El primer mes de vida de un bebé es una etapa llena de emociones, dudas y descubrimientos. Si vas a tener un bebé o acabas de tenerlo, puede que te encuentres en un mar de dudas o inseguridades. Y no eres la única, es norma. Conocer los consejos y cuidados básicos hará que te sientas más tranquila.
En este artículo, vamos a explorar los aspectos más importantes que debes tener en cuenta durante los primeros 30 días de vida de tu bebé, desde la alimentación hasta el sueño, pasando por el cuidado del cordón umbilical y el baño. En este artículo, vamos a tratar de resolver las más habituales.
Consejos prácticos para cuidar a tu bebé los primeros días | Clínica Alemana
Alimentación del Recién Nacido
La lactancia materna es el mejor alimento que puedes ofrecer a tu bebé en sus primeros meses de vida. La leche materna contiene todos los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo, además de anticuerpos que fortalecen su sistema inmunológico. Durante el primer mes de vida del bebé es normal que quiera alimentarse con frecuencia, cada dos o tres horas. Esto se debe a que su estómago es muy pequeño y necesita ingerir pequeñas cantidades de leche con regularidad.
Uno de los mayores temores de las madres primerizas es no estar alimentando lo suficiente a su bebé. El estómago del recién nacido es como una cereza, su capacidad es de 5/7 ml el primer día. A medida que el bebé va creciendo, el tamaño de su estómago también lo hace. Para el día 3, la capacidad gástrica es de 22 a 27 ml y en el día 10 entre 45 a 60 ml, hasta 80/150 ml al mes.
Si por alguna razón no puedes amamantar, o decides no hacerlo, la fórmula infantil es una alternativa segura y nutritiva. Con las tomas de lactancia artificial pasará algo similar a si estás amamantando. Es habitual que durante el primer mes de vida de tu bebé reine el caos, y no sepas muy bien cuando ha acabado una toma y cuando ha empezado otra, pero las tomas deben ser a demanda. Ten en cuenta que al principio el estómago de tu bebé será muy pequeño, con lo cual se llenará y hará la digestión en seguida.
Conoce las diferencias entre la lactancia materna y la leche de fórmula en este artículo de nuestro blog “¿Dar el pecho o no? Lactancia materna o leche de fórmula.
Las primeras horas de vida son muy importantes el contacto piel con piel y el calostro aportan a tu bebé todo lo que necesita. Puedes descargarte y leer nuestro folleto Amamantar el mejor comienzo con muchas ideas para las dudas de los primeros días.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera imprescindible la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses del recién nacido. Después de ese momento, se recomienda ofrecerle al bebé otros alimentos siempre continuando con la lactancia hasta los 2 años de edad. Así que, durante los seis primeros meses de vida, un recién nacido se alimenta únicamente de leche materna, o de leche artificial.
Siempre que sea posible, la primera toma debéis ofrecerla antes de las dos primeras horas de vida. El recién nacido puede tardar un rato en mostrarse interesado en mamar, pero finalmente, si está junto a vuestro pecho, localiza el pezón. Durante los primeros días, las madres producen pequeñas cantidades de calostro. Es una leche especial, de color amarillento, más espesa y pegajosa que la leche posterior.
Es fundamental facilitar el contacto físico entre madre y bebé y promover la succión del pecho, ambos son un potente estímulo para que en los próximos días se produzca la subida de la leche. Podéis dar el pecho en cualquier postura que os resulte cómoda, normalmente tumbadas, semiacostadas o sentadas. La posición del bebé es también importante para que se agarre bien al pecho y succione correctamente.
La lactancia materna es a demanda, sin horarios establecidos. Hay bebés que toman cada hora y otros que pueden espaciar las tomas entre dos y tres horas. Lo más habitual es que las primeras semanas, las tomas sean más largas y frecuentes. El bebé decide la duración de cada toma y el intervalo de tiempo entre ellas. Habitualmente, se soltará espontáneamente cuando haya acabado, o se quedará dormido al pecho.
No obstante, tampoco conviene que os fieis exclusivamente del apetito del bebé hasta que no estéis seguros de que tiene energía suficiente como para reclamar todo lo que necesita. Por eso, al menos hasta que haya recuperado su peso de nacimiento, conviene no dejar pasar más de dos o tres horas sin ofrecerle el pecho. Por otro lado, que le deis leche materna cuando quiera no significa esperar a que llore, pues si bien alguno se queja en cuanto siente la menor incomodidad, la mayoría llora por hambre cuando ya hace rato que la tienen. El llanto es un indicador tardío de alguna necesidad, por lo que es conveniente observar si hay un aumento de actividad o si realiza movimientos de búsqueda con los labios, ya que son probables signos de hambre que deben ser atendidos.
Las tomas con leche de fórmula o artificial también se realizan según la demanda del bebé. Posteriormente irá aumentando la cantidad que necesita, llegando a unos 90 ml cada tres o cuatro horas al cumplir el primer mes. Pero el intervalo de las tomas lo marca el bebé. Es muy importante preparar de forma adecuada los biberones que está estandarizada en todas las marcas comerciales. Por cada 30 ml de agua, debéis añadir una cucharada rasa del preparado, ni más ni menos.
El agua para preparar los biberones a un recién nacido debe ser embotellada y se puede calentar o utilizar a temperatura ambiente. Dependiendo de la calidad del agua del grifo, puede ser recomendable hervirla un minuto y dejarla enfriar. No es necesario esterilizar los biberones, pero sí que estén bien limpios con agua y jabón. Tras la toma, debéis desechar la leche sobrante.
En cuanto al inicio precoz de la lactancia materna, aunque no ha sido evaluado de forma explícita, la evidencia sugiere que hay beneficios positivos en la tasa de lactancia materna exclusiva al alta y en su duración.
Tabla de Capacidad Gástrica del Recién Nacido
| Día | Capacidad Gástrica |
|---|---|
| 1 | 5-7 ml |
| 3 | 22-27 ml |
| 10 | 45-60 ml |
| 30 | 80-150 ml |
Sueño del Recién Nacido
En estas primeras semanas de vida, el recién nacido no distingue entre el día y la noche ya que dentro del útero tampoco tenía que hacerlo. Y aunque poco a poco su ritmo circadiano se irá estableciendo, de momento vamos a encontrarnos con ritmos algo caóticos, que no se ajustan a los horarios de la familia, y podemos encontrarnos periodos de sueño más largo y profundo por el día y despertares más frecuentes por la noche.
Las horas aproximadas que permanecerá dormido serán entre 16-18 horas a lo largo del día, intercaladas con despertares de corta duración básicamente para comer. Poco a poco estos despertares de irán alargando y el pequeño interactuará más.
Medidas para Disminuir el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante
- El bebé debe dormir boca arriba (no boca abajo ni de lado).
- Evitar el sobrecalentamiento, no abrigarlo en exceso.
- No fumar en el entorno del niño.
- Se recomienda un colchón firme, evitar almohadas, muñecos, dispositivos antivuelco u otros objetos sueltos en cuna.
- Se recomienda que duerma en su propia cuna, en la misma habitación con los padres, hasta los 6 meses.
- Usar chupete, a partir del mes de vida, durante el sueño.
- Para prevenir las deformidades de la cabeza (plagiocefalia), cuando el niño esté despierto ponerlo boca abajo, hablando y jugando con él.
Cuidado del Cordón Umbilical
El cordón umbilical es la conexión física que une al bebé con su madre durante el embarazo. Después del nacimiento, este cordón se corta y queda un pequeño muñón en el ombligo del bebé. Durante el primer mes de vida de tu bebé es fundamental cuidarlo adecuadamente para prevenir infecciones y favorecer su caída natural, que suele ocurrir entre la primera y la tercera semana de vida.
El cordón umbilical suele caerse por sí solo entre 1 y 3 semanas después del nacimiento. Durante este tiempo, es normal que notes una pequeña cantidad de sangre en la zona.
Las evidencias científicas actuales no recomiendan el uso rutinario de alcohol ni otros antisépticos, que sólo se plantean en casos concretos. Mantener el cordón umbilical limpio y seco es suficiente para un adecuado cuidado del mismo. Se recomienda que el pañal quede por debajo del cordón umbilical para evitar contaminación con la orina o las deposiciones. El tiempo medio normal hasta la caída del cordón es de dos semanas, pero en un porcentaje pequeño de niños puede tardar hasta 3 o 4 semanas.
Si observas signos de infección como enrojecimiento de la piel alrededor del cordón o secreción espesa o maloliente, debes consultar con el pediatra. Es normal observar pequeñas cantidades de sangre porque en el interior del cordón hay vasos sanguíneos.
El Baño del Recién Nacido
¿Cuándo y cómo darle el primer baño a tu bebé? El primer baño de tu bebé es un momento especial, pero también puede generar muchas dudas. Se recomienda esperar hasta que el cordón umbilical se haya caído completamente para sumergir a tu bebé en agua.
Durante el primer mes de vida de tu bebé no es necesario bañarlo todos los días. Tres veces por semana suele ser suficiente, ya que la piel del recién nacido es muy delicada y puede resecarse fácilmente.
En el recién nacido se recomienda un baño breve, en una habitación templada, con agua tibia (caliente pero que permite introducir nuestra muñeca o codo) con una pequeña cantidad de jabón no perfumado especial para bebés. Puede realizarse a diario (es un baño breve) o cada 2 o 3 días. En general, la piel del recién nacido no necesita cremas ni aceites, pero si está muy seca se puede aplicar una pequeña cantidad de crema hidratante especial para bebés.
Recomendaciones para el Baño
- Temperatura del agua: Asegúrate de que el agua esté tibia, aproximadamente a 37°C.
Cuidado de la Piel
La piel de un recién nacido es extremadamente sensible y requiere cuidados especiales. Durante el primer mes, es posible que notes algunos cambios en la piel de tu bebé, como descamación, granitos o enrojecimiento.
Un recién nacido necesita cambios frecuentes de pañal, ya que orina y defeca varias veces al día. La dermatitis del pañal es una irritación común en la piel del bebé causada por la humedad y el contacto prolongado con las heces y la orina.
La mejor manera de limpiar el área del pañal es con algodón húmedo con agua y un jabón suave para bebés. Mantener el área limpia y seca evita la dermatitis del pañal. Si apareciera irritación en la zona del pañal, se puede usar una crema barrera con óxido de zinc o vaselina.
- Protección solar: Evita la exposición directa al sol, ya que la piel de un recién nacido es muy vulnerable a los daños solares. Si es necesario, utiliza ropa ligera que cubra la mayor parte de su cuerpo y un gorro para protegerlo.
Desarrollo y Estimulación
El primer mes de vida de tu bebé es un período de adaptación. Aunque gran parte de su tiempo lo pasa durmiendo, está en constante desarrollo.
- Contacto piel con piel: Mantén a tu bebé cerca de ti, especialmente durante las tomas y después del baño.
- Tummy time: Coloca a tu bebé boca abajo durante unos minutos cada día (siempre bajo supervisión).
Es normal que los bebés desarrollen sus habilidades a diferentes ritmos. Durante el primer mes, es importante estar atenta a cualquier signo que indique que algo no está bien con la salud de tu bebé. En nuestro Curso Online de Primeros Auxilios Pediátricos dedicamos un bloque entero a las consultas más habituales en pediatría y a cómo actuar ante ellas, además de las emergencias mas comunes y cómo enfrentarlas.
Las visitas al pediatra durante el primer mes de vida de tu bebé son esenciales para monitorear su crecimiento y desarrollo. Además, estas consultas te brindan la oportunidad de hacer preguntas y resolver cualquier duda que puedas tener.
En este primer momento, la visión de tu bebé le permite enfocar a una distancia de unos 20-25 cm, es decir, la distancia similar a cuando le damos el pecho o le alimentamos apoyado en nuestro brazo. ¿Curioso verdad? ¡Qué maquina tan perfecta es el cuerpo humano!
Apoyo Emocional para la Madre
El posparto es un período de intensas emociones para cualquier madre. Es común experimentar una mezcla de alegría, cansancio, ansiedad y, en algunos casos, tristeza. Para que estos primeros cuidados vayan fluyendo de manera más natural, hace falta ayuda.
Si te sientes abrumada o muy triste, es importante buscar apoyo. El apoyo de otras madres, grupos de lactancia o un psicólogo especializado puede ser de gran ayuda. Si experimentas síntomas de depresión, como una tristeza profunda, falta de interés en tu bebé o pensamientos negativos, es crucial que busques ayuda profesional.
Si acabáis de ser padres, con seguridad estáis experimentando muchas sensaciones nunca antes vividas. La llegada del primer bebé al hogar es un momento de gran alegría, pero también de preocupaciones y dudas sobre muchas cuestiones que surgen en el día a día del cuidado de un recién nacido.
Señales de Alerta
Debo de acudir a un servicio de Urgencias Pediátricas si mi bebé…
- Tiene Tª > 37,5- 38ºC
- Rechaza la alimentación de forma mantenida
- Presenta vómitos repetidos
- Respira con dificultad
Estas pocas situaciones precisan valoración médica no demorable por parte de un pediatra, porque pueden corresponder a enfermedades con necesidad de tratamientos urgentes. Por el contrario, siempre que veamos que nuestro bebé mantiene buen estado general, una temperatura normal y una alimentación adecuada, debemos estar tranquilos porque estos son los indicadores más importantes de salud en un recién nacido.
