La ortodoncia infantil es el área de la Odontología que se centra en el cuidado y la corrección de las alteraciones óseas y dentales de los niños. Es fundamental para corregir problemas dentales y óseos en los niños.
El objetivo principal es asegurar una sonrisa saludable y brillante, corrigiendo afecciones dentales que, sin tratamiento, podrían complicarse con el tiempo y crear serios problemas.
¿Cuándo es el momento adecuado para iniciar la ortodoncia infantil?
Al contrario de lo que muchos padres creen, es importante no esperar a que se complete el recambio dental para realizar esta primera consulta. Es aconsejable que la primera revisión por un ortodoncista se realice alrededor de los 7-8 años. A esta edad, el ortodoncista puede detectar problemas con el crecimiento de la mandíbula y los dientes emergentes.
En general, la ortodoncia infantil se puede colocar a partir de los seis años, dependiendo del tipo de tratamiento. No existe una edad exacta para comenzar el tratamiento de ortodoncia en los niños, ya que cada caso es único. Sin embargo, se recomienda una evaluación temprana por parte de un ortodoncista a partir de los 6 años.
La mayoría de los niños comienzan el tratamiento activo de ortodoncia entre 9 y 14 años. Siempre es recomendable corregir esos problemas dentales, mientras su hijo todavía está creciendo.
Beneficios de la ortodoncia infantil
La ortodoncia infantil aporta numerosos beneficios para la salud bucodental, la estética de la sonrisa y el desarrollo general del niño:
- Previene y corrige problemas dentales: la ortodoncia temprana ayuda a prevenir y corregir numerosas maloclusiones y problemas que pueden afectar a la salud bucal a largo plazo.
- Guía el crecimiento óseo: la ortodoncia infantil ayuda a guiar el crecimiento de los huesos maxilares en una etapa en la que están en pleno desarrollo, lo que permite actuar sobre ellos.
Problemas que corrige la ortodoncia infantil
La ortodoncia infantil ofrece una amplia gama de soluciones para los problemas dentales que pueden afectar a los niños. Algunos de los problemas más comunes que se encarga de corregir la ortodoncia infantil son:
- Apiñamiento: el dentista se encargará de hacer espacio y alinear los dientes de manera adecuada.
- Diastemas: espacios entre los dientes.
- Sobremordida: ocurre cuando los dientes superiores del pequeño cubren demasiado a los inferiores al cerrar la boca.
- Mordida cruzada: si los dientes superiores e inferiores de tu hijo no se alinean de manera correcta, hablamos de un problema de mordida cruzada.
- Protrusión dental: este problema hace referencia a cuando los dientes tanto inferiores como superiores se proyectan demasiado hacia delante.
El término técnico correcto para los casos en que los dientes y los maxilares no coinciden adecuadamente es la de “Maloclusión”, comúnmente llamado “mala mordida”. La mayoría de las maloclusiones son de tipo hereditario, pero existen también los adquiridos.
Los problemas hereditarios incluyen los dientes torcidos, apiñados o con diastemas o demasiados espacios causados por una diferencia entre el tamaño de los dientes y el tamaño de los maxilares. También es de origen hereditario los patrones faciales por ejemplo: la mandíbula muy salida o la poca proyección del mentón, entre otros.
Las maloclusiones adquiridas son causadas por diversos factores entre los que se encuentran: hábitos de chuparse el dedo, mala posición de la lengua, obstrucción respiratoria nasal, caries dental, pérdida prematura o tardía de los dientes primarios (leche).
Tipos de ortodoncia para niños
En el campo de la ortodoncia infantil, existen diferentes enfoques y tipos de tratamientos para corregir los problemas dentales y óseos en los niños. Cada uno de ellos se adapta a las necesidades específicas de cada paciente, dependiendo del grado de maloclusión y otros factores. Entre los principales tipos de ortodoncia para niños, se encuentran:
- Ortodoncia interceptiva: Se utiliza para corregir las alteraciones en los niños más pequeños, generalmente de entre seis y nueve años. Este tipo de tratamiento se realiza en una etapa temprana del desarrollo, generalmente durante la dentición mixta, con el objetivo de redirigir el crecimiento y evitar la progresión de los problemas.
- Ortodoncia correctiva: Se enfoca en corregir la posición de los dientes una vez que los huesos maxilares han completado su desarrollo.
Además de estos tipos, existen clasificaciones según el objetivo del tratamiento:
- Preortodoncia: Tratamiento de ortodoncia que se realiza antes de emplear aparatología fija, tipo brackets. Con este tipo de tratamientos actuamos para eliminar hábitos que pueden derivar en el futuro en una maloclusión (como chuparse el dedo, uso de chupete…). También mantenemos el espacio de dientes perdidos de forma prematura, con mantenedores de espacio.
- Ortodoncia precoz: Actuamos pronto para evitar que se instaure de un modo más grave. Se realiza un tratamiento precoz cuando existe alguna posición dental que interfiere en el desarrollo bucodental global.
- Ortopedia dentomaxilar: Estos tipos de tratamiento de ortodoncia se centran en actuar sobre los huesos maxilares, causantes de la maloclusión, frenando o favoreciendo el crecimiento de los mismos. Este tipo de tratamientos se realiza con mentoneras, máscaras faciales, etc.
- Terapia miofuncional: Están indicados para mejorar la acción alterada de los músculos, tanto los externos de la cara como la lengua, que son capaces de desequilibrar la posición de los dientes. En este tipo de tratamiento se requiere la colaboración del paciente que realice una tabla de ejercicios en casa de forma regular para mejorar hábitos anómalos como, por ejemplo, el de la deglución infantil.
Por último, según el tipo de aparatos, se clasifican en:
- Aparatos removibles: Nos sirven para corregir defectos óseos aprovechando el crecimiento, como el problema de paladar estrecho, que provoca una mordida cruzada posterior. Estos aparatos no son útiles en adultos. Su uso condiciona los resultados del tratamiento. Cuantas más horas se lleva puesto, más rápida y evidente será la corrección. Necesitan un mínimo de horas de utilización, es decir, es preciso llevarlo puesto toda la noche y recomendable unas 4-6 horas durante el día.
- Aparatos fijos: Nos referimos a los brackets, aparatos de ortodoncia que van cementados a cada diente; pero también hay otro tipo de aparatos fijos complementarios no necesarios en todos los casos. Con los brackets controlamos la posición exacta de cada diente, lo que nos sirve para conseguir una oclusión perfecta.
Tipos de aparatos dentales para niños
En la actualidad existen diferentes tipos de aparatos dentales para niños, desde los emblemáticos brackets, hasta las opciones más actuales y casi invisibles:
- Brackets Metálicos: El más común y conocido de los aparatos dentales para niños. En lo que a la forma se refiere son pequeñas piezas metálicas que se adhieren a cada diente y están conectadas por un alambre. El principal beneficio de los brackets metálicos es su efectividad en la corrección de problemas dentales y óseos. Son robustos y duraderos, lo que los hace ideales para tratamientos más complejos. Además, su coste es generalmente menor en comparación con otras opciones de ortodoncia.
- Brackets de Cerámica: Son similares a los brackets metálicos, pero están hechos de cerámica y se mezclan con el color natural del diente.
- Brackets de Zafiro: Son aún menos visibles que los de cerámica y mantienen su color a lo largo del tratamiento. Están fabricados con un material transparente de alta resistencia que se mezcla con el color natural de los dientes, lo que los hace menos visibles. Además de su aspecto discreto, los brackets de zafiro también ofrecen una eficacia similar a los metálicos. Son igualmente capaces de corregir problemas dentales y óseos.
- Brackets Linguales: Estos se colocan en la parte trasera de los dientes, lo que hace de esta solución un método invisible.
- Aparatos de Plástico Removibles (Invisalign): Son alineadores transparentes y removibles que se pueden quitar para comer y cepillarse los dientes. Los alineadores Invisalign son removibles y se deben usar durante la mayor parte del día, pero se pueden quitar para comer o cepillarse los dientes. Estos aparatos ofrecen una mayor comodidad y estética que los brackets tradicionales, ya que son prácticamente invisibles.
- Aparatos de Expansión Palatina: Se utilizan para ensanchar el paladar superior y corregir problemas de mordida cruzada o falta de espacio.
- Retenedores: Se utilizan después del tratamiento con brackets para mantener los dientes en su nueva posición.
Ortodoncia interceptiva, la ortodoncia ideal en niños de entre 6 y 12 años de edad
Malos hábitos y su corrección
Los malos hábitos pueden tener un impacto significativo en el desarrollo oral de los niños, por lo que corregirlos a tiempo es fundamental para mantener una salud bucal adecuada.
- Succión del dedo: El hábito de chuparse el dedo puede causar problemas tanto en la alineación de los dientes como en el crecimiento de los maxilares. La succión constante del dedo puede hacer que los dientes superiores se desplacen hacia adelante, creando una mordida cruzada posterior. Para corregir este hábito, se pueden emplear diferentes técnicas, como la colocación de aparatología removible o de ortodoncia fija.
- Uso prolongado del chupete o biberón: El uso prolongado del chupete o biberón puede causar problemas en la posición de los dientes y el desarrollo oral. Cuando el niño utiliza el chupete o biberón de manera constante durante mucho tiempo, la presión ejercida sobre los dientes y las encías puede alterar su alineación natural, generando apiñamiento dental. Es recomendable limitar el uso del chupete o biberón a edades tempranas y fomentar su abandono gradualmente.
- Succión del pulgar: La succión del pulgar es otro hábito frecuente en los niños y puede tener efectos negativos en la alineación de los dientes y la posición de los maxilares. Para abordar este hábito, es importante proporcionar al niño una alternativa para liberar la ansiedad, como juguetes para morder o lucir una pulsera de distracción.
La corrección de los malos hábitos en niños es esencial para garantizar un correcto desarrollo oral y una alineación adecuada de los dientes. Al abordar estos hábitos a tiempo, se evitan problemas más graves a largo plazo y se promueve una sonrisa sana y hermosa.
Duración del tratamiento
En general, los tratamientos de ortodoncia infantil pueden durar desde unos seis meses hasta 24 meses, dependiendo del tipo de tratamiento, la complejidad del caso y la etapa de crecimiento en la que se encuentre el niño. Es importante tener en cuenta que el tiempo estimado de tratamiento es solo una referencia y puede variar en cada caso.
