreverme a hacer algo nuevo. Este verano he sacado un libro y ahora he empezado a formarme como DJ. Yo tengo más experiencia en todo lo relacionado con moda, llevo trabajando desde los 17 como modelo, ¡ya son 13 años! Para mí las redes sociales son un reflejo de mi día a día. No finjo nada. Por ser madre y por ser influncer (risas) Pero yo siempre quise ser madre, desde muy pequeña.
Mi hijo va a hacer ahora tres años y lo integro dentro de mi trabajo. Yo llevo así muchos años y te acostumbras, se convierte en algo normal y natural. A mí me hace mucha ilusión que la gente me pare por la calle y que quiera sacarse una foto conmigo porque soy muy sencilla y muy cercana. Siempre intento poner una sonrisa a todo el mundo.
Al dedicarme a tantas cosas nunca hago lo mismo. Me levanto muy temprano, eso sí, porque mi niño se levanta muy temprano, y hago por organizarme lo mejor que puedo. Yo no tengo horarios ni un trabajo estandarizado, pero sí que hago muchísimas cosas a lo largo del día. La verdad que no tengo ninguna rutina fija.
Yo tenía ganas de tener mi propia empresa, hacer algo para mí. No sabía qué quería, quizá un restaurante, pero vi que están en auge las joyitas. Es raro ver un outfit sin pulseras, pendientes, collares… Durante varios meses estuve investigando, hasta que contacté con un estudio de joyería y junto a ellos lancé mi propia marca. De esto hace ya casi dos años.
