¿Qué es el Aborto? Definición y Perspectivas de la OMS

El término “aborto” proviene etimológicamente del latín "arborior", que significa morir antes del nacimiento. Se define también como la interrupción del embarazo antes de la viabilidad fetal.

En nuestra sociedad, el tema del aborto sigue siendo un tema incómodo y difícil de manejar. Es muy habitual que distingamos entre aborto natural y aborto inducido, aunque realmente existen muchos tipos de abortos que pueden sufrir las mujeres embarazadas.

Según la OMS (2022), el aborto consiste en una intervención sanitaria que se caracteriza por ser segura para la mujer y sin dificultad en su procedimiento, el cual se puede llevar de manera eficiente por medio o bien de medicamentos o a través de un procedimiento quirúrgico.

Aspectos éticos y religiosos sobre el aborto.

Tipos de Aborto

  • Aborto inevitable: consiste en un sangrado vaginal o una rotura de las membranas, así como una dilatación del cuello.
  • Aborto químico: es uno de los métodos para provocar el aborto.
  • Aborto quirúrgico: es otro método para provocar el aborto.

Consecuencias del Aborto

Como es obvio, los abortos tienen grandes consecuencias para la mujer. Estas consecuencias pueden darse tanto en el cuerpo como en la mente.

Puede ser que se produzcan lesiones en el cérvix o en el útero a causa de los legrados. Es muy común que las mujeres que hayan tenido que pasar por un proceso de aborto tengan un exceso de sentimiento de culpabilidad. Puede vivirse el aborto como una pérdida y experimentarlo como un duelo. La pérdida de confianza en una misma es algo muy común en muchas mujeres, sobre todo en la capacidad para poder volver a tener otro hijo. Otra consecuencia es la disminución del apetito sexual.

Siguiendo con lo visto anteriormente, podemos hacernos una idea de lo doloroso e incluso traumático que puede ser para una mujer el hecho de tener que pasar por un aborto.

Recomendaciones Post-Aborto

  1. En primer lugar, es fundamental darse tiempo para poder llevar un buen proceso de duelo.
  2. En segundo lugar, es importante no descuidarnos. Muchas veces, cuando las personas experimentan este tipo de hechos, dejan de lado su autocuidado, dejando de comer, de relacionarse e incluso de dormir.

Como recomendación que puede ser de utilidad es la meditación. Con ella, conseguiremos centrar nuestra atención y orientar nuestra mente a aquello que nosotros elijamos, a través de una práctica continua en la que nos concentraremos en nuestra respiración, emociones, sensaciones, aceptándolo y siguiendo adelante con ellos.

Otra práctica fundamental cuando se ha experimentado un aborto es hablar sin miedo ni vergüenza todo aquello que esté relacionado con el hecho. Para ello, se recomienda hablar con profesionales del ámbito que te ayudarán a gestionar aquellos pensamientos, emociones o sensaciones que emergen con el duelo.

El Aborto y los Derechos Humanos

“El aborto es una necesidad básica de atención médica para millones de mujeres. Obligar a alguien a continuar un embarazo, por el motivo que sea, es una violación de sus derechos humanos”.

Es por ello que los intentos de prohibir o restringir el aborto no consiguen reducir el número de abortos; lo que hacen es obligar a las personas a someterse a abortos inseguros.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el aborto inseguro como “un procedimiento para finalizar un embarazo no deseado realizado por personas que carecen de la capacidad necesaria o que se lleva a cabo en un entorno donde se carece de un estándar médico mínimo, o ambos”.

La OMS calcula que todos los años tienen lugar 33 millones de abortos peligrosos, la gran mayoría de ellos en países en vías de desarrollo.

Abortos Inseguros: Un Problema de Salud Pública

Cada año, entre el 4,7% y el 13,2% de las muertes maternas se deben a un aborto peligroso. Se calcula que en las regiones desarrolladas, por cada 100.000 abortos peligrosos se producen 30 defunciones, mientras que esta proporción aumenta hasta las 220 defunciones por cada 100.000 abortos peligrosos en las regiones en desarrollo.

Las muertes y lesiones causadas por abortos inseguros son evitables. Sin embargo, tales muertes son comunes en los países donde el acceso al aborto está limitado o prohibido por completo, pues la mayoría de las mujeres y las niñas que necesitan someterse a un aborto debido a un embarazo no deseado no pueden acceder legalmente a él.

Legislación y Acceso al Aborto en el Mundo

En los países con tales restricciones, la legislación prevé normalmente una lista reducida de excepciones a la penalización del aborto. Entre ellas puede figurar que el embarazo sea consecuencia de una violación o de incesto, que se trate de un caso de malformación grave y mortal del feto o que haya riesgo para la vida o la salud de la persona embarazada.

Sólo un pequeño porcentaje de abortos se practica por estos motivos, lo que significa que la mayoría de quienes viven en países con este tipo de legislación pueden verse obligadas a recurrir a abortos inseguros y poner su salud y su vida en peligro.

Las que son ya personas marginadas se ven afectadas de manera desproporcionada por tal legislación, pues no tienen medios para recurrir a servicios legales y sin riesgos en otro país o acceder a atención privada. Entre ellas figuran las personas con bajos ingresos, las refugiadas y migrantes, las adolescentes, las lesbianas, las mujeres bisexuales, las personas transgénero y las mujeres pertenecientes a minorías o indígenas.

La OMS ha señalado que uno de los primeros pasos que deben darse para evitar las lesiones y muertes maternas es que los Estados garanticen que las personas tienen acceso a educación sexual, pueden utilizar métodos anticonceptivos eficaces, pueden someterse a abortos legales y sin riesgos y reciben atención con prontitud en caso de complicaciones.

Los datos disponibles indican que el 22,5% de las mujeres en edad reproductiva no encuentran satisfechas sus necesidades de planificación familiar. Los índices de aborto son más altos en los países donde el acceso a los métodos anticonceptivos es limitado.

Los índices de aborto se reducen cuando las personas, incluidas las adolescentes, tienen información sobre métodos anticonceptivos modernos y pueden acceder a ellos, así como cuando existe educación sexual integral y es posible el acceso al aborto legal y sin riesgos por numerosos motivos.

Tendencias Globales y Reformas Legislativas

Argentina se sumó a esta lista el 30 de diciembre de 2020 con la aprobación por el Senado de la Ley que permite la interrupción del embarazo hasta la 14 semana de gestación. Fue el resultado de la larga lucha de las mujeres argentinas, la “ola verde” que movilizó también a mujeres de otros países bajo el lema #QueSeaLey.

También las mujeres en México lograron un avance inmenso para poder decidir con mayor libertad sobre el embarazo cuando la Suprema Corte despenalizó el aborto en 2023, tras una decisión histórica votada por unanimidad. Ahora las mujeres saben que ya no irán a la cárcel por tomar la decisión de abortar, o simplemente porque alguien las acuse de hacerlo. En Colombia las organizaciones de mujeres reclamaron al Tribunal Constitucional y consiguieron que este despenalizara el aborto en 2022.

A pesar de la tendencia a reformar la legislación para impedir las muertes y lesiones, algunos países -entre ellos Nicaragua y El Salvador, República Dominicana, Honduras, Malta, Marruecos- mantienen leyes draconianas y discriminatorias, que siguen prohibiendo el aborto totalmente o prácticamente en todas las circunstancias.

En 2024 se votó a favor de proteger el derecho al aborto en siete estados, pero 19 estados tienen una prohibición total o prácticamente total en la práctica del aborto, lo que deja a millones de mujeres y personas gestantes sin acceso efectivo a este derecho.

Obstáculos al Acceso al Aborto Seguro

Incluso en los países con acceso en general a servicios legales de aborto, las personas embarazadas pueden encontrar aún múltiples restricciones y obstáculos para acceder a ellos, como el precio, la falta de imparcialidad en el asesoramiento y la existencia de plazos obligatorios de espera. En Irlanda del Norte, aunque el aborto se despenalizó en 2019, las mujeres encuentran muchos obstáculos para ver atendidas sus necesidades y poder ejercer su derecho a un aborto seguro. La OMS ha publicado una guía técnica para los Estados sobre la necesidad de identificar y eliminar tales obstáculos.

Esto puede deberse a varios factores, como las convicciones personales, el estigma sobre el aborto, los estereotipos negativos sobre las mujeres y las niñas o el temor a incurrir en responsabilidad penal.

También disuade a las mujeres y las niñas de solicitar atención después del aborto en caso de complicaciones provocadas por un aborto inseguro o de otras complicaciones relacionadas con el embarazo.

El Aborto y la Salud Pública

“El acceso al aborto es una cuestión de salud pública y de derechos humanos”.

La mera percepción de que el aborto es ilegal o inmoral da lugar a que el personal de los servicios de salud, la familia y los jueces, entre otros, estigmaticen a las mujeres y las niñas.

Según el derecho internacional de los derechos humanos, toda persona tiene derecho a la vida, a la salud y a no sufrir violencia, discriminación ni tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes.

Obligar a alguien a mantener un embarazo no deseado o a buscar un aborto inseguro es una violación de sus derechos humanos, incluidos los derechos a la intimidad y a la autonomía física.

En muchas circunstancias, quienes no tienen más opción que recurrir a un aborto inseguro corren además riesgo de procesamiento y sanción, incluida prisión, y pueden también exponerse a sufrir trato cruel, inhumano y degradante, discriminación y exclusión en el acceso a servicios esenciales de atención a la salud después del aborto.

El acceso al aborto está, por tanto, esencialmente ligado a la protección y el respeto de los derechos humanos de las mujeres, las niñas y las demás personas que pueden quedarse embarazadas.

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