En el argot profesional del mundo de la reproducción, se utiliza el término "Beta" para referirse a algo tan simple como es la prueba del embarazo en orina o en sangre. Todos los tests de embarazo detectan la presencia de la hormona hCG (o gonadotropina coriónica humana si usamos el nombre científico), ya sea en la sangre o en la orina. Quizá hayas oído hablar de la llamada “hormona del embarazo”, pero ¿qué es?
La gonadotropina coriónica humana (hCG) es una hormona que produce primero el embrión y luego la placenta. La hCG comienza a aparecer en pequeñas cantidades en la orina alrededor de 7 a 9 días después de la ovulación. La mayoría de los tests de embarazo de uso doméstico pueden detectar los niveles de hCG al menos desde el día en el que debería iniciarse el periodo, pero algunos son más sensibles. Un resultado positivo significa que hay hCG en la orina.
Esta hormona estimula el incremento en la producción de estrógenos y progesterona durante el embarazo, y es la hormona que detectan todos los tests de embarazo, tanto los que se hacen en casa con la orina como los análisis de sangre que se hacen en los consultorios médicos. La hormona hCG desempeña un papel fundamental al comienzo del embarazo, ya que ayuda al cuerpo lúteo a promover la producción de progesterona.
La hCG, junto con hormonas como la progesterona y el estrógeno, también ayudan a mantener el endometrio. Además, estimula la glándula tiroidea y favorece la implantación del blastocisto (que posteriormente se convertirá en el feto). Los niveles de hCG aumentan rápidamente en los primeros días del embarazo y pueden detectarse alrededor de ocho días después del día estimado de concepción en la sangre mediante los métodos de laboratorio más sensibles.
Los tests de embarazo de uso doméstico utilizan anticuerpos para detectar la hCG en la orina. El embrión comienza a producir hCG unos seis o siete días después de la fecundación, y el ritmo de producción aumenta rápidamente, sobre todo una vez implantado en el útero. La mayoría de los tests de embarazo de uso doméstico afirman tener una precisión superior al 99 % en la detección del embarazo a partir de la fecha en la que debería iniciarse el periodo.
En cuanto a los tipos de pruebas de embarazo que existen, se diferencian en función de si la beta-hCG se detecta en orina o en sangre:
- Test casero: es fácil y rápido de hacer. Consiste en un test que se puede comprar en la farmacia y que detecta la hormona beta-hCG en la orina.
- Prueba en sangre: a través de un análisis de sangre, se obtiene el valor exacto de la beta-hCG. Por tanto, se considera una prueba cuantitativa que aporta mayor información.
¿A partir de qué valor de beta se considera embarazo?
¿Cuándo Hacer el Análisis de la Beta-hCG?
El test de embarazo puede dar negativo si se realiza de forma temprana, antes de que se haya producido la secreción de la beta-hCG, tanto en un test de sangre como de orina. Aunque es cierto que la sensibilidad del test en sangre es mayor, es recomendable esperar los días necesarios para hacer la prueba sin riesgo de falso negativo.
A continuación, vamos a indicar los días necesarios que deben pasar antes de hacerse una prueba de embarazo en función de si la mujer lo está intentando de manera natural o mediante un tratamiento de fertilidad:
- Embarazo natural: el test de embarazo puede realizarse cuando existe un retraso menstrual de al menos dos o tres días (en mujeres con ciclos regulares de 28 días). Si la mujer es irregular, también es posible tomar como referencia el día la relación sexual sin protección y dejar que pasen unos 15-18 días.
- Inseminación artificial (IA): se toma como referencia el día de la inseminación artificial, a partir del cual deben pasar al menos 14 días para hacer la prueba de la beta-hCG.
- Fecundación in vitro (FIV): en este caso, deben pasar al menos 14 días desde la punción folicular en la que se extrajeron los óvulos de la mujer.
- Transferencia de embriones congelados u ovodonación: si los embriones fueron transferidos en día 3, deben pasar al menos 11 días para hacer una prueba de embarazo. Por otra parte, si los embriones eran blastocistos de 5 días, deberán pasar al menos 9 días.
Cabe destacar que estas consideraciones son aproximadas. En algunos casos, sobre todo en los tratamientos de reproducción asistida, los especialistas pueden indicar un número mayor de días en la betaespera para obtener un resultado fiable.
Además, del mismo modo que hemos hablado de los falsos negativos, también podría ocurrir un falso positivo si la mujer se hace la prueba de embarazo antes del tiempo indicado en un tratamiento de IA o FIV. Es importante seguir las instrucciones médicas siempre y no hacer un test de embarazo antes de la fecha indicada, ya que la confusión y el estrés que sufre la paciente no aporta ningún beneficio al resultado final.
Determinación del día de la fecundación
Para conseguirlo tenemos que fijarnos en cómo se ha conseguido ese embarazo: de forma natural, por inseminación artificial, por fecundación in vitro o por transferencia de embriones congelados.
- Embarazo natural: Si los ciclos son regulares (28 días) La fecundación se habrá producido 14 días antes del día previsto para que empiece la regla.
- Embarazo por IA o Inseminación Artificial.
- Embarazo por FIV o Fecundación In Vitro.
- Embarazo por transferencia de embriones congelados: Cuando utilizamos esta técnica de reproducción asistida y queremos saber el día de la fecundación tenemos que determinar en qué día de cultivo se encontraban los embriones.
Valores de Beta-hCG
Los valores de la beta-hCG obtenidos de un análisis de sangre pueden variar mucho de una mujer a otra o incluso de un embarazo a otro. En ocasiones, un valor bajo puede dar lugar a confusión y, por eso, será necesario repetir la prueba pasados unos días. De forma general, la hormona beta-hCG duplica su valor cada dos días aproximadamente en un embarazo evolutivo.
Lo más importante de la prueba de la beta-hCG es comprobar que su valor va aumentando correctamente a medida que pasan los días y las semanas, más que el valor en sí. La beta-hCG se empieza a detectar a partir de la tercera o cuarta semana de embarazo y se incrementa durante todo el primer trimestre. A partir de la semana 12, el nivel de la beta-hCG se estabiliza y comienza a bajar y, por tanto, su medida ya no tiene sentido.
Cada laboratorio establece unos valores de referencia. Algunos test de embarazo consideran un positivo a partir de las 5 mUI/ml, mientras que otros lo hacen a partir de las 50 mUI/ml.
A continuación, vamos a detallar los intervalos de referencia de la beta-hCG considerados como normales en función de la semana de embarazo en la que se encuentre la mujer:
- 3-4 semanas de embarazo: 9 - 130 mUI/ml
- 4-5 semanas de embarazo: 75 - 2600 mUI/ml
- 5-6 semanas de embarazo: 850 - 20800 mUI/ml
- 6-7 semanas de embarazo: 4000 - 100200 mUI/ml
- 7-12 semanas de embarazo: 11500 - 289000 mUI/ml
Como hemos dicho, para saber las semanas de embarazo, hay que contar desde el día de la bajada de la última menstruación, lo que en ginecología se conoce como FUR (fecha de la última regla).
En general, un valor de beta por debajo de 50 mUI/mL puede ser considerado bajo, pero este porcentaje no es una máxima inquebrantable. Algunos laboratorios establecen que un resultado de beta-hCG es positivo a partir de valores superiores a 5 mUI/mL, otros consideran que es positivo a partir de 50 mUI/mL. Otra variable que influye en que la beta sea baja o no es el día en el que se haya realizado el análisis ya que si se hace en un momento incorrecto el test puede arrojar valores bajos o, incluso, “dar” negativo.
En ese caso será necesario que se repita el análisis al día siguiente o a los dos días para ver la evolución. Estos resultados bajos en la prueba suelen indicar que ha habido implantación pero no es evolutiva. Es lo que se llama una gestación bioquímica, no confirmada por ecografía.
Llegamos a la pregunta “del millón”: ¿pueden coexistir beta baja y embarazo evolutivo? Bien, en general podríamos decir que si un test de embarazo realizado en el día correcto arroja un resultado de beta por debajo de 50 mUI/mL puede indicar que la evolución del embarazo está comprometida. Sin embargo, existen casos en los que ha ocurrido una implantación tardía y el embarazo puede ser perfectamente evolutivo.
La siguiente tabla muestra los niveles de hCG en cada etapa de la gestación (para gestaciones de un único feto):
| Semanas desde la última menstruación | Niveles de hCG (mUI/ml) |
|---|---|
| 3 | 5 - 50 |
| 4 | 5 - 426 |
| 5 | 18 - 7,340 |
| 6 | 1,080 - 56,500 |
| 7-8 | 7,650 - 229,000 |
| 9-12 | 25,700 - 288,000 |
| 13-16 | 13,300 - 254,000 |
| 17-24 | 4,060 - 165,400 |
| 25-40 | 3,640 - 117,000 |
Niveles de Beta-hCG Anómalos
Cuando el valor de la beta-hCG obtenido en el análisis de sangre no se corresponde con las semanas de embarazo mencionadas, es decir, está fuera del rango de referencia, es posible que algo no vaya bien en la gestación. En concreto, puede pasar una de estas dos situaciones:
- Valor de beta-hCG muy elevado: lo primero que hace pensar es que se trata de un embarazo gemelar. No obstante, hay que considerar que el coriocarcinoma uterino, la mola hidatiforme uterina o algún tipo de cáncer también podría dar lugar a un nivel alto de beta-hCG.
- Valor de beta-hCG más bajo: se relaciona más con los abortos. Por ejemplo, la amenaza de aborto, el aborto incompleto, embarazo ectópico, etc.
Ante un valor anómalo de beta-hCG fuera del rango de referencia, se recomienda repetir el análisis de sangre en primer lugar y, a continuación, hacer una ecografía de ultrasonido para comprobar si el embarazo es viable.
Si existen dudas, respecto a la normalidad de sus valores, solemos determinarla de forma seriada (aproximadamente cada 48 horas) para ver si los niveles de HCG se incrementan de forma adecuada.
Es importante, sobre todo en tratamientos de reproducción asistida consultar con los profesionales antes de interrumpir ninguna medicación ante una beta-hCG baja.
¿Qué significa el resultado?
Un resultado negativo a la prueba de la hCG indica baja probabilidad de embarazo. Sin embargo, si se realiza la prueba demasiado pronto (cuando la hCG no ha aumentado suficientemente como para ser detectada) se pueden obtener resultados falsos negativos. Por este motivo, en caso de que persista la sospecha de embarazo, se aconseja repetir la prueba al cabo de unos días.
Un resultado positivo indica una elevada probabilidad de embarazo. Sin embargo, pueden obtenerse resultados falsos positivos si una mujer es posmenopáusica o toma suplementos hormonales.
Las concentraciones de hCG en caso de embarazo ectópico aumentan más lentamente que en un embarazo normal. Normalmente, durante las primeras cuatro semanas del embarazo, los niveles de hCG se duplican cada dos días, y posteriormente disminuyen gradualmente.
¿Qué hace la hCG en tu cuerpo?
Una vez que la placenta se ha formado y produce progesterona, los niveles de hCG descienden porque ya no son necesarios.
¿Existe una conexión entre los niveles de hCG y las náuseas matutinas?
Es posible que te hayan dicho que las náuseas matutinas significan que el bebé estará sano.
¿Debo comprobar mis niveles de hCG con regularidad?
Si el resultado del test de embarazo es positivo, puedes considerar que estás embarazada. La hCG es una de las hormonas más importantes al comienzo del embarazo. Es la razón por la que el test da positivo. Continúa aumentando durante el primer trimestre a medida que se desarrolla el feto, y podrías sentir unas pocas náuseas.
