Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta numerosos cambios, tanto hormonales como físicos. Uno de los cambios más visibles y sorprendentes es la modificación del ombligo. A continuación, exploraremos las causas de estos cambios y cómo manejarlos.
Cambios en el ombligo durante el embarazo
Notarás diferencias y es normal, pues el ombligo es el punto de unión entre el útero y el bebé. Desde este punto se conecta el cordón umbilical y por él, el feto va a recibir todo lo que necesita para desarrollarse con normalidad.
Abultamiento del ombligo
A lo largo del tercer trimestre de embarazo se va a producir la retroversión o desviación del ombligo. Este es un suceso indoloro para la mujer que hace que el ombligo salga hacia afuera.
Aplanamiento del ombligo
A medida que van pasando los meses y tu bebé crece dentro de ti la piel se estira cada vez más.
Ombligo protuberante
Es posible que muchas mujeres se sorprendan al ver que el ombligo ahora es protuberante. Se debe principalmente a la presión del útero en rápida expansión, que empuja contra el abdomen y literalmente hace que sobresalga el ombligo. El ombligo protuberante se debe principalmente al embarazo. De hecho, es una consecuencia completamente normal y volverá a su estado inicial unos meses después del parto.
Ejercicios para prevenir DIÁSTASIS durante el EMBARAZO | Pilates Prenatal
Otros cambios en la piel durante el embarazo
Hay que tener en cuenta que son muchos los cambios que se han de producir en el cuerpo de la mujer durante estos nueve meses porque está albergando una vida nueva, un bebé. El aumento de cantidad de estrógeno es uno de ellos.
Aparición de la línea del alba
La línea del alba es una línea vertical oscura que va a ir desde el ombligo hasta el pubis. Si has estado embarazada, o lo estás ahora, es posible que ya conozcas la línea alba. Pero, ¿sabes cuándo y por qué aparece la línea alba en el embarazo? La línea alba -también llamada línea nigra- aparece en el embarazo, pero no en todas las mujeres.
Generalmente la gente piensa que es de color marrón, sin embargo, se trata de una línea blanca con una condición fibrosa que va desde el pubis hasta el ombligo. Es algo común, la línea alba es un síntoma del embarazo. Durante el embarazo la mujer experimenta muchos cambios hormonales, y eso es lo que provocará estos cambios en la piel. Son dos hormonas las que se encargan de este cambio en la dermis, la progesterona y los estrógenos. Estas hormonas estimulan la producción de melanina, que hace que tu piel se vuelva más pigmentada.
La línea hiperpigmentada que ocupa tu abdomen suele aparecer en el cuarto mes de gestación. No te preocupes, porque tras el embarazo, la línea alba suele desaparecer porque el nivel de hormona en tu cuerpo ya se ha estabilizado. Aunque debes saber que, si no estás embarazada también puede aparecer una línea oscura en tu abdomen, pero las razones son otras. Podría ser por la ingesta de anticonceptivos, un desequilibrio hormonal o un fallo suprarrenal.
Picazón en el ombligo
¿Cuál es el motivo principal por el cual el ombligo de la mujer embarazada pica? Esto casi siempre con cambios vasculares, hormonales, inmunológicos y del metabolismo que ocurren en este periodo de gestación y que afectan tanto a la piel. Otra de las causas no obstante puede deberse perfectamente a que el ombligo en el embarazo se va a deshidratar con mucha más frecuencia y facilidad. Esa resequedad, por tanto, puede producir la picazón y favorecer, además, la aparición de infecciones. Por norma general cuando la picazón de la barriga y alrededor del ombligo empieza es cuando este va aumentando cada vez más de tamaño y la piel se va estirando cada vez más.
Siempre que exista prurito o picor en la mujer embarazada habrá que consultar con el especialista. Cuando es una picazón normal que además es producto del aumento en la cantidad de estrógenos durante el embarazo, no es posible hacer demasiado para evitarlo sino simplemente trata de minimizar los síntomas. La picazón, no obstante, puede ser en muchos casos un síntoma bastante desagradable, aunque no se trata de un motivo de preocupación para las madres. Cuando se padece el prurito se da muy fuerte en las palmas de las manos y en la planta de los pies. En algunas ocasiones incluso puede extenderse a las extremidades, al tronco y a la cara, y en los casos más graves afectar a los oídos, a los párpados e incluso a la boca.
Cuidado de la piel durante el embarazo
A las mujeres embarazadas les preocupa el cuidado de la piel. Es importante que en este periodo mantengas tu piel nutrida e hidratada. Los productos enriquecidos en vitamina E te beneficiarán, porque se trata de un agente antioxidante y antienvejecimiento. Del mismo modo que los aceites de rosa mosqueta.
Es importante que no pretendas eliminar la línea alba en el embarazo, ya que se trata de algo natural que se corregirá con el tiempo cuando tus niveles hormonales se regularicen. Pero sí que debes utilizar protectores solares -si vas a tomar el sol-, de esta forma evitarás que la línea alba en el embarazo se oscurezca más.
Diástasis abdominal durante el embarazo
La distensión del abdomen en el embarazo es, de hecho, uno de los cambios más llamativos.
¿Qué es la diástasis abdominal?
La diástasis abdominal es la separación de los rectos abdominales por distensión de las fascias que los mantienen unidos. Los dos rectos del abdomen se originan en los cartílagos de las últimas costillas que insertan en el esternón y se dirigen hacia el pubis. En este trayecto el músculo es dividido horizontalmente por bandas tendinosas hasta el ombligo.
Los dos rectos abdominales están unidos en el centro del abdomen mediante la línea alba, que está formada por fascias y tejido conectivo y va de arriba a abajo desde su origen hasta su inserción el pubis pasando por el ombligo. Entre un recto y otro hay un espacio de separación perteneciente a la línea alba. Este espacio aumenta considerablemente a medida que va progresando el embarazo y el abdomen aumenta de tamaño conforme crece el feto, tratándose de una situación normal y fisiológica.
A medida que el feto crece y el abdomen se adapta a su desarrollo las fascias se distienden para poder aumentar el espacio y los rectos se separan y estiran.
Impacto de la diástasis abdominal
- Abombamiento de la pared abdominal.
- Puede suponer la complicación de las hernias abdominales, llegando a precisar en ocasiones intervención quirúrgica en los casos más graves.
- También se asocia la diástasis abdominal con problemas de dolor lumbar y como factor de riesgo para disfunciones de suelo pélvico como la incontinencia urinaria o el prolapso de vísceras pélvicas.
Prevención y tratamiento de la diástasis abdominal
Una pared abdominal trabajada reducirá considerablemente el riesgo de tener diástasis abdominal tras el parto. El momento del parto supone un gran factor de riesgo para el establecimiento de la diástasis. Los pujos realizados correctamente con contracción del transverso abdominal sirven para optimizar la salida del niño por el canal del parto. En cambio si estos no se realizan adecuadamente la presión abdominal generada en vez de ir en la dirección adecuada, va a empujar directamente en el abdomen favoreciendo que los rectos se separen aún más y aumentando el riesgo de hernias abdominales.
Se debe poner especial atención a la vuelta a la actividad física y deportiva. Una pared abdominal sin trabajar, o mal trabajada, puede no asumir los aumentos de presión que tienen lugar en algunos deportes. Correr, ejercicios con impacto, el fitness sin supervisión e incluso el pilates mal indicado puede hacer que la diástasis aumente.
Recomendamos en primer lugar realizar una preparación parto completa, con especial atención a la parte física y no solo a los detalles de los cuidados del niño. En una buena preparación al parto el trabajo de la pared abdominal debe ser muy preciso, enseñando a trabajar el transverso abdominal (lo ideal es usar guía ecográfica) y su implicación en los distintos tipos de pujo.
La valoración de la pared abdominal postparto se recomienda hacerla, (igual que para la valoración del suelo pélvico) a las 10-12 semanas tras el parto. Resulta vital, tanto para su valoración como para su tratamiento medir con ecografía funcional (ECO-DAP) la distancia de separación de los rectos abdominales tanto en reposo como durante un ejercicio abdominal tradicional (crunch) para establecer el la gravedad de la diástasis y el mejor tratamiento a seguir. Para su tratamiento existen numerosas técnicas y procedimientos para reeducar la pared abdominal. La elección de cada técnica depende de cada paciente, pero lo que es seguro es que estas deben buscar aproximarse a la actividad diaria de la mujer aumentando la presión abdominal progresivamente y de forma segura. Para ello es indispensable el tratamiento supervisado por un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico.
Autoevaluación de la diástasis
Una forma sencilla de autoevaluación de la diástasis es permanecer tumbado y levantar la cabeza haciendo un “crunch” abdominal. En esa posición palparemos el borde interno de los músculos rectos a la altura del ombligo. A continuación, marcaremos con un rotulador los puntos localizados a ambos lados del ombligo. Ya en posición relajada, pero aún tumbado, se puede medir la distancia entre ambos puntos para tener una medida aproximada de la diástasis de rectos abdominales.
Complicaciones de la diástasis no tratada
- Dolor crónico de espalda.
- Hernias abdominales.
- Problemas funcionales y estéticos.
- Complicaciones del suelo pélvico.
Hernia umbilical durante el embarazo
La hernia umbilical se localiza alrededor del ombligo, por lo que la protrusión o salida del saco herniano se produce en esa zona. Se denomina hernia a la protuberancia o salida de un órgano a través de un defecto en la pared abdominal. Cuando la pared abdominal se debilita, es posible que se desgarre. En cuanto a la hernia umbilical, es el tipo de hernia que se localiza en el ombligo o alrededor del mismo.
La hernia umbilical en embarazadas se produce sobre todo durante la segunda mitad de la gestación y se debe principalmente al aumento de tamaño del útero. Normalmente, una hernia umbilical no suele presentar síntomas, sin embargo, en ocasiones se puede apreciar una especie de bulto o aumento del volumen del ombligo. Otro de los síntomas que sufre la embarazada puede ser el dolor leve en la zona, que puede aparecer también al realizar algún esfuerzo, como al agacharse o al reírse.
Tratamiento de la hernia umbilical
En ocasiones, la hernia umbilical no requiere ningún tratamiento cuando no manifiesta síntomas. Si bien es cierto que existe la posibilidad que en ocasiones una hernia umbilical en embarazadas sí que necesite ser intervenida. En general, la hernia umbilical se corrige mediante la técnica de hernioplastia, que consiste en la colocación de una malla quirúrgica de material sintética que corrige el defecto.
Precauciones para evitar complicaciones
- No aumentar demasiado de peso durante el periodo de gestación.
- Debe evitar realizar esfuerzos físicos.
- No puede hacer ejercicios abdominales.
Dolor en el ombligo durante el embarazo
El dolor de ombligo simplemente con rozarlo suele ser una pregunta común entre las mujeres embarazadas. Cuando el ombligo duele en el embarazo es importante acudir al médico. Allí, lo primero que se hará será llevar a cabo una exploración exhaustiva del abdomen como podría ser apendicitis o una posible hernia umbilical.
Cuándo se quita la línea alba después del parto
Depende de cada persona. Tras el nacimiento del bebé, la línea alba, al igual que otras pigmentaciones irregulares que tienen lugar en el embarazo, tiende a ir desapareciendo, no de forma inmediata, sino gradualmente. Esto suele suceder unos meses tras el parto, cuando las hormonas, como los estrógenos y la progesterona, tienden a normalizarse.
Sin embargo, en algunos casos en los que la mamá da el pecho, la línea alba puede tardar un poco más tiempo en desaparecer. También puede suceder que, se dé o no el pecho, la línea alba pueda estar presentes hasta durante seis meses tras el parto.
Si al cabo de los seis meses, la línea alba no desaparece de forma espontánea, es aconsejable consultar con un especialista.
Cómo quitar la línea alba después del parto
Como ya hemos dicho, la línea alba desaparece de forma gradual tras el parto.
- Protégete la barriga del solPuede suceder que, si no te proteges correctamente la barriga del sol durante el embarazo, la línea alba tarde más en desaparecer tras el parto, ya que el sol estimula la hiperpigmentación. Por ello, es importante que siempre que te expongas al sol utilices un producto solar adecuado. Lo ideal es que tenga un filtro UV más de 30 y que sea resistente al agua.
- Hidrata la zona diariamenteEl hecho de hidratar de forma diaria la piel hace que esté más saludable y que, por tanto, soporte mejor los cambios propios del embarazo. Para ello, puedes utilizar cremas hidratantes que sean ricos en vitamina E, vitamina A, ácido hialurónico, alatoína y urea. También resultan muy útiles los aceites, como el de almendras dulces o el de rosa mosqueta.
- Aliméntate de forma adecuadaAsimismo, para proteger tu piel y mantenerla hidratada, es fundamental que cuides tu alimentación y sigas una dieta rica y equilibrada.
