Psiquiatra Materno Infantil: Un Enfoque Integral en la Salud Mental de Niños y Adolescentes

La psiquiatría infantil es una especialidad médica que se encarga del diagnóstico, tratamiento y prevención de los trastornos mentales en niños y adolescentes. Un psiquiatra infantil es un profesional médico especializado en el tratamiento de problemas emocionales, comportamentales y de salud mental en niños y jóvenes. Aún continúa habiendo mucho estigma ligado a la salud mental, y quizá más cuando se habla de niños.

Los psiquiatras infantiles trabajan con una amplia variedad de trastornos, incluyendo trastornos de ansiedad, trastornos del estado de ánimo, trastornos de la alimentación, trastornos del espectro autista, trastornos de conducta, trastornos del sueño y trastornos psicóticos, entre otros. Pero ante determinadas situaciones y alteraciones es necesario contar con un psiquiatra infantil que hará el diagnóstico y prescribirá el tratamiento adecuado, que no siempre ha de ser farmacológico.

¿Cómo Trabaja un Psiquiatra Infantil?

En la primera entrevista, el menor suele estar acompañado de sus padres para poder hacer una historia clínica completa, donde se recorra el desarrollo del niño y el ambiente social y familiar en el que está creciendo. “Luego evaluamos al menor a través de juegos, dibujos y, por supuesto, hablando con él”, indica la Dra. Marina Romero.

El psiquiatra infantil evalúa al paciente para determinar un diagnóstico y un plan de tratamiento que puede incluir terapia, medicación y otros tratamientos específicos según la necesidad de cada paciente. También a veces son necesarias pruebas neurocognitivas y otras específicas para llegar a un diagnóstico. Además, los psiquiatras infantiles trabajan con los padres y la familia del paciente para brindar un enfoque integral en el tratamiento y apoyo al niño.

Una vez que hay una hipótesis diagnóstica, “empezamos a trabajar de la mano de los psicólogos, con un abordaje psicoterapéutico y valoramos la necesidad de tratamientos farmacológicos o de otros apoyos específicos en otros ambientes como los escolares o de atención temprana”. Cuando el menor necesita terapia, el profesional que se ocupe de esta ha de estar formado específicamente, ya sea psiquiatra o psicólogo.

En la práctica, la experta comenta cómo los psiquiatras en la red pública no tienen tiempo de hacer psicoterapia, ya que suelen ver al paciente cada tres meses, aproximadamente, y “para hacer una buena psicoterapia se necesita al menos una sesión cada dos-tres semanas. Si no, es muy difícil que haya cambios...“, advierte.

La psiquiatría infantil es una especialidad que requiere de un alto nivel de especialización y conocimiento en el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños y adolescentes, así como de las técnicas y tratamientos adecuados para su edad. Por lo tanto, es importante que los padres busquen atención de un profesional médico calificado y experimentado en psiquiatría infantil para el cuidado de la salud mental de sus hijos.

Principales Enfermedades Tratadas en Psiquiatría Infantil

La psiquiatría infantil trata una variedad de patologías relacionadas con la salud mental de los niños y adolescentes. Algunas de las principales patologías que los psiquiatras infantiles pueden diagnosticar y tratar incluyen:

  • Trastornos del espectro autista (TEA): Estos trastornos incluyen el autismo y el síndrome de Asperger y se caracterizan por dificultades en la comunicación, en las relaciones sociales y comportamientos repetitivos y estereotipados.
  • Trastornos de ansiedad: Estos trastornos se caracterizan por una preocupación y miedo excesivos y persistentes, como el trastorno de ansiedad generalizada, trastornos de pánico y fobias específicas.
  • Trastornos del estado de ánimo: Estos trastornos se caracterizan por cambios en el estado de ánimo y emociones, como la depresión, el trastorno bipolar y trastornos de la conducta disfórica.
  • Trastornos de conducta: Estos trastornos se caracterizan por comportamientos inapropiados y agresivos, como el trastorno de conducta y el trastorno oposicionista desafiante.
  • Trastornos de la alimentación: Estos trastornos incluyen la anorexia, la bulimia y el trastorno por atracón. Además, hay otros que se inician habitualmente en la adolescencia y que también son competencia del psiquiatra infantil como los trastornos de la conducta alimentaria, (anorexia, bulimia...), y los episodios psicóticos, entre otros.
  • Trastornos de atención e hiperactividad: Estos trastornos se caracterizan por una falta de atención y/o comportamiento hiperactivo e impulsivo, como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
  • Trastornos psicóticos: Estos trastornos incluyen la esquizofrenia y otros trastornos que afectan la percepción, el pensamiento y el comportamiento.

Es importante tener en cuenta que cada niño es único y puede presentar síntomas y necesidades diferentes, por lo que un psiquiatra infantil debe evaluar y diagnosticar a cada paciente de manera individualizada y personalizada.

Las señales de alarma que pueden indicar problemas de salud mental en niños y jóvenes

Tratamientos Comunes en Psiquiatría Infantil

La psiquiatría infantil ofrece una variedad de tratamientos que pueden ser utilizados de manera individual o combinados, según la necesidad de cada paciente. A continuación, se describen algunos de los tratamientos más comunes utilizados en la psiquiatría infantil:

  • Terapia cognitivo-conductual (TCC): Es una terapia que se enfoca en cambiar los patrones de pensamiento y comportamiento que están causando problemas emocionales y de conducta. Es una terapia breve y eficaz que se utiliza para tratar una variedad de trastornos como la ansiedad, la depresión y el trastorno obsesivo-compulsivo.
  • Terapia familiar: Esta terapia involucra a toda la familia en el proceso de tratamiento. El objetivo es mejorar las relaciones entre los miembros de la familia y trabajar juntos para resolver problemas y mejorar el bienestar emocional del niño.
  • Terapia farmacológica: Los psiquiatras infantiles pueden recetar medicamentos para tratar trastornos como el TDAH, trastornos del estado de ánimo, trastornos psicóticos y otros trastornos. Es importante tener en cuenta que los medicamentos deben ser prescritos por un profesional médico y supervisados cuidadosamente.
  • Terapia de juego: Es una terapia utilizada en niños pequeños que utiliza el juego como medio de comunicación y expresión de emociones y problemas emocionales. La terapia de juego es útil para tratar una variedad de problemas emocionales, como la ansiedad y la depresión.
  • Terapia de exposición: Es una terapia utilizada para tratar los trastornos de ansiedad, donde el paciente se expone gradualmente a situaciones que le causan ansiedad para ayudarlo a superar sus miedos.

Es importante que el tratamiento sea individualizado y adaptado a las necesidades de cada paciente y su familia. La colaboración entre los padres, los cuidadores, los médicos y los terapeutas es esencial para el éxito del tratamiento.

Intervenciones Comunes

  • Psicoterapia para niños/as y adolescentes.
  • Psicoterapia de familia.
  • Intervención Temprana (logopedia, psicología, fisioterapia).
  • Intervención psicopedagógica en TDAH y problemas de aprendizaje.
  • Terapias grupales de habilidades sociales.
  • Terapias grupales TDAH y problemas de aprendizaje.
  • Terapias grupales de parentalidad positiva.
  • Arteterapia y Musicoterapia.
  • Intervencion de Terapia Ocupacional (Integración sensorial)

Medios Diagnósticos en Psiquiatría Infantil

El diagnóstico en psiquiatría infantil se basa en una evaluación exhaustiva del niño y su historia clínica. Los médicos pueden utilizar una variedad de medios para diagnosticar los trastornos psiquiátricos en niños y adolescentes, entre los cuales se encuentran los siguientes:

  • Entrevistas clínicas: Los médicos pueden realizar entrevistas clínicas con el niño y su familia para obtener información sobre los síntomas, la historia médica y psicológica, el desarrollo y la vida familiar.
  • Pruebas psicológicas: Las pruebas psicológicas son evaluaciones formales que miden el rendimiento cognitivo, las habilidades sociales y emocionales, y otros aspectos de la función mental y emocional del niño.
  • Evaluación neurológica: Los médicos pueden realizar pruebas neurológicas para evaluar la función del cerebro y descartar otros trastornos neurológicos que pueden presentar síntomas similares.
  • Evaluación médica: Es importante descartar causas médicas de los síntomas psiquiátricos, por lo que se pueden realizar exámenes médicos y análisis de laboratorio.
  • Evaluación escolar: Los médicos pueden solicitar información de los maestros y profesionales de la escuela para evaluar el rendimiento académico, el comportamiento en el aula y la interacción social del niño.
  • Evaluación de la familia: Los médicos pueden entrevistar a los padres y otros miembros de la familia para obtener información sobre la dinámica familiar, las relaciones y los factores estresantes.

Además, existen evaluaciones especializadas como:

  • Evaluaciones Gold-Standard para TEA (ADOS-2 y ADI-R)
  • Pruebas de Realidad Virtual para diagnóstico de TDAH.
  • Evaluaciones psicopedagógicas y neurocognitivas.
  • Evaluaciones perfil sensorial.
  • Diagnóstico clínico en salud mental y neurodesarrollo.

Es importante destacar que el diagnóstico de trastornos psiquiátricos en niños y adolescentes puede ser difícil y requiere una evaluación exhaustiva y cuidadosa.

La Importancia de la Formación Especializada

La formación en psiquiatría infantojuvenil ha dado un salto importante con la creación del título de especialista en Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia. Hasta ahora, solo eran suficientes cuatro meses de rotación en unidades de psiquiatría infantil para que los futuros psiquiatras puedan atender a menores con trastornos mentales graves, mientras que el nuevo título ampliará el tiempo necesario para adquirir las competencias a un mínimo de tres o cuatro años, de los cinco que durará la especialidad.

El real decreto por el que se crea el título de especialista en Ciencias de la Salud, Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia tiene como uno de los propósitos fundamentales facilitar la detección e intervención temprana de trastornos mentales y del neurodesarrollo en los más pequeños para evitar, en medida de lo posible, su progresión a la etapa adulta. Lo previsto, según avanzan desde AEPNyA, es que la especialidad comience su andadura en el MIR de 2023, una vez realizados los ajustes en las unidades docentes.

Este nuevo título busca "reducir las complicaciones de los problemas de salud mental de las niñas, niños y adolescentes, facilitando la integración familiar, social, educativa y laboral", según ha informado el Ministerio de Sanidad en un comunicado. Por otra parte, pretende optimizar el uso de psicofármacos, es decir, reducir su uso cuando este no sea necesario y potenciar el empleo de técnicas terapéuticas no farmacológicas.

Los diagnósticos más frecuentes en esta etapa, coinciden en señalar los especialistas, tienen que ver con trastornos del vínculo y afectivos, como la depresión, así como problemas alimentarios y tendencias suicidas que se presentan con síntomas distintos a los adultos.

Mediante este real decreto quedan definidos tanto los perfiles como el ámbito de actuación de la especialidad de Psiquiatría y de Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia, y se establece que los programas formativos tengan una duración mínima de 5 años, siendo los dos primeros comunes. De este modo, aclaran desde AEPNyA, la formación específica obligatoria pasará a ser de cuatro meses a "tres-cuatro años", dentro de los cinco que durará la especialidad, dependiendo del itinerario que elija.

Habilidades Específicas Necesarias

Atender a un menor con alguna patología o trastorno requiere de un conocimiento específico que, presumiblemente, estará incluido en el nuevo plan formativo:

"Hay que aprender mucho sobre las etapas evolutivas del ser humano, tenemos que conocer bien los hitos del desarrollo, no solo cómo se desarrollan los menores físicamente, también hay que conocer el desarrollo evolutivo emocional y conductual a lo largo de la infancia y la adolescencia. Los profesionales que se formen a partir de ahora podrán tener un conocimiento mayor, sobre todo en trastornos de neurodesarrollo que ya aparecen en edades muy tempranas. Si podemos evaluar mejor a los niños desde estas edades tempranas, también podemos prevenir las consecuencias de estas enfermedades en el futuro", aclara Lázaro.

Unidades de Salud Mental Infanto-Juvenil

La hospitalización en salud mental infanto-juvenil funciona a pleno rendimiento en las nuevas instalaciones de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil situadas en el Hospital Materno Infantil, en las que trabajan 26 profesionales. Estas unidades ofrecen asistencia en salud mental a menores de 18 años, incluyendo atención a urgencias 24 horas, programa de día y hospitalización parcial y completa, así como consulta ambulatoria en el área de consultas externas.

Desarrollan también un programa de enlace e interconsulta con el resto de las especialidades pediátricas que incluye ‘Trastornos de la Conducta Alimentaria’, ‘Psico-oncología’, ‘Pediatra social’, ‘Neuropsicología’, ‘Cuidados Paliativos Pediátricos’ y ‘Atención Perinatal’.

Los trastornos mentales tienen enormes repercusiones en el desarrollo emocional e intelectual de los menores, en el aprendizaje escolar, la adaptación social y el descubrimiento de la vida. estabilidad y economía de las familias y repercute en toda la sociedad. Promover la salud mental de los menores, prevenir, diagnosticar y tratar correctamente los trastornos mentales, ofertando una atención de calidad, es no sólo un acto de justicia social sino una medida de ahorro y buena gestión económica.

“Uno de los objetivos esenciales es evitar el estigma y discriminación de estos niños y adolescentes.

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