Jorge Azcón Navarro nació en Zaragoza el 21 de noviembre de 1973. El sello de autenticidad maña lo lleva bien impregnado en su ADN.
Hoy, 8 de febrero de 2026, Aragón ha vivido una jornada electoral trascendental con unas elecciones autonómicas convocadas de forma anticipada tras el fracaso de los partidos para aprobar los presupuestos regionales.
Con el escrutinio avanzado, los datos provisionales muestran que el Partido Popular (PP) de Azcón se perfila como la fuerza más votada, aunque sin alcanzar la mayoría absoluta, mientras que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) registra una caída significativa respecto a 2023.
Por su parte, Vox duplica su presencia parlamentaria, y otras formaciones como Chunta Aragonesista (CHA) mejoran sus resultados, configurando un Parlamento fragmentado y abriendo la puerta a posibles pactos para gobernar las Cortes de Aragón.
Este gran pulmón verde de Zaragoza, que hoy luce nublado, más íntimo y más silencioso, ideal para un paseo reflexivo, es testigo de buena parte de la biografía del presidente de la comunidad aragonesa, maño hasta la médula.
Se crio en el centro de Zaragoza, cerca de la calle San Miguel, en el Coso, aunque estudió a las afueras. Su padre, Julio, fue futbolista del Real Zaragoza en los años 50 antes de fundar una empresa de construcción. Estudió en los colegios Juan de Lanuza y Teresianas del Pilar, donde desarrolló tempranamente su vocación política.
Él, el menor, creció en el casco antiguo, en la zona del Coso, en una familia de cinco hermanos. El mayor, Quino, a quien admiraba, falleció joven por enfermedad. Sobre esta pérdida familiar también habló ‘El Periódico de Aragón’ en 2019, donde señalan la influencia que tuvo su hermano en él: “Quienes conocen a Jorge Azcón aseguran que su gran referente no pertenecía al mundo de la política. Su ejemplo a seguir siempre fue su hermano Quino, el mayor de los cinco hermanos, de los que él es el pequeño.
Con esta imagen se despidió Azcón de su padre en mayo de 2022.
Fiel a sus raíces zaragozanas, desde muy joven ha defendido la identidad aragonesa con un estilo muy cercano al espíritu aragonés y transmitiendo un orgullo muy genuino por lo suyo. Desde el patrimonio hasta las fiestas y tradiciones de Zaragoza y Aragón.
No en vano, ha centrado su carrera política en la ciudad y la comunidad autónoma, como concejal, diputado en Cortes de Aragón, alcalde y finalmente presidente.
Participa de forma muy activa en la vida ciudadana y no es raro que en sus discursos se le escape algún modismo maño, un guiño a la cercanía con sus paisanos y a la forma de hablar de Zaragoza.
En lo personal, mantiene un perfil bajo. Aseguran que Jorge Azcón es un hombre muy familiar, y tal y como él mismo ha confesado en varias ocasiones, disfruta pasando todo el tiempo posible con los suyos.
Está casado con Ana Belén Blasco desde hace más de dos décadas. La conoció cuando ambos estudiaban Derecho en la Universidad de Zaragoza. "La primera vez que vi a mi mujer en un bar pensé que qué guapa era. Luego nos conocimos en un paso de ecuador", declaró en una entrevista en la cadena COPE.
Según ha confesado, sintió flechazo al verla vestida de rojo. “La primera vez que me fijé en ella llevaba un vestido rojo, fue un flechazo”, explicó en ‘LOC’.
El matrimonio ha tenido dos hijos, Belén y Jorge. A los tres años de casarse, nació su primera hija, Belén.
Se describe a sí mismo como hogareño y familiar y valora el tiempo que pasa junto sus seres queridos como uno de sus tesoros más preciados.
En su Spotify, que comparte con sus hijos, conviven podcasts de actualidad con artistas como Dani Martín, Leiva, Luis Miguel o Ana Belén.
Esquí, nada, practica pilates, es aficionado a los toros, sigue con pasión futbolera al Real Zaragoza y disfruta de la cocina. Entre sus aficiones destaca el esquí, deporte que se ha dejado ver practicando por las estaciones del Pirineo aragonés, en Formigal y Candanchú.
Tal y como muestra en sus redes, también es aficionado a los toros y a la cocina. ¿Su plato predilecto? La paella. Le encanta preparar paellas, plato que aprendió a cocinar en Valencia cuando su hermano Julio estudiaba allí.
Jorge Azcón Navarro nació en Zaragoza en 1973. Es hijo de una familia de clase media; su padre, Julio, fue jugador de fútbol -murió en mayo de 2022-.
Se formó en el Colegio Juan de Lanuza, una institución pionera en el compromiso con la sostenibilidad y la creatividad.
Está casado con Ana Belén Blasco, a quien conoció en su etapa universitaria. «La primera vez que me fijé en ella llevaba un vestido rojo, fue un flechazo», recordó en una ocasión.
Tienen dos hijos, Belén -que estudia en ICADE- y Jorge -que juega al fútbol-.
Azcón es muy celoso de su intimidad familiar, aunque ocasionalmente comparte momentos de ocio con ellos, especialmente en el Pirineo aragonés o en la costa mediterránea durante el verano.
Su hermano, Julio Azcón, también es una figura conocida en el ámbito profesional de Zaragoza, lo que demuestra el arraigo de la familia en las estructuras de la ciudad.
Trayectoria Política
Licenciado en Derecho por la Universidad de Zaragoza, Jorge Azcón tiene un máster en Urbanismo y nunca llegó a ejercer la abogacía. En el año 1993, con tan solo 20 años, se afilió al Partido Popular. Empezó en las Nuevas Generaciones del PP con solo 18 años.
Fue presidente provincial de las juventudes del PP y más tarde alcanzó la presidencia regional de NNGG.
Entre 1996 y el año 2000 ocupó la presidencia provincial, y la regional hasta 2005. También ha sido miembro de la Junta Directiva Nacional del PP y de los Comités Ejecutivos Regional y Provincial del PP en Aragón.
En el año 2000, con 27 años, se convirtió en concejal delegado de Juventud y Régimen Interior en el Ayuntamiento de Zaragoza, cargo que mantuvo hasta 2003. Jorge Azcón llegó a la política de la mano del José Atarés. Atarés, uno de los políticos del Partido Popular más queridos por los ciudadanos aragoneses, fue una figura clave para el desarrollo de la carrera política de Azcón. Fallecido prematuramente tras una larga enfermedad, Atarés fue uno de los líderes populares más queridos en Aragón y para Azcón un auténtico referente, un mentor. Corría el año 2000 y el hoy presidente de Aragón tenía 27 años.
Con Atarés como alcalde, Azcón fue concejal delegado de Juventud y Régimen Interior del Ayuntamiento de Zaragoza.
Durante este periodo, Azcón vivió de primera mano uno de los episodios más trágicos para la delegación popular aragonesa: el asesinato de Manuel Giménez Abad, presidente del PP en la región, a manos de ETA en mayo de 2001. Mientras ocupaba ese cargo fue asesinado, a manos de ETA, el presidente del PP en Aragón, Manuel Giménez Abad. Era mayo de 2001.
Dos años más tarde, el PP aragonés pasaría a formar parte de la oposición debido a la llegada del socialista Juan Alberto Belloch a la alcaldía. La llegada de Juan Alberto Belloch (PSOE) a la alcaldía de la capital llevó al PP a la oposición en 2003.
Pero Azcón mantuvo su despacho en la Plaza del Pilar hasta 2007, como portavoz adjunto del PP en el consistorio. Sin embargo, Azcón supo mantener su presencia en el consistorio como portavoz adjunto hasta 2007.
En 2007, el candidato a la alcaldía de Zaragoza por el Partido Popular era Domingo Buesa, quien no contó con él para las listas, lo que llevó a Jorge Azcón a la empresa privada. Después pasó al sector privado durante cuatro años en los que fue director territorial en Aragón de MRA, empresa especializada en viviendas de protección oficial.
Después de decidir pausar temporalmente su carrera política, trabajó durante cuatro años en el sector privado bajo el cargo de director territorial de MRA, un grupo promotor y constructor de vivienda de protección oficial. Eloy Suárez, hoy Senador por designación autonómica, le recuperó para la política municipal en 2011.
En 2011 regresó a la política como portavoz de Economía y Hacienda en la oposición, y en 2016 fue portavoz del Grupo Municipal Popular. Azcón volvía a un ayuntamiento gobernado por Belloch para ser concejal portavoz de Economía y Hacienda del PP.
Tras la llegada de Pedro Santisteve, del partido Zaragoza en Común, a la alcaldía, Azcón se convirtió en el portavoz del grupo municipal del PP. Cuando el que fuera “superministro” de Felipe González fue sustituido en la regiduría por Pedro Santisteve (Zaragoza en Común), Jorge Azcón se convirtió en portavoz del grupo popular.
En 2019 accedió a la alcaldía de la ciudad, cargo que desempeñó hasta 2023. En 2019 vio cumplido su sueño al convertirse en alcalde de Zaragoza, la ciudad en la que nació. Azcón consiguió poner fin a un largo periodo de oposición popular en el Ayuntamiento y consolidó su figura política.
Desde este momento, su perfil político se vio reforzado, consiguiendo ser portavoz del PP y miembro de la junta directiva de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Durante esa etapa fue miembro de la junta directiva y portavoz del PP en la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
Su carrera no ha tenido atajos; ha pasado por prácticamente todos los escalafones. Entró como concejal en el Ayuntamiento de Zaragoza en el año 2000.
Durante años, curtió su oratoria en la oposición frente a alcaldes como Juan Alberto Belloch, ganándose fama de ser un debatiente incisivo, técnico y muy trabajador. Sin duda alguna, su paso como alcalde de Zaragoza, entre 2019 y 2023, fue su gran escaparate.
Gobernó en coalición con Ciudadanos. Su mandato se caracterizó por el desbloqueo de proyectos urbanísticos -como la zona de Pontoneros-, la reforma de la Avenida Navarra y una política agresiva de bajada de impuestos -especialmente el IBI-. Gestionó la pandemia como alcalde de la capital aragonesa y participó en la llamada “rebelión de los alcaldes”.
Los populares reclamaban al Gobierno de Pedro Sánchez recursos suficientes para hacer frente a la crisis sanitaria y para conseguirlo se manifestaron en Madrid.
En junio de 2023, poco antes de su nombramiento, presentó su declaración de bienes ante las Cortes de Aragón.
En agosto de 2023, Jorge Azcón fue investido presidente de Aragón. Azcón llegó a la presidencia de Aragón en las elecciones autonómicas de 2023
A finales de 2021, Azcón, convertido en referente del partido en la Comunidad y apoyado por la dirección nacional en manos de Pablo Casado, al que la unía una relación de amistad, tomó el relevo de Luis María Beamonte y se convirtió en presidente del PP aragonés.
Durante la grave crisis abierta en la dirección nacional del PP, entre Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso, Azcón respaldó públicamente al primero. “La verdad pondrá las cosas en su sitio”, decía en un tuit. Después, sin embargo, ofreció su apoyo a Alberto Núñez Feijóo, que en 2022 le designó candidato en la carrera por la presidencia de Aragón.
Un año después, en las últimas elecciones autonómicas, recuperó para el PP el gobierno autonómico como antes hiciera con el municipal. Le arrebató el puesto al anterior presidente, el socialista Javier Lambán, pero la aritmética parlamentaria le obligó a pactar con Vox.
El PP ganó 28 de los 67 escaños de las Cortes Aragonesas. Necesitó los 7 asientos de Vox para alcanzar la mayoría absoluta y dio a los de Abascal dos consejerías.
Un año después se rompió ese pacto, cuando Vox abandonó varios gobiernos autonómicos por los desacuerdos en política migratoria. Azcón continuó gobernando en solitario, pero la falta de acuerdo para elaborar los presupuestos de 2026, ha desembocado en el adelanto de las elecciones autonómicas, como sucedió en Extremadura.
Una decisión que él defendió como de “sentido común” ante el “bloqueo de la oposición” a sus cuentas. Siguió así la filosofía de su propio partido, que dice que cuando se acumulan dos prórrogas presupuestarias hay que devolver la voz a los ciudadanos a través de las urnas. Así se lo piden a Pedro Sánchez a nivel nacional.
“No se puede predicar una cosa y hacer la contraria”, dijo Azcón ante los medios tras firmar el decreto de disolución de las Cortes Aragonesas.
Más Allá de la Política
Fuera del despacho del Pignatelli -la sede del Gobierno de Aragón-, Azcón es un hombre de gustos muy definidos.
Es un gran aficionado al basket. Es habitual verle en el pabellón Príncipe Felipe apoyando al Casademont Zaragoza. De joven practicó este deporte y mantiene esa mentalidad de juego en equipo.
Como buen zaragozano, sufre y celebra con el equipo de fútbol de la ciudad. Ha sido uno de los grandes impulsores del proyecto de la Nueva Romareda, convirtiéndolo en una cuestión de estado regional para que Zaragoza sea sede del Mundial 2030.
Le gusta caminar por su ciudad, ir de tapeo por la zona del Tubo y es un gran defensor de la gastronomía aragonesa -el ternasco es un fijo en su discurso-.
Se le considera una persona con mucha vitalidad. Con el tiempo, Azcón se ha convertido en uno de los oradores más valiosos del PP.
Casado y con dos hijos, muchos le consideran un trabajador incansable y detallista. Sufridor junto al resto de aficionados del Real Zaragoza, otra de sus pasiones, no consiguió ver construida bajo su mandato municipal la nueva Romareda. Esta labor la culminará su sucesora, la también popular Natalia Chueca.
El actual presidente del Gobierno de Aragón ha estado muy pegado a la política nacional, asistiendo a numerosos actos, manifestaciones y eventos organizados por su partido en Madrid y expresando sus críticas al PSOE de Pedro Sánchez.
Ante la imposibilidad de elaborar las próximas cuentas, pulsó el botón para anticipar, por primera vez en Aragón, unas elecciones autonómicas.
Jorge Azcón, más allá del político, es un hombre de familia, aficionado a los deportes y defensor de la cultura aragonesa.
Este domingo 8 de febrero, el Jorge Azcón -y, por ende, el Partido Popular- ha ratificado su continuidad en el gobierno de Aragón.
Las estimaciones de votos que íbamos conociendo en las últimas jornadas no se equivocaron y se confirmó el descalabro del PSOE y de Pilar Alegría y una subida considerable de Vox (+ 7 escaños).
Será el domingo, a primera hora de la mañana, cuando los colegios electorales abrirán sus puertas para dar paso a una jornada que estará marcada por la actualidad política. Aragón vive un día histórico al celebrar sus primeras elecciones autonómicas anticipadas.
Tras una campaña intensa que echó el cierre, este pasado lunes, con la presencia de los grandes líderes nacionales (Sánchez, Feijóo y Abascal), el escenario está muy definido pero con una gran incógnita sobre la gobernabilidad.
Es un día, desde luego, fundamental para Azcón, quien se lo juega todo. Convocó estas elecciones por el bloqueo de los presupuestos y su objetivo es gobernar en solitario, aunque las encuestas dicen que volverá a necesitar a Vox.
Por su parte, Pilar Alegría dejó su puesto dentro del Gobierno de Pedro Sánchez como ministra de Educación. Su estrategia se ha centrado en movilizar al voto progresista frente a la «amenaza de la ultraderecha».
Por su parte, Alejandro Nolasco, el candidato de Vox, llega reforzado a estas elecciones. Su objetivo es entrar en el Gobierno con más fuerza que en la legislatura anterior y marcar la agenda ideológica (inmigración, impuestos).
Hay mucha atención puesta en los 33.000 jóvenes aragoneses que votan por primera vez y que podrían decantar los últimos escaños en provincias como Zaragoza, que reparte 35 diputados.
