El aborto en yeguas es una preocupación importante en la cría equina. Diversas causas pueden provocar la pérdida de la gestación, incluyendo infecciones virales y bacterianas, así como problemas no infecciosos. A continuación, se detallan algunas de las principales causas y síntomas asociados al aborto en yeguas.
Herpesvirus Equino (EHV)
El herpesvirus equino (EHV) es una causa común de aborto en yeguas. Este virus está presente en todo el mundo y puede provocar distintos cursos patológicos. El herpesvirus equino se propaga rapidísimamente a través de una proyección aerosolizada. Lo que hace que el herpesvirus equino sea tan peligroso es el alto peligro de contagio entre caballos. Recuerda que los herpesvirus se pueden transmitir de un caballo a otro en el establo.
Existen cinco variantes de herpesvirus, del EHV-1 al EHV-5. Las infecciones más frecuentes son las del EHV-1 y EHV-4, los herpesvirus alfa. Provocan abortos, enfermedades respiratorias y trastornos neurológicos.
El EHV-1 y el EHV-4 provocan un aborto espontáneo en el último tercio del embarazo de las yeguas. Algunas no presentan síntomas. En cambio, si se desarrolla la enfermedad en un criadero, existe el peligro de que se propague a todas las yeguas, provocando numerosos abortos. En casos aislados, las yeguas paren potros débiles que mueren en dos días por la falta de tratamiento. En general, los abortos no perjudican la salud de las yeguas y estas pueden volver a quedarse embarazadas.
Los caballos que más virus segregan son los infestados con EHV y no vacunados. Se calcula que alrededor del ochenta por ciento de los caballos están infectados y son asintomáticos.
Si sospechas que tu caballo se ha infectado del herpesvirus equino, debes aislarlo inmediatamente y llamar al veterinario. Infórmate sobre las condiciones legales vigentes en tu país. Es posible que esta enfermedad sea de notificación obligatoria. Los caballos con más de 38 grados de fiebre y sus vecinos directos son sospechosos.
Para detectar una infección de EHV, el veterinario toma varias muestras de la nariz o de sangre. En el laboratorio se analizan las muestras para detectar los virus mediante procedimientos biológico-moleculares, como test PCR y cultivos.
El tratamiento de una infección de EHV equino depende del tipo de virus y de la gravedad de la enfermedad. Las medidas más importantes son las dirigidas a aliviar los síntomas. En la forma abortiva y respiratoria no suele requerirse ningún tratamiento. No obstante, el veterinario deberá controlar el útero después del aborto y legrarlo si es necesario. En función de la gravedad, la forma neurológica puede requerir medidas más intensivas. Lo mejor es ingresar al caballo en una clínica especial donde lo puedan sujetar con redes y grúas para tratarlo.
Aunque existe una vacuna contra el EHV, esta no protege completamente contra una infección y los síntomas asociados. Las pautas de vacunación de caballos recomiendan vacunar a los animales periódicamente para mitigar la propagación del virus y los síntomas. La inmunización básica de los potros contra el EHV-1 y el EHV-4 se realiza a los seis meses. La vacuna vuelve a ponerse entre cuatro y seis meses después, y seis o siete meses después. A continuación, las vacunas de recuerdo se inoculan cada seis meses. La vacunación de las yeguas gestantes con una vacuna EHV-1 viva se puede inocular el cuarto o quinto y el octavo mes del embarazo.
Si el herpesvirus equino ha contagiado a tus caballos o lo sospechas, debes tomar medidas higiénicas para prevenir más infecciones. Además, debes mantener a tus caballos separados, por ejemplo, no tener yeguas de cría, potros o caballos de competición juntos.
Micrografía electrónica de transmisión del virus del herpes simple.
Metritis Contagiosa Equina (MCE)
La metritis contagiosa equina es una enfermedad de declaración obligatoria según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y solo podrán cubrir los animales calificados MCE 2, es decir con resultados negativos a las pruebas.
Las yeguas sufren síntomas tan intensos como la infección del endometrio del útero con descarga mucopurulenta vía vaginal a los 2-7 días de la monta o inseminación artificial. Pero también pueden no presentar casi síntomas, excepto un aumento de duración del periodo de diestro (parte del ciclo estral que va entre celo y celo) o infertilidad.
Las yeguas también pueden ser portadoras asintomáticas con reservorios de bacterias en la fosa del clítoris. Así pueden transmitir la enfermedad a otro macho al no resultar sospechosas. Los machos la sufren de modo asintomático. Esto hace que lo transmitan fácilmente al no resultar sospechosos para el propietario.
El diagnóstico se realiza por cultivo o PCR (técnica de reacción en cadena de polimerasas) de muestras obtenidas con hisopo en las zonas reservorio. El tratamiento incluye lavado con agua jabonosa templada de todo el esmegma (materia que se deposita en los repliegues de los genitales externos) para facilitar el tratamiento tópico que recete el veterinario, lavados uterinos con productos adecuados e incluso tratamientos sistémicos. Se recomienda cuarentena tanto de sementales como de yeguas y desinfección de material.
Otras causas de aborto
Además de las infecciones por herpesvirus y la metritis contagiosa equina, existen otras causas de aborto en yeguas, incluyendo:
- Torsión uterina: Debemos sospechar la posibilidad de torsión uterina en cualquier yegua que presente síntomas de cólico en el 3er tercio de la gestación, aunque no es un problema frecuente.
- Dificultades en el parto: Normalmente el parto de las yeguas es un proceso violento y rápido, la incidencia de distocias es baja ( aprox. 2- Posición extremidad en la nuca (posible desg. 5 -Una o ambas extremidades.
- Retención de placenta: Se considera retención de placenta cuando la totalidad de las membranas fetales no han sido expulsadas en al plazo de 2-3 hrs.
Pato-Fisiología del aborto equino.
Yegua preñada en un campo.
