La lactancia materna genera muchas dudas en los padres, sobre todo cuando se trata del primer bebé. Una de las más angustiosas es saber si el bebé come lo suficiente o si se está quedando con hambre. Has decidido amamantar a tu hijo, posiblemente te hayas informado de cómo le va a beneficiar, pero ¿sabes hasta qué punto? Cada día, nuevas investigaciones descubren las innumerables e inimitables propiedades de la leche materna.
Es normal secretar leche durante el embarazo. Puede que exista secreción de líquido denso y amarillo (calostro) en los pezones, habitualmente a partir del segundo trimestre. El calostro puede salir por sí solo, al masajear el seno o durante la excitación sexual. A principios del embarazo, el calostro suele ser espeso y amarillo. Al acercarse el momento del parto, se torna más pálido y casi incoloro.
La secreción de leche durante el embarazo se explica por todos los cambios fisiológicos que se producen en las mamas durante la gestación. Los cambios hormonales del embarazo preparan los pechos para la lactancia y es habitual la secreción de calostro los nueve meses previos. Si existe secreción de calostro, se recomienda el uso de almohadillas desechables o lavables. También es importante dejar secar los pezones al aire un par de veces al día y después de bañarse.
Más adelante, en el pecho de la mujer se produce otro cambio: hacia el quinto mes del embarazo, la placenta empieza a producir una hormona, el lactógeno humano placentario, que estimula el desarrollo de los alvéolos, donde se fabrica la leche. Pero la producción de leche propiamente dicha solo empieza cuando el bebé nace y se expulsa la placenta. Entonces, los niveles de estrógenos y progesterona caen en picado y la prolactina empieza su tarea. En un par de días sucede lo que se conoce como subida de la leche.
Este complejo proceso biológico hormonal cuenta con la ayuda del bebé. Cuanto antes se amamante después del parto y más frecuentemente se haga, antes se producirá la salida de la primera leche. "Los partos vaginales y la instauración precoz de la lactancia, a ser posible en la primera hora tras el parto, favorecen una subida precoz de la leche. Un ambiente relajado, una madre tranquila, unas tomas frecuentes; todo ello favorece una subida de leche adecuada y a tiempo", comenta el experto.
La mayoría de las madres experimenta la subida de la leche dos días después de dar a luz. "Cuando se produce el parto se inicia el aumento de producción de leche materna que es favorecido por la succión del bebé, pero sin ella también ocurre en mayor o menor medida. La succión del recién nacido estimula dos hormonas.
El Calostro: Oro Líquido para tu Bebé
Los primeros días de lactancia materna, tu bebé toma una sustancia de color amarillo que en la cultura tradicional se le llama “oro”: el calostro. Es la leche que tu pecho produce tras el parto y el primer alimento del bebé. Sus beneficios son inigualables.
En cambio, existen muchos “gaps” sobre el calostro, una sustancia de tono ocre o amarillo que precede a la aparición de la leche materna. Muchas madres creen que no es un alimento de calidad para el bebé o que es insuficiente, dos ideas completamente erróneas. Se trata de un alimento muy completo y específicamente adaptado a las necesidades del recién nacido.
Tiene menos calorías que la leche madura, pero es más rico en proteínas, vitaminas liposolubles (A, D, E, B12 y K) y minerales (magnesio, calcio, potasio, sodio y fósforo). Además, contiene inmunoglobulina A (IgA), un anticuerpo que también está presente en las secreciones de las mucosas del organismo y es la primera línea de defensa contra las infecciones. De hecho, la Organización Mundial de la Salud lo denomina “la primera vacuna”.
El recién nacido se alimenta de calostro desde su nacimiento hasta aproximadamente el segundo día de vida, ya que entre el tercer y octavo día aparece la llamada leche de transición. La secreción dura entre 48 y 72 horas tras el parto.
Además de aportar nutrientes de calidad y muchas vitaminas, es un alimento muy fácil de digerir. También tiene un efecto laxante, que le ayuda a expulsar el meconio (sus primeras deposiciones), lo que reduce el riesgo de ictericia, y protege su sistema digestivo, porque recubre la pared de sus intestinos aislándolos de los gérmenes. Además, contiene factores de crecimiento, ayuda a prevenir los niveles bajos de azúcar en sangre y le proporciona protección frente a infecciones y alergias.
Su color amarillo se debe a su elevada concentración de vitaminas (en especial betacarotenos). Su aspecto está relacionado con su composición, aunque es variable en función de cada persona.
En algunas situaciones puede ser que la extracción del calostro o de la leche resulte algo más difícil hasta que se establezca la lactancia. “En estos casos se dan suplementos, pero existe la posibilidad de extraer el calostro a partir de semana 34 de embarazo”, explica la Dra. Sonia Rombaut, coordinadora de Obstetricia Clínica de Dexeus Mujer. «Es un protocolo que hemos puesto en marcha recientemente en el Hospital para qué los bebés se puedan beneficiar de contar con suplementos de calostro materno”, añade.
Extracción Precoz del Calostro
La extracción prenatal del calostro se puede realizar a partir de las 34 semanas, ya que el calostro se empieza a producir en el embarazo a partir de la semana 12-18. Está indicada en situaciones especiales, como cuando la madre tienes diabetes que está bajo tratamiento, antecedentes de hipogalactia (baja producción de leche) o síndrome de ovarios poliquísticos.
Beneficios de la Extracción Precoz
- Para la madre: proporciona un mejor autoconocimiento de las propias mamas y estimula la glándula mamaria aumentando los receptores de oxitocina (una hormona que favorece la creación del vínculo materno-filial) y la producción de leche.
¿Cómo se Realiza la Extracción?
Si es tu caso, puedes realizar la extracción de forma manual una vez al día (durante unos diez minutos). Busca un espacio tranquilo y cómodo y hazlo en un momento en el que estés relajada (por ejemplo, después de la ducha). Debes lavarse bien las manos antes y dejar preparado sobre la mesa el material que vas a necesitar: cucharita, jeringuilla, etc. En el Hospital Universitario Dexeus existe un Grupo de apoyo a la Lactancia que ofrece sesiones informativas gratuitas cada semana para asesorara a las madres, donde puedes consultar.
¿Y si no me sale?
Es posible que al principio no salga nada, no sea fácil o solo consigas obtener unas gotas, aunque realices bien la técnica. La cantidad que tiene cada mujer es variable, así que no te preocupes. Puedes depositarlo en una cucharilla y aspirarlo con una jeringuilla o recogerlo directamente con la jeringuilla.
¿Dónde se guarda?
Para conservarlo, se puede guardar en la misma jeringuilla dentro de una bolsa de cierre tipo zip y almacenarlas en el congelador de casa tras la extracción. Debes colocar una etiqueta en la que conste la fecha de extracción y el nombre del niño/niña (para que puedan identificarlo posteriormente en el Hospital).
¿Cómo Funciona el Circuito en el Hospital?
La comadrona marcará las jeringuillas con una etiqueta en la que consten los datos de la madre y las pondrá dentro de una bolsa con cierre hermético. El calostro extraído se guarda en la nevera de la Unidad Neonatal. Una vez que haya nacido el bebé, se valorará la necesidad o no de estos suplementos de calostro.
Lactancia Materna y Nuevo Embarazo
Cuando una madre lactante se queda embarazada, se puede encontrar con sentimientos contradictorios y dudas sobre si seguir o no con la lactancia del hijo mayor. Durante las primeras semanas de embarazo, cuando muchas veces la madre aún no se ha dado cuenta de que está embarazada, aumenta la sensibilidad en los pezones debido a la modificación hormonal que se está produciendo.
El hermano mayor, dependiendo de la edad, puede expresar, ya sea con palabras o con nerviosismo al mamar, la bajada de producción. Aumenta la sensibilidad de los pezones y la madre puede llegar a sentir dolor. Los niños a veces explican que la leche está mala o tiene mal sabor.
Es cierto que la creencia popular o incluso el desconocimiento de las madres llevan a poder pensar que dar el pecho mientras estás embarazada no es bueno para madre, feto y lactante. Pero nada más lejos de la realidad. Mejor informarse de la mano de expertos y la naturaleza es sabia.
Si tu embarazo va bien, puedes seguir con la lactancia. Recuerda que durante los primeros meses de vida puedes sentir molestias en los pezones y sentimientos de rechazo hacia tu hijo mayor. Solo es aconsejable dejar la lactancia durante el embarazo si tu médico te prohíbe mantener relaciones sexuales, si tienes el útero irritable o si sufres cualquier circunstancia que implique un riesgo de aborto.
No hay razón para limitar el acceso al pecho al hermano mayor después del parto, hay calostro para los dos. Lo mismo ocurre cuando se produce la subida/bajada de la leche. *La subida de la leche y la bajada de la leche son el mismo concepto.
🤱👶 ¿Puedo AMAMANTAR estando EMBARAZADA?
Lactancia en Tándem
Podrías seguir amamantando a los dos: lactancia en tándem. El vínculo que se genera entre hermanos es bestial. Podrían tomar el pecho a la vez o alternando. Depende de cómo tú, como madre, te organices mejor y estés más cómoda.
La alimentación de la madre no necesita de ninguna especialización. Que mamen dos no significa que tengas que comer por dos o tomar ningún complemento extra.
El bebé no se va a quedar sin leche de la que tome su hermano mayor. Al revés, como hay una mayor estimulación del pecho se produce más. El hermano mayor además suele aumentar el número de tomas los primeros días pero porque ve al pequeño y él también quiere.
Consideraciones Adicionales
El mantenimiento de la lactancia materna del hermano mayor puede empeorar el descanso nocturno de la mujer embarazada si las tomas se mantienen durante la noche. En el segundo trimestre de embarazo, alrededor del cuarto o quinto mes, se produce una disminución cuantitativa de la producción de leche. El lactante puede no sentirse lo suficientemente saciado y pueden existir problemas de alimentación deficiente, irritabilidad o disminución de ganancia de peso del bebé.
El destete del lactante durante el embarazo de la madre es un hecho muy frecuente. Más de la mitad de los niños se destetarán durante el embarazo de la madre. En las últimas semanas de gestación se comienza con la producción de calostro por parte de la gestante que influye en el cambio de las propiedades de la leche, así como su sabor, lo que puede favorecer que el lactante rechace sus nuevas características y se destete.
Durante el embarazo, en cada toma de leche del hermano mayor, se va a producir en la mujer un aumento en la producción de la hormona oxitocina. Esta hormona es la principal implicada en la fisiología de las contracciones uterinas, de forma que según avanza el embarazo, los receptores de esta hormona aumentan en cantidad y en sensibilidad en el músculo uterino. Al aumentar la producción de oxitocina durante el amamantamiento pueden aparecer contracciones uterinas de diferente intensidad. Estas contracciones suelen ser de baja intensidad y no tener ninguna repercusión sobre las modificaciones del cérvix uterino, pero si pueden generar ansiedad y preocupación en la madre.
Durante el embarazo pueden surgir determinadas enfermedades obstétricas que puedan requerir un ingreso hospitalario, o unas modificaciones que puedan requerir la suspensión de la lactancia. Son los casos de mujeres que tienen riesgo aumentado de parto prematuro, o sangrados vaginales, en los que las pequeñas contracciones uterinas pueden empeorar su pronóstico. Este número de mujeres es porcentualmente bajo en la población.
Por último, según aumenta el peso de la mujer del embarazo se producen un aumento de la lordosis lumbar de la columna vertebral, que puede generar molestias y dolor lumbar y en la espalda.
