Para muchas parejas, la imposibilidad de cumplir el sueño de tener hijos puede suponer un verdadero problema que lleva a muchas mujeres a preguntarse “¿por qué no me quedo embarazada?”. En ocasiones, las parejas asumen que se quedarán embarazadas rápidamente. Sin embargo, pueden ser necesarios varios intentos. Se considera normal en una pareja sana estar buscando el embarazo hasta un año, incluso en una mujer menor de 35 años y con buena salud.
De hecho, solo poco más de un tercio de las parejas sanas experimentan la concepción en el primer mes de intentarlo. Por otra parte, una de cada seis parejas tiene problemas de concepción que abarcan una gran variedad de causas que afectan a la fertilidad masculina y femenina. A menudo, lo más importante es encontrar las razones que pueden estar afectando a la concepción.
Cuando una pareja comienza a intentar tener un bebé, esperan y desean que el embarazo llegue lo antes posible. Más de la mitad de las mujeres esperan quedar embarazadas dentro de los seis primeros meses, y las mujeres más jóvenes esperan que suceda incluso antes. Un factor frecuente y fácilmente corregible es la elección del momento adecuado para las relaciones sexuales.
Así, si en tu caso te preguntas por qué no te quedas embarazada si no tienes ningún problema, puede que el motivo vaya desde la menor probabilidad de quedarte embarazada debido a la edad hasta los intentos de concebir en el momento equivocado, ya que la concepción solo es posible en los días previos y durante la ovulación y es importante que las relaciones sexuales se realicen en ese momento.
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Fuente: eugin.es
Causas comunes de la no fecundación del óvulo
Existen diversas razones por las cuales un óvulo no siempre se fecunda. A continuación, exploraremos algunas de las causas más comunes:
1. Problemas de ovulación
La ovulación es la liberación del óvulo a la trompa de Falopio, que es donde se produce la concepción. Si la mujer no ovula, no puede quedarse embarazada de forma natural. La anovulación es una de las causas más frecuentes de infertilidad. La mujer por el motivo que sea no ovula, aunque pueda tener la regla. Y si no hay ovulación es imposible que la mujer se pueda quedar embarazada.
Como nos cuenta la Dra. Begoña Martínez, directora de IVI Pamplona, “la ovulación consiste en la selección, preparación y expulsión de un ovocito maduro del ovario de la mujer, que debe producirse de manera natural una vez al mes aproximadamente. La ovulación no es un proceso fácil.
Es curioso saber que todas las chicas podemos tener algún ciclo anovulatorio, sin que notemos nada o como mucho algún retraso en la regla o alguna molestia leve. Si es algo puntual, no tiene repercusión”, dice la Dra. Martínez. Pero en ocasiones es crónico y la mujer no ovula nunca.
Una de las causas es un mal funcionamiento en la sincronización entre la hipófisis, una glándula que se encuentra en la base del cerebro, el hipotálamo, y los ovarios. Estas dos partes del cerebro se encargan de regular la secreción de las hormonas. “Es tan importante esta sincronización que los ginecólogos lo denominamos ‘eje hipotálamo-hipofisario-ovárico’. Cada una de estas partes manda señales a las demás en forma de hormonas para comunicarse y poder completar el proceso de ovulación”, afirma la doctora Begoña Martínez. Si no funcionan correctamente, puede producirse una falta de hormona luteizante y la Gonadotropina Coriónica Humana (HCG). Son hormonas que controlan el ciclo menstrual y “animan” a que el folículo madure y se convierta en un óvulo.
Para intentar enmendar esa falta de ovulación, lo primero es “corregir el eslabón que provoca que toda la cadena falle”, afirma la Dra. Begoña Martínez. Pero a veces no es posible llegar a descubrir porqué motivo se produce la anovulación o no se puede corregir lo que lo provoca.
En función del resultado de las pruebas y de la historia clínica de la paciente y su pareja se propondrá el tratamiento de reproducción asistida que requiera, de más sencillo a más complejo. Inducción de la ovulación con medicación oral o mediante inyecciones y coitos programados. Esta sería la solución para mujeres con el síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una de las causas más frecuentes de infertilidad en parejas jóvenes. Inseminación artificial. En los casos de fallo ovárico, donación de ovocitos.
Fuente: reproduccionasistida.org
2. Obstrucción de las trompas de Falopio
Si te preguntas por qué no te quedas embarazada si ovulas correctamente, también puede deberse a otro motivo. En concreto, la obstrucción de las trompas de Falopio, que impide que el espermatozoide llegue al óvulo. Los espermatozoides deben pasar desde la vagina por el útero hasta la trompa de Falopio para encontrar al óvulo, pero si esa entrada está cerrada, el encuentro no ocurre.
3. Problemas con los espermatozoides
Si bien ya hemos mencionado algunos hábitos que pueden disminuir el recuento de espermatozoides o suponer una peor calidad de los mismos, existen otras prácticas que pueden afectar a la calidad del esperma y llevar a la astenozoospermia, a problemas de erección o incluso de eyaculación. Como medidas más habituales, es recomendable no fumar, no tomar drogas y limitar el consumo de alcohol, así como evitar la toma de suplementos de testosterona para desarrollar músculo.
También el calor exagerado en la zona testicular (por ejemplo, en cocineros o en conductores profesionales) puede llevar a una caída en la producción de espermatozoides. En algunos casos, sin embargo, puede ser una cuestión de nacimiento o debida a un daño testicular anterior.
De ser así, sería necesaria la asistencia médica, ya que, además, la infertilidad masculina raramente da síntomas y suele diagnosticarse con un seminograma o análisis de semen, donde el profesional comprobará la calidad del semen y de los espermatozoides.
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4. Edad
La edad afecta tanto a la calidad del óvulo como a la cantidad. En el caso de la mujer, esta nace con un número de óvulos que va liberando a lo largo de su vida fértil. Esto quiere decir que, cuanto más mayor es, menos óvulos tiene, siendo además de una calidad más baja. Ambas circunstancias podrían explicar por qué no te quedas embarazada, aunque ya tengas un hijo y descartes la infertilidad.
Por eso, si tienes más de 35 años, un hijo y llevas más de seis meses o un año intentando quedarte embarazada sin resultados positivos, puede que se trate de una infertilidad secundaria.
5. Fallo de fecundación in vitro (FIV)
Se denomina fallo de fecundación cuando el proceso de fecundación in vitro, ya sea convencional o ICSI, fracasa y no fecunda ningún óvulo. Este es un fenómeno que suele ocurrir en el 11-15% de los tratamientos con fecundación in vitro y un 3% tras el uso de ICSI.
Tras la punción folicular, donde los óvulos son recuperados, esto se fecundan en el laboratorio: Si hablamos de fecundación mediante FIV convencional, el óvulo será incubado con una concentración de espermatozoides suficientemente elevada como para que se dé la fecundación de forma espontánea. El óvulo y los espermatozoides serán incubados durante varias horas y el día siguiente el equipo de laboratorio revisará que estos óvulos hayan sido fecundados.
En un tratamiento con FIV-ICSI, tras la punción folicular se le inyectará al óvulo un espermatozoide. De esta forma se obliga a la célula masculina a entrar en el interior del óvulo. Sin embargo, esta invasión no garantiza que el óvulo y el espermatozoide vayan a crear un embrión. este proceso puede ser irrumpido, dando un fallo de fecundación. Ante este fenómeno, o un caso de baja fecundación, se necesita replantear el ciclo de la paciente y buscar el origen de este fracaso si fuera posible.
6. Otros factores
Aparte de las causas mencionadas, existen otros problemas médicos relacionados con la dificultad para quedar embarazada. Por ejemplo, la ansiedad y la depresión (los antidepresivos pueden reducir las posibilidades de embarazo), una diabetes no diagnosticada o una intolerancia al gluten.
El consumo de alimentos de baja calidad y altamente procesados contribuye a las deficiencias de nutrientes, vitaminas y micro y macroelementos, como magnesio, yodo, flúor, zinc y selenio. De hecho, en hombres, una de las principales causas de la infertilidad masculina, es debido al daño a los espermatozoides y su material genético por culpa del estrés oxidativo. Este es causado por un nivel demasiado alto de especies reactivas de oxígeno producidas por leucocitos y células reproductivas masculinas anormalmente construidas. El exceso de peróxido de hidrógeno provoca daños en el ADN, fugas de las membranas celulares y muerte celular de los espermatozoides.
Muy relacionado con la causa anterior, está el tema del peso. Una mujer con sobrepeso puede tener dificultades para concebir por desequilibrios hormonales. En estos casos, se recomienda estar lo más cerca posible del índice de masa corporal idóneo, ya que de este modo pueden aumentar las posibilidades de quedar embarazada. Es por eso que el extremo opuesto al sobrepeso también puede ser problemático.
El estrés es una condición que puede afectar mental y físicamente a quien lo sufre. En el caso de las mujeres, cuando están estresadas, los niveles de cortisol (la hormona del estrés) están muy altos y pueden afectar a su ovulación, impidiéndola o alterando sus ciclos. El manejo del estrés, sobre todo ante la imposibilidad de alejarte del motivo que te la causa, necesita de ejercicio habitual, buenos hábitos de sueño, de dieta y muchas veces de asesoramiento psicológico.
La vitamina D se consigue a través de la luz solar y puesto que nuestro país cuenta con suficientes horas de sol, siempre se ha pensado que su deficiencia no era un problema en la población española. Pero los resultados de los análisis indican lo contrario, y demuestran que entre el 20 y el 60% de la población tiene déficit de esta vitamina. Para aumentarlos, muchos estudios aconsejan exponerse a los rayos del sol durante unos 15 minutos al días (evitando las horas centrales, cuando son perjudiciales para la piel), incrementar el consumo de pescado azul y huevos y, si el médico lo considera necesario, tomar suplementos de vitamina D.
¿Qué hacer si los problemas persisten?
Si los problemas para quedarte embarazada persisten, la mejor forma de saber cuál es la causa de esas dificultades es consultar con un ginecólogo o un especialista en reproducción asistida. Existen varias pruebas para determinar las causas de la infertilidad femenina, que van desde la ecografía transvaginal (para descartar problemas en el útero o en las trompas) hasta la histeroscopia (que permite verlo por dentro y tomar muestras).
En algunos casos, un 10% de las parejas no encuentra la causa que explique el motivo por el que no llega la concepción, lo cual no significa que no existan otras formas de conseguirlo, como ya hemos visto. Así pues, si llevas más de un año intentándolo (o seis meses si eres mayor de 35 años), existen varias opciones de tratamiento de reproducción asistida que pueden ayudarte.
Fuente: clinicatambre.es
