Historia de las Plazas EIR de Matrona en España

En las páginas que siguen, se presenta una relación de fechas y hechos que consideramos importantes en el devenir histórico de la profesión de matrona en España. Se incluyen referencias a textos antiguos, la aparición de manuales para la formación de la comadrona, fechas claves para la reglamentación de la profesión y otros acontecimientos significativos que han sido determinantes para el paso a la profesionalización de un oficio tan antiguo como la Humanidad misma. Se trata, por tanto, de una primera aproximación, ampliable en sucesivos números, abierta a cuantas aportaciones y sugerencias estimen oportuno investigadores y estudiosos del tema.

A modo de introducción, se reproducen tres citas textuales extraídas de la Biblia en donde se alude al trabajo de la partera -en este caso a las comadronas hebreas, mujeres que gozaban de un elevado prestigio social-, aportando algunos datos valiosos para la propia historia de la profesión: nombres de las matronas, material y técnica empleados, asistencia a un parto distócico y otros detalles. Junto a ellas, se aporta otra cita textual que, aunque no hace referencia a las parteras, sí narra la forma de parir de las mujeres que habitaban la antigua Iberia. El autor del texto, el geógrafo Strábon, nacido hacia el año 63 a. C.

Referencias Bíblicas y Textos Antiguos

Las referencias bíblicas seleccionadas son tres: la primera alude al parto distócico y angustioso de Raquel, hija de Labán y esposa de Jacob, falleciendo como consecuencia del mismo; el siguiente texto narra un parto gemelar, el de Tamar, nuera de Judá, describiendo algunas de las maniobras llevadas a cabo por la partera; la ultima cita recoge el nombre de dos parteras, Sifrá y Puá, y la forma de parir de las mujeres hebreas -“sobre dos piedras”-.

  • Parto de Raquel: «Y cuando aún faltaba un poco para llegar a Éfrata, dio a luz Raquel. Tuvo un parto laborioso. En las angustias del alumbramiento le dijo la partera: No temas; que también esta vez tienes un hijo. Y mientras exhalaba el alma, pues se estaba muriendo, le puso por nombre Ben-Oní. Pero su padre lo llamó Benjamín. Murió Raquel, y fue enterrada junto al camino de Éfrata, que es Belén».
  • Parto gemelar de Tamar (aproximadamente hacia el 1700 a. C.): «Cuando le llegó el tiempo de su alumbramiento, tenía en su seno dos mellizos. Y al darlos a luz, uno de ellos sacó una mano; la partera se la tomó y le ató en ella un hilo escarlata, diciendo: Éste salió primero. Pero como él retirase la mano, fue su hermano el que salió. Dijo ella: ̌Vaya brecha que te has abierto!, y le llamó Peres [significa “adelantado”]. Salió después su hermano, el que tenía en la mano el hilo escarlata, y le llamó Zéraj [significa “elevarse, brillar o adelantarse”]».
  • Referencia a dos parteras hebreas, Sifrá y Puá (hacia el 1600 a. C.): «Además, el rey de Egipto habló a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifrá y la otra Puá, y les dijo: Cuando asistáis a las mujeres hebreas que dan a luz, fijaos bien en las dos piedras; si es hijo, matadlo; si es hija, que viva. Pero las parteras temían a Dios y no hacían según les había ordenado el rey de Egipto, sino que dejaban con vida también a los niños. El rey de Egipto mandó llamar a las parteras y les dijo: ¿Por qué habéis hecho eso de dejar con vida a los niños? Respondieron las parteras al Faraón: No se parecen las hebreas a las mujeres egipcias. Están llenas de vida, y dan a luz antes que llegue a ellas la partera. Dios favoreció a las parteras. Y el pueblo seguía creciendo y fortaleciéndose. Por haber temido a Dios las parteras, Él les hizo que obtuvieran mucha descendencia. El Faraón dio esta orden a todo el pueblo: Arrojaréis al Nilo a todo niño que nazca entre los hebreos, pero dejaréis con vida a las niñas».

Strábon también describe las costumbres de parto en la antigua Iberia: «Todos estos rasgos se cuentan también de los pueblos keltikoí, thrákioi y skýthai; como es cosa común entre ellos, la valentía, no sólo en los hombres, sino también en las mujeres. Éstas cultivan la tierra; apenas han dado a luz, ceden el lecho a sus maridos y los cuidan. Con frecuencia paren en plena labor, y lavan al recién nacido inclinándose sobre la corriente de un arroyo, envolviéndole luego. Dice Poseidónios que en la nación ligura oyó referir a un cierto Charmóleos, ciudadano massalliota, huésped suyo, que habiendo tomado para cavar un campo a hombres y mujeres a jornal, una de éstas, que había sentido los anuncios del parto, por no perder el salario, se apartó cerca del lugar donde trabajaba, dio a luz y se volvió al punto a su tarea. [Charmóleos] se dio cuenta de que trabajaba con dificultad; pero no sospechaba la causa, hasta que lo supo luego de la jornada, y entonces le pagó y la despidió. Ella llevó al niño a la fuente, lo lavó, lo envolvió en lo que tenía y lo llevó a su casa salvo».

Mapa del mundo según Strabo.

Evolución Legal y Formación de las Matronas

Alfonso X “El Sabio” señala en las Siete Partidas (II Partida, Ley III) que la partera debía ocuparse de la atención a la gestante y al niño recién nacido. En el siglo XIV, el Arcipreste de Hita menciona a la partera en su obra, describiéndola como una figura que también se dedicaba a la herbolería y otros oficios. La función religiosa de bautizar a los recién nacidos en peligro de muerte es recogida en diversos textos desde comienzos del siglo XV. San Vicente Ferrer (1350-1419), predicador dominico, recuerda a las parteras -“madrinas”- en uno de sus sermones la importancia de administrar el Bautismo correctamente.

A partir del siglo XV existen en España referencias legales sobre la formación y práctica del oficio de matrona o partera. Las Cortes de Zamora en 1434 y las Ordenanzas de Madrigal de 1448 dan cartas de aprobación a parteras para que pudieran ejercer libremente el oficio. El monarca Alfonso V, conocido como “El Magnánimo” (1416-1458), pide a la Corte de Castilla que le enviasen, con ocasión del parto de su esposa Dña. 1452. La partera llamada “La Herradera” asiste al nacimiento de Fernando II de Aragón, futuro Rey Católico.

En 1498, Los Reyes Católicos promulgaron una Pragmática que regulaba el ejercicio profesional de las matronas a cargo del Real Tribunal del Protomedicato, el cual las examinaba. Ello aumentó el prestigio de la profesión. La matrona Dña. 1500. Sirva el siguiente texto como confirmación de la obligatoriedad de las parteras de pasar examen: «1500, Marzo, 18. Leose en el dicho cabildo una petición que presentaron las parteras e otras mugeres que curan de enfermedades secretas de otras mugeres, vezinos desta çibdad, por lo qual en feto fazen saber a esta çibdad que por parte de çiertos dotores de sus altezas son çitadas y mandadas paresçer antellos en la çibdad de Seuilla en çierto término e so çiertas penas para les esaminar en sus ofiçios [...]».

En 1541, se publica Libro del arte de las comadres o madrinas y del regimiento de las preñadas y paridas y de los niños, obra del médico mallorquín Damián Carbón. Se trata del primer tratado obstétrico-ginecológico y materno-infantil escrito en lengua castellana y el segundo aparecido en el mundo, tras el texto de Roesslin. Felipe II abole la legislación que hacía referencia a la obligatoriedad de que la matrona fuera examinada por el Real Tribunal del Protomedicato en 1576.

Durante el siglo XVII, se autoriza a los cirujanos del Hôtel Dieu de París a asistir los partos normales, lo que provoca una dura lucha entre las matronas y los cirujanos-comadrones, que se mantendría durante todo ese siglo y el siguiente. En 1750, Fernando VII promulga una ley -Real Cédula de 21 de Julio de 1750- en la que se obliga a la partera a pasar un examen para poder ejercer profesionalmente. En el mismo año, aparece publicada Cartilla nueva, útil y necessaria para instruirse las Matronas, que vulgarmente se llaman Comadres, en el oficio de Partear, obra del doctor Antonio Medina por encargo del Real Tribunal del Protomedicato. Esta obra servirá de libro de texto para examinar a las parteras.

Las Ordenanzas del Real Colegio de San Carlos -Madrid- reglamentan los estudios de matrona en 1787, recibiendo la aprobación del Real Tribunal del Protomedicato por Real Orden de 13 de Julio de 1794. Se nombran a ocho matronas para la asistencia gratuita a los pobres de Madrid. En el transcurso del siglo XVIII, como consecuencia de la regulación de los estudios de cirujanos y matronas, son varios los manuales que se publicaron dedicados al arte obstétrico y a la formación de las parteras.

En 1804, la Real Cédula de 6 de Mayo, aprobada por el Rey Carlos IV, regulaba la situación académico-legal en todo lo relativo al régimen de la Cirugía y sus ramos subalternos, entre ellos el de partera. Se contemplaban dos vías para poder acceder a la titulación de partera: seguir los estudios oficiales, con dos años de duración, o pasar un examen de reválida ante un tribunal. Esta segunda opción se ofertaba a aquellas mujeres que habiendo desempeñado vaios años el oficio no poseían el título que la capacitaba para ello.

La Real Orden de 25 de Octubre de 1845 convalida todos los títulos de matrona expedidos por el Protomedicato de Navarra antes de 1844. La Ley de Instrucción Pública de 9 de Septiembre de 1857, propuesta por el Ministro Claudio Moyano Samaniego, define a la partera como «la mujer práctica en el arte de partos o que ejerce en virtud de título». Se crea, por tanto, el Título de Partera o Matrona.

La Real Orden de 21 de Noviembre de 1861 aprueba el Reglamento para la enseñanza de Practicantes y Matronas. El Título de Matrona autorizaba para asistir «partos y sobrepartos naturales». En 1904, el Real Decreto de 10 de Agosto reorganiza los estudios de matrona.

Una matrona en su labor.

Siglo XX y la Creación de las Plazas EIR

La primera escuela de matronas fundada en España es la de Casa de Salud de Santa Cristina, de Madrid, que aprobó su Reglamento en el año 1916. Se constituyó como escuela oficial para la obtención del título de matrona mediante Orden de 1 de Marzo de 1940. Por Decreto de 23 de Octubre de 1931 esta Escuela, donde tradicionalmente se venían formando las matronas, se adscribe a la Facultad de Medicina de Madrid. En 1925, el Real Decreto-Ley de 9 de Febrero dispone un nuevo servicio municipal de matronas para la asistencia gratuita a las embarazadas.

La Ley de Sanidad Nacional de 25 de Noviembre de 1944 establece la unificación de las profesiones auxiliares sanitarias. Esta Ley dispone que en cada provincia haya un Colegio Oficial de Auxiliares Sanitarios que acoja a Practicantes, Comadronas y Enfermeras. La colegiación pasó a ser obligatoria. En 1953, el Real Decreto de 4 de Diciembre unifica los estudios de Practicantes, Enfermeras y Matronas en un proyecto único: Ayudante Técnico Sanitario (ATS). Se establece la posibilidad de especialización para estos nuevos profesionales.

La buena noticia es que, el Ministerio de Sanidad ha publicado la mayor convocatoria de la historia de Formación Sanitaria Especializada (FSE) para el EIR 2026. Se van a ofertar un total de 2.279 plazas EIR, 108 más que el año pasado, marcando un récord histórico. Si nos remontamos a la primera convocatoria EIR de la Historia, celebrada en el año 1993/94, sólo se convocaron 174 plazas de Matrona, la única especialidad existente en esa época. En el año 1998 se convocan plazas de Salud Mental por primera vez, pero hubo que esperar hasta 2009, para que ofertasen la especialidad de Enfermería del Trabajo y hasta 2010 para que incorporasen plazas de Enfermería Pediátrica, Geriátrica y Familiar y Comunitaria. Un año después, en 2011, se superó la barrera de las 1.000 plazas, con un total de 1.002, aunque en los años siguientes, las plazas volvieron a caer por debajo de 1.000.

Además, de las 2.279 plazas, está pendiente la notificación de las plazas que podrán ser cubiertas por el turno de personas con discapacidad y por personas que no sean titulares de una autorización para residir en España. Se trata de un test con 210 preguntas en total, con 4 opciones de respuesta para cada pregunta, e incluirá preguntas con imagen. Dispondrás de un tiempo de 4 horas y 30 minutos para realizarlo. La evaluación final resultará de sumar únicamente las 200 primeras preguntas.

La fecha del examen EIR 2025/26 Será el 24 de enero de 2026, coincidiendo con los exámenes del MIR (Medicina), FIR (Farmacia), PIR (Psicología), BIR (Biología), RFIR (Radiofísica) y QIR (Química). El número de plazas convocadas este año asciende a 2.279 plazas, frente a las 2.171 del año anterior, a las 2.106 de 2023, o a las 1.961 de 2022, o a las 1.822 de 2021. La persona titular de la Dirección General de Ordenación Profesional publicará, en los cinco días hábiles que siguen a la celebración del ejercicio, las relaciones de las respuestas a los cuestionarios que las Comisiones Calificadoras hayan estimado correctas, abriéndose entonces un plazo de tres días hábiles para que puedan presentarse reclamaciones a las mismas.

En dicha resolución se establecerán las indicaciones específicas para llevar a cabo la adjudicación de plazas, así como el plazo y demás circunstancias relativas a la toma de posesión de aquellos a los que se adjudique plaza.

Muchos de los enfermeros que eligen la plaza EIR lo hacen con gran vocación: ‘Recuerdo que durante mis prácticas me encantó el trabajo de las matronas. Trabajar como matrona. Ya te queda poco. Sí. Durante las prácticas de la carrera, tuve la suerte de pasar por el servicio de UCI Pediátrica y Neonatal del Hospital General de Castellón y también de ver el trabajo de una matrona, tanto en el centro de salud como en el paritorio. Posteriormente, y ya como enfermera, estuve en Neonatología en este hospital, y ello me ayudó a tomar la decisión. Creo, además, que los cuidados especializados son el futuro.

La enfermería, lejos de lo que ha supuesto en etapas previas, es una disciplina profesional autónoma. Así pues, para mí, la enfermería es un estilo de vida que lo engloba todo.

Por lo que se refiere a la oferta en las especialidades hospitalarias, la cifra alcanza las 389 (376 el año pasado), el 97,7 % del total acreditado, con nuevas acreditaciones aprobadas e incremento de la capacidad docente de los hospitales. En el caso de la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria, el año que viene se ofertarán 190 plazas (161 año pasado), que es la cifra total acreditada, algo que no había ocurrido nunca antes. En Castilla y León hay definido un déficit de profesionales en algunas especialidades y superávit en otras, con algunas bien dimensionadas, y se están tomando medidas para reducir su número, como por ejemplo el programa de fidelización que ofrece incentivos en investigación y formación posgrado.

Por lo que se refiere a las seis especialidades formativas de Enfermería (EIR), se hace otro esfuerzo importante y se ofertan 156 plazas, prácticamente igual que el año pasado (160), cifra que supone el 94 % de las plazas acreditadas.

Evolución de las Plazas EIR de Matrona
Año Plazas Convocadas
1993/94 174
2021 1,822
2022 1,961
2023 2,106
2024 2,171
2026 2,279

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