El viaje de tu bebé al mundo comienza con pequeños movimientos, y verle dar sus primeros pasos es uno de los momentos más emocionantes de la paternidad. Es la pregunta del millón en nuestra zapatería: "Mi bebé ya se pone de pie, ¿necesita zapatos?" ''¿Cuándo poner los primeros zapatos?'' En Mis Zapatitos, sabemos que esta etapa genera muchas dudas: ¿Necesita zapatos tu bebé?
Elegir el momento adecuado para empezar a calzar a tu bebé es fundamental para garantizar su desarrollo saludable 💪 y es una de las cosas que generan más dudas 🤔entre los papis... ¿realmente mi bebé necesita zapatos? ¿Cuándo debo comenzar a calzarle? Los bebés recién nacidos 👶 no necesitan zapatos, ya que aún no andan.
Además, es muy beneficioso para ellos recibir todo tipo de estímulos a través del tacto y los pequeños piecitos no son una excepción: el libre movimiento de los deditos y el desarrollo del pie en libertad, sin las estrecheces que puede provocar el calzado, es lo más beneficioso para ellos.
Entonces, ¿cuándo le empiezo a poner zapatos a mi bebé? El momento clave en el que tu bebé deberá empezar a llevar un calzado más funcional es cuando comience a desplazarse, levantarse y mostrar interés constante por estar de pie, sobre todo si esto sucede en la calle. Muchos pediatras aseguran que la media de edad para empezar a llevar calzado como tal suele estar alrededor de los 18 meses.
En estas edades, la curiosidad por explorar su entorno en vertical hace que unos zapatos adecuados sean esenciales para proteger sus pies de piedrecitas y otros peligros en exteriores. Cuando están en casa, pueden y deben seguir disfrutando de ir descalzos, siempre cuidando la temperatura del ambiente y del suelo, ¡claro está! Si aún no quieres que lleve zapatillas de casa más estructuradas, siempre puedes optar por calcetines con zonas antideslizantes en la parte de la planta del pie.
¿Y qué hago si mi bebé nace en otoño o invierno y hace demasiado frío para dejar los pies al aire? ¡No hay problema! Puedes proteger sus pequeños piececitos con unos calcetines suaves o patucos. Pero, entonces… ¿cuándo le pongo sus primeros zapatos? ¡Fácil! Cuando comience a caminar, habitualmente en torno a los 12 meses.
Por lo general, los niños suelen empezar a caminar cuando cumplen su primer añito de vida o un poco más tarde, en torno a los catorce meses de edad. Cuando llega este momento, muchos padres y madres nos planteamos si ya es hora de ponerles sus primeros zapatos para bebés. Pero no te preocupes, mientras en la calle no ande, no le hacen falta, ya que los zapatos para bebés, antes de que empiece a pisar la calle, cumplen una función meramente estética y, por tanto, de momento es preferible que vaya descalzo y que se acostumbre a que sus pies toquen directamente el suelo.
Si hace demasiado frio siempre puedes ponerle unos calcetines gorditos. No obstante, si ves que resulta imposible que permanezca en su carrito y que prefiere adentrase en la nueva aventura de andar, ¡es necesario empezar a ponerle zapatos para bebés! Te recomendamos que estos sean con suela dura o rígida para que peque se pueda apoyar bien y mantener así el equilibrio.
Los niños cambian y se desarrollan de forma muy rápida, por lo que durante sus primeros meses de vida cambiarás mucho de calzado 🥰 . Los vemos tan chiquititos que queremos taparlos y protegerlos a toda costa, pero en niños tan pequeños no es necesario el calzado: piecitos al aire si hace buen tiempo o un calcetín adecuado a la temperatura exterior en meses más fríos ⛄ . ¿Tienes un evento y quieres complementar el look de tu bebé?
Entre los dos y los siete u ocho meses el pie debe continuar libre para desarrollarse y recibir todos los estímulos del exterior 👣 . Puntualmente, puedes poner a tu bebé algún zapato sin suela y completamente flexible, de tipo badana, si quieres completar su look, pero recuerda que continuar descalzo es la mejor opción.
Depende de cada bebé, pero esta etapa puede suceder desde los 8 o 9 meses y alargarse más allá del año de vida. En este momento, tu bebé necesitará una opción de calzado flexible, que permita el movimiento del pie sin entorpecerlo y que, al mismo tiempo, mejore el agarre que el pequeño necesita para gatear. Opta por modelos barefoot, con suelas flexibles y finitas, que se parezcan lo más posible a estar descalzo.
Aquí es cuando realmente tu bebé comenzará a necesitar zapatos, aunque continúa siendo muy recomendable para su equilibrio y su desarrollo que pueda caminar descalzo, por ejemplo, en casa (ayúdale con un calcetín antideslizante). Te sorprenderá lo rápido que tu bebé pasa de dar pasitos tambaleantes a correr 🏃♀️ como si llevara toda la vida haciéndolo, pero ¿hay que cambiar el tipo de calzado una vez que la marcha se establece? ¡En absoluto! Las recomendaciones de los pediatras, y la nuestra propia, es que los zapatos continúen siendo flexibles y espaciosos, para permitir que el pie se mueva y se desarrolle correctamente en su interior 🥰 .
¿Vas a comprar tus primeros zapatos de bebé 😍y no tienes claro qué debes tener en cuenta para elegirlos?
Material: busca siempre opciones flexibles y transpirables, que permitan que el pie se mueva libremente y que la piel de tu bebé respire. Los mejores materiales para el calzado de bebé son la piel (o la microfibra feroz) y el textil.
Suela: debe ser finita y dura, pero flexible en todas las direcciones, especialmente en la zona del antepié.
Espacio: no queremos que los pequeños deditos estén tan apretados dentro del zapato que no puedan moverse (o, incluso, que se puedan generar malformaciones).
Horma: debe ser completamente plana, sin nada de drop (es decir, no debe ser más alta en la zona de talón que en la puntera del zapato).
Flexibilidad: lo hemos comentado tanto en la suela como en el material, pero esta es una característica que debe ser común a todo el calzado.
¿Buscas zapatos respetuosos infantiles o calzado barefoot para adulto?
Los primeros pasos de un bebé son un momento inolvidable para cualquier madre o padre. ¿Deben llevar zapatos o es mejor dejarlos descalzos? ¿Qué características deben tener los zapatos de bebé para caminar? Cada bebé tiene su propio ritmo de desarrollo, pero en general, la mayoría comienzan a dar sus primeros pasos entre los 10 y 18 meses. Es fundamental respetar su ritmo y no forzar el proceso.
Cuando tu peque empiece a dar sus primeros pasos, es momento de pensar en los zapatos para bebé que empieza a caminar. Olvídate de las suelas rígidas. Los zapatos de bebé para caminar deben permitir que sus pies se muevan con libertad. Los pies de los bebés sudan mucho, por lo que es importante elegir materiales naturales y transpirables como cuero suave o tejidos de algodón.
Los deditos de tu bebé necesitan espacio para moverse libremente. Los zapatos deben sujetar bien el pie sin oprimirlo. Un zapato pesado puede dificultar los primeros pasos. Una duda frecuente entre los padres es si es mejor que su bebé camine descalzo o con calzado. La respuesta es: depende. Caminar descalzo es lo ideal cuando está en casa o en superficies seguras, ya que fortalece los músculos del pie y mejora el equilibrio.
Anímalo sin presionarlo: Cada bebé tiene su ritmo. El momento en que un bebé empieza a caminar es emocionante y requiere atención especial en la elección del calzado. Optar por zapatos de bebé para caminar adecuados le dará la seguridad y comodidad necesarias para dar sus primeros pasos con confianza. Recuerda que el desarrollo de cada peque es único, así que disfruta cada momento de este proceso y bríndale el apoyo que necesita. Elegir el calzado correcto y respetar el ritmo del bebé es clave para un desarrollo adecuado.
Las dudas acerca “del mejor” calzado en los peques son muy habituales.
👉🏼Si no camina el bebé no hace falta zapatilla.
👉🏼Una vez camine, siempre que se pueda, hacerlo DESCALZOS. En caso de que el frío “lo impida”, puede usar calcetines antideslizantes.
👉🏼Cuando sea el momento de salir a terrenos más “peligrosos” el primer zapato para tu bebé debería seguir la filosofía MINIMALISTA DE PIES DESCALZOS. Deben ser un complemento de protección, no un instrumento que les aísle del medio y limite su desarrollo.
🔶Algunos consejos:
▪️La SUELA FINA como para que perciba las irregularidades del terreno, ya que estímulos del suelo a través de los pies y favorece el desarrollo múscular. Con mismo grosor por la parte delante y por detrás de la suela (= sin drop = sin tacón)
▪️FLEXIBLE, sobretodo en zona de metatarsianos (=en dedos). Debemos ser capaces de doblar facilmente el zapato con una mano.
▪️LIGERO y no interferir en la movilidad y marcha natural del pie y del tobillo.
▪️Sin refuerzos, ya que entorpecen el desarrollo de la musculatura, debilitándola. SIN CONTRAFUERTE o, en caso de haberlo, flexible.
▪️Parte delantera de los dedos (horma) sea ancha para que los deditos tengan espacio para moverse correctamente, para que no los oprima ni se amontonen los deditos.
▪️Plantilla lisa y sin elementos anatómicos. Preferible extraible para comprobar talla.
▪️Como sistema de regulación, mejor VELCRO, para favorecer su autonomía.
🔶Evitar heredar calzado.
Características del Calzado Respetuoso para Bebés
El calzado respetuoso para bebe es más que una tendencia; es una necesidad para los pies en crecimiento. Estos zapatos están diseñados para adaptarse de manera natural a la forma y movimiento del pie, permitiendo que el bebé explore y se desarrolle sin restricciones innecesarias. A diferencia de los zapatos tradicionales, que a menudo son demasiado rígidos o estrechos, el calzado respetuoso ofrece flexibilidad, espacio y soporte adecuado.
Uno de los mayores beneficios de este tipo de calzado es que promueve el desarrollo muscular y la estabilidad en el pie del bebé. Al ser flexibles, permiten que los pies se muevan libremente, lo que es crucial para fortalecer los músculos y mejorar el equilibrio. Además, la suela fina y flexible les permite sentir el suelo, lo que mejora su sentido del equilibrio y coordinación.
Otro aspecto importante es que los zapatos respetuosos para bebe están hechos de materiales transpirables y suaves, que cuidan la piel delicada del bebé y evitan irritaciones o rozaduras. Esto es especialmente importante para los más pequeños, cuya piel es más sensible.
En resumen, elegir un calzado respetuoso para los primeros pasos de tu bebé no solo es una decisión práctica, sino también una inversión en su bienestar. Cuando tu bebé da sus primeros pasos, son ligeramente chuecos y sus pies son todavía naturalmente planos.
Durante mucho tiempo se creyó que con el fin de ayudar a desarrollar los arcos de los pies los zapatos de bebés debían tener refuerzos en el talón y pronunciados arcos. Muchos de los modelos a la venta hoy en día son como estos. Entonces el zapato ideal debe permitir el contacto directo con el suelo, esto les da mayor equilibrio y ayuda a sus músculos y arcos a desarrollarse por completo naturalmente.
En ocasiones resulta tentador elegir los zapatos que son un poco o demasiado grandes para que duren más tiempo ¡Gran error! Además de ser incómodo, los zapatos que son demasiado grandes aumentan el riesgo de interferir con el precario equilibrio de tu hijo. Los bebés tienen pies gorditos pero no son demasiado sensibles. Es probable que su bebé no se dé cuenta cuando los zapatos sean demasiado pequeños. Es por eso que debes checar regularmente que siga usando la talla correcta. Cuando está de pie tu hijo, presiona sobre la parte delantera del zapato, debe tener un centímetro entre los dedos de sus pies y la punta del zapato.
El pie de un bebé no es una versión pequeña del pie adulto. Está compuesto principalmente de cartílago, y sus 26 huesos se irán osificando gradualmente a lo largo de los años.
Antes de hablar de zapatos, recuerda esto: en un entorno seguro y controlado (como el salón de casa), lo mejor para tu hijo es ir descalzo, con calcetines antideslizantes o con zapatillas de casa respetuosas como las de Igor.
El pie del bebé es un órgano sensorial. Necesita tocar, sentir texturas y recibir estímulos del suelo para desarrollar su equilibrio y formar el arco plantar. Poner un zapato antes de tiempo es como ponerle guantes en las manos: le quitas sensibilidad. Sin embargo, hay un momento en que la protección es necesaria.
Estar descalzo permite que los pies del bebé reciban la retroalimentación sensorial (táctil) del suelo, lo cual es vital para desarrollar el equilibrio, la coordinación y el fortalecimiento de los músculos y ligamentos que formarán el arco plantar.
¿Zapatos para recién nacidos? Los recién nacidos no necesitan zapatos. Sus pequeños piececitos comienzan a conocer el mundo a través del contacto directo con la piel y moviendo sus deditos con curiosidad. Ponerles un zapato en esta etapa puede dificultar su desarrollo natural si le impide el movimiento y la exploración.
Así que, en primavera y verano, ¡lo mejor es llevarlos descalzos! En épocas más frías, con unos calcetines calentitos que no les aprieten es más que suficiente para mantener su temperatura. Sin embargo, encontramos en tiendas zapatitos monísimos en tallas mínimas, generalmente a partir de la 15 o 16, a los que no podemos resistirnos.
Estas tallas corresponden aproximadamente a los 3 o 6 meses de edad. Y aunque todos sabemos que solo sirven para las fotos, te encantan para que tu bebé vaya siempre guapo y conjuntado. ¡Y hay modelos ideales para eventos especiales o ceremonias!
Recién nacido: ¡Piececitos al aire! Y como mucho, unos calcetines adecuados a la temperatura exterior son más que suficientes.
Primeros meses antes de gatear: Continuamos dejando los pies descalzos, pero si queremos completar sus looks con unas merceditas o unos pepitos, estos deben ser de tipo badanitas, sin suela y con la anchura suficiente para evitar cualquier presión en el pie y permitir el libre movimiento de los deditos.
Pre-gateo y gateo: Esta etapa suele comenzar a los 8-9 meses, aunque se puede alargar hasta más allá de los 12 meses de vida. La prioridad aquí es la flexibilidad del zapato, que debe permitir el movimiento natural de los pies y facilitar el agarre necesario para gatear.
Los modelos ligeros con suelas finas y flexibles, que imiten la sensación de estar descalzo, son la mejor opción para fomentar el desarrollo muscular y el equilibrio.
Primeros pasos: Ahora sí que es imprescindible proteger sus pies siempre al salir a la calle con zapatos que además les proporcionen estabilidad y equilibrio. Los zapatos más adecuados para esta etapa deben estar fabricados con materiales ligeros, flexibles y transpirables. Es bueno que la suela sea fina y que le permita adaptar la pisada a cualquier superficie, como césped o tierra.
Los estudios actuales respaldan la idea de que los niños que llevan zapatos flexibles al principio tienden a tener un mejor desarrollo del arco del pie y mejor equilibrio y coordinación.
Caminantes expertos: A medida que tu pequeño se convierte en todoterreno, los pediatras siguen recomendando evitar los zapatos demasiado rígidos, ya que podrían limitar el movimiento natural del pie. Opta por modelos con punteras espaciosas que permitan el movimiento libre de los dedos, favoreciendo un desarrollo saludable, suelas de goma antideslizantes y cierres adecuados a la edad de cada niño para fomentar su autonomía.
Hablamos de "primeros pasos" reales cuando el niño ya camina solo, sin apoyos, en la calle o el parque. Aquí el suelo es irregular y puede haber objetos cortantes. Antiguamente se creía que el niño necesitaba una bota rígida para "aprender a andar". Hoy, la evidencia podológica demuestra que es un error. Ferulizar el tobillo impide que los ligamentos trabajen. El zapato debe acompañar el movimiento, nunca limitarlo.
Según lo que hemos comentado justo antes, el correcto desarrollo del pie depende en gran medida de la elección del calzado.
¿En qué me tengo que fijar a la hora de comprar un zapato para mi bebé?
Hay dos elementos imprescindibles a los que hay que prestar la máxima atención: la sujeción del zapato y las zonas de desarrollo del pie.
Importancia de la sujeción adecuada
No solo previene lesiones, sino que también contribuye al desarrollo correcto de la marcha y la postura. Para los más peques busca cierres adherentes que favorezcan su independencia. Lo importante es que se ajusten bien, de forma personalizada, a cada tipo y medida de pie.
Zonas de desarrollo importantes
Dedos y empeine: Es vital que los zapatos permitan un espacio suficiente para el movimiento de los dedos.
Recomendaciones para elegir el calzado adecuado
Cuando el bebé empiece a caminar de forma independiente en el exterior, es momento de buscar un zapato que proteja sin restringir.
- Flexibilidad Total (La Prueba de la Mano): El zapato ideal debe poder doblarse por completo y en cualquier dirección con una sola mano y sin esfuerzo.
- Suela Fina y Plana (Drop Cero): La suela debe ser delgada (para maximizar los estímulos sensoriales) y completamente plana, sin desnivel (o drop) entre el talón y la puntera.
- Puntera Espaciosa (Horma Recta): La forma del zapato debe ser similar a la del pie.
- Sujeción Adecuada: El calzado debe mantenerse seguro en el pie sin apretar.
- Materiales Transpirables: Los pies de los bebés sudan más.
- Plantilla Plana y Extraíble: La plantilla debe ser plana y, preferiblemente, extraíble.
- Sin Refuerzos Rígidos: Olvídese de los contrafuertes duros o los refuerzos laterales excesivos.
Un calzado bien elegido protege, por ejemplo, calzado respetuoso o zapatillas barefoot fomenta el desarrollo natural, y asegura que el camino de tu bebé, desde ese primer paso hasta convertirse en un caminante experto, sea firme, seguro y feliz.
¿Cuándo tengo que cambiar de talla de zapato a mi hijo?
Según las corrientes pediátricas actuales, se recomienda medir los pies de los niños cada tres o cuatro semanas, aprovechando la plantilla del zapato y vigilando el espacio que sobra desde los dedos. Ya hablamos del cambio de tallas de forma más extensa en un post anterior, pero en general, las señales más evidentes a las que tienes que prestar atención son las rojeces en alguna zona del pie, sobre todo, en los laterales del pulgar y el meñique o en la zona del talón.
Ante cualquier molestia, ¡nueva talla! En Pisamonas somos expertos en calzado infantil y por eso nuestros modelos atienden siempre a las necesidades de los pies de cada pequeño. Para facilitar tu decisión, incorporamos en cada ficha de producto información detallada sobre sus características, así como fotos y una guía de tallas para que tomes la decisión más acertada.
Es muy probable que tengas que comprarle zapatos a tu peque cada dos o tres meses. En Minishoes disponemos de estos modelos de zapatos para bebés que generalmente van desde la talla 17 (10 cm) hasta la 19 (11,8 cm). Puedes pinchar en la palabra “modelos” para verlos. ¿Cuáles son tus favoritos?
Los pies de los bebés crecen a una velocidad asombrosa. Busca señales de alarma como enrojecimiento, roces o si notas que la plantilla extraíble ha quedado pequeña para el pie.
Tabla de tallas orientativa para bebés
| Talla | Longitud del pie (cm) | Edad aproximada |
|---|---|---|
| 16 | 9.5 - 10.1 | 0-3 meses |
| 17 | 10.2 - 10.7 | 3-6 meses |
| 18 | 10.8 - 11.4 | 6-9 meses |
| 19 | 11.5 - 12.1 | 9-12 meses |
| 20 | 12.2 - 12.8 | 12-18 meses |
