Lactancia Materna: Beneficios Esenciales para el Neonato y la Madre

La lactancia materna es el alimento fundamental y principal que la madre puede suministrar a su recién nacido. No existe sustituto alguno en cuanto a la fuente nutricional y valor energético que aporta. La leche materna asegura la correcta nutrición del niño tras la nutrición intrauterina.

Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la infancia) aconsejan que los neonatos comiencen la lactancia materna tras el nacimiento y que sean amamantados de manera exclusiva los primeros 6 meses de vida. Los lactantes deben ser amamantados a demanda, en otras palabras, estos deben alimentarse cuantas veces reclame el bebé ya sea de día o de noche. No es aconsejable el empleo de biberones, tetinas o chupetes.

A los 6 meses de edad, los neonatos deben iniciar la alimentación complementaria de manera guiada por un profesional de la salud.

La cantidad de leche materna que produce el seno de una mujer puede cambiar de una mujer a otra completamente. Los nutrientes que forman parte de la leche materna emanan de la dieta materna y de las reservas nutricionales de esta.

Tanto el estado nutricional de la madre, el IMC (Índice de masa corporal) materno como la dieta de esta pueden variar el sabor, composición y textura de la leche, y por ello, el aporte nutricional al bebé.

Las necesidades nutricionales de un infante son muy elevadas a lo largo de toda su vida. Por esta razón, las características nutricionales de la leche materna van variando. Cabe recalcar que, durante la lactancia materna, las necesidades nutricionales de las madres son superiores que en la gravidez ya que el neonato duplica su pesaje cuando tiene aproximadamente de cuatro a seis meses de vida. Por ello, la leche materna fabricada los primeros meses aporta un gran valor energético.

Las calorías maternas adecuadas durante el amamantamiento son de 2.300 - 2.500 cal/día cuando es un único niño. En el caso de gemelos, las necesidades calóricas aumentan hasta las 2.600 - 3.000 cal/día.

Beneficios de la Lactancia Materna Exclusiva

Diversos estudios científicos subrayan la leche materna como el alimento idóneo durante los primeros seis meses de vida. Por este motivo, se aconseja y se promueve la lactancia materna exclusiva en este periodo.

La lactancia materna exclusiva (LME) se basa en que el neonato solamente ingiera la leche materna durante los primeros 6 meses de vida, sin precisar ningún tipo de alimentación complementaria (agua, líquidos o alimentos sólidos). La alimentación del neonato es de vital importancia para el desarrollo biológico de este.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) defiende que la leche materna es una fuente alimenticia segura para el lactante ya que aporta numerosos anticuerpos encargados de defender al neonato de dolencias características del periodo neonatal. Asimismo, proporciona la energía y los nutrientes que un recién nacido puede precisar en los primeros 6 meses de vida, adaptándose dicha leche materna a las necesidades del bebé. La leche materna varía a lo largo de la vida del neonato pues esta se va adaptando a la edad gestacional y a las necesidades nutricionales de este. De igual forma, la leche materna varía en función de la dieta de la madre o incluso su IMC, logrando así una nutrición adecuada del niño.

El colectivo científico pediátrico considera que la leche materna es perfecta para el desarrollo correcto de los recién nacidos y aconsejan que cuando sea imposible amamantar al infante con la propia leche materna, se acuda a bancos de leche para proveerse de leche pasteurizada de madres donantes, especialmente si se tratan de niños prematuros.

Guía Práctica: Posiciones Correctas para Amamantar con Éxito

La lactancia materna avala la salubridad y supervivencia de los neonatos e infantes.

Los neonatos que toman leche materna exclusiva han demostrado que son más astutos, despiertos y perspicaces que los amamantados con leche de fórmula, favoreciendo al nivel cognitivo. Además, presentan menos prevalencia a padecer sobrepeso u obesidad, así como enfermedades relacionadas como la diabetes mellitus. También, previene las enfermedades gastrointestinales y respiratorias, disminuye la prevalencia de alergias, aumento de la tensión arterial o hipercolesterolemia. Los lactantes que se alimentan a base de leche materna presentan menor riesgo de mortalidad durante los primeros 12 meses de vida.

Por otro lado, la acción de succionar la leche materna del seno de la mujer incrementa el desarrollo de la musculatura bucal gracias al cometido que realiza el neonato a la hora de deglutir la leche materna.

En cuanto a los beneficios maternos, estas tienden a padecer menos cáncer de mama, cáncer de ovario, anemia y osteoporosis en el futuro, actuando la lactancia materna como factor protector. Además, la lactancia materna ofrece beneficios emocionales y psicológicos tanto para el recién nacido como para la mujer y disminuye el costo que supondría la compra de leche en fórmula y biberones. Asimismo, aminora la probabilidad de hemorragia tras el alumbramiento y disminuye la depresión post-parto.

Tabla 1: Beneficios del neonato y maternos

Beneficios para el Neonato Beneficios para la Madre
Mejor desarrollo cognitivo Menor riesgo de cáncer de mama y ovario
Menor riesgo de sobrepeso y obesidad Menor riesgo de anemia y osteoporosis
Prevención de enfermedades gastrointestinales y respiratorias Beneficios emocionales y psicológicos
Disminución de alergias Disminución del costo de alimentación
Menor riesgo de mortalidad Menor riesgo de hemorragia post-parto
Desarrollo de la musculatura bucal Disminución de la depresión post-parto

En México, un tercio de los recién nacidos toman leche materna exclusiva. A medida que se va conociendo con más exactitud los constituyentes de la leche humana, las leches de fórmulas van variando y adaptándose con el objetivo de equiparar las cualidades y composición de la leche materna. Pese a que los científicos continúan luchando e investigando cómo aumentar la calidad de la leche de fórmula, estos están remotamente lejos de superar las características de la leche materna.

Composición de la Leche Materna

Las propiedades de la leche materna ocupan un valioso papel, ya que ofrecen cofactores enzimáticos y sustratos necesarios para aportar energía. Además, esta ofrece vitamina A, necesaria para el aumento de los tejidos, proteínas y el crecimiento neurológico del recién nacido.

  • Hidratos de carbono: La leche humana está formada por hidratos de carbono, principalmente por lactosa, obtenida a partir de glucosa en las glándulas mamarias. Engloba el 40% del valor calórico de la leche humana. La lactosa se encarga de absorber el calcio y el agua, además de ser una fuente importante de galactosa (indispensable para el sistema nervioso central).
  • Proteínas: La proporción de proteínas de la leche materna es uno de los componentes más complicados de copiar por las leches artificiales, ya que éstas últimas presentan un porcentaje de proteínas fijo. En cambio, la leche materna se ajusta a las necesidades nutricionales del recién nacido, siendo la proporción de proteínas y sales más elevadas cuanto mayor es el niño. La leche humana está formada por un 60 - 70% de proteínas del suero y un 30 - 40% por caseína.
  • Lípidos: Constituye el 50% del valor calórico de la leche humana. En la composición de lípidos descubrimos diferencias significativas respecto a las leches de fórmulas, estando la leche humana formada por un 97 - 98% de triglicéridos. Diversos estudios científicos demuestran que los bebés alimentados con leche de fórmula tienen una concentración más pequeña de colesterol LDL en plasma que los alimentados con leche humana. En cambio, en el futuro los bebés que perciben lactancia materna poseen una tasa de colesterol mas ínfima que los alimentados con leche de fórmula, incrementándose el riesgo de sufrir aterosclerosis el día de mañana.
  • Minerales: Las leches de fórmulas presentan una mayor cantidad de minerales que la leche humana. En cambio, la proporción de calcio, magnesio, hierro, cobre y zinc es superior en la leche humana. Esto se produce porque en la leche humana, los minerales están unidos a las proteínas del suero.
    • Vitamina A: Importante para el desarrollo, la vista y el sistema inmunológico. Su porcentaje en la leche humana es superior que en la leche de vaca. En el calostro la cantidad de vitamina A se duplica.
    • Vitamina E: Antioxidante no artificial imprescindible en la leche materna (0,25mg / dL), cuya concentración es superior en el calostro (alcanza el 1,5 mg/dL). Los recién nacidos alimentados con leche artificial presentan un porcentaje en suero menor que los niños amamantados con leche materna.
    • Vitamina C: Antioxidante necesario para el desarrollo y crecimiento de los huesos y de los cartílagos, así como para alentar la absorción de hierro.
  • Componente microbiano: La leche humana no es una sustancia estéril, es decir, está formada por una secuencia de bacterias que cambian de una progenitora a otra según la colonización de su tracto gastrointestinal. El intestino del recién nacido lo invade estas bacterias, desempeñando una función protectora, antiinflamatoria e inmunológica. Además, hay bacterias capaces de crear una barrera microbiológica en el intestino del niño evitando diversas infecciones.

Evidencia Científica sobre la Lactancia Materna

Hasta ahora, la evidencia científica demuestra que la leche humana es el alimento por excelencia para los recién nacidos, especialmente para aquellos que son prematuros, ya que favorece el vaciado gástrico y disminuye las retenciones en comparación con los bebés alimentados con leche artificial.

  • En 1990, Lucas et. al. realizaron una investigación científica a cerca de la enterocolitis necrosante. Tras contemplar que los niños amamantados con leche humana poseían una tasa de incidencia de dicha enfermedad menor.
  • En 1998, Hylander et. al. realizaron una investigación científica donde se demostró que la probabilidad de contraer infecciones era menor en los recién nacidos amamantados con leche humana (29,3%) frente a los alimentados con leche artificial (47,2%).
  • En 2001, Hylander et. al. realizó otro estudio científico en el que se estudió la retinopatía pediátrica en función de la alimentación que estos habían recibidos durante su etapa de lactantes. Tras el análisis, se percibió que un 41% de los recién nacidos amamantados con leche materna presentan retinopatía en comparación con el 63,5% alcanzado en el conjunto de niños alimentados con leche de fórmula. A mayor tiempo alimentado con leche artificial, mayor gravedad presentaba la retinopatía.

Como podemos observar, existen numerosos artículos científicos acerca del tema que estamos estudiando. La leche materna exclusiva es la mejor elección para los recién nacidos por la gran cantidad de beneficios que ofrece a corto y a largo plazo, siendo un factor protector frente a la colitis necrosante, diversas afecciones, disminuyendo la retinopatía y disminuyendo la probabilidad de tener aterosclerosis en el futuro.

El Rol de la Enfermera en la Promoción de la Lactancia Materna

La Organización Mundial de la Salud (OMS) fomenta vivamente la lactancia materna como la fuente alimenticia idónea para los neonatos, intentando de incrementar la tasa de lactancia materna exclusiva hasta aproximadamente el 50% en tan solo 2 años. Para ello, la OMS ofrece información detallada a los profesionales de la salud para que, a través de la educación sanitaria, las madres que alimenten a sus neonatos con leche materna puedan resolver todas aquellas dudas que le surjan.

La gran mayoría de las madres no conocen el verdadero significado y las propiedades que aporta la leche humana. Por ello, muchas de ellas muestran intranquilidad y ansiedad por si su leche es o no de calidad. En este sentido, la enfermera juega un rol valioso en la educación sanitaria de los progenitores de los recién nacidos y en la lactancia materna exclusiva.

La función principal del personal de enfermería es brindar información científica actual acerca de los beneficios de la leche humana y de las alternativas existentes a todas aquellas madres que amamanten a sus bebés.

Actualmente, se impulsa a las familias a que los recién nacidos, ya sean prematuros o a término, lacten de manera natural. Sin embargo, algunas veces es complicado producir la cantidad idónea de leche materna, o bien, por diversas razones no pueden alimentar a sus bebés con leche materna.

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