Porcentaje de Abortos Espontáneos: Causas y Diagnóstico

El aborto espontáneo es la pérdida inesperada de la gestación, y es una complicación frecuente, afectando entre un 15-20% de la población general. Se define como aborto espontáneo o natural aquella pérdida inesperada de la gestación. Es importante entender el concepto de aborto espontáneo y definirlo bien.

Se considera aborto espontáneo la pérdida de la gestación antes de que el feto esté en condiciones de sobrevivir con garantías fuera del útero materno. Entre un 8% y un 15% de los embarazos que se detectan terminan de esta manera.

Uno de los temas sobre los que no suele hablarse muy a menudo son los abortos espontáneos, si bien el porcentaje de mujeres que ha sufrido la pérdida de su bebé durante el embarazo es bastante significativo. Según datos aportados por el doctor Juan Ordás, especialista en Ginecología y Medicina de la Reproducción en la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital Vithas Madrid Arturo Soria, actualmente se estima que, en las mujeres jóvenes, se producen entre un 15 y un 20% de abortos espontáneos, elevándose esta cifra a casi el 40% cuando hablamos de mujeres mayores de 40 años.

El aborto espontáneo se produce cuando un embrión o feto no son viables y su crecimiento se detiene, habitualmente antes de la semana 20 de embarazo. Los abortos espontáneos suelen ocurrir antes de la semana 20 de gestación.

Es importante distinguir entre un aborto precoz y un aborto tardío. Aborto precoz es el que tiene lugar en las primeras semanas de la gestación, mientras que el tardío sucede después de la 12 semana. En este segundo caso los motivos suelen ser anatómicos, como por ejemplo incompetencia de cuello del útero, así como malformaciones o tumores del útero.

La mayoría de los síntomas de un aborto espontáneo se producen antes de la semana 12 del embarazo. Como hemos comentado, la mayoría de los casos de aborto espontáneo ocurren porque el feto no se está desarrollando normalmente.

Las causas por las que se producen los abortos espontáneos no se conocen con exactitud, pero se dividen en causas fetales y causas maternas. En el caso del feto, los motivos por los que se para el embarazo son alteraciones a nivel cromosómico que impide el desarrollo fetal. En cambio, las causas maternales de aborto espontáneo suelen estar relacionadas con problemas autoinmunes, endocrinos, infecciones o alteraciones a nivel anatómico.

En los casos de abortos de repetición, se estima que en un 50% estas casusas son desconocidas; que en un 20% se debe a causas autoinmunes; otro 15% a causas anatómicas, un 8% a causas endocrinas, y en menores porcentajes a problemas genéticos paternos, infecciones o trombofilias.

A pesar de que no hay un consenso internacional, la mayoría de expertos coincidimos. SE debe realizar un estudio de las posibles causas en mujeres que lo han sufrido en más de 2 ocasiones. Ya sea de forma consecutiva o alterna con un embarazo a término.

Cuando el feto presenta alguna alteración cromosómica, se considera que es el origen del 50% de todos los abortos espontáneos.

A continuación, exploraremos las causas genéticas, inmunológicas, anatómicas y otras causas que pueden contribuir a un aborto espontáneo.

Causas Genéticas en los Abortos de Repetición

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Las causas genéticas son las más frecuentes en los abortos de repetición. Son defectos genéticos presentes inicialmente en los progenitores o que aparecen durante la formación del embrión.

Las anomalías cromosómicas en el feto son muy frecuentes, por lo que más del 50% de los abortos espontáneos que tienen lugar durante el primer trimestre de embarazo se originan por problemas cromosómicos del feto.

El ADN o material cromosómico lo tenemos organizado en estructuras que se conocen como cromosomas que se encuentran en el interior del núcleo de las células. En la especie humana el número de cromosomas que tenemos es de 46 de los cuales, 23 provienen de la madre y 23 provienen del padre.

Estos cromosomas pueden estudiarse de diversas maneras: La primera, es haciendo una foto cuando se está dividiendo la célula, que es cuando se condensa el ADN y se pueden ver estos cromosomas. La segunda manera de verlo es aplicando técnicas de genética molecular. Es entonces cuando hablamos de la obtención de un cariotipo molecular. Mientras que la foto de los cromosomas es lo que se conoce como cariotipo.

La transmisión se produce a través de los gametos, de los espermatozoides y de los óvulos. Los embriones se forman por la unión del óvulo que aporta la madre y el espermatozoide que aporta el padre.

Estas células, estos espermatozoides y óvulos, tienen exactamente la mitad de cromosomas que tendrá luego el embrión que se forme por la unión de cada uno de ellos. Cuando esto no es así, cuando alguno de los dos gametos aporta un exceso o tiene un defecto de material cromosómico es cuando se producen problemas. Por estas causas genéticas el embrión no tiene la información para desarrollarse correctamente y se produce un aborto.

Cuando consideramos las perdidas gestacionales, las pérdidas de embarazo, lo primero puntualizar que normalmente, las anomalías cromosómicas, producen alteraciones en fases muy precoces del embarazo, por tanto, abortos precoces.

Cuando una pareja pierde un feto más allá de las 10-11 semanas de embarazo, raramente es algo relacionado con anomalías cromosómicas, suele tener otras causas. Las anomalías generalmente son un exceso de cromosomas.

Hemos dicho antes que las personas tenemos 46 cromosomas, y si tenemos menos el embrión no tiene la capacidad para desarrollarse. Por tanto, no es que se produzca un aborto, que es cuando la mujer ya ha percibido que está embarazada, sino que, cuando faltan cromosomas no llegan ni a desarrollarse.

Con una sola excepción: que es cuando falta un cromosoma x, que es lo que se conoce como Síndrome de Turner que puede ser evolutivo, pero es el único que también puede desarrollarse y producir abortos.

Las Trisomías por lo demás pueden afectar cualquier otro cromosoma y cuando están presentes hacen que el embrión no tenga la información suficiente para desarrollarse correctamente al principio del embarazo.

Efectivamente, y cuando hacemos un estudio de abortos de repetición en aproximadamente un 3% o 5% de las parejas encontramos que uno de los progenitores es portador de una anomalía cromosómica que desconocía.

Fundamentalmente son translocaciones, es decir, que algún fragmento de cromosoma se ha movido, o se ha desenganchado de su cromosoma original y ha ido a engancharse en otro cromosoma. O que dos cromosomas se han unido por sus extremos.

En estos casos, si no se ha producido pérdida de material cromosómico, la persona tiene toda la información genética que necesita, pero al formarse sus óvulos o espermatozoides, en el proceso meiosis, es fácil que los cromosomas se repartan de forma desequilibrada y esto haga que el embrión no tenga la información adecuada para desarrollarse.

Más que en el momento de la concepción propiamente que es cuando se unen el espermatozoide con el óvulo, el problema ha sucedido con anterioridad durante la formación de estos gametos, de este óvulo y este espermatozoide.

Y aunque una persona tenga sus 46 cromosomas, en el proceso por el cual se forman los gametos, puede ser que los cromosomas se hayan repartida de forma desigual y esto puede condicionar que el embrión tenga un cromosoma de más o de menos que de problemas.

Se acepta que probablemente entre un 30 o un 40% de las parejas que tienen problemas de abortos de repetición, tengan en el trasfondo un problema cromosómico, una causa genética.

Este puede ser propio, que uno de los dos miembros de la pareja sea portador de una alteración cromosómica, o que tienen algún problema en el proceso meiosis, que es por el que se producen los espermatozoides o los óvulos, que haga que éstos tengan una dotación cromosómica anormal.

De todas formas, este porcentaje puede variar también dependiendo de la edad de la paciente: a mayor edad más fácil que el proceso de meiosis tenga alguna disfunción y la mujer tenga alteraciones cromosómicas. La más típica es el Síndrome de Down, que claramente aumenta con la edad, pero también otras anomalías cromosómicas aumentan conforme aumenta la edad materna.

Una gran parte de estas anomalías cromosómicas son el resultado de un óvulo o espermatozoide defectuoso que tiene cromosomas de más o de menos. El embrión resultante tiene una cantidad incorrecta de cromosomas, lo que suele llevar a un aborto espontáneo puesto que no es capaz de continuar con su desarrollo.

Las anomalías cromosómicas se vuelven más comunes a medida que aumenta la edad de la mujer, igual que el riesgo de aborto espontáneo. La mayoría de estas alteraciones cromosómicas son numéricas, fundamentalmente trisomías y, en menor grado, triploidías.

Este tipo de alteraciones genéticas en el feto suelen ocasionar huevos hueros y abortos muy precoces antes de la octava semana de embarazo.

Otras Causas Maternas de Aborto Espontáneo

Otro de los motivos por los que puede ocurrir un aborto espontáneo en el primer trimestre del embarazo son las causas maternas, ya sea por alteraciones a nivel inmunológico, anatómico, fisiológico o incluso infecciones.

Causas Inmunológicas

Se trata de la causas más frecuentes de abortos de repetición. En la mayoría de los casos es debido a una incompatibilidad de la madre y el embrión por semejanzas inmunológicas entre la pareja. Esto provoca un rechazo por parte de la madre hacia el embrión.

También puede suceder que la madre genere anticuerpos contra su propio organismo y cause trombosis u oclusiones vasculares placentarias que pueden conducir a abortos espontáneos.

Dentro de este grupo debemos realizar especial mención al síndrome antifosfolípido (SAP)Éste es responsable del 12%-15% de los abortos de repetición. Cuando no sucede, lo interpreta como un “cuerpo extraño” y reacciona rechanzándolo y provocando el aborto. Actualmente, se trata de un campo de investigación importante.

Causas Anatómicas

Entre el 10-15% de las mujeres con aborto recurrente presenta alteraciones de la anatomía uterina. Entre las causas anatómicas más frecuentes que llevan a abortos espontáneos se encuentran las anomalías congénitas del útero y la incompetencia cervical.

Sobre todo, el conocido como útero septo (los que presentan un tabique de separación dividiendo la cavidad uterina en dos). En el caso de las anomalías congénitas del útero, se asocian con los problemas presentes desde el nacimiento. Esto es lo que ocurre en mujeres que tienen el útero tabicado o el denominado "útero doble".

En cambio, la incompetencia cervical se produce cuando el orificio interno del cuello uterino está dilatado e impide retener el embrión. La dilatación del cérvix es el motivo más habitual de aborto espontáneo debido a una causa materna. Únicamente con una radiografía uterina puede conocerse el estado del cuello y así poder tomar las precauciones durante el embarazo, por lo que tiene buen pronóstico.

Causas Fisiológicas o Endocrinas

La causas fisiológicas de los abortos espontáneos están relacionadas con la llamada insuficiencia de progesterona o insuficiencia del cuerpo lúteo. El mantenimiento de la gestación hasta la semana 8-9 de embarazo depende de la producción adecuada de progesterona por el cuerpo lúteo. Así, si esta hormona disminuye, se puede producir una inhibición del correcto anidamiento del embrión.

En este grupo podemos incluir aquellos abortos que se producen por una diabetes mal controlada, por alguna alteración tiroidea o por padecer síndrome de ovario poliquístico.

Infecciones y Otras Causas

Algunas de las infecciones que pueden ser causa de aborto esporádico son las infecciones agudas por citomegalovirus, chlamydias, micoplasmas, etc. Las infecciones específicas por sífilis, listeriosis y similares también pueden provocar abortos espontáneos.

Por otra parte, el uso de dispositivos intrauterinos (DIU) como método anticonceptivo, en muchos casos, puede provocar infecciones uterinas difíciles de controlar.

Además de estos factores clínicos, el riesgo de sufrir un aborto espontáneo está también influenciado por el estilo de vida de la madre. Así, las mujeres que beben alcohol, fuman o consumen drogas pueden correr un riesgo mayor de tener un aborto espontáneo. El sobrepeso en la madre también afecta negativamente en la correcta evolución del embarazo.

Por todo ello, es de vital importancia que la mujer se cuide desde el momento en que tiene intención de quedarse embarazada y así muchos de los problemas, incluso en la calidad de su óvulo, quedarán reducidos.

Cabe destacar que la pareja, que aporta la mitad de la carga genética, también debe cuidarse antes del embarazo evitando tabaco, drogas o alcohol y llevando unos hábitos de vida saludables.

Diagnóstico y Tratamiento

Después de haber repasado los tipos de causas genéticas implicadas en los abortos de repetición, el Doctor Bernat Serra comenta el diagnóstico y tratamiento a seguir.

Para poder diagnosticar correctamente la causa del aborto de repetición debemos realizar diferentes pruebas:

  • Historia clínica detallada: incluyendo también la historia de abortos en la familia.
  • Examen físico completo: Incluyendo ecografía vaginal, histeroscopia y otras pruebas de imagen
  • Análisis sanguíneo: Cariotipo, Perfil hormonal, Tiroideo, Glucémico, estudio de trombofilias e inmunológico.

Si el estudio realizado identifica una causa tratable, se tratará para aumentar las posibilidades de conseguir alcanzar un embarazo a término, así como un recién nacido vivo y sano (nuestro principal objetivo). Si no se encuentra una causa, el tratamiento debe estar basado en la experiencia de cada centro. En ocasiones, podemos utilizar tratamientos adyuvantes. Los progestágenos (progesterona) parecen ser de ayuda.

El tratamiento de fecundación in vitro mediante inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) ofrece una buena alternativa para mujeres con riesgo de abortos espontáneos debido a alteraciones genéticas.

En la siguiente tabla se resumen las posibles causas y tratamientos para abortos espontáneos recurrentes:

Causa Diagnóstico Tratamiento
Genética Cariotipo de los progenitores, análisis genético del embrión Fecundación in vitro con ICSI
Inmunológica Análisis de anticuerpos y trombofilias Tratamientos específicos según la alteración (ej. anticoagulantes)
Anatómica Ecografía, histeroscopia Cirugía correctiva (ej. resección de útero septo)
Endocrina Perfil hormonal, pruebas tiroideas, glucemia Control de la diabetes, tratamiento de alteraciones tiroideas

Es importante recordar que el aborto espontáneo no es nada malo, ni debe generar angustia ni culpabilidad. Sobre todo es importante entender que se trata de un proceso natural, que ocurre en muchas ocasiones y del que no podemos culpabilizarnos.

Ante un aborto espontáneo es importante que acudas a tu médico para asegurarte que no queden restos de tejido fetal en tu interior. Así pues, este proceso suele ser emocionalmente doloroso para la mujer y/o la pareja. Por eso es recomendable acudir a un especialista que evalúe la situación emocional y valore la necesidad de recibir apoyo terapéutico.

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