Leche Materna: Beneficios y Propiedades para la Madre y el Bebé

La leche materna es considerada el mejor alimento para los bebés recién nacidos, ya que contiene todos los nutrientes necesarios para su correcto desarrollo. Además, la lactancia materna tiene otras muchas ventajas tanto para la madre como para el bebé. La lactancia materna es el proceso por el cual alimentamos a nuestro hijo con leche, desde las primeras horas de vida, a través de nuestros senos. Este inicio precoz de la lactancia materna asegura que el recién nacido reciba la primera leche.

La leche materna es la fuente de nutrición óptima para un bebé. Además de sus beneficios nutricionales, la leche materna contiene propiedades especiales que protegen al bebé de algunas enfermedades. La lactancia materna es un proceso natural y único, que a pesar de tener retos, a largo plazo trae demasiados beneficios. Igualmente, la conexión y el vínculo que nos permite crear entre nosotras y nuestro hijo es incomparable.

La leche materna no solo debe considerarse como un alimento, sino también como una fuente excepcional de sustancias biológicamente activas. De hecho, no se limita a proporcionar al niño energía y nutrientes para el crecimiento, sino que también es capaz de estimular y modificar el funcionamiento del organismo infantil a varios niveles.

Cada vez son más los estudios que documentan las propiedades biológicas de los componentes de la leche humana. "La leche materna es un alimento que interactúa incesantemente con el niño, revelándose en todos los aspectos como un 'tejido vivo', capaz de activar, entre otras cosas, la relación con la madre y hacer que el sistema inmunológico sea más capaz de enfrentar los desafíos de la vida, incluidos los relacionados con infecciones, alergias, tumores e incluso enfermedades crónicas en adultos", explica Riccardo Davanzo, Presidente del Grupo Técnico Operativo Multidisciplinario sobre la Lactancia Materna del Ministerio de Salud de Italia.

En todos los aspectos, se trata de una actividad privilegiada, tanto biológica como relacional. La promoción de una nutrición infantil óptima, como la proporcionada por la leche materna, forma parte de una estrategia más amplia destinada a la protección materno-infantil, incluso desde el punto de vista mental.

Beneficios para el Bebé

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva para todos los bebés durante al menos sus primeros 6 meses de vida y, preferiblemente, hasta los 2 años con alimentación complementaria. La leche materna tiene múltiples beneficios para los recién nacidos. A continuación, vamos a detallar los más importantes.

Es muy nutritiva

La composición de la leche materna es muy completa y se adapta a las necesidades del bebé en función de la etapa del crecimiento en la que se encuentre. El calostro es la leche que se secreta durante los primeros días tras el parto. Es de color amarillento y tiene un alto contenido en proteínas para satisfacer la demanda del recién nacido. Además, contiene la inmunoglobulina A secretora que proporciona al bebé defensas en su sistema digestivo.

La leche madura contiene la combinación ideal de nutrientes (hidratos de carbono, vitaminas, proteínas, minerales y grasas) disueltos en un alto contenido de agua. Estos nutrientes son fácilmente digeribles por el sistema digestivo del bebé, lo que reduce el riesgo de sufrir gases, diarrea o estreñimiento. Además, la composición de la leche va cambiando conforme va creciendo el bebé y se adapta a sus necesidades metabólicas.

Protege contra infecciones

La leche materna contiene anticuerpos de la madre que ayudarán al bebé a combatir infecciones por parte de virus y bacterias. De esta manera, la leche materna alarga el periodo de inmunidad natural y contribuye al desarrollo del sistema inmunológico del bebé. Otra ventaja de la leche materna es que también reduce la predisposición a sufrir enfermedades respiratorias y alergias: asma, infecciones de oído, reacciones alérgicas a alimentos, etc.

En conjunto, los bebés amamantados tienen menos infecciones y se hospitalizan menos que los bebés alimentados con leche artificial. Por otra parte, la leche materna es especialmente beneficiosa para los bebés prematuros, ya que sus componentes ayudan a disminuir la incidencia de muchos trastornos.

Tiene sabores diferentes

El sabor de la leche materna cambia en función de la alimentación de la madre y esto ayuda a estimular el sentido del gusto del bebé. También puede suceder que el bebé note un sabor demasiado fuerte y reaccione con llantos o irritación. Por tanto, es importante que la madre controle su alimentación y aprenda a identificar las comidas que no le gustan al bebé.

Normalmente, son los vegetales los alimentos que más influyen en el sabor de la leche materna. Por ejemplo: coliflor, espárragos, alcachofas, cebollas, rábanos rojos, pimientos crudos, ajos, puerros, etc.

Vínculo entre la madre y el bebé

El contacto directo de la madre con su hijo durante la lactancia establece un vínculo emocional muy fuerte que les ayudará a tener una mayor confianza y buena relación en el futuro. Los niños que han sido amamantados tienen una mayor seguridad y autoestima que aquellos alimentados con biberón. Además, la lactancia materna exclusiva contribuye al desarrollo psicomotor y sensorial de estos bebés.

Por otra parte, la secreción de oxitocina durante la lactancia provoca una sensación de bienestar en la madre mientras da el pecho, lo cual hace que aún disfrute más de este momento y reduce el riesgo de sufrir depresión posparto.

Otros beneficios

Además de todo lo comentado hasta ahora, la leche materna ofrece otras ventajas para los bebés recién nacidos:

  • Disminuye el riesgo de padecer obesidad o problemas de sobrepeso.
  • Disminuye el riesgo de sufrir el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).
  • Disminuye el riesgo de desarrollar diabetes infantil o celiaquía.
  • Favorece la correcta formación de la estructura facial, ya que la succión ayuda al desarrollo de la mandíbula y los dientes, y previene de las alteraciones del lenguaje.
  • En general, contribuye a mantener una buena salud durante toda la vida.

Beneficios para la Madre

Dar el pecho al bebé también tiene muchos beneficios para la madre a corto y largo plazo. Por una parte, la lactancia contribuye a la rápida recuperación posparto y, por otra parte, ayuda a prevenir el desarrollo de enfermedades como el cáncer o la osteoporosis. A continuación, vamos a detallar más estos y otros beneficios de amamantar al bebé para la madre.

Recuperación de la talla

El alto consumo de calorías durante la lactancia ayuda a que la mujer pierda peso de forma natural y rápida. Aproximadamente, dar el pecho supone un gasto entre 450 y 500 calorías al día. Además, la oxitocina secretada debido a la succión del lactante provoca unas contracciones en el útero que le ayudan a encogerse y volver a la normalidad más pronto. La oxitocina también favorece la eliminación de los loquios (restos de sangre que quedan después del parto).

Todo esto hace que las mujeres que amamantan a sus bebés adelgazen y recuperen la figura más deprisa.

Ahorro de tiempo y dinero

Como todo el mundo sabe, la leche materna es gratis, lo que supone un ahorro económico importante. En cambio, la leche de fórmula tiene un precio bastante elevado, además del coste de los biberones, tetinas y otros artilugios necesarios para la lactancia artificial. Por otra parte, el hecho de que el bebé tenga menos riesgo de enfermar o contraer infecciones implica un menor número de visitas al pedriatra, menor gasto en medicamentos, etc.

En cuanto al ahorro de tiempo, no es necesario preparar la leche materna, ir al supermercado a por ella o calentarla y atemperarla. La leche materna está siempre disponible y lista para tomar, lo cual es muy cómodo para salir a la calle o durante las tomas nocturnas.

Previene enfermedades

Hay estudios que demuestran que la lactancia materna reduce el riesgo de sufrir cáncer de mama, de útero y de ovarios. Por otra parte, dar el pecho también ayuda a prevenir la osteoporosis, enfermedades cardiovasculares y las infecciones de las vías urinarias.

Sirve como anticonceptivo

Se considera que la lactancia es un anticonceptivo natural, ya que la liberación de la hormona prolactina inhibe el desarrollo folicular y la ovulación. Por esta razón, las mujeres no tienen la menstruación mientras dan el pecho.

A pesar de ello, se recomienda que las mujeres tomen algún método anticonceptivo compatible con la lactancia si desean evitar otro embarazo, puesto que éste no es un método infalible.

Consejos para extraer la leche materna

Composición de la Leche Materna

La leche materna tiene las cantidades adecuadas de nutrientes para el óptimo crecimiento y desarrollo del bebé. Además proporciona los minerales y vitaminas que requiere el niño. Las diferencias entre la leche de vaca y la leche materna son muy importantes, tanto en cantidad como en calidad. Las fórmulas lácteas que se ofrecen para la alimentación del bebé son derivadas de la leche de vaca, la cual ha sido procesada y modificada para tratar de hacerla semejante a la leche materna y así poder ofrecerla como opción a aquellos bebés que por alguna razón no reciben leche materna.

En la leche materna, el principal hidrato de carbono es la lactosa, presente en mayor cantidad que en la de vaca. La leche humana tiene todas las vitaminas que el recién nacido y lactante necesita para su crecimiento durante esta etapa, a excepción de la vitamina D y la Vitamina K. La leche de vaca es de más lenta y difícil digestión.

El ser humano, al igual que el resto de mamíferos, ha conseguido gracias a la ayuda inestimable de la evolución de la especie que la leche de las hembras sea el mejor alimento para su prole desde el mismo momento de su nacimiento. El calostro (primera leche que dura desde el nacimiento hasta el cuarto día aproximadamente) es rico en proteínas y en inmunoglobulina, unos factores que se erigen como gran defensa contra las infecciones.

La leche de transición va desde el cuarto al decimoquinto día y es una mezcla entre el calostro y la leche materna madura. Este líquido aporta más calorías al bebé por lo que es muy beneficioso para su crecimiento. La leche madura suele aparecer entre los diez y quince días desde el parto. Su composición se basa en agua (casi un 90%), minerales, vitaminas, hidratos de carbono, proteínas y grasas.

A continuación, se presenta una tabla con la composición aproximada de la leche materna:

Componente Cantidad (por 100 ml)
Energía 60-75 kcal
Proteínas 0.9-1.2 g
Grasas 3.0-4.5 g
Hidratos de Carbono (Lactosa) 6.5-7.0 g
Calcio 30-35 mg
Hierro 0.05-0.1 mg
Vitamina A 60-80 mcg
Vitamina D 0.04-0.1 mcg

Recomendaciones para una Lactancia Materna Exitosa

Para mantener una lactancia materna saludable, es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Alimentación saludable: La madre debe alimentarse de manera saludable, con una dieta variada y equilibrada, con un requerimiento calórico similar al de los últimos meses del embarazo. Se sugiere incorporar a la dieta diaria frutas, verduras y vegetales por su alto contenido de agua, vitaminas, minerales y fibra, carnes magras, aceites vegetales, grasas de alta calidad y lácteos. Se debe evitar el exceso de azúcar añadida.
  • Hidratación: Debe mantenerse una buena hidratación, alternando el consumo de agua, caldos, jugos naturales de frutas, tratando de ingerir en promedio de 2 a 3 litros de líquidos al día.
  • Fármacos: Los fármacos y medicamentos prohibidos o permitidos durante la lactancia materna debe ser discutido con el médico.
  • Otras sustancias: Hay que tener en cuenta que hay varias sustancias nocivas que se pueden excretar a través de la leche materna, por lo que se tendrá que limitar o evitar su uso durante la lactancia materna.

La lactancia materna a libre demanda consiste en alimentar con el pecho a nuestro bebé cada vez que dé muestras de tener hambre, sin horarios establecidos, tanto de día como de noche. Por este motivo, no se puede establecer un intervalo fijo entre una toma y otra, ni una duración preestablecida de cada toma. Cada niño es único y sus necesidades son diferentes.

Cada bebé va a ir estableciendo su ritmo de alimentación acorde a sus necesidades. Cada bebé es diferente, por lo que cantidad y la frecuencia con la que se alimenta dependerá de las necesidades individuales de cada bebé. Los niños generalmente toman lo que necesitan en cada alimentación y dejan de comer cuando están llenos. Es importante recordar que la alimentación frecuente ayuda a aumentar la producción de leche materna.

Publicaciones populares: