Si sientes dolor en el bajo vientre después de tener relaciones sexuales, las causas pueden variar desde una simple fricción hasta problemas circulatorios como el síndrome de congestión pélvica. También pueden influir alergias o infecciones urinarias postcoitales.
En la red y en los tratados de ginecología existen infinitos artículos dedicados al dolor durante las relaciones sexuales, o dispareunia, que puede tener múltiples causas tanto biológicas (infecciones vaginales o pélvicas, endometriosis, problemas dermatológicos de la vulva o falta de lubricación, y un largo etc.) y también causas psicológicas o socioculturales.
En este texto, sin embargo, trataremos un tema mucho más concreto, que cuando la relación sexual transcurre con toda normalidad, resulta placentera, pero al acabar se produce la sintomatología del dolor, que no estaba presente durante el acto sexual.
Causas del Dolor Postcoital
Cuando el dolor aparece tras las relaciones, los motivos son distintos de la dispareunia (dolor durante las relaciones). Vamos a intentar desarrollar las diferentes causas con su tratamiento y manera de prevenirlo:
1. Fricción
Cuando el coito se ha mantenido con insuficiente lubricación o ha sido especialmente prolongado o vigoroso, pueden ocasionarse pequeñas fisuras en la mucosa vaginal, que quizás durante el acto no se han percibido, pero al acabar pueden causar dolor o incomodidad. Suele tratarse de una molestia pasajera, que no requiere tratamiento, y se previene asegurándonos de que la mujer esté lo suficientemente excitada y con el uso de lubricantes.
2. Reacción Alérgica
Una reacción alérgica a algún producto usado durante las relaciones sexuales, como preservativos o lubricantes, puede causar irritación en la mucosa que tarda en manifestarse. Probablemente las molestias se resuelvan espontáneamente, pero si persisten quizás sea necesario algún tratamiento antihistamínico o antiinflamatorio.
3. Edema Vulvar
Las relaciones sexuales bruscas o muy intensas y prolongadas pueden causar edema en la zona de los labios vulvares o el clítoris, pues es un tejido fácilmente “edematizable”, como los párpados. Y no es infrecuente que en estos casos la zona se hinche, lo que provoca el consiguiente dolor e inflamación, que podemos aliviar y ayudar a calmar con la aplicación de compresas frías o hielo debidamente envuelto, no directamente ni durante más de 5-10 minutos cada aplicación.
4. Síndrome de Congestión Pélvica
Un motivo de dolor post relaciones sexuales muy característico, y muy infradiagnosticado, es lo que se llama síndrome de congestión pélvica. Es una patología vascular, en la que, sobre todo después de un embarazo, se forman venas dilatadas en la pelvis, alrededor del útero, varices… que son responsables de dolor pélvico crónico, que empeora generalmente a lo largo del día, después de las relaciones sexuales y se modifica a lo largo del ciclo menstrual. Y sobre todo si la mujer no ha experimentado orgasmo, pues toda la sangre que acude a la pelvis y la zona genital durante la excitación se libera durante el orgasmo, y en ausencia de éste se puede acentuar aún más. Hay que tener en cuenta esta entidad, intentar tratamiento con venotónicos como los que se usan con las varices de las piernas y, en ocasiones, el cirujano vascular puede valorar la opción de realizar tratamiento a estas venas dilatadas esclerosándolas o embolizándolas (procesos que se utilizan para detener el sangrado).
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5. Infecciones Urinarias Postcoitales
Otra patología que podríamos incluir en este grupo, aunque suele ser de inicio más tardío, son las infecciones de orina que, con mucha frecuencia, son postcoitales. Durante el coito, la fricción favorece la entrada de microorganismos de la esfera genital a la uretra y la vejiga urinaria, que es un órgano que ha de permanecer estéril a diferencia de la vagina, causando una cistitis, que, a parte del dolor, suele cursar con necesidad continua de orinar que no se satisface al vaciar la vejiga, escozor o ardor al salir la orina y a veces incluso micción con sangre. Requerirá tratamiento antibiótico, y para evitarlas se recomienda orinar antes y después de la relación sexual y mantener una buena higiene. También es recomendable mantener una postura sexual que no implique demasiado roce en la parte anterior de la vulva, que es donde desemboca la uretra. Pueden ser de utilidad los preparados de farmacia que combinan probióticos con el extracto de arándano rojo americano y otras sustancias preventivas en personas que sufren este tipo de cistitis con frecuencia.
Estas son las principales causas de dolor en la parte baja de la pelvis, que sólo se manifiestan tras las relaciones sexuales.
Otras Causas de Dolor Durante o Después del Coito
Además de las causas mencionadas anteriormente, existen otras condiciones que pueden contribuir al dolor durante o después de las relaciones sexuales:
- Dispareunia: Dolor persistente o recurrente antes, durante o después de la actividad sexual.
- Vaginismo: Contracción involuntaria de los músculos alrededor de la vagina.
- Endometriosis: Crecimiento de tejido similar al revestimiento del útero fuera del útero.
- Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP): Infección de los órganos reproductores femeninos.
- Atrofia Vulvovaginal: Adelgazamiento, sequedad y pérdida de elasticidad de los tejidos vaginales y vulvares debido a la disminución de estrógenos.
Tratamientos para el Dolor Postcoital
El tratamiento dependerá de la causa subyacente del dolor. Algunas opciones incluyen:
- Lubricantes: Para reducir la fricción durante el coito.
- Antihistamínicos o antiinflamatorios: Para tratar reacciones alérgicas o inflamación.
- Compresas frías: Para aliviar el edema vulvar.
- Venotónicos: Para tratar el síndrome de congestión pélvica.
- Antibióticos: Para tratar infecciones urinarias.
- Fisioterapia del Suelo Pélvico: Es fundamental para mujeres con vaginismo o disfunciones de los músculos del suelo pélvico.
- Terapia hormonal: En este tratamiento se incluyen píldoras anticonceptivas, terapias con progestina y agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina.
- Analgésicos: Se pueden incluir los antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno o medicamentos específicos para la endometriosis.
- Tratamientos quirúrgicos para el dolor intenso: La cirugía a veces es la mejor forma de extirpar los parches producidos por la endometriosis o cortar algunos nervios en la pelvis.
Cuándo Buscar Ayuda Médica
Es fundamental que consultes a un especialista si experimentas dolor durante las relaciones sexuales de manera persistente, recurrente o que afecta tu calidad de vida. No minimices tus síntomas ni asumas que "es normal" o que "tienes que aguantarte".
El Dolor No Es Normal
El dolor no es normal durante las relaciones sexuales y no hay que aceptarlo. Es necesario estudiar por qué ocurre.
Dra. Natalia García Montaner
N. Colegiado: 080830158 | Licenciada en Medicina y Cirugía. Especialidad en Ginecología y Obstetricia de MAPFRE | WebMédico especializada en ginecología y obstetricia. Con más de dos décadas de experiencia en la profesión, es una experta en ecografía de 20 semanas, diagnóstico prenatal, parto, histeroscopia quirúrgica y laparoscopia, entre otras. Compagina su trabajo en diferentes centros con la docencia y la redacción de artículos.
