El embarazo es un proceso complejo que comienza con la fecundación del óvulo y continúa con la implantación del embrión en el útero. Sin embargo, en algunos casos, este proceso no ocurre de forma adecuada, y el embrión se implanta fuera del útero, lo que se conoce como embarazo ectópico.
Un embarazo ectópico o extrauterino ocurre cuando el embrión se implanta fuera de la cavidad uterina y la gestación se desarrolla fuera del útero: en las trompas, en el ovario o en la cavidad abdominal. La traducción de ectópico significa “fuera de lugar”, y esto es lo que ocurre en un embarazo ectópico. En él la implantación del embrión no ocurre en el útero de la mujer, como debería ser, sino suele hacerlo en las trompas de Falopio y, en ocasiones, en zonas más extrañas como el ovario o el cuello uterino. Lógicamente, como el lugar no es el adecuado, no se consigue el embarazo. Es entonces cuando el embrión no puede desarrollarse y el embarazo debe ser interrumpido.
Aunque es poco habitual, es grave ya que el útero es el único órgano que está capacitado para que un embarazo se desarrolle con normalidad. El embarazo ectópico afecta a uno de entre doscientos o trescientos embarazos, y ha aumentado en las últimas décadas. En décadas pasadas era una importante causa de mortalidad materna.
Pero, ¿existe mayor riesgo de embarazo ectópico tras una FIV? Si estás pensando en someterte a un tratamiento de fertilidad esta suele ser una de las principales preocupaciones. Resolvemos tus dudas.
¿Qué es un embarazo ectópico?
Un embarazo ectópico se produce cuando el óvulo fecundado se implanta fuera del endometrio (capa interna del útero), el lugar habitual para el desarrollo del embarazo. Los embarazos normales se desarrollan dentro del útero después de que un óvulo fecundado viaje a través de las trompas de Falopio y se implante en la pared de éste. Sin embargo, como hemos visto antes, en un embarazo ectópico el óvulo fecundado, a la postre un embrión, se adhiere en otra parte del cuerpo que no es el útero. En el 98% de los casos en los que se obtiene un embarazo ectópico, el cigoto no recorre todo el camino y termina alojado precozmente en la pared de una de las trompas. En el 2% restantes, la implantación del cigoto ocurre en otras estructuras, tales como ovario, cuello uterino o cavidad abdominal.
El embarazo ectópico se presenta cuando el embrión, en su fase de implantación y desarrollo, no se adhiere donde debería. La localización más frecuente es en las trompas de Falopio, lo que ocurre aproximadamente en el 95% de los casos.
El embarazo ectópico es un embarazo sin futuro. El cigoto, además de no poder desarrollarse normalmente fuera del útero, también puede causar graves lesiones de las estructuras que lo rodean, por lo que es importante tratarlo a tiempo.
Existe una condición muy rara, llamada embarazo heterotópico, que consiste en la implantación simultánea de un embrión en la cavidad uterina, y de otro fuera de la cavidad.
Causas y Factores de Riesgo del Embarazo Ectópico
El motivo principal de un embarazo ectópico es la obstrucción de la trompa de Falopio. Esta situación impide el paso del óvulo por ellas para que llegue hasta el útero. Pero aún puede haber más causas como un óvulo con dimensiones desproporcionadas o con un ritmo demasiado lento para llegar hasta el útero.
Entre las principales causas destacan:
- Inflamación o daño en las trompas de Falopio, debido a infecciones previas (como la enfermedad inflamatoria pélvica o EIP).
- Malformaciones congénitas o quirúrgicas en el aparato reproductor.
- Endometriosis, que puede alterar la anatomía pélvica.
- Adherencias por cirugías pélvicas anteriores.
Además, algunos factores de riesgo que conviene repasar:
- La edad de la mujer
- Endometriosis
- Una ligadura de trompas
- El tabaco
- Las enfermedades de transmisión sexual
- Abortos inducidos previos
- La cicatrización por cirugía de los órganos femeninos
Síntomas del Embarazo Ectópico
Es importante saber detectar cuanto antes las primeras señales de alarma para evitar posibles riesgos mayores ante un embarazo ectópico. Sin embargo, estos embarazos son difíciles de diagnosticar, sobre todo porque sus síntomas recuerdan a los de la fase inicial de un embarazo. En ocasiones, la mujer ni siquiera percibe que está embarazada y no se da cuenta de cómo su propio cuerpo expulsa el embrión.
Estas son algunas de las señales en las que un embarazo ectópico se puede manifestar:
- Dolor en el abdomen: suele darse generalmente en uno de los lados. Puede producirse dolor al orinar, al evacuar, toser o hacer movimientos bruscos.
- Sangrado vaginal: por lo general son ligeras hemorragias que suelen darse unos días antes de que aparezcan los dolores.
- Sensación de debilidad: algunas mujeres sufren desvanecimientos o la sensación de encontrarse más débiles.
- Calambres en el abdomen inferior
- Dolor en el cuello y los hombros
Diagnóstico y Tratamiento del Embarazo Ectópico
El diagnóstico temprano de un embarazo ectópico es crucial para prevenir complicaciones graves. El diagnóstico precoz es clave para evitar complicaciones. Algunos síntomas de alerta pueden incluir dolor abdominal intenso, sangrado vaginal anormal y mareos o desmayos. Sin embargo, en etapas muy tempranas, el embarazo ectópico puede no presentar síntomas claros.
Los métodos diagnósticos más comunes son:
- Análisis de sangre: Los niveles de la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG) son monitorizados.
- Ecografía transvaginal: que permite visualizar, en la mayor parte de los casos, que el embrión está implantado dentro o fuera del útero.
La conducta en estos casos pasa por repetir la ecografía y la analítica de Beta hCG en 48 horas, para confirmar o descartar el diagnóstico.
El tratamiento de un embarazo ectópico depende del momento del diagnóstico y del estado clínico de la paciente. El tratamiento siempre dependerá del estado de la paciente, así como de la precocidad del diagnóstico. Las opciones incluyen:
- Tratamiento expectante: Consiste en observar la resolución espontánea del embarazo, lo que sucede hasta en el 70% de los casos.
- Tratamiento médico: Consiste en la administración intramuscular de metotrexato, un antineoplásico que produce la detención del desarrollo del embarazo.
- Tratamiento quirúrgico: Generalmente es por laparoscopia, y el tratamiento es variable desde una salpingostomía (apertura de la trompa y limpieza de esta), o salpinguectomía (extirpar la trompa), drene de la trompa, etc. La técnica dependerá del estado de la trompa en cuestión.
Embarazo Ectópico y Fecundación In Vitro (FIV)
Normalmente, se tiende a pensar que una fecundación in Vitro (FIV) puede aumentar las posibilidades de sufrir un embarazo ectópico. Sin embargo, no hay evidencia alguna de ello. Históricamente se ha considerado que la fecundación in vitro podía aumentar la incidencia de esta patología, pero lo cierto es que no aumenta el riesgo de tener una gestación de este tipo.
Lo que sí es cierto es que muchas de las mujeres que se someten a una FIV han sufrido algún tipo de problema previo en las trompas, ya sea una endometriosis o una cirugía abdominal, lo que puede provocar dificultades en la gestación y convertirse en un factor de riesgo para un embarazo ectópico. A menudo, esta asociación es provocada porque muchas de las pacientes que siguen estos tratamientos sufren algún problema previo en las trompas.
La FIV es uno de los tratamientos de fertilidad más comunes y efectivos. Consiste en la fecundación de un óvulo con un espermatozoide en el laboratorio y la posterior transferencia del embrión generado al útero. A pesar de que la FIV aumenta las posibilidades de embarazo para muchas mujeres, también puede incrementar el riesgo de un embarazo ectópico.
El embarazo ectópico puede ocurrir tras una concepción de manera natural (con una incidencia del 1-2%) o después de realizar alguna técnica de reproducción asistida (con una incidencia que se ha descrito hasta 4 veces superior).
Factores de riesgo relacionados con la FIV
Se han propuesto algunos factores que podrían incrementar el riesgo de embarazo ectópico en un ciclo de fecundación in vitro:
- Transferencia en día 3: Cuando se transfiere un embrión en día 3, el tiempo que transcurre hasta una posible implantación es mayor que cuando se transfiere un blastocisto, por lo que aumenta la posibilidad de que el embrión pueda llegar a la trompa de Falopio.
- Transferencia de más de un embrión: Lo que podría estar relacionado con la transferencia en día 3, ya que antes era más común transferir varios embriones en día 3 de desarrollo. No obstante, en la actualidad se tiende a transferir un único embrión en estadío de blastocisto.
- Transferencia en fresco: La explicación sería que los elevados niveles hormonales y de estrógenos durante la estimulación ovárica podrían crear un ambiente tubárico y uterino que favorecería la gestación ectópica. De este modo, vitrificar los embriones y transferir en diferido evitaría este efecto negativo. Lo mismo ocurriría si el tratamiento es una ovodonación, ya que la paciente no se somete a la estimulación ovárica y, por tanto, el posible riesgo de embarazo ectópico sería menor.
- Endometrio delgado: Un menor grosor endometrial podría estar relacionado con un endometrio menos favorable a la implantación, lo que favorecería que el embrión implante en otro lugar.
Conocer todos estos posibles factores puede permitir, en cierto modo, que la incidencia de embarazo ectópico tras técnicas de reproducción asistida pueda verse reducida.
¿Puedo quedarme embarazada de nuevo?
Quizá ésta sea la gran pregunta que se hacen las mujeres que han sufrido un embarazo ectópico. Y es que uno de los tratamientos más complejos frente a este problema es la extirpación de la trompa de falopio en la que se ha empezado a desarrollar el feto. Recientemente, un estudio publicado en ‘Human Reproduction’ concluye que esta cirugía tan radical no influye en tu futura fertilidad.
Aún así, los médicos recomiendan que la pareja se tome un periodo de descanso antes de concebir de forma natural tras un embarazo ectópico. Y, sobre todo, que se controlen los factores de riesgo para evitar que se repita de nuevo. Cabe mencionar que algunas de sus posibles causas y/o efectos sí pueden ocasionar la infertilidad.
Por eso, si el embarazo no se consigue de forma natural, un tratamiento de reproducción asistida como la fecundación in vitro puede ser la mejor alternativa y convertirse en esa puerta que se abre cuando parecía que todas se cerraban. De hecho, la FIV se trata de uno de las técnicas más realizadas en estos casos y con mayores tasas de éxito. Una vez se ha llevado a cabo, será necesario mantener un seguimiento minucioso para valorar que todo evoluciona correctamente y que no se produce un nuevo embarazo ectópico.
La mayor parte de las mujeres pueden tener hijos después de haber sufrido un embarazo ectópico en el embarazo anterior. Sin embargo, algunas de sus posibles causas y/o efectos pueden ocasionar infertilidad.
Si la función de las trompas está comprometida, la fecundación in vitro (FIV) permite lograr el embarazo sin necesidad de que el embrión recorra las trompas. En algunos casos, se puede valorar una cirugía reconstructiva de las trompas si la mujer desea intentar un embarazo natural.
Embarazo ectópico y reproducción asistida
Impacto del embarazo ectópico en la fertilidad futura
Un embarazo ectópico puede tener un impacto significativo en la fertilidad futura. Sin embargo, algunas mujeres que han tenido un embarazo ectópico pueden concebir nuevamente, de forma natural o si no mediante tratamientos de fertilidad como la FIV.
Tras un embarazo ectópico, ¿cómo planificar otra gestación?
Cuando una embarazada ha pasado por un embarazo ectópico se suele hacer las siguientes preguntas: "¿Me volveré a quedar embarazada y mi siguiente embarazo será también ectópico o no?". La respuesta va a depender mucho de la evolución y el tratamiento del primer embarazo.
Si el embarazo ectópico se pudo tratar con fármacos, “se debe esperar al menos tres meses antes de intentar un nuevo embarazo”. Unos de los factores que aumenta el riesgo de sufrir un embarazo ectópico es haber pasado antes por otro. “Puede volver a ocurrir. El riesgo de que vuelva a ocurrir se incrementa en un 8-10% más que en aquellas que no lo han sufrido. La edad. Problemas en las trompas de Falopio, como obstrucciones y/o malformaciones congénitas en las trompas.
“El simple hecho de presentarse un embarazo ectópico ya puede alertarnos de la posibilidad de un daño tubario existente, siendo posible que entre un 20-60 % de las pacientes pueda presentar infertilidad futura”, apunta la Dra.
Según los expertos, la mujer con una sola trompa de Falopia se puede quedar embarazada.“Existen algunos estudios en los que se señalan cifras de gestaciones intrauterinas, que alcanzan el 100% de los casos en pacientes con una sola trompa”, nos cuenta la Dra. Josefina López Menéndez. Pero también añade que otros estudios reducen esa posibilidad al “53%, con un 20% de posibilidades de que vuelva a ocurrir un embarazo ectópico, si se dan a la vez otros factores como una historia previa de infertilidad, adherencias en las tropas o en los ovarios.
La ciencia aún no ha descubierto qué causa que un embrión no llegue hasta el útero.
Recomendaciones
En nuestra clínica, acompañamos a cada paciente de forma personalizada tras un embarazo ectópico, evaluando su reserva ovárica, la salud del aparato reproductor y las mejores estrategias para lograr un embarazo exitoso.
Antes de comenzar cualquier tratamiento, es importante realizar una evaluación completa de la salud reproductiva. Cada paciente es única, por lo que los tratamientos deben ser personalizados. Una monitorización exhaustiva durante y después del tratamiento es fundamental.
Recuerda que en URE Centro Gutenberg estamos para ayudarte.
