Las relaciones entre abuelos y nietos suelen estar llenas de amor, anécdotas y recuerdos entrañables. Sin embargo, en algunas familias, ocurre algo desconcertante: el niño que antes corría a los brazos de su abuelo o abuela, de repente, se muestra esquivo o incluso los evita. ¡Y claro, esto puede ser motivo de angustia! Pero no hay que alarmarse de inmediato. Este comportamiento tiene explicaciones y, lo más importante, soluciones.
En nuestra sociedad actual, el rol de los abuelos/as es más relevante de lo que en ocasiones se reconoce. Son variados los estudios que apoyan la satisfacción de los abuelos/as ante el nacimiento de los nietos/as y la adopción del rol que este acontecimiento supone.
"Cómo Ser los Mejores Abuelos | Consejos para Ser un Apoyo Amoroso y Sabio"
El Rol de los Abuelos en la Familia
Los abuelos son figuras fundamentales en el desarrollo y la crianza de los niños, brindando apoyo tanto físico como emocional a las familias. Su presencia no solo facilita la conciliación laboral de los padres, sino que también contribuye al desarrollo afectivo de los nietos y nietas.
La idea popular de que «los padres están para educar y los abuelos para malcriar» refleja cómo se ha asumido el rol de los abuelos en la sociedad: ser más permisivos y afectuosos, mientras que los padres mantienen una actitud más disciplinaria.
La Teoría de la Abuela
“Somos casi la única especie que tiene abuelas y una de las pocas que tiene padres” destaca el pediatra. "La teoría de la abuela" asegura que los humanos lograron una mayor esperanza de vida, porque las abuelas, tras la menopausia, ayudaron en la alimentación de los nietos.
Las abuelas son clave en la vida de los nietos. Su experiencia y sabiduría les permite brindar consejos valiosos y apoyo emocional. Además, suelen ofrecer un espacio seguro y cariñoso, permitiendo a los niños explorar y sentirse queridos sin juicio.
Además, cuidar a los nietos les da la oportunidad de sentirse útiles, transmitirles sus valores y tradiciones, y fortalecer los lazos familiares. También, al estar en una etapa de la vida en la que pueden tener más tiempo libre, muchos abuelos encuentran placer y satisfacción en involucrarse activamente en la vida de sus nietos.
Factores Genéticos y Emocionales
Los óvulos transmiten una carga genética y mitocondrial significativa, a diferencia de los espermatozoides, lo que aumenta las probabilidades de que las características de la abuela se manifiesten en los nietos. Esto explica por qué el temperamento y el comportamiento de los nietos pueden parecerse tanto al de la abuela materna, incluso si no hay similitudes físicas evidentes.
Alejandro Jodorowsky, ensayista chileno, también respalda esta teoría. Según él, la conexión comienza desde que la abuela materna está embarazada de su hija. Durante este embarazo, la futura madre ya tiene formados ovocitos que contienen carga genética de la abuela.
Otro estudio de la Universidad de Cambridge demostró que las abuelas maternas pasan el 25% de sus cromosomas X a sus nietos y nietas. Esto contribuye al vínculo especial que se establece con ellos, mientras que en el caso de las abuelas paternas, el legado genético hacia los nietos varones es menos significativo.
A pesar de la importancia de la genética en la conexión con la abuela materna, los estudios coinciden en que no es el único factor. El cariño y la dedicación de las abuelas y abuelos paternos también son fundamentales para formar vínculos profundos y duraderos con sus nietos y nietas.
Posibles Razones Detrás del Rechazo
Uno de los motivos más comunes del rechazo repentino es simplemente una fase del desarrollo infantil. Cuando los bebés tienen entre 7 y 9 meses, pasan por una etapa de angustia por separación, en la que solo quieren estar con sus padres y rechazan a cualquiera que no sea su figura principal de apego.
Esto también puede ocurrir en otros momentos de su crecimiento, como entre los 2 y 3 años, cuando comienzan a afirmar su independencia y decir «no» a todo, incluidos sus abuelos.
Cuando llegan a la preadolescencia, el interés de los niños se desplaza hacia sus amigos y actividades personales. Los abuelos pueden quedar en un segundo plano no por falta de cariño, sino porque los nietos están descubriendo el mundo y explorando nuevas relaciones.
Cambios en la Rutina y el Vínculo
La frecuencia del contacto también es clave. Si los niños solían ver a sus abuelos todos los días y de repente pasan semanas sin visitarlos, pueden sentir que han perdido la conexión. Esto es especialmente común tras mudanzas, cambios de colegio o ajustes en la rutina familiar.
Si un niño deja de ver regularmente a sus abuelos, podría sentirse más distante cuando finalmente los vuelva a ver. No es rechazo como tal, sino una necesidad de tiempo para readaptarse. Por eso, es fundamental mantener el contacto, aunque sea a través de videollamadas o mensajes de voz.
Diferencias en la Crianza y Experiencias Negativas
En algunas familias, los padres y los abuelos tienen ideas muy distintas sobre cómo educar a los niños. A veces, los abuelos son vistos como demasiado permisivos y otras, demasiado estrictos. Esta diferencia puede generar tensiones y los niños, que son muy perceptivos, pueden notar esas discrepancias.
Si los abuelos insisten en imponer reglas que chocan con las de los padres, el niño podría sentirse confundido o incluso incomprendido. Y lo contrario también ocurre: si los abuelos les permiten todo lo que en casa está prohibido, los padres podrían reaccionar limitando las visitas, lo que afecta la relación.
Lo ideal es encontrar un equilibrio y respetar los límites establecidos por los padres sin dejar de ser abuelos cariñosos y presentes.
A veces, el rechazo no tiene que ver con grandes conflictos, sino con pequeños detalles que los adultos no notan. Un niño podría sentirse incómodo si un abuelo tiene una voz muy fuerte, usa un perfume demasiado intenso o simplemente si un día le hizo un comentario que le molestó, aunque sin intención de ofender.
Además, si en el pasado hubo una situación que el niño interpretó como negativa (una discusión en casa, una mala experiencia o una simple llamada de atención), podría asociar esa sensación con el abuelo o la abuela. En estos casos, lo mejor es abordar el tema con paciencia, sin forzar la situación, y permitir que el vínculo se reconstruya de forma natural.
Comportamientos que los Abuelos Deben Evitar
Aunque no todos se comportan así, los abuelos tienden a consentir demasiado a los nietos. Les suele encantar darles regalos, llevarlos a comer helado y hacer cualquier cosa que les haga felices. Sin embargo, existen ciertos límites que jamás deben cruzar si desean tener una relación armoniosa con los padres y forjar un vínculo sano con los hijos de estos.
Si bien son una figura de referencia muy importante para la vida y la crianza de los niños, hay determinados comportamientos y actitudes en los que no es conveniente que caigan:
- Desautorizar a los padres: Algunos llegan a ser muy permisivos y suelen cometer el error de desautorizar a los padres, con la intención de ganarse el afecto de los nietos.
- Criticar el estilo de crianza: Todo padre tiene derecho a criar a sus hijos como considere oportuno, siempre que se respeten los derechos fundamentales del niño, claro, y nadie más tiene por qué entrometerse en ese proceso.
- Sugerir nombres para el bebé: Elegir el nombre del bebé es una experiencia muy personal, por lo que no resulta apropiado que muestren sus preferencias o, peor aún, que traten de imponerlas.
- Obligarlos a tener sus mismas creencias: No procede que los abuelos obliguen a sus nietos a tener sus mismos credos y convicciones.
- Hablar mal de los padres: Otra de las cosas que los abuelos nunca deberían hacer es hablar mal de los padres de sus nietos, ya sea sobre su propio hijo o la pareja de este.
- Romper las reglas de alimentación: Es a los progenitores a quienes compete marcar las directrices de la alimentación de los niños.
- Hacer grandes regalos sin consultar antes: Con la intención de cultivar en los niños el auténtico valor de las cosas y la importancia de la humildad, muchos padres deciden no comprarles juguetes costosos ni satisfacer todos sus caprichos.
- Criticar a los demás: También conviene evitar hablar mal de otras personas, especialmente acerca de los amigos de sus nietos u otros niños.
Encuesta sobre el Comportamiento de los Abuelos
El C.S. Mott Children’s Hospital de Michigan realizó una encuesta sobre salud infantil en Estados Unidos, para indagar acerca de la relación entre padres, abuelos e hijos.
Hablaron con los progenitores de niños y adolescentes de entre 0 y 18 años sobre los desacuerdos con los abuelos acerca de los métodos de crianza que habían decidido emplear con sus hijos.
Los resultados de la encuesta fueron los siguientes:
- En general, el 15 % de los padres limitan la cantidad de tiempo que su hijo ve a alguno de los abuelos.
- El 40 % de los progenitores creen que los desacuerdos ocurren porque los abuelos son demasiado blandos con el niño.
- El 14 % dice que el problema es el contrario, que son muy duros.
La Adolescencia y el Rol Cambiante de los Abuelos
A medida que los niños crecen y entran en la adolescencia, suelen alejarse de los adultos en general. Prefieren pasar tiempo con sus amigos y construir su identidad fuera del entorno familiar. Esto no significa que dejen de querer a sus abuelos, sino que están en una etapa de exploración personal.
En esta fase, es importante que los abuelos se mantengan presentes sin imponerse. Proponer actividades que se ajusten a los intereses del adolescente, como hablar de tecnología, ver películas juntos o compartir una afición en común, puede ayudar a reforzar la relación.
Fortaleciendo el Vínculo y Superando el Rechazo
Si un niño de repente rechaza a sus abuelos, lo más importante es no tomarlo como algo personal. La clave está en actuar con paciencia y empatía. Escuchar lo que siente el niño, respetar sus tiempos y encontrar maneras de conectar de forma natural puede hacer una gran diferencia.
No hay que forzar el contacto ni exigir muestras de cariño. En su lugar, se puede fomentar la relación a través de actividades agradables y compartidas, evitando que el encuentro se sienta como una obligación.
La comunicación también juega un papel fundamental. Hablar con los padres del niño para entender mejor la situación y buscar estrategias juntos puede ser de gran ayuda.
La relación abuelos-nietos afecta a unos y a otros simplemente porque existen, porque se necesitan los unos a los otros.
Consejos para Abordar el Rechazo
- Comunicación abierta y honesta: Hablar entre padres, abuelos y el niño para entender los sentimientos y preocupaciones.
- Fomentar el contacto regular: Programar visitas y actividades significativas juntos.
- Respetar los límites del niño: No forzar la relación y respetar sus preferencias.
