Uno de los mejores asados que tenemos son el cabrito al horno (también llamado chivo), que junto con el cordero asado y el cochinillo al horno, son los clásicos asados de Navidad. Por si aún no lo tenéis decidido, os propongo esta receta tradicional de cabrito al horno para que la sirváis como asado estrella en alguno de los banquetes familiares que con motivo de la Navidad nos reúnen a todos, como alternativa al cordero asado. Es un plato perfecto para las comidas o cenas de Navidad o para ocasiones especiales.
El cabrito lechal, también llamado chivo, es un animal de carne tierna y sabor delicado. Aunque se puede cocinar de distintas formas, preparar el cabrito asado permite poner en valor sus piernas o paletillas. Puedes también prepararlo utilizando recetas de cordero, dando un poco más de tiempo al cocinado del cabrito, porque su carne ofrece una mayor resistencia.
Para cocinar el cabrito al horno o asado puedes elegir la paletilla o la pierna. La paletilla es más pequeña y tiene menos carne pero, como la carne se encuentra adherida al hueso, presenta un sabor realmente exquisito. Ahora te enseñaremos una buena forma de cocinar cabrito al horno. Ponla en práctica y, si quieres, después nos cuentas cómo te ha salido.
Además, es una receta sencilla en la que el producto es lo más importante, buena materia prima, un horno y un poco de paciencia.
Ingredientes para la paletilla de cabrito asada (para 4 personas):
- 4 patatas medianas (o 2 grandes)
- 2 cebollas
- 1 cabeza de ajos
- 4 paletillas de cabrito
- Aceite de oliva
- 2 cucharadas de vinagre de Jerez
- 125 ml de vino blanco
- Sal
- Romero
- Tomillo
CRUJIENTE, JUGOSO Y TIERNO 😋🍗 CORDERO ASADO al HORNO 🍖😍 Receta FÁCIL (PALETILLA, PIERNA)
Cómo preparar paso a paso paletilla de cabrito asada
- Precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo, sin aire.
- Unta una fuente de horno con aceite de oliva.
- Pela las patatas y corta en rodajas de medio centímetro, aproximadamente.
- Reparte sobre la bandeja, pon a punto de sal y añade romero y tomillo.
- Pela la cabeza de ajos y reparte los ajos en dos.
- Haz un corte en la mitad de los dientes de ajo, sin pelar y reparte sobre la patata.
- Pela las cebollas y corta en rodajas.
- Separa los aros y reparte sobre la patata. Añade sal, tomillo y romero. Reserva.
La receta prácticamente consiste en preparar el cabrito tras sazonarlo, meterlo en el horno y dejar que se cocine hasta que esté en su punto, vigilando, eso sí, y dándole la vuelta cada media hora para conseguir una cocción uniforme y un bonito color.
- Coloca el resto de los dientes de ajo en un mortero junto con tomillo y romero.
- Machaca hasta formar una pasta.
- Coloca las paletillas sobre una rejilla puesta encima de una bandeja, pon la carne a punto de sal y unta con la mezcla de ajo y especias.
- Echa un poco de agua sobre la bandeja y una cucharada de vinagre de Jerez.
- Mete en el horno a media altura. Necesitará unas 2 horas de horneado total.
- Pasada la primera media hora, da la vuelta a las paletillas, echa un poco de su jugo por encima y sube un poco la bandeja para introducir debajo la bandeja con la patata y la cebolla.
- Pasada otra media hora, vuelve a dar la vuelta a la carne y echa de nuevo su jugo por encima.
- Da la vuelta de nuevo a la carne, riega con su jugo y comprueba si la guarnición está lista, pinchando la patata. Si lo está, saca la bandeja y reserva tapada.
- Baja un poco la bandeja de la carne, sube la temperatura a 200ºC y hornea media hora más, añadiendo el vino blanco y otra cucharada de vinagre de Jerez.
- Cuando el cabrito esté tierno (si son paletillas lechales tardarán entre 2 horas y 2:30) y dorado (si no lo está, pon el grill durante 3-5 minutos), saca.
- Emplata con la patata y la cebolla en la base y la paletilla y el jugo por encima.
Comenzamos preparando el medio cabrito que, como no nos cabe en la bandeja del horno, cortaremos en dos piezas, dividiendo el costillar y dejando una parte junto a la pierna y la otra junto a la paletilla. Picamos los ajos, frotamos uno de ellos por toda la superficie del cabrito y salamos al gusto. En la bandeja del horno, colocamos la rejilla para que las dos piezas de carne estén en alto y no en contacto con los líquidos para que se asen sin cocerse. Agregamos el agua y el vinagre y cocinamos en el horno a 180ºC durante dos horas. En ese tiempo, vamos dando la vuelta a las piezas de cabrito para que se vayan dorando por las dos caras, y aprovechamos para regarlo bien con sus jugos. Cuando el chivo tenga ya casi conseguido un bonito color, agregamos medio vaso de agua y otro poco de vinagre, dándole la vuelta a la carne por última vez. Sacamos el cabrito disponiéndolo en una fuente y desglasamos rascando la bandeja con una cuchara de madera para que se integren con la salsa. Servimos la salsa por encima del cabrito y llevamos a la mesa.
Trucos y consejos para cocinar una paletilla de cabrito asada perfecta
- El cabrito requiere tiempo, ten paciencia y procura no abrir el horno más que cuando sea necesario para regar la carne.
- Para esta receta, te recomiendo usar cabrito lechal, es el más pequeño y de sabor más suave. Si son más grandes, calcula una paletilla para dos personas.
- Ajusta el tiempo de horno en función del tamaño de las paletillas. Si pesan en torno a 1 kilo, necesitarán entre 2:00 y 2:30 horas de horno (en total).
- Elige las hierbas aromáticas que más te gusten para dar sabor al cabrito. Yo he elegido tomillo y romero, pero puedes poner orégano, perejil... También puedes combinar ramas frescas con hierbas secas para conseguir un resultado óptimo.
- Si quieres que el cabrito esté espectacular, usa ingredientes de calidad. Yo he utilizado: ajo morado de Las Pedroñeras, cebolla de La Mancha, aceite de oliva virgen extra D.O. Montes de Toledo y un vino blanco D.O. La Mancha (como siempre digo, elige uno del que te puedas beber una copa).
- Lo ideal es tomar estas paletillas recién hechas. Si vas a tardar 2-3 horas en servir el cabrito, espera a que se enfríe un poco el horno y deja la carne dentro, tapada, con el horno apagado. Cuando lo vayas a servir, caliéntalo en el horno durante unos minutos a 50ºC.
- Por supuesto, si sobra, puedes conservar la carne y su guarnición en la nevera, dentro de un recipiente hermético con el jugo, para que no se reseque.
Aunque podemos preparar un buen cabrito asado con tan sólo un poco de agua y sal, también podemos experimentar un poco más y cocinar algo delicioso sin salirnos de los parámetros tradicionales de la receta. Por ejemplo, un toque de hierbas le proveerán un sabor y un aroma sutil pero determinante a la vez.
Lo primero que debes hacer es comenzar a preparar el aderezo para condimentar el cabrito. Para ello, la noche anterior a asarlo prepara un majado de tomillo y romero frescos, ajo y manteca de cerdo. Si puedes, prepáralo en el mortero y llénalo con estos ingredientes hasta la mitad. Luego impregna el cabrito con esta mezcla, puedes hacerlo con un pincel de cocina o directamente con la mano.
Precalienta el horno a una alta temperatura, alrededor de 250°, durante diez minutos. Al momento de asar el cabrito, quítalo de la nevera y sécalo bien por ambos lados. Coloca el cabrito en una cazuela de barro o de cerámica. Pero si lo cocinas entero agrégalo directamente a la bandeja del horno, sin pasarlo por una cazuela. Cuando lo metas en el horno, fíjate que la parte interior mire hacia arriba. Las piezas del cabrito deben encontrarse bien distribuidas en la bandeja.
Cuando ya tengas lista la bandeja, baja la temperatura del horno unos diez grados, de 180° C a 170° C, y luego vierte un vaso de agua y un poco de vino blanco en la base de la cazuela o bandeja de horno. Poco a poco, el cabrito asado comenzará a soltar todo su jugo sobre el agua y entonces se formará la salsa. A los veinte minutos, abre la puerta del horno para hidratar la carne con la propia salsa que va formándose. También fíjate si no hace falta agregar un poco de agua para que el cabrito no se seque demasiado.
A los cuarenta minutos de horneado, da vuelta la pieza y coloca la parte exterior hacia arriba; sube la temperatura a 190° C y riega la carne con salsa.
Como guarnición para el cabrito asado, puedes preparar unas patatas o una ensalada de lechuga romana con cebolleta fresca y tomate. Es mejor que arranques a cocinar el cabrito temprano, ya que los tiempos que te hemos dado aquí son aproximados. Sólo sabrás durante el proceso de cocción cuánto te demora tener el cabrito lechal listo. Al retirarlo del horno, déjalo reposar unos cinco minutos mientras se reduce la salsa que se ha formado en la bandeja.
Prueba esta receta de cabrito al horno y cuéntanos cómo te ha salido.
Tenéis muchas opciones para servir con el cabrito asado. Por un lado unas patatas asadas, aprovechando que hemos encendido el horno, o una buena ensalada de lechuga, cebolla y tomate para equilibrar y desengrasar el menú. Es una combinación que nunca falla, para poder así llegar a un sorbete de limón para el postre.
