El número, color y aspecto de las deposiciones que hacen los bebés son muy variables y pueden ser diferentes de unos días a otros. Como padres, es común preguntarnos si la caca de nuestro bebé es normal, especialmente durante el primer año de vida, cuando el pequeño experimenta muchos cambios en su alimentación, pasando de la lactancia exclusiva a una dieta diversificada en la que se incluyen alimentos sólidos además de la leche.
Durante las primeras semanas de un bebé suelen ser un reto para los padres, sobre todo, si son primerizos. Sabemos, como padres que somos, que la continua contemplación, aunque no suele comunicarnos nada importante, es un tema recurrente de conversación entre la pareja, familia, o incluso los amigos que también son padres. Para no olvidar nada en las visitas al pediatra conviene apuntar todas las dudas y acudir a la consulta con todo escrito, incluyendo los días en los que sucede y sintomatología que vemos en el niño.
¿Cómo saber si la caca de mi hijo es normal? Cambios en las heces del bebé
Las Primeras Deposiciones: El Meconio
Durante el primer día de vida, los bebés eliminan una sustancia negra, como un puré pegajoso, que se llama meconio. Su textura pegajosa hace que sea un poco difícil de limpiar. El meconio corresponde a la primera caca del bebé recién nacido que debe empezar a expulsar en las primeras 24-48h de su vida. Las deposiciones son de color negro o verde muy oscuro y de consistencia densa y pastosa. Esta primera deposición del bebé, conocida como meconio, te pueda alarmar debido a su color, pero no hay nada que temer.
Transición a Heces Normales
El cambio del meconio a las cacas normales del bebé alimentado al pecho suele ocurrir entre el tercer y quinto día de vida y depende del número de tomas de leche. Una vez que se te suba la leche, después de unos tres días, el color de las heces de tu bebé cambiarán. Su color pasará de heces verde oscuro a un amarillo intenso, o mostaza.
Las deposiciones normales de pecho son amarillas, líquidas, explosivas, con grumitos, o marrones o verdes. El color es variable y no es importante. La caca del bebé que toma leche materna suele ser de color amarillo mostaza y puede presentar algunas partículas, con forma de semilla. Pero, en el caso de la lactancia materna, las heces también pueden aparecer de color verde e incluso acuosas. Todo depende de la cantidad de deposiciones que realice a lo largo del día y del propio metabolismo del bebé.
En esta etapa las características de las deposiciones dependerán del tipo de alimentación y el número de tomas que reciba el bebé. Se producen a los 3-5 días desde su nacimiento.
Frecuencia de las Deposiciones
Cuando la madre tiene ya más leche, habitualmente entre el cuarto y el séptimo día, el bebé suele hacer un mínimo de 2-3 deposiciones al día, aunque es frecuente que haga caca cada vez que mame. Durante las primeras semanas de vida de un recién nacido, lo normal es que tengas que cambiarle el pañal coincidiendo con tomas. Poco a poco su sistema digestivo se irá regulando y creará su propia rutina. Quizás evacué a una hora similar todos los días.
Normalmente, los bebés que toman el pecho, realizarán más deposiciones al día que los bebés que se alimentan con leche de fórmula. Para saber si mi bebé hace mucha caca o es normal, también dependerá mucho de la edad del pequeño. No es igual un bebé que acaba de nacer que un bebé que ya ha cumplido los siete meses de edad. Los ritmos del intestino van cambiando mes a mes. En términos generales, podemos hablar de que la cantidad de caca normal (por media a la hora de cambiar el pañal al bebé) está en unas 12 veces al día (24 horas). Eso sí, no siempre tiene por qué ser por heces.
Cambios en la Frecuencia Después de las Primeras Semanas
Sin embargo, a partir de la segunda o tercera semana de vida, repentinamente, muchos bebés con lactancia materna exclusiva dejan de hacer caca todos los días y hacen una deposición cada tres, cuatro, siete o incluso 15 días. Después de una temporada, el niño comienza de nuevo a hacer cacas más frecuentes. Cuando por fin hace la deposición, ésta es igualmente blanda, pero más abundante de lo habitual. Este hecho normal se conoce como deposiciones escasas del bebé amamantado. Los alimentados con leche materna muchos, hasta 15 días. En estos casos, muchos padres acuden al pediatra porque su bebé no hace caca, pero, normalmente, no está estreñido, sino que su sistema digestivo se está habituando y se va regulando. Esto se conoce como falso estreñimiento y es muy común en menores de seis meses. La experta también recuerda que “si bien a partir del primer mes, los bebés pueden dejar de defecar durante varios días, cuando realizan la deposición, esta será más abundante, pero igualmente blanda. La causa de este aparente estreñimiento puede deberse a que la leche materna apenas contiene residuos”.
Algunos recién nacidos, hacen sólo una deposición al día o cada 2-3 días. A este período se le llama ´falso estreñimiento´ y sus heces deben ser de mayor consistencia y con un aspecto blando o semilíquido. Está dentro de la normalidad, siempre que el bebé no tenga diarreas, vómitos, irritabilidad, dolor al defecar, problemas de ganancia de peso, y siga alimentándose con la misma frecuencia.
De hecho, los bebés pueden realizar una deposición líquida tras cada toma (llegando hasta 10-12 deposiciones al día). Pero también puede ser que tengan “una frecuencia deposicional muy baja, realizando deposiciones incluso cada 3 ó 5 días o más, pero de consistencia blanda y que no se acompañan de esfuerzo defecatorio”.
Cambios con la Introducción de Alimentos Complementarios
Cuando empiezan a probar otros alimentos además del pecho, el aspecto de las cacas cambia. A partir de los seis meses se incorporan poco a poco alimentos adecuados a esta edad. Es cuando comienza la alimentación complementaria. La caca del bebé con una dieta sólida cambia por completo en color, textura y frecuencia de deposiciones diarias. Esta será más compacta, más dura y más olorosa. Las heces tendrán un color café oscuro, pero la tonalidad cambiará dependiendo de lo que haya comido. Si come una zanahoria, por ejemplo, la caca será marrón pero anaranjada, mientras que si come remolachas será un poco más rojiza.
Con la alimentación complementaria las heces se vuelven más marrones, más compactas y más olorosas. En otras palabras, van asemejándose a las de los adultos. Algunos de los cambios de coloración son muy evidentes e incluso previsibles. Por ejemplo, cuando el bebé come remolacha es normal que sus heces adquieran un tono rojizo, mientras que si lo que le damos son espinacas las cacas tendrán una coloración verdosa y si le damos zanahorias pasarán a ser anaranjadas.
Heces en Bebés Alimentados con Fórmula
Las cacas normales del bebé alimentado con biberón suelen ser marrones, verdes o amarillas, menos frecuentes y más duras que las de los bebés alimentados al pecho. Si el bebé se alimenta con biberón o si se alimenta con pecho pero tiene más de 2-3 semanas de vida es posible que no haga cacas cada día.
La lactancia materna es el mejor alimento para el bebé, pero cuando ésta no es posible la leche en fórmula es el sustituto adecuado. Sin embargo, pasar de la lactancia materna a la artificial como parte de una dieta diversificada, también modificará las deposiciones de tu bebé. La caca pasa a ser de un color café que, a veces, tiene un tono amarillento. Si la leche de continuación está suplementada con hierro, las deposiciones pueden ser de color verde oscuro y no hay que preocuparse del cambio de color.
Estreñimiento en Bebés
El estreñimiento en los bebés es uno de los grandes dolores de cabeza para los padres. También lo son las dudas sobre cuándo son muchas y cuándo hay pocas deposiciones. Como regla general, es difícil que un bebé alimentado con lactancia materna tenga estreñimiento, algo que suele ser más frecuente en aquellos que toman biberones de fórmula. Como dice María Ascensión Olcina “el concepto de estreñimiento es un diagnóstico clínico que no se define por la frecuencia de las deposiciones”. No importa tanto el número de veces que el bebé haga caca, sino su consistencia y la forma de expulsarla. Consiste en hacer bolas grandes, duras y secas.
¿Qué hacer si mi bebé está estreñido?
Para facilitar el tránsito intestinal es muy importante seguir las instrucciones del fabricante en cuanto a la cantidad de agua que hay que añadir a la leche de fórmula para asegurarnos de que el bebé está adecuadamente hidratado. Se ha demostrado que los masajes abdominales pueden mejorar el tránsito intestinal. También se puede ayudar al bebé con la disquecia o falta de control de la fuerza y la capacidad de apertura del esfínter. El estrés no es buen amigo a ninguna edad y aprender a evacuar, mucho más si hay dificultades, genera estrés en el lactante, por lo que un baño relajante puede ayudar.
Es muy importante que su alimentación sea variada y con más fibra, si se está complementando la leche con alimentos sólidos. Intenta evitar los alimentos que fomenten el estreñimiento, como el arroz. Y lo más importante, mucha hidratación. La deshidratación hace que el organismo absorba y retenga el líquido del alimento del bebé, por ello, las deposiciones tenderán a ser más secas.
El cambio del pañal es buen momento para realizar un masaje abdominal que alivie el estreñimiento del bebé. Evacuar es una acto natural que, como todo, conlleva un aprendizaje natural. María Ascensión Olsina insiste en que “lo primero es tranquilizar a los padres, detallando la fisiología y la naturaleza benigna del estreñimiento de su bebé”.
¿Cuándo es necesario ver a un médico?
- Evacuaciones con una frecuencia menor a tres veces por semana.
- Señales de dolor abdominal: inquietud, llanto y retortijones de estómago.
- Sangre en la superficie de las heces duras.
No te preocupes en exceso, ya que existen tratamientos simples y eficaces que le permitirán recuperar muy rápido un correcto tránsito intestinal.
Alergias e Intolerancias
Identificar si tu bebé presenta una reacción adversa a ciertos alimentos a menudo es complicado. Sin embargo, existen señales fisiológicas que nos dan pistas de que algo no va bien. Por ejemplo, las heces podrían mostrar indicios de que tiene alergia a la leche. La frecuencia, color y olor de las deposiciones pueden revelar una intolerancia a la leche de fórmula o a la de vaca. Los lactantes que toman exclusivamente el pecho de su madre tienen un menor riesgo de desarrollarla.
Indicios en las Heces
En primer lugar, hay que tener en cuenta que la apariencia de las deposiciones cambia a medida que el sistema digestivo del bebé madura y su dieta se diversifica, especialmente al introducir los sólidos en ella. En segundo lugar, que, por lo general, los niños alimentados con fórmula hacen cacas de color marrón o amarillo, mientras que en aquellos que solo toman el pecho estas suelen tener una tonalidad mostaza.
Una vez aclarado esto, debemos saber que los cambios temporales en la textura o el color de las heces no suelen ser motivo de preocupación. Sin embargo, si las irregularidades son frecuentes, es posible que sean indicativas de una intolerancia o alergia a ciertos alimentos. Algunos pequeños que toman fórmula muestran sensibilidad a las proteínas de la leche de vaca. Los expertos de la Clínica Mayo añaden que estos síntomas suelen estar acompañados de otros signos, como erupciones cutáneas, irritabilidad, dolor abdominal, vómitos y dificultades respiratorias.
Alergia vs. Intolerancia a la Lactosa
Es importante distinguir entre la alergia a la leche y la intolerancia a la lactosa. La primera implica una respuesta del sistema inmunitario a las proteínas de la leche, mientras que la segunda se debe a la incapacidad de digerir la lactosa, un azúcar presente en la leche, debido a la deficiencia de la enzima lactasa. Esta reacción inmunitaria severa requiere atención médica inmediata y la administración de epinefrina.
¿Cuándo preocuparse por el color de las heces?
Si te preguntas cómo saber si el color de la caca del bebé es normal ten en cuenta que los bebés alimentados con leche materna acostumbran a eliminar heces amarillentas o verdosas. Ya hemos visto que la coloración de las cacas del bebé es muy variable, sin que indique la existencia de alguna patología. Sin embargo, es importante saber que algunas coloraciones sí pueden indicar un problema, como el negro, el rojo o el blanco. Si el bebé ya ha expulsado el meconio y el color de las heces es negro o alquitranado, si no ha consumido ningún alimento rojizo y el tono de la caca es rojo o, si por el contrario es blanco, deberás consultar al pediatra de inmediato, pues las heces de estos tonos pueden indicar la presencia de alguna condición que es importante atender cuanto antes.
También es necesaria una consulta si son unas heces demasiado líquidas o muy frecuentes. Caca negra: si es negra negra, podría haber una hemorragia en la parte alta del intestino, que al principio es roja pero se oscurece a su paso por el tracto digestivo.
Recuerda que siempre debes consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados al caso concreto de tu hijo o hija.
