La evaluación de los pulsos arteriales es una parte fundamental de la exploración física en lactantes. Esta guía detallada proporciona información sobre los puntos clave para la palpación del pulso en bebés, una habilidad esencial para evaluar su salud cardiovascular.
Control de signos vitales neonato
Cuando realizamos la exploración vascular de nuestro paciente, hemos de estudiar los pulsos arteriales. Esta exploración consiste en la palpación de nueve puntos a distintos niveles donde es posible notar con nuestros dedos el latido de una arteria principal de nuestro organismo.
Técnica General para la Toma del Pulso
El pulso se toma mediante la palpación de la zona con la punta de los dedos del índice y del corazón contra un plano duro.
Puntos Específicos para la Toma del Pulso en Lactantes
Es importante conocer los diferentes puntos donde se puede palpar el pulso en lactantes para obtener una evaluación precisa.
Pulso Temporal
Explora la arteria temporal (Rama de la arteria carótida). Se palpa sobre el área de la sien en la zona temporal delante del pabellón auricular. Sigue un trayecto, a veces visible, que va desde la ceja hacia el cuero cabelludo (zona de la patilla).
Pulso Carotídeo
Explora la arteria carótida. Se palpa sobre la parte anterior del músculo esternocleidomastoideo a la altura de la tráquea (Triángulo carotídeo, donde se ramifica en carótida externa e interna). Sobre este punto es donde se realiza la maniobra vagal de compresión de la carótida que produce una disminución de la frecuencia cardiaca y de la tensión arterial.
Precaución: Nunca debe palparse simultáneamente en ambos lados o muy profundamente, para evitar la disminución del flujo sanguíneo cerebral, bradicardias hemodinámicamente muy significativas y aún más, paro cardiaco.
Pulso Axilar
Explora la arteria axilar (arteria principal de las extremidades superiores). Se palpa en línea medio axilar subyacente al húmero con el brazo en rotación externa. Debajo de las inserciones del pectoral mayor.
Pulso Braquial
Explora la arteria braquial. Se palpa en el hueco anterior del codo (espacio antecubital), en la cara interna del bíceps, con antebrazo ligeramente flexionado. Esta es una ubicación común para medir la frecuencia cardiaca, especialmente en bebés.
Pulso Radial
Explora la arteria radial (rama de la arteria braquial, como la arteria cubital). Se palpa en la cara interna de la muñeca. Es donde solemos tomar el pulso. El pulso radial es el más accesible.
Pulso Cubital
Explora la arteria cubital (rama de la arteria braquial, como la arteria radial). Se palpa en la cara externa de la muñeca.
Pulso Pedio
Palpando la arteria dorsal del pie sobre los huesos de la parte alta del dorso del pie. Valorar la intensidad.
Consideraciones Adicionales
- Preparación: Higiene de manos. Identificación del paciente. Informar al paciente y familia del procedimiento a realizar.
- Frecuencia Cardiaca Normal: La frecuencia cardiaca neonatal normal está entre 120-160 latidos por minuto. La frecuencia cardíaca normal varía entre 120 y 160 latidos por minuto y puede cambiar en respuesta a la actividad del bebé.
- Evaluación Integral: Además de la palpación del pulso, es crucial evaluar otros signos vitales como la respiración, el relleno capilar, la presión arterial y la temperatura.
Con la primera inspiración, se produce una expansión de los alveolos y una expulsión de líquido pulmonar fetal, por lo que la resistencia vascular que ofrecían los pulmones durante la vida fetal disminuye. Al encontrar menor resistencia, la sangre del ventrículo derecho, al ser eyectada, va a ingresar en los pulmones en expansión para oxigenarse.
La coloración cutánea habitual en los recién nacidos es rosada. No se deben observar signos de dificultad respiratoria como quejido al respirar, retracciones ni dilatación de las fosas nasales.
La detección de un soplo cardíaco puede indicar una cardiopatía congénita; sin embargo, durante la primera semana de vida y especialmente en los primeros tres días, es común escuchar soplos temporales sin implicaciones patológicas, que no se acompañan de cianosis ni signos de insuficiencia cardíaca.
El llanto del recién nacido debe ser enérgico.
