¿Por qué mi leche materna no alimenta a mi bebé?

Una duda habitual en las madres es si son capaces o no de producir toda la leche que necesita el bebé. Es importante aclarar que la producción de leche depende de la estimulación que realiza la succión del bebé vaciando el pecho.

Para muchas madres, la lactancia materna es una experiencia única e inolvidable, pero tener que enfrentarse a problemas con la leche materna puede ser una fuente de preocupación y estrés para cualquier mujer.

Comprender las causas de una disminución en la producción de leche materna es importante. Algunas preguntas como "por qué soy madre desde hace 7 días y no me sube la leche" son muy comunes en madres que dan el pecho.

Como dice el comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría "El principal estímulo para la producción de leche es la succión del niño y el vaciado del pecho, por ello, cuantas más veces mame más cantidad de leche se producirá. La leche no se gasta, cuanta más toma el bebé, más produce la madre."

Causas comunes de la baja producción de leche materna

La producción de leche materna puede verse afectada por distintos factores y cuando esto pasa se le llama hipogalactia y te contamos algunas de las causas:

  • Problemas de salud: Infecciones, cirugías previas en el pecho o condiciones hormonales como hipotiroidismo pueden influir en la baja producción de leche.
  • Agarre y posición inadecuados: La posición del niño o el agarre del pecho no son adecuados. La madre tiene leche suficiente, pero el bebé no la puede obtener. El bebé puede estar mucho tiempo al pecho, pero no puede vaciar completamente la mama. Sólo obtendrá la leche del comienzo de la toma (con menor contenido graso) por lo que no se queda saciado. Si esta situación no se corrige, como el bebé no vacía bien las mamas, éstas dejan de producir la cantidad de leche que necesita el bebé. Puede haber dolor al mamar o grietas. La solución consiste en corregir la posición o el agarre.
  • Uso de chupetes y tetinas: No se recomiendan el empleo de chupetes ni tetinas, hasta que la lactancia esté bien instaurada (al menos las primeras 4-6 semanas). Además las tetinas pueden favorecer un mal agarre y la aparición de grietas. Tampoco se recomienda el uso de pezoneras de manera sistemática. Sólo en casos especiales, y prescritas por un profesional experto en lactancia, pueden resultar útiles. Para el bebé puede ser más fácil encontrar el pezón recubierto por la pezonera, pero le será más difícil extraer la leche, sobre todo la del final de la toma, que contiene más grasa.
  • Mala nutrición e hidratación: Mantener una nutrición inadecuada y beber poco agua puede afectar a la cantidad de leche producida.
  • Consumo de sustancias no recomendadas: Se debe evitar el consumo de cafeína, alcohol y tabaco, así como de productos de fitoterapia, ya que pueden contener principios activos que pueden provocar toxicidad en el bebé.
  • Estrés: El estrés, también puede influir.

Si por el contrario el bebé hace tomas escasas, está decaído o muy irritable, no moja el pañal suficientemente, las deposiciones no han cambiado de color desde el primer meconio a pesar del paso de los días, la madre tiene grietas y dolor en el pecho con las tomas, entonces, puede que el bebé no esté tomando toda la leche que necesita. En este caso es importante consultar con un profesional para valorar la lactancia y el peso del bebé y poder identificar la causa de una posible hipogalactia. Ninguna de las causas de la hipogalactia se soluciona exclusivamente administrando suplementos de leche artificial.

En el Hospital La Zarzuela contamos con un equipo médico especializado en postparto que te ayudará con cualquier duda relacionada con la lactancia.

Como aumentar la produccion de leche materna

¿Cómo saber si el bebé está bien alimentado?

En muchas ocasiones, saber si el bebé se está alimentando bien es motivo de preocupación, especialmente para las madres que se preguntan si su producción de leche es la adecuada.

Cuando el bebé está mamando, resulta complicado saber qué cantidad de leche toma. No obstante, hay ciertas cosas en las que los padres pueden fijarse para saber si su recién nacido está mamando lo suficiente y está bien alimentado:

  • Ganancia de peso constante: Es normal que el bebé, en los primeros días de vida, pierda hasta un 10% del peso que tenía al nacer por la pérdida de fluidos. Sin embargo, el bebé debe recuperar pronto el peso que ha perdido y debe volver a pesar lo mismo que al nacimiento a los 10-15 días.
  • Cambio frecuente de pañal: Un recién nacido bien alimentado moja 6 o más pañales diarios (será alguno menos en los primeros días de vida) y hace caca al menos 3 veces al día. La orina debe tener un color claro y la caca será negruzca en los primeros días e irá cambiando a más amarillenta.
  • Tomas frecuentes: A modo orientativo, un bebé puede mamar unas 8-12 veces al día o más. Sin embargo, esto es solo una orientación, ya que la lactancia debe ser a demanda, es decir, siempre que el bebé muestre señales de querer mamar y durante el tiempo que desee.
  • Estado feliz y contento entre las tomas.

Además, siempre se debe acudir a los controles médicos pautados para el recién nacido. Así, el pediatra podrá comprobar que el bebé está suficientemente alimentado y podrá resolver cualquier duda.

¿Qué hacer si el bebé no se alimenta correctamente?

Si el bebé no toma suficiente leche, a pesar de una lactancia a libre demanda, lo más probable es que la técnica de lactancia y el agarre al pezón no sea el adecuado.

Esto puede llevar a que el pecho no se estimule correctamente por el bebé y a la reducción en la producción de leche, puesto que el cuerpo interpreta que no es necesario producir más.

En este caso, lo mejor será consultar con la matrona o con un especialista en lactancia, para que pueda corregir la técnica de lactancia. De este modo, con una estimulación efectiva por una buena técnica de lactancia, aumentará la producción de leche.

Por otro lado, los casos en los que la madre realmente produce poca leche materna para alimentar al bebé son poco frecuentes. También puede verse afectada la producción de leche si el bebé es prematuro, por ciertos medicamentos y por cirugías mamarias previas.

Siempre se debe consultar al especialista en estas posibles situaciones o si se piensa que el bebé no está alimentándose de manera suficiente por cualquier otro motivo.

Medidas para aumentar la producción de leche

¿Qué hacer si no me sube la leche materna? Algunas medidas, planificadas y recomendadas de forma personalizada por los profesionales de maternidad del Hospital Sanitas La Zarzuela pueden ayudar a mejorar la cantidad de leche y la experiencia de lactancia, pide cita con nuestro equipo médico.

Aunque cada plan debe estar orientado a una paciente concreta, estas son algunas de las principales medidas a aplicar cuando se busca aumentar la producción de leche materna:

  • Asegurarse de que el bebé tenga un buen agarre y cambiar las posiciones durante la lactancia puede mejorar la estimulación del pecho.
  • Amamantar o extraer leche con más frecuencia puede estimular la producción de leche materna de forma natural. Lactancia a demanda significa ofrecer el pecho siempre que el bebé lo pida, (sin contar el número de tomas) y todo el tiempo que pida (sin fijarnos en la duración de cada toma).
  • Mantener una dieta equilibrada, hidratarse adecuadamente y descansar lo suficiente son acciones esenciales para garantizar una buena producción de leche.

Consejos "100 % lactancia" sobre cómo producir leche materna:

  • No consumas alcohol ni tabaco
  • Descansa (pide ayuda con las comidas y el mantenimiento de tu hogar)
  • No inicies ningún tipo de dieta (la lactancia ayuda a perder peso de forma natural)
  • No te saltes comidas (aunque los horarios tradicionales se desplacen)
  • Limita el consumo de café y té e intensifica el de agua e infusiones
  • Intenta mantener una alimentación equilibrada y variada. Come a diario cereales integrales, féculas, carne, huevos o pescado (especialmente azul, por los famosos omega 3: sardina, caballa, salmón...), fruta, verdura y productos lácteos/leche, y varias veces por semana legumbres (lentejas, garbanzos, habas, guisantes...).
  • Bebe mucho: es esencial para contribuir a una buena producción de leche. Agua sin gas, agua con gas, infusiones... ¡Cualquier opción es buena!
  • Consume alimentos/especias/hierbas aromáticas que favorezcan la producción de leche: zanahorias, hinojo, berros, lentejas, cebada, mijo, anís estrellado (badián), comino, albahaca, cilantro, alholva, levadura de cerveza...

¿Qué pasa si un pecho produce menos leche que el otro? ¿Es normal?

En cuanto a si un pecho produce menos leche que el otro, aunque no se trata de algo excesivamente preocupante, sí que conviene tener en cuenta algunas acciones que pueden volver a reactivar la lactancia de forma normal en el pecho menos productivo, como por ejemplo comenzar a alimentar al bebé con el pecho que presenta dificultades, extraer leche tras la toma con el sacaleches para aumentar la estimulación o ser paciente y constante.

Por supuesto, si no se nota mejoría, lo mejor es consultar con uno de nuestros especialistas.

Una de las preocupaciones más frecuentes durante la lactancia, y especialmente entre las madres primerizas, es si están produciendo la cantidad de leche suficiente y adecuada para alimentar a su bebé.

No obstante, la mejor manera de que el pecho produzca la cantidad de leche que el bebé necesita es realizar una lactancia a demanda. Cuanto más mama el bebé y vacía el pecho, más leche producirá la mama para satisfacer las necesidades del recién nacido.

El principio de la oferta y la demanda

La producción de leche es un proceso que evoluciona con el tiempo y que se adapta en función de la demanda. La hipófisis libera dos hormonas, la prolactina y la oxitocina, responsables de la producción y la expulsión de la leche, respectivamente.

Este mecanismo físico se inicia durante el embarazo para que el "dispositivo" esté operativo cuando el bebé viene al mundo, incluso si nace prematuramente.

En el momento del parto (y a veces incluso antes), las mujeres empiezan a segregar el calostro, una "leche" espesa y muy dulce adaptada al lactante.

Posteriormente, viene la leche de transición: se trata de la primera subida de leche, que se produce entre el segundo y el quinto día después del parto. Te sentirás los pechos pesados, cálidos y congestionados. A veces, puedes notar una sensación de crujido totalmente nueva y desconocida. ¡No pasa nada, es normal!

Al cabo de los primeros 15 días de lactancia, la leche producida se convierte en "madura". Su composición varía durante las tomas y a lo largo del periodo de lactancia para responder permanentemente a las necesidades de crecimiento del niño.

¿Qué hacer en la práctica?

Cambia de pecho en cada toma (para vaciarlo) o, si lo prefieres, alterna ambos pechos durante la misma toma. Cada madre debe elegir qué sistema emplear en función de sus necesidades y su producción de leche.

Al ritmo del bebé

Una vez que conozcas tu capacidad para producir la leche necesaria, puede que te preguntes cuánta leche debe tomar un bebé o si tu hijo realiza un número de tomas suficiente. Cada bebé es un mundo. No existen normas sobre duración y cantidad. No hay un número mínimo o máximo de tomas, ni ningún intervalo fijo entre ellas que deba respetarse.

Puedes cambiar de pecho con cada toma o bien alternarlos en una misma; ello depende de las necesidades y la producción de leche de cada madre.

  • Los dos primeros meses: el bebé toma el pecho una media de 8-12 veces al día (incluyendo la noche)
  • Cuando la lactancia ya está establecida: el bebé se alimenta al ritmo regular que le va bien.

¿Toma rápida o larga? Todo depende de la vigorosidad del bebé a la hora de beber, pero dura entre 10 y 30 minutos. Confía en él y déjale que guíe la frecuencia y la abundancia de sus comidas.

¡Leche en abundancia!

La producción de leche depende también de tu estilo de vida. A continuación, te damos unos consejos "100 % lactancia" sobre cómo producir leche materna:

  • No consumas alcohol ni tabaco
  • Descansa (pide ayuda con las comidas y el mantenimiento de tu hogar)
  • No inicies ningún tipo de dieta (la lactancia ayuda a perder peso de forma natural)
  • No te saltes comidas (aunque los horarios tradicionales se desplacen)
  • Limita el consumo de café y té e intensifica el de agua e infusiones
  • Intenta mantener una alimentación equilibrada y variada. Come a diario cereales integrales, féculas, carne, huevos o pescado (especialmente azul, por los famosos omega 3: sardina, caballa, salmón...), fruta, verdura y productos lácteos/leche, y varias veces por semana legumbres (lentejas, garbanzos, habas, guisantes...).
  • Bebe mucho: es esencial para contribuir a una buena producción de leche. Agua sin gas, agua con gas, infusiones... ¡Cualquier opción es buena!
  • Consume alimentos/especias/hierbas aromáticas que favorezcan la producción de leche: zanahorias, hinojo, berros, lentejas, cebada, mijo, anís estrellado (badián), comino, albahaca, cilantro, alholva, levadura de cerveza...

¿Qué es el calostro?

Es la leche (de color amarillenta) de los primeros días del bebé. Se caracteriza por ser muy rica en proteínas y anticuerpos, indispensables para el sistema inmune del recién nacido.

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