La semana 28 de embarazo marca el inicio del tercer trimestre, un período lleno de cambios físicos y emocionales. Es la última del séptimo mes de gestación. En este momento, el embarazo está bastante avanzado, por lo que el útero ocupa gran parte del vientre y el aparato digestivo está un poco comprimido. Por este motivo, es recomendable comer poca cantidad varias veces al día. Además, en la semana 28 de embarazo es frecuente tener problemas de estreñimiento o incluso hemorroides. Tomar fruta y aceite de oliva puede ayudar a evitar estos problemas.
Normalmente el control ecográfico en esta etapa del embarazo debe ser cada dos-tres semanas para comprobar que todo evoluciona de forma normal.
Cambios en la Madre en la Semana 28
Empieza la semana 28 y con ella el tercer trimestre de tu embarazo. La semana 28 del embarazo forma parte del tercer trimestre de gestación, por lo que el desarrollo fetal está bastante avanzado. Por ello, el útero de la mujer continúa estirándose. La altura del útero a las 28 semanas de embarazo oscila entorno a los 23-27 cm aproximadamente.
Ya habrás notado que empiezas a dormir mal debido a los movimientos fetales y a los cambios hormonales que se están produciendo en ti. Llegas a las 10 de la noche muy cansada y con sueño por lo que te duermes enseguida… Pero luego te despiertas a mitad de la noche totalmente despejada y esto te agobia. El insomnio gestacional es frecuente en el tercer trimestre y a veces empieza incluso antes.
Es debido a la alteración que existe en el embarazo en la liberación de algunas hormonas sexuales que controlan el sueño y la vigilia. Puedes tomarte antes de acostarte dos valerianas con una infusión relajante de tila o melisa. Procura no dormir boca arriba.
Si hay alguna parte del cuerpo de la mujer que se puede ver afectado durante el embarazo y parto, es sin duda, el suelo pélvico. Los ejercicios de la pelvis y del periné son especialmente beneficiosos en el embarazo. Ayudan a preparar tu cuerpo de cara al día del parto. Trabajando las articulaciones de la pelvis y los músculos del periné estos grupos musculares estarán más preparados para el momento en el que sea necesario realizar los pujos en la fase de expulsivo. Los ejercicios de Kegel son una herramienta eficaz para fortalecer y reforzar el suelo pélvico.
El suelo pélvico es el conjunto de músculos que sostiene toda la parte baja del abdomen y mantiene la correcta posición de vejiga, útero y recto. También cumple función de cierre, evitando la salida de fluidos como la orina, gases y heces al exterior.
Síntomas Comunes
- Esta semana es probable que empieces a notar la aparición de insomnio y, consecuentemente, estés más cansada.
- Una de las molestias más típicas de las embarazadas con 28 semanas de gestación es una hinchazón en pies y tobillos por la acumulación de líquido.
- Además, la mujer continúa ganando peso y cada vez presenta más fatiga.
- También puede ocurrir que el estómago no acepte grandes cantidades de comida y surjan ardores.
- Otros síntomas en la embarazada al final del séptimo mes de embarazo son las estrías, los dolores de espalda, la ciática, las hemorroides, las varices, los calambres y edemas en las piernas, etc.
Desarrollo del Bebé en la Semana 28
A día de hoy el bebé ya empieza a tener un aspecto más redondito gracias al incremento de grasa corporal. El lanugo, vello corporal que protege al bebé, va a empezar a desaparecer ahora que la propia piel ya es capaz de proteger al feto. Esta semana el feto tiene el tamaño de una berenjena. Su longitud es aproximadamente de 37,6 centímetros y ya pesa un quilo.
La semana 28 continúa representando la evolución progresiva del bebé: su piel se hace más gruesa, se puede empezar a percibir con ecografía su cabello, que se va alargando poco a poco, y su sistema nervioso y su cerebro cada vez están más desarrollados y ahora es capaz de identificar tu voz.
Al final de la semana 28, el feto mide alrededor de 38 cm de longitud desde la cabeza a los pies. Su peso oscila entorno a unos 1.050 gramos de media. Si el peso del bebé está entre 700 y 1.230 gramos no hay que preocuparte, ya que se encuentra dentro de los valores considerados normales.
Los pulmones del bebé en la semana 28 de gestación prácticamente han finalizado su desarrollo. Por ello, en caso de nacimiento, el bebé prematuro tendría posibilidades de sobrevivir, aunque necesitaría recibir cuidados especiales como son la respiración asistida, alimentación e incubadora.
El principal problema en los bebés pretérmino de 28 semanas suele deberse a que los pulmones aún no han producido el surfactante, una sustancia que evita el colapso pulmonar completo entre cada dos respiraciones. Además, existe muy poca grasa bajo la piel, por lo que aún no funciona con eficacia el sistema de control térmico.
Precisamente a partir de esta semana se acumula la grasa en su cuerpo, por lo que su piel arrugada empieza a estirarse. Otro de los cambios que ocurren en la semana 28 de embarazo es que los ojos del bebé se abren y las pestañas comienzan a crecer.
Supervivencia de un Bebé Prematuro
En hospitales terciarios con un avanzado servicio de Neonatología, la supervivencia de un recién nacido de 28 semanas con 1 kilogramo de peso es aproximadamente del cien por ciento. Por eso es muy importante en el control de embarazos de alto riesgo alcanzar esta semana de gestación, pues sabemos que la supervivencia es muy alta. Eso no significa que no sigan siendo bebés prematuros con complicaciones propias de estas semanas de gestación como la enfermedad de la membrana hialina, la enterocolitis necrotizante, la ictericia o la hemorragia intraventricular entre otras. Pero lo que está claro es que la semana 28 y 1 kilo de peso marca un límite muy importante en el pronóstico del recién nacido.
Control Prenatal en la Semana 28
Aunque ya estés en la recta final del embarazo, las visitas al ginecólogo deben realizarse cada 3 o 4 semanas todavía. A partir de la semana 34 o 35, deberás aumentar la frecuencia a una cada dos semanas. Recuerda que aunque te sientas más pesada e hinchada, es muy importante que mantengas una buena rutina de actividad física para reducir la retención de líquidos y sigas una dieta equilibrada. Al iniciar el tercer trimestre, un aumento de peso ideal se sitúa entre los 7kg y los 10kg.
Aunque depende un poco del protocolo que siga el médico, es probable que durante la semana 28 de embarazo se realice un análisis de orina que detecta la concentración de azúcar y albúmina. La prueba de la glucosa es recomendable realizarla entre la semana 24 y la 28. A través de este estudio se observa si hay riesgo de padecer diabetes gestacional. Muchas mujeres durante la gestación experimentan un aumento de los niveles de azúcar en sangre. Por ello, si se detectan niveles elevados de glucosa en el análisis, entonces se realiza otra prueba más precisa denominada curva de la glucosa.
En esta semana gestacional también está indicada la aplicación de la vacuna Anti-D en mujeres con un Rh negativo para prevenir la incompatibilidad con el bebé. La semana 28 de gestación es la indicada para vacunarte de la gammaglobulina anti D, en el caso de que seas Rh negativo. La inyección es intramuscular y la ponen en el servicio de Hematología de tu hospital de referencia. Muy importante: Esta misma vacuna, deben ponérsela a todas las madres Rh negativo tras las realización de pruebas diagnósticas invasivas como la biopsia corial, amniocentesis, funiculocentesis o fetoscopias.
Si durante la primera gestación se mezcla sangre materna y sangre fetal se produce un efecto sensibilizante. En cambio, en gestaciones posteriores, podría ocurrir un aborto espontáneo porque la madre tendría anticuerpos que atacarían al feto. Por este motivo, y para evitar que esto suceda, se coloca la vacuna Anti-D en mujeres Rh negativo que han sufrido un aborto, contacto de la sangre materna y fetal o si han tenido previamente un bebé Rh positivo.
Por otro lado, uno de los indicadores que se observan en los análisis de sangre realizados durante el embarazo es el factor Rh, una sustancia presente en los glóbulos rojos. Si tu resultado es Rh negativo, deberán administrarte la vacuna de la gammaglobulina anti-D, para evitar que el bebé desarrolle anticuerpos contra los glóbulos rojos.
Consejos para la Semana 28
Como ocurre a lo largo de todo el embarazo, seguir una dieta equilibrada y saludable es fundamental para aportar al feto los nutrientes necesarios. Además, hay que mantener una buena hidratación. Beber grandes cantidades de agua disminuirá la retención de líquidos, favoreciendo así la reducción del hinchazón en los pies.
Practicar actividad física adaptada al embarazo como, por ejemplo, caminar diariamente mejoraría la circulación sanguínea. En el caso de que la embarazada presente pérdidas de orina sería recomendable comenzar a hacer ejercicios de Kegel. Gracias a estos ejercicios es posible fortalecer el suelo pélvico, mejorando la incontinencia urinaria.
También se pueden utilizar cremas para evitar la aparición de estrías en la zona de la tripa o tomar infusiones relajantes de tila o melisa para combatir el insomnio gestacional.
El movimiento de tu hijo en la semana 28 de embarazo es lo que más te tranquiliza, aunque a veces llegue a hacerte daño dependiendo de la posición que adopte. Es bueno insistir en lo importante que es hablarle y ponerle música. Hay estudios que demuestran que los bebés dentro del útero son capaces de identificar la voz materna y diferentes melodías, sobre todo si se repiten siempre las mismas.
Tabla de Desarrollo Fetal en el Tercer Trimestre
| Semana | Desarrollo Fetal | Cambios en la Madre |
|---|---|---|
| 28 | Apertura de ojos, crecimiento de pestañas | Posible insomnio, hinchazón |
| 29 | Agudización de sentidos, percepción de sabores | Continuación de síntomas del tercer trimestre |
| 30 | Equilibrio de proporciones corporales | Aumento de fatiga |
| 31 | Aumento de peso (alrededor de 1.5 kg) | Preparación para el parto |
