El Spathiphyllum wallisii, o espatifilo, es una planta de interior muy apreciada por su elegancia, floración y resistencia. Es tan común en hogares y oficinas gracias a su belleza y facilidad de cuidado. También conocido como "Cuna de Moisés", esta planta destaca por su follaje verde intenso y sus elegantes flores blancas en forma de espata. Si estás buscando una variedad que no demande demasiados cuidados para lucir preciosa, el lirio de la paz puede ser una opción increíble, de hecho, es una de las plantas para principiantes que más me gusta recomendar.
El contraste de la flor blanca sobre el verde del follaje resulta extremadamente elegante y ornamental. Mucha gente (incluida yo en el pasado) confunde a la espata con su flor, pero nada más lejos de la realidad. Se trata de una estructura similar a una hoja que envuelve y protege a las verdaderas flores de la planta.
Origen e Historia
El espatifilo (spathiphyllum), también conocido como "cuna de Moisés", es una planta de interior muy común y popular en los hogares por sus intensas hojas verdes y sus flores blancas con forma de vela. El espatifilo es una planta tropical que forma una mata densa de hojas alargadas y algo arqueadas, de un verde muy intenso.
El Spathiphyllum fue introducido en Europa a finales del siglo XIX como planta ornamental. Desde entonces, ha ganado popularidad por su estética sobria, su adaptabilidad a interiores y su simbolismo de paz y armonía.
Ubicación e Iluminación
En su hábitat natural, el espatifilo crece a la sombra de árboles grandes. Por esta razón, está muy a gusto en un lugar semisombreado. Incluso los rincones un poco más oscuros de la casa son adecuados para esta planta. Aunque el espatifilo puede sobrevivir en zonas menos iluminadas, su origen tropical le permite adaptarse a una variedad de condiciones lumínicas, aunque para un desarrollo óptimo y una floración abundante, es preferible ubicarlo en un ambiente con luminosidad media. Eso sí, evita exponerlo directamente al sol, ya que esto podría quemar sus hojas y afectar su apariencia. Una buena opción podría ser colocarlo cerca de una ventana con luz tamizada, por ejemplo, detrás de una cortina. Esto le proporcionará la luz que necesita sin exponerla en exceso.
Riego y Humedad
El riego es uno de los factores más importantes a la hora de cuidar una planta. En el caso de la cuna de Moisés, o Espatifilo, la pauta de riego es clave para conseguir que crezca de forma saludable y que florezca. Para que crezca bien, la tierra del espatifilo (Spathiphyllum wallisii) nunca debe secarse por completo. Tampoco debe estar demasiado húmeda, con lo que es mejor hacer siempre la prueba del dedo antes de coger la regadora: si la tierra está seca, hay que regarla; si está húmeda, se puede esperar algún dia más.
En crecimiento y floración dos veces por semana o cuando la tierra no esté húmeda. Deberás regar la planta cuando la capa superficial del sustrato empiece a secarse. Fíjate en que las hojas se queden algo lacias, ese será un claro indicativo de que lo necesita, pero nunca te excedas.
El método más recomendable regarla es el de inmersión. Introduce la planta con su tiesto en un barreño de agua durante unos minutos para que se empape bien y al sacarla deja que escurra el exceso. Otra opción que puedes considerar si el tema de los riegos no se te da especialmente bien es cultivarlo en una hidrojardinera ya que, al tener un pequeño chivato que flota según el nivel del agua, te indica cuando hay que regar.
Al ser una planta de origen tropical, necesita un ambiente húmedo. El espatifilo requiere una humedad ambiental moderada. Aunque no necesita ser pulveriza diariamente, sí que puede verse beneficiada de una ligera pulverización en sus hojas, sobre todo en los climas más secos como Madrid y durante el verano. Si el aire de tu hogar es seco, puedes pulverizar sus hojas con agua sin cal o colocar un recipiente con agua cerca de la planta para aumentar la humedad ambiental.
En verano riega 2 veces por semana; en invierno, reduce la frecuencia. Durante el invierno es necesario respetar su periodo de descanso, es decir, paralizar el abonado y reducir considerablemente los riegos. Incluso en invierno, cuando las hojas con vaina están inactivas, siguen necesitando cierta cantidad de agua, sobre todo si las temperaturas son similares a las de primavera y verano durante la fase de crecimiento debido a la calefacción, requieriendo un riego cada 7-15 días.
Si quieres que tu Cuna de Moisés estalle en flores en otoño, el experto en jardinería británico Matt Slaymaker ha dado un consejo que tiene que ver con el riego de esta planta. Según este experto, muchos propietarios de plantas no interior no cambian la forma en que riegan la Cuna de Moisés en otoño, y eso, es un error. Slaymaker ha explicado en el Daily Express que una planta regada en exceso tendrá sus hojas amarillas y marchitas, y el suelo, estará empapado y desprenderá un olor extraño. Si ves que el sustrato está seco, puedes regar, pero si aún está húmeda, hay que evitar el riego.
SIETE CUIDADOS PARA ESPATIFILO, CUNA DE MOISÉS o SPATHIPHYLLUM (el lirio de la paz) || en20metros
Sustrato y Trasplante
Usa un sustrato de calidad ya que de él depende el futuro desarrollo de la planta. Puedes utilizar un sustrato universal, compuesto principalmente por turba. En una maceta, la hoja (Spathiphyllum wallisii) sólo dispone de una cantidad limitada de tierra. Por lo tanto, conviene trasplantar la planta cada dos años para garantizar un crecimiento sano y la formación de flores o brácteas decorativas. El mejor momento es en primavera, antes de que la planta inicie su fase de crecimiento. Elige una maceta un poco más grande y rellénala con una capa de drenaje COMPO BIO GRANUPLANT®. Coloca por encima tierra de alta calidad para plantas verdes y palmeras e introduce el espatifilo. Por último, rellena los huecos con tierra y riega bien la planta.
Para asegurar una floración continua en la planta, es vital trasplantarla a un contenedor ligeramente mayor cada dos o tres años, permitiendo que las raíces se expandan gradualmente. Realiza el trasplante a la salida del invierno y fertilízala con abono líquido. A la hora de realizar el trasplante, comienza colocando en la base del recipiente una capa de drenaje que evite posibles encharcamientos y rellena con una capa sustrato de calidad.
Abono y Fertilización
La planta de interior necesita suficientes nutrientes para producir flores y un follaje exuberante. Abónala una vez a la semana de marzo a octubre con un abono líquido rico en potasio, como el abono COMPO BIO para plantas verdes, que se adapta perfectamente a las necesidades de las plantas verdes. Durante los meses de invierno, las hojas no están tan hambrientas, por lo que basta con abonar una vez al mes. Si tiendes a olvidarte de abonar, las varitas de abono verde para plantas COMPO con guano son ideales: aportan a tu espatifilo todos los nutrientes que necesita para un crecimiento sano durante tres meses.
Para lograr una floración abundante en primavera, es recomendable abonar la cada 15 días con un fertilizante líquido para plantas de flor. Busca uno que tenga un buen equilibrio de nitrógeno, fósforo y potasio, ya que estos nutrientes favorecen el desarrollo de nuevas flores.
Poda
No requiere poda estructural. Por último, es importante que vayas observando tu "cuna de Moisés" y que vayas retirando las hojas y flores marchitas que detectes para estimular el crecimiento de nuevas flores y evitar enfermedades. ¿Deseas fomentar la floración de tu espatifilo durante todo el año? Un paso crucial es eliminar las hojas envejecidas o amarillas a medida que aparezcan, ya que esto impide que la planta pierda energía en desarrollar semilla y estimula el crecimiento de nuevas flores. Para hacerlo, corta el tallo de la flor marchita desde la intersección con la hoja a la que está unida. Una vez que el resto del tallo esté completamente seco, tira de él para eliminarlo por completo.
Problemas Comunes y Soluciones
Uno de los grandes problemas es cuando a las hojas les salen puntas marrones. Es una señal de que los cuidados no son los que necesitan. En general, la razón más probable es el riego, ya sea por exceso o por defecto. Un buen consejo es meter el dedo unos centímetros para comprobar el estado. Si está seco, hay que regar.
Si las hojas de tu espatifilo (Spathiphyllum wallisii) se vuelven amarillas, puede deberse a varias razones. Por un lado, un lugar demasiado soleado es una posible causa, por otro, las hojas amarillas pueden indicar encharcamiento. Comprueba si el suelo está muy húmedo y trasplanta tu espatifilo si es necesario para que las raíces se recuperen y no empiecen a pudrirse. La falta de nutrientes también puede indicar una coloración amarilla sobre todo por la falta de hierro, siempre y que observas que las hojas se vuelven amarillas y la nervadura se mantiene verde.
Las causas más comunes del color marrón de las puntas de las hojas son las quemaduras provocadas por un exceso de luz solar y un aire demasiado seco. El lugar debe ser lo más luminoso posible, pero se debe evitar una ventana orientada al sur. Si la humedad es demasiado baja, puedes pulverizar la planta y utilizar un humidificador para aumentar la humedad de tu hogar.
¿Sabías que si un espatifilo tiene las hojas negras y marrones probablemente se deba a este exceso?
Plagas y Enfermedades
El espatifilo es una planta de interior muy robusta, por lo que no es especialmente susceptible a las plagas. Sin embargo, cuando el aire es seco, los ácaros pueden causar estragos en la planta. Estas pequeñas plagas se reconocen por sus finas telarañas y el moteado brillante de sus hojas. Las moscas blancas, las cochinillas y los pulgones también pueden aparecer en el espatifilo. Lo mejor es controlar el espatifilo con regularidad para poder reaccionar rápidamente en caso de infestación.
Floración
Normalmente sobrevive sin ningún problema, la única dificultad podría ser mantener la floración de manera continua. Una de las principales razones por las que la cuna de Moisés no florece como solía hacerlo es porque no está recibiendo una iluminación suficiente. Y es que, aunque sobrevive en lugares más sombríos, no es lo más recomendable. Otra razón por la que un espatifilo puede dejar de florecer es la falta de trasplante. Si se deja en el mismo recipiente por demasiado tiempo, la planta perderá su capacidad de florecer y probablemente comenzará a desarrollar solo hojas.
También es posible que notes un cambio en el color de la flor de espatifilo, pasando de blanco a verde. ¿Te has preguntado por qué sucede esto? Cuando la flor ha sido polinizada internamente y las semillas están madurando, la espata blanca comienza a adquirir este tono verdoso.
Propiedades Adicionales
Según un estudio de la NASA se ha demostrado que el cultivo de Spathiphyllum Mauna tiene la capacidad de eliminar los contaminantes presentes en nuestros hogares. Además de ser decorativa, el Spathiphyllum es conocido por sus propiedades purificadoras del aire: ayuda a eliminar compuestos como el formaldehído, el benceno y el monóxido de carbono. Considerada una de las mejores plantas para mejorar la calidad del aire según la NASA.
Consideraciones Finales
Tener en casa una planta cuna de moisés es un proceso relativamente sencillo, ya que es bastante agradecida y tampoco requiere una larga lista de cuidados. Es conocida por su durabilidad, entre otras cosas. Por ejemplo, es importante mantener el sustrato siempre ligeramente húmedo, además de situarla en un ambiente cálido.
Combinación con otras plantas
Cuando quieras combinar la cuna de Moisés con otras plantas y disfrutar así de una bonita composición floral, deberás tener en cuenta que, ante todo, deben tener las mismas necesidades. En esta ocasión, Iñigo Segurola ha combinado tres Spathiphyllum de diferentes tamaños: gigante, normal y enano. Para resaltar aún más la luminosidad del verde y el blanco, ha incluido la hiedra variegada que, además, añade un porte colgante muy elegante.
