Lactancia Materna y Prevención del Cáncer de Ovario: Un Vínculo Protector

La lactancia materna es la manera ideal de alimentar al bebé porque ofrece múltiples beneficios para el niño, dado que le transmite anticuerpos de la madre ante múltiples enfermedades. Desde hace tiempo se viene asociando también la lactancia materna a un menor riesgo de que la madre padezca cáncer, hipótesis que corroboran diversos estudios científicos, algunos de los cuales apuntan a que, además, es un factor protector frente a determinados tipos de cáncer en el lactante. Así nos lo indica la Dra. Emilia Gómez Pardo, Doctora en Bioquímica y Biología Molecular y Master en Nutrición y Salud, asesora científica de la Fundación CRIS contra el Cáncer para temas de prevención y estilo de vida.

La lactancia materna es una práctica altamente recomendada no solo por los beneficios que proporciona al lactante, sino también por los múltiples efectos positivos que tiene en la salud de la madre. La lactancia materna es conocida por sus beneficios nutricionales y de salud para el recién nacido, pero también desempeña un papel crucial en la salud de la madre. Diversos estudios han demostrado que la lactancia materna puede tener efectos protectores a corto y largo plazo en la salud materna.

Lactancia materna: beneficios de amamantar a tu bebé

Beneficios de la Lactancia Materna para la Madre

La lactancia materna aporta gran parte de los beneficios en la mujer, y se recomienda llevarla a cabo de forma prolongada. Según datos recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF, la lactancia materna reduce el riesgo de cáncer de mama en un 26% y de cáncer de ovario en un 37%, gracias a la regulación hormonal que implica el proceso de amamantamiento.

Además, la doctora Rosa Merlos, pediatra, neonatóloga y Consultora Internacional en Lactancia Materna (IBCLC), subraya que “amamantar disminuye el riesgo de diabetes tipo 2 en un 32% en mujeres que han amamantado y especialmente en mujeres con antecedentes de diabetes gestacional. Sin olvidar, que la producción de leche consume energía, lo que puede facilitar la pérdida del peso ganado durante el embarazo, y mejora la salud ósea ya que largo plazo, puede reducir el riesgo de osteoporosis”.

Mecanismos de Protección

Los mecanismos por los que la lactancia parece proteger pueden ser varios: durante este periodo se experimentan cambios hormonales que retrasan el regreso de los periodos menstruales, lo que reduce la exposición a lo largo de la vida a hormonas- como el estrógeno-, que se vinculan con el riesgo de cáncer de mama al promover el crecimiento de células cancerígenas. Durante este periodo de tiempo, las hormonas no actúan sobre el tejido mamario, mientras que los ovarios dejan de estar estimulados de forma constante y, por lo tanto, se reduce el riesgo de que aparezca el cáncer.

Además, durante el embarazo y la lactancia, se pierde tejido mamario. Esta pérdida puede ayudar a eliminar las células con posibles daños en el ADN, lo que ayuda a reducir las posibilidades de desarrollar este tipo de cáncer.

La lactancia materna prolongada también contribuye a reducir el aumento de peso a largo plazo, con lo que se reduce el riego de padecer aquellos tipos de cáncer asociados con el exceso de peso entre los que se encuentra el de mama.

Beneficios Adicionales

Por otra parte, dar el pecho favorece la recuperación posparto, ayudando al útero a volver a su tamaño normal y contribuyendo a la pérdida de peso al consumir energía adicional. “Amamantar libera oxitocina, una hormona que ayuda al útero a contraerse y volver a su tamaño normal, reduciendo el sangrado posparto”, subraya la profesional.

Tal como explica la doctora Rosa Merlos, “la lactancia materna no solo es la forma natural de alimentar al bebé, sino que también representa una oportunidad única para la madre de fortalecer el vínculo con su hijo, mientras cuida de su propia salud”.

Según la profesional, “no hay que olvidar que mejora el estado anímico de la madre gracias a la liberación de oxitocina, hormona que también fortalece el vínculo afectivo con el bebé.

Es decir, aporta beneficios emocionales y psicológicos ya que el contacto físico y emocional durante la lactancia favorece el apego. También hay que tener en cuenta que reduce el riesgo de depresión posparto, “aunque no es una garantía, algunas investigaciones sugieren que la lactancia puede tener un efecto protector”, puntualiza la profesional.

Tiempo Recomendado de Lactancia

Si, la evidencia apunta a que el tiempo necesario para que la lactancia materna sea protectora frente al cáncer de mama debe ser de 6 meses de forma preferentemente exclusiva e invita, siempre que sea posible, a prolongarla y complementarla con otros alimentos hasta los dos años.

Se sabe que el mayor beneficio se presenta en las mujeres que amamantan de forma exclusiva hasta los seis meses, con respecto a aquellas que lo hicieron durante 3-4 meses de manera exclusiva o mixta. Pero teniendo en cuenta los múltiples beneficios de esta práctica sobre diferentes condiciones de salud, el beneficio comenzaría desde el primer momento.

Optar por la lactancia mixta es siempre una ventaja si no se puede dar el pecho en exclusividad.

Lactancia Materna y Protección contra el Cáncer en el Bebé

Existen trabajos científicos que indican que en los hijos también disminuye el riesgo de padecer cáncer. Estos estudios que sugieren que la lactancia materna protege contra los cánceres infantiles, en particular contra los hematológicos y muy concretamente contra uno de los cánceres más comunes en la infancia, la leucemia linfoblástica aguda (LLA), parece proteger contra el neuroblastoma y contra el cáncer del sistema urinario en el lactante.

Un estudio publicado en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA), corrobora los resultados de investigaciones previas y concluye que la lactancia materna exclusiva durante al menos 4 meses reduciría el riesgo de leucemia linfoblástica aguda en un 30%.

Estos datos se suman a la evidencia existente sobre la importancia crítica de la lactancia materna exclusiva. Según la OMS, es fundamental para lograr un crecimiento y desarrollo óptimos del lactante con multitud de beneficios a corto y largo plazo, protege al bebé de enfermedades comunes de la infancia, disminuye el riesgo de padecer afecciones crónicas como la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la obesidad y la diabetes de tipo 2 y ayuda al desarrollo cognitivo del niño. La evidencia indica que puede ayudar a prevenir el sobrepeso u obesidad en el futuro lo que evita el riesgo de sufrir aquellos cánceres relacionados con el peso.

Consideraciones Genéticas

Si. Se sabe que las mujeres con mutaciones en el gen BRCA1 tienen un riesgo muy elevado de desarrollar cáncer de mama y que cuando amamantan durante más de un año reducen, cuando se compara con aquellas portadoras de la mutación que no han practicado la lactancia, entre un 22% y un 50% el riesgo de cáncer de mama. Se debe apoyar especialmente a las mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama para que amamanten como forma de reducir su riesgo de cáncer.

También hay datos que indican que la lactancia materna podría reducir principalmente el riesgo de cáncer de mama triple negativo, otro tipo de cáncer agresivo (20%).

El Cáncer de Ovario en España

El cáncer de ovario es el octavo tipo de cáncer más común en mujeres en todo el mundo y la quinta causa de muerte relacionada con cáncer. En España representa aproximadamente el 4% de todos los cánceres en mujeres, con 3000 casos nuevos cada año según la Sociedad Española de Oncología Médica.

Los síntomas del cáncer de ovario pueden variar de una persona a otra. Por regla general suele aparecer dolor abdominal, hinchazón, problemas digestivos como estreñimiento o diarrea, necesidad frecuente de orinar, cambios del ciclo menstrual, dificultad para quedar embarazada, pérdida de peso inexplicable, etc. La edad es uno de los factores de riesgo. Como en otros tipos de cáncer la acción del sistema inmune es importante en las primeras etapas para controlar el crecimiento de las células anormales.

Estrategias de Prevención del Cáncer

Un programa de prevención del cáncer de ovario debe fomentar una visión amplia que trabaje con la disminución del riesgo. Los enfoques preventivos aplicables a la mayoría de la población actual incluyen paridad, multiparidad y lactancia materna. Además, también son importantes los enfoques que disminuyen la inflamación y el estrés oxidativo, como el ejercicio regular y una dieta saludable.

Cuando hablamos de prevención del cáncer, podemos referirnos fundamentalmente a dos aspectos. Uno de ellos es la prevención primaria, que consiste en reducir la incidencia de la enfermedad a través de evitar la exposición a determinados factores causales cuya presencia es necesaria o favorece la aparición de la enfermedad oncológica. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que entre un 30% y un 50% de los casos de cáncer son evitables.

Actualmente cerca de un tercio de las muertes por cáncer se deben a los cinco principales factores de riesgo conductuales y dietéticos: consumo de tabaco y alcohol, índice de masa corporal elevado, ingesta reducida de frutas y verduras y falta de actividad física.

Recomendaciones para la Prevención del Cáncer

La prevención primaria consiste en reducir o evitar la exposición a factores relacionados claramente con la aparición de cáncer.

En líneas generales, un consumo abundante de cereales, legumbres, frutas y verduras es beneficioso para reducir el riesgo de cáncer, particularmente de tumores digestivos (esófago, estómago, colon, recto).

Es aconsejable evitar la exposición solar alrededor de mediodía, emplear ropa-sombrero-gafas para reducir la exposición corporal a la luz solar, y utilizar áreas de sombra con el mismo objetivo.

Las mujeres que amamantan a sus bebés durante un periodo prolongado de tiempo tienen menor riesgo de cáncer de mama, comparado con las mujeres que no lactan. Cuanto más tiempo de lactancia, mayor protección contra el cáncer de mama. La reducción de riesgo es aproximadamente 4% por cada 12 meses acumulados de lactancia materna.

Recomendaciones para la Prevención del Cáncer
Categoría Recomendación
Estilo de Vida No fume. Haga que su hogar esté libre de humo. Haga ejercicio a diario.
Alimentación Consuma gran cantidad de cereales integrales, legumbres, frutas y verduras. Limite los alimentos hipercalóricos (ricos en azúcar o grasa) y evite las bebidas azucaradas.
Protección Solar Evite una exposición excesiva al sol, sobre todo en niños. Utilice protección solar.
Lactancia La lactancia materna reduce el riesgo de cáncer de la madre. Si puede, amamante a su bebé.
Cribado Participe en programas organizados de cribado del cáncer colorrectal (hombres y mujeres) y de mama (mujeres).

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