La gestación es el proceso biológico durante el cual un embrión se desarrolla en el interior del útero de la madre, culminando con el nacimiento de un bebé. Este período comienza con la fertilización del óvulo por el espermatozoide y finaliza con el parto.
La duración normal de la gestación humana es de aproximadamente 40 semanas, contadas desde el primer día del último período menstrual (aproximadamente 280 días). El embarazo humano dura una media de 40 semanas, que pueden traducirse también en meses, unos 9 (o bien 10 meses lunares de 28 días). La gestación de un niño supone 280 días aproximadamente: el tiempo que dura un embarazo puede variar mucho de una mujer a otra y llegar incluso hasta la semana 42.
Es habitual que se hable del embarazo por semanas, meses o trimestres. Semana a semana, con la gran ayuda de la Dra. De la mano de nuestra experta averigua qué es normal y qué no en tu gestación, cuándo debes preocuparte o qué es lo mejor para ti y tu bebé. A lo largo de los 9 meses de embarazo el bebé va formándose, desarrollándose y creciendo dentro del vientre materno hasta que llega el momento del nacimiento. Del mismo modo, el cuerpo de la mujer y los síntomas que siente van cambiando a medida que avanzan las semanas de embarazo.
A lo largo de los 9 meses de embarazo el bebé va formándose, desarrollándose y creciendo dentro del vientre materno hasta que llega el momento del nacimiento. Del mismo modo, el cuerpo de la mujer y los síntomas que siente van cambiando a medida que avanzan las semanas de embarazo.
El control prenatal es fundamental para garantizar el bienestar de la madre y el bebé. "La primera gran aventura del ser humano transcurre en unas 40 semanas, el tiempo aproximado de una gestación.
Embarazo mes a mes [Fecundación y desarrollo de embrión a feto, y a bebé]
Fases de la Gestación
El desarrollo durante la gestación se divide en dos periodos principales: el período embrionario y el período fetal.
Período Embrionario
El período embrionario o formación del embrión, abarca desde la anidación del huevo en el útero hasta la 8ª semana de gestación. En él tiene lugar la multiplicación celular y la formación de diferentes estructuras del nuevo ser.
Durante los 3 primeros meses el bebé se denomina “embrión” (palabra derivada del griego embrio, “semilla”) y experimenta un crecimiento muy rápido y cambios muy importantes en su forma externa. En la séptima semana el embrión ha crecido unas 10.000 veces más que el óvulo fecundado.
Durante ocho semanas a partir de la fecundación, la capa más externa (ectodermo) originará el sistema nervioso y de la epidermis. La segunda capa (mesodermo) creará los huesos, músculos, riñones, sistema circulatorio, cartílagos, tejido conectivo, tejido adiposo y aparato reproductor.
Primer Mes de Embarazo:
Si se mantienen varias relaciones sexuales durante los días fértiles de la mujer para buscar el embarazo, es habitual que no se conozca con exactitud cuándo ha ocurrido la concepción y el inicio exacto del embarazo. Sin embargo, es más fácil que la mujer sepa cuándo le bajó la última regla (fecha de última menstruación o FUR).Por ello, la FUR es la fecha que se suele tomar como referencia y, por tanto, la primera semana de gestación, en realidad, se corresponde con la semana en la que la mujer tuvo la última menstruación.
La segunda semana da paso a la selección y dominancia folicular, donde un conjunto de folículos ha comenzado a crecer en el ovario, pero, finalmente, solo uno será el seleccionado, el folículo dominante.Más tarde, en la tercera semana, el óvulo sale del folículo ovárico que lo contenía (el folículo dominante). Esto es lo que conocemos como ovulación. El óvulo es recogido por las trompas de Falopio, donde será fecundado por un espermatozoide y comenzará su desarrollo, ahora ya como cigoto (una célula) y, posteriormente, como embrión.
El embrión proseguirá su camino hacia el útero, donde implantará, aproximadamente, unos 7-9 días después de la ovulación. En este momento, el embrión tiene entre 6 y 8 días de desarrollo. Empezará así la liberación de la hormona hCG, que es la hormona detectada por los test de embarazo.
Es posible que, debido al aumento de la hormona hCG (la hormona del embarazo), la mujer empiece a notar algunos síntomas en este primer mes, pero de forma muy suave. No será hasta la ausencia de la menstruación cuando verdaderamente sospeche el embarazo.
Segundo Mes de Embarazo:
Tras la implantación, se producirá la gastrulación, mediante la cual las células del disco embrionario darán lugar a 3 capas diferenciadas: ectodermo, mesodermo y endodermo. Estas tres capas embrionarias formarán todos los tejidos y órganos del bebé.
Posteriormente, en este segundo mes de embarazo se origina el sistema nervioso central y el corazón primitivos del bebé. También empieza a formarse el intestino, los ojos, las orejas, las piernas y brazos y, en definitiva, la mayoría de órganos primitivos del bebé. Es un mes de mucha evolución en el que el corazón primitivo, incluso, comienza a latir en la semana 6 de gestación.
Por otro lado, los cambios en la madre todavía no son notables externamente. La barriga todavía no se nota, aunque es posible que la mujer empieza a sentir ya algunos síntomas como náuseas, vómitos, cansancio o sensibilidad mamaria.
También puede ocurrir que la gestación avance sin demasiados síntomas, pero ello no es indicativo de complicación: simplemente significa que hay mujeres que padecen los síntomas de forma más suave.
Tercer Mes de Embarazo:
A partir de este mes finaliza el periodo de embrión y comienza el periodo fetal, por lo que el embrión pasa a denominarse feto. En el tercer mes de embarazo, el futuro bebé forma todos sus órganos, aunque, por el momento, no están desarrollados del todo. Falta que maduren y acaben de evolucionar correctamente.
A pesar de que se irán formando también los genitales, aún es pronto para poder determinar con exactitud el sexo del bebé en una ecografía.
A lo largo de estas 4 semanas, el feto crece hasta los 7 cm y llegará a pesar unos 8-14 gramos, aproximadamente.
En cuanto a la embarazada, es habitual que ya empiece a coger peso y que la barriga comience a aumentar su tamaño. Además, al finalizar este mes, es habitual que comiencen a reducirse los molestos síntomas causados por la hormona hCG, como las náuseas. El motivo es que la concentración de esta hormona alcanza un pico en la semana 12, pero luego comienza a descender paulatinamente.
Período Fetal
El periodo fetal abarca desde la 9ª semana de gestación hasta el final de la misma. El periodo fetal se inicia a los 3 meses de gestación y finaliza cuando el bebé nace. En esta fase los órganos crecerán, madurarán y perfeccionarán su funcionamiento.
En el tercer mes los genitales del feto ya están formados y diferenciados. En el cuarto y quinto puede oír y responder a estímulos. En el sexto y séptimo mes el cerebro se desarrolla y es capaz de controlar algunas funciones corporales, aumenta de peso y se incrementa la grasa corporal. En los 2 últimos meses de embarazo los huesos están completamente desarrollados.
En el tercer mes el embrión toma el nombre de feto y ya mide 9 cm. En una de sus primeras transformaciones pierde la apariencia asexuada y presenta nítidamente su condición masculina o femenina. Todos los órganos se encuentran formados, y de ahí en adelante sólo deberán perfeccionarse.
Cuarto Mes de Embarazo:
En este cuarto mes de gestación, el feto se cubre de lanugo, un vello muy fino que recubre su piel y que actúa de conservador del calor corporal. Sus ojos son particularmente grandes, aún los mantiene cerrados y están muy separados entre sí. Sin embargo, la forma de la cara ya está definida y se puede distinguir perfectamente el cuello que separa la cabeza del resto del cuerpo.
Los músculos del feto ya son capaces de realizar el movimiento de succionar y, por eso, ya puede comenzar a chuparse el dedo.
El intestino fetal comienza a acumular una sustancia espesa denominada meconio, que constituirá las primeras heces del bebé que expulsará tras el nacimiento.
Además, en la semana 16 de embarazo, aparecen los pliegues epidérmicos en las palmas de las manos y en los dedos del bebé, lo que serán sus huellas dactilares.
El tamaño del feto cuando finaliza el cuarto mes de gestación puede ser de unos 18 cm y su peso será de unos 100 g.
El volumen del vientre materno seguirá aumentando, así como el peso corporal, lo que hará que comiencen ciertas molestias relacionadas como una mayor frecuencia de micción. Notar al bebé puede ser algo ya habitual al finalizar este mes, especialmente entre las mujeres que no son primerizas, pues por su tamaño y desarrollo sus movimientos son frecuentes.
Quinto Mes de Embarazo:
Uno de los primeros cambios en este periodo de gestación es la aparición de la vérnix caseosa, una sustancia grasa y blanquecina que protegerá la piel del bebé.
Por otro lado, el feto empieza a percibir sonidos como la voz materna, por lo que puede ser interesante estimular esta capacidad. Además, las 4 cavidades cardíacas (2 aurículas y 2 ventrículos) se delimitan en este mes y el corazón fetal ya late con fuerza.
Al finalizar el quinto mes de gestación, el bebé puede llegar hasta los 25 centímetros de longitud, aproximadamente, y a los 300 g de peso.
Es posible que la embarazada note que, cuando se tumba, el feto se mueve mucho más y con más energía. Esto se debe a que el bebé se encaja mejor en la pelvis materna cuando la mujer está de pie. Por esta razón, sus movimientos pueden disminuir considerablemente, mientras que aumentan cuando la embarazada está en posición horizontal (tumbada).
Puede que el ombligo de la mujer se aplane o empiece a salirse hacia afuera. De este modo, se puede comprobar cómo el feto se mueve cuando escucha música, como respuesta al estímulo sonoro que está recibiendo.
Sexto Mes de Embarazo:
En cuanto al pelo del futuro bebé, ya se le han formado las cejas, el cabello y las pestañas. Su piel empieza a volverse más opaca, cogiendo consistencia. El bebé puede abrir y cerrar los ojos, además de hacer gestos como sacar la lengua. Las proporciones de su cuerpecito empiezan a igualarse en relación a su cabeza. Cada vez está mejor formado y se parece más al futuro recién nacido.
En cuanto a la embarazada, se termina el segundo trimestre y el estado de gestación ya se evidencia. La barriga ya debe ser bastante voluminosa, por lo que es probable que la mujer se sienta cansada, tenga dolores de espalda, molestias o incomodidades en ciertas posturas y algo de hinchazón en piernas, tobillos y pies.
Séptimo Mes de Embarazo:
Empieza el último trimestre de embarazo y el desarrollo fetal es ya avanzado. Por ello, es normal que la mujer sienta mayor cansancio y pesadez. Además, a la embarazada le costará más dormir, hacer ciertos movimientos como atarse los cordones o agacharse a recoger cosas del suelo. Adicionalmente, es probable que haya más hinchazón en pies y tobillos.
En este periodo de gestación, el esqueleto fetal se hace más consistente. La grasa ya empieza a acumularse debajo de la piel del bebé, lo que le permitirá controlar la temperatura tras el nacimiento. En este mes, la longitud del feto alcanzará los 40 cm, aproximadamente, y puede llegar a sobrepasar ligeramente los 1100 gramos.
Debido a este aumento considerable de peso y longitud, el espacio en el útero comienza a ser más limitado. Además, el útero presiona a la vejiga por su evidente aumento de tamaño, por lo que las ganas de orinar serán frecuentes.
Octavo Mes de Embarazo:
El bebé comienza a perder el lanugo que cubría su cuerpo y sigue aumentando de peso y tamaño, por lo que se siguen limitando sus movimientos y, al mismo tiempo, no deja de presionar, cada vez más, la vejiga materna. A lo largo de este mes, el bebé alcanzará cerca del 50% del peso total que tendrá al nacimiento.
Además, seguramente en este mes de embarazo los movimientos del bebé ya sean visibles por fuera del abdomen materno, lo que será realmente especial.
Por otro lado, su piel va adquiriendo cada vez un aspecto más liso y sonrosado, debido a que sigue la acumulación de grasa subcutánea. Pese a que el bebé está prácticamente formado, sus pulmones aún no están maduros y, si tuviera lugar un parto prematuro, no podrían respirar por sí mismos.
Es muy posible que la mujer sienta acidez o que esté estreñida durante esta fase del embarazo. Todos estos síntomas son muy habituales y se deben a que el aumento del tamaño del útero hace las digestiones más difíciles, lentas y pesadas.
El cansancio durante este último período del embarazo también es bastante normal. Esto ocurre no solo por el aumento de peso, que suele fatigar mucho, sino porque las dificultades para dormir y descansar ya serán notables.
Se recomienda tomar mucho calcio, hierro, ácido fólico, proteínas y vitamina C. El estado de gestación es muy avanzado, así que la embarazada debe cuidarse mucho.
Noveno Mes de Embarazo:
Al finalizar el noveno mes de embarazo, el feto puede medir cerca de 50 cm y, su peso, será de unos 2500 g de media. Durante este periodo, el bebé encaja su cabecita en la pelvis materna, preparándose para el parto.
La piel del bebé ya no está arrugada y es más suave, debido a la grasa que se ha ido acumulando debajo de ella y a la desaparición, casi completa, del lanugo. El color de la piel ya no es tan rojo, sino que empieza a sonrojarse y se asemeja más al color definitivo que tendrá en el momento del parto.
Como hemos comentado, desde hace ya algunas semanas, los movimientos del bebé son menores debido a su aumento de tamaño y de peso, pero esto no significa que la embarazada no sienta la presencia de su futuro hijo. De hecho, no debe pasar ni un solo día en que no se sienta al bebé. No obstante, es habitual que ahora los movimientos se sientan más bruscos, como si fuesen patadas, ya que el bebé tiene muy poco espacio para moverse.
Este mes puede hacerse especialmente largo y molesto para la madre, aunque lo vive con mucha ilusión: el parto se acerca y son muchas las ganas de verle la carita al bebé.
El final del embarazo:
En esta última etapa del periodo de gestación, el bebé tiene las uñas más largas de lo que miden sus deditos, por lo que puede rascarse e, incluso, arañarse a sí mismo. Sus órganos son completamente autónomos y está listo para salir del vientre de su madre.
Es habitual que la mujer note unas fuertes contracciones, conocidas como contracciones de Braxton Hicks, que son contracciones diferentes a las de parto y que se producen como preparación del organismo para cuando llegue el momento de dar a luz. Estas contracciones son indoloras (aunque pueden ser molestas), irregulares y no aumentan su frecuencia e intensidad, por lo que pueden distinguirse de las contracciones de parto verdaderas.
La rotura de aguas y, con ello, el parto, puede producirse en cualquier momento. La mujer debe tener lista la bolsa de maternidad (con todo lo necesario para ella y para el bebé durante los días de ingreso) y acudir al hospital.
Si, a partir de la semana 42, el bebé no ha visto la luz, lo habitual es que el especialista encargado del seguimiento del embarazo provoque el parto, ya que el futuro hijo o hija está listo para nacer y puede suponer un riesgo que se quede más tiempo del necesario en el vientre de la madre.
La Placenta y el Cordón Umbilical
La placenta es el órgano a través del cual el feto absorbe oxígeno, nutrientes y otras sustancias y elimina los productos de desecho. Empieza a desarrollarse al 8º día del embarazo y al final del mismo mide 20 centímetros de diámetro y pesa en torno a 500 gramos. El cordón umbilical una al feto con la placenta.
La placenta es un órgano esencial, el intercambio orgánico entre la madre y el hijo. Es indispensable para el mantenimiento del embarazo y para el desarrollo del bebé, sirve a la vez de pulmón, riñón, intestino e hígado. La placenta sirve de auténtico pulmón al bebé. El oxígeno de la sangre de la madre pasa a través de las paredes de las vellosidades y oxigena la sangre del feto.
Esta sangre oxigenada irriga el hígado, el corazón, el cerebro y todos los demás órganos aún no funcionales del feto. A través de la placenta llegan al bebé, todos los nutrientes de base directamente procedentes de la degradación de los alimentos de la madre. El paso de agua, sales minerales y azúcares se realiza rápidamente. Algunos productos son almacenados para constituir reservas, como el hierro y el calcio, mientras que otros son transformados gracias a una actividad metabólica importante.
El nivel de glucosa sanguínea fetal es regulado por la placenta, hasta que el hígado del bebé pueda asumir esta función, muy al final del embarazo. La placenta asegura la transferencia de vitaminas, en especial las del grupo B, así como las vitaminas D y E. Considerada como una verdadera glándula, la placenta segrega sus propias hormonas, necesarias para su buena marcha del embarazo y para el correcto desarrollo del bebé. Estas hormonas tomarán el relevo de los ovarios a partir del cuarto mes.
La placenta detiene muchas bacterias o sólo las deja pasar más tarde, hacia el final del embarazo, cuando la pared de las vellosidades se vuelve extremadamente fina para aumentar aún más los intercambios entre la sangre materna y la sangre fetal. Los virus, por el contrario, la atraviesan con facilidad hasta la 20ª semana, período durante el que aparecen en el bebé sus propias inmunoglobulinas.
Líquido Amniótico
Protege al futuro bebé de golpes y ruidos, formando un almohadón líquido alrededor de él. También lo hace de los gérmenes que podrían llegarle de la vagina. La cavidad amniótica es hermética, y el líquido de su interior es absolutamente estéril.
También aporta agua y sales minerales al feto, que las deglute. Ayuda al cuello a dilatarse en el momento del parto. La acumulación del líquido amniótico en la parte inferior del útero, al final del embarazo, forma la “bolsa de las aguas” que, al descender, contribuye a la dilatación del cuello. “Romper aguas” equivale a la ruptura de las membranas.
Cambios en la Madre
En las primeras semanas los cambios no son visibles en el cuerpo materno, salvo las mamas que suelen aumentar de tamaño y están más sensibles. Hacia la semana 12 puede notarse el útero al palpar la pared abdominal.
Al llegar al segundo trimestre, las molestias que se presentaban en el primer trimestre desaparecen casi completamente. La gestante, que con frecuencia adelgaza en los primeros meses, ahora gana peso rápidamente. El abdomen aumenta visiblemente de volumen en esta época.
El útero, como es un músculo, empezará a contraerse como consecuencia de este crecimiento, así como a estirarse los ligamentos que lo sujetan dando lugar a algunas molestias abdominales.
Es normal que se deforme el ombligo durante el embarazo debido al incremento del volumen abdominal.
El crecimiento del bebé depende del estado nutritivo de la madre previo al embarazo. Si la madre estaba con un sobrepeso, es normal que gane poco peso durante el embarazo. Si la dieta es variada, el bebé va a nacer con el peso que le corresponde.
Movimientos Fetales
Entre las 17 y 20 semanas de embarazo la madre suele notar por primera vez los movimientos del feto. Alrededor del cuarto o quinto mes la embarazada empieza a percibir movimientos fetales. Al principio son poco intensos, como un rozamiento suave, casi imperceptible, en el bajo vientre, que puede semejarse y ser interpretado como un simple movimiento intestinal.
Si se trata del primer embarazo, se empiezan a notar los primeros movimientos fetales a partir de las 22 semanas de gestación.
En el tercer trimestre del embarazo los bebés acostumbran a moverse todos los días, principalmente después de las comidas y cuando la madre está más relajada. Para objetivar si un bebé se mueve poco o mucho, se debería efectuar un control diario de los movimientos fetales. Después de las tres principales comidas y durante 1 hora se debería contar el número de movimientos que se producen.
Por otra parte, el cuerpo del feto se adapta a los movimientos de la madre. Si ésta descansa, el feto aprovecha para moverse, pues entonces está sometido a menos presiones exteriores.
También, los movimientos del feto, que la embarazada nota desde meses antes, son ahora más potentes. Pueden incluso ser dolorosos y a menudo son visibles, no solamente examinando el vientre desnudo, sino incluso con la ropa puesta. Se pueden notar sacudidas rítmicas que duran algo más de media hora; probablemente debidas a hipo.
A continuación, se presenta una tabla con un resumen del desarrollo fetal por trimestres:
| Trimestre | Semanas | Desarrollo Fetal | Cambios en la Madre |
|---|---|---|---|
| Primer Trimestre | 1-12 | Formación de órganos, inicio del periodo fetal. | Aumento de sensibilidad en las mamas, posible aumento o pérdida de peso. |
| Segundo Trimestre | 13-26 | Desarrollo de los sentidos, crecimiento rápido del feto. | Aumento de peso, percepción de movimientos fetales. |
| Tercer Trimestre | 27-40 | Maduración de órganos, acumulación de grasa subcutánea. | Cansancio, dificultad para dormir, molestias abdominales. |
Fecundación
Durante el coito, los espermatozoides liberados en el interior de la vagina deberán pasar por el cuello del útero, atravesarlo, y subir por la trompa de Falopio hasta encontrarse con el ovocito. A lo largo de todo el trayecto se pierde un gran número de espermatozoides, llegando al ovocito únicamente algunas decenas (menos del 1% del total).
A medida que se van produciendo las primeras divisiones embrionarias, el ovocito se transforma en blastocisto y desciende por la trompa hacia la cavidad uterina, llega al útero aproximadamente al cuarto día de haber sido fecundado, y entre el séptimo y el 14º día se produce la implantación.
El cigoto es la célula que se origina de la unión del óvulo y el espermatozoide. Es el primer estadio de vida, y a partir de él se formará el embrión tras sucesivas divisiones celulares. El cigoto comienza su división celular al día siguiente de la fecundación. A las 30 horas pasa a ser un embrión de día 2 que ya cuenta con unas cuatro células.
En cuanto al varón, tras la eyaculación se realiza un proceso de capacitación espermática que permite a los espermatozoides liberados adquirir la capacidad de fecundar los óvulos.
Primeros síntomas del embarazo
Alteraciones en las mamas: a los pocos días de retraso menstrual la mujer puede notar una plenitud inhabitual en sus pechos.
Los tests de embarazo en orina valoran si hay una hormona llamada gonadotropina coriónica humana (HCG por sus siglas en inglés) que es producida por la placenta. El resultado positivo indica que se ha detectado la presencia de la hormona, confirmando de este modo el embarazo. El test de embarazo puede realizarse unos días después de haberse producido el retraso o la falta de menstruación. Para realizarlo sólo necesita un test de embarazo comprado en la farmacia y una muestra de su orina (preferentemente de la primera orina de la mañana).
