Pinchazos en el Pubis: Causas, Diagnóstico y Tratamiento

El dolor en la región del pubis, a menudo descrito como "pinchazos", puede ser un síntoma desconcertante y molesto. Este artículo explora las diversas causas de este tipo de dolor, desde condiciones musculoesqueléticas como la pubalgia hasta factores hormonales relacionados con el embarazo y afecciones ginecológicas como la endometriosis.

Pubalgia: Una Causa Común de Dolor en el Pubis

La pubalgia, también conocida como osteopatía del pubis o entesitis pubiana, es una patología común, especialmente entre deportistas. Se trata de una lesión que afecta más a los hombres que a las mujeres, ya que las actividades que pueden desencadenar problemas en el pubis son llevadas a cabo más por varones.

Cuando hablamos de pubalgia, nos referimos a un síndrome doloroso que afecta a la sínfisis del pubis y a los tejidos adyacentes, debido a una posible lesión de los distintos grupos musculares de la zona inguinal y abdominal baja. Comúnmente se le conoce también como pubalgia del deportista u osteopatía del pubis.

Causas de la Pubalgia

  • Uso excesivo: Movimientos repetidos como correr, dar patadas o cambiar de dirección.
  • Traumatismos: Caídas que causan un estiramiento excesivo de los ligamentos púbicos.
  • Entrenamientos inadecuados: Calentamiento insuficiente o mala técnica.
  • Factores anatómicos incorrectos: Rigidez articular en cadera, rodilla y lumbar baja.

Síntomas de la Pubalgia

  • Dolor en el pubis o parte baja del abdomen.
  • Dolor en los muslos.
  • El dolor suele aparecer tras realizar actividad física intensa o después de un entrenamiento.
  • En fases agudas, el dolor puede aparecer incluso en reposo.

Tratamiento de la Pubalgia

La clave para el tratamiento del pubis es el reposo, acompañada de antiinflamatorios para reducir el dolor en lo máximo posible, así como la inflamación producida en los tendones afectados. Cuando la mejoría se hace evidente, será necesaria una rehabilitación para impedir que el paciente vuelva a recaer. Para casos más agravantes como la denominada pubalgia crónica que hemos mencionado en puntos anteriores, el tratamiento a seguir irá más allá del citado.

El tratamiento de la pubalgia debe adaptarse al grado de lesión, el tiempo de evolución y las necesidades del paciente. La duración del tratamiento varía según el caso. En situaciones leves, la mejoría puede llegar en unas semanas con reposo, hielo y ejercicios específicos.

Tratamientos comunes:

  • Reposo relativo: evitar actividades que agraven el dolor, pero mantener la movilidad funcional.
  • Reequilibración muscular: relajar músculos acortados y potenciar músculos “débiles”.
  • Ejercicio terapéutico: Ejercicios de movilidad de cadera y pelvis, de fuerza de core, abductores, glúteos, etc., de pliometría, etc.
  • Educación terapéutica: es muy importante que el paciente siempre entienda qué le ocurre y cómo debe gestionar adecuadamente las cargas.
  • Reeducación funcional y vuelta al deporte: la última fase del tratamiento incluye programas de readaptación progresiva que incluyan movimientos específicos del deporte practicado, con entrenamiento de técnica y biomecánica para evitar recaídas.

Conviene ser diagnosticada de una manera precoz, ya que la pubalgia tiende a cronificarse, siendo más lento el proceso rehabilitador y la vuelta a la actividad deportiva o actividades de la vida diaria.

Dolor en el Pubis Durante el Embarazo

El dolor en la pelvis en el embarazo es muy común, y puede presentarse de muchas formas diferentes, tanto en la parte anterior (zona del pubis) y posterior de la pelvis (zona del sacro). El dolor puede ser más agudo y punzante, y aparecer con un movimiento de forma súbita, o más leve y progresivo. En general es posible encontrar una postura que mejora el dolor. En muchos casos el dolor puede ser pasajero, desde unos minutos a unos días, pero en otros casos se producen situaciones más molestas. La más conocida de ellas es la disfunción de la sínfisis púbica.

Precisamente, al final del embarazo, cuando la fecha del parto está cerca, la placenta empieza a segregar una hormona llamada relaxina para dar movilidad a la pelvis. Generalmente, ocurre hacia las semana 36-37 de embarazo.

“La pubalgia o el síndrome de sínfisis púbica ocurre porque en el embarazo la movilidad articular es mayor y la estabilidad de la pelvis se altera. Hay un componente hormonal pero también influye la calidad muscular. En el embarazo muchas molestias están causadas por las hormonas. Como la sínfisis no se mueve en condiciones normales, al hacerlo se pueden originar molestias o incluso un importante dolor detrás del vello púbico.

“Es un dolor muy agudo, como un pinchazo, en el centro del pubis que se manifiesta cuando la mujer está tumbada e intenta girarse hacia un lado, cuando camina o está muy quieta y al bajar escaleras. Es muy doloroso y la mujer se ve limitada en sus actividades diaria", añade la fisioterapeuta Marta Fontanet. Lo cierto es que las mujeres que lo padecen lo refieren como un gran dolor que les impide moverse. Eso sí: no es grave ni pone en peligro la gestación.

Si notas este punzante dolor en el pubis, lo primero que debes hacer es acudir a tu ginecólogo para descartar algún otro problema. Te aconsejará ejercicios para aliviar los síntomas, así como qué posturas debes evitar adoptar para no agravar las molestias. “Se realizan ejercicios de trabajo postural para estabilizar la articulación y fortalecer la musculatura pélvica", nos explica Marta Fontanet.

En la mayoría de casos, el dolor se produce por el propio embarazo en mujeres que no tienen lesiones o alteraciones previas. Por tanto, los huesos de la pelvis son más móviles en el embarazo y esto facilita que se produzcan todo tipo de molestias. En la mayoría de casos, no existe un tratamiento causal, dado que el problema está producido por el embarazo. Sin embargo, es fundamental buscar ayuda si el dolor representa una molestia. Diversos estudios han demostrado que la fisioterapia en manos expertas puede reducir muchísimo el dolor, al ayudar a movilizar adecuadamente las articulaciones, reforzar la musculatura pélvica y enseñarte posturas adecuadas.

Cinturón pélvico:

El cinturón pélvico es una gran ayuda para aliviar el dolor en el publis. Este cinturón, con tan solo 11 cm en la parte delantera, está fabricado en un tejido 100% transpirable, suave, ligero y resistente a la abrasión. La mejor manera de colocártelo es en posición de decúbito supino y con las rodillas flexionadas. Antes de colocártelo abre totalmente el cinturón y libera los tensores traseros. Ajústate el cinturón colocándolo por encima del trocánter mayor, (justo por encima de la sínfisis púbica). Fabricada en una combinación de tejido elástico con otro inelástico 100% transpirable, estabiliza y alivia la presión de la zona sacroilíaca. Tiene un diseño anatómico prácticamente plano, lo que la hace imperceptible bajo la ropa, pudiendo ser usada no sólo en actividades deportivas, sino en cualquier actividad de la vida diaria.

Causas Ginecológicas del Dolor Abdominopélvico

El dolor abdomino-pélvico es una entidad compleja, a veces de difícil diagnóstico, que requiere un análisis profundo para determinar sus causas y el tratamiento más adecuado. Implica a diversas vísceras por lo que frecuentemente el abordaje debe ser multidisciplinar y en ocasiones exige una actuación rápida ya que está en juego la vida de la paciente.

Es importante determinar si se trata de un abdomen agudo quirúrgico y si precisa hospitalización inmediata. El diagnóstico oportuno del dolor pélvico agudo es de importancia crítica porque el retraso podría aumentar la morbimortalidad.

Consideraciones importantes:

  • Averiguar si la paciente se encuentra embarazada (considerar la posibilidad de embarazo ectópico).
  • Realizar una valoración rápida para identificar pacientes que requieren intervención quirúrgica urgente.
  • Recabar la historia clínica, tipo de dolor, datos clínicos, analíticos y pruebas de diagnóstico completas.

Embarazo Ectópico

La incidencia es del 1%, en aumento (EIP, dispositivo intrauterino -DIU-, tratamiento de reproducción asistida (TRA), cirugía conservadora, mayor edad...). Aparecen habitualmente con 6 ó 7 semanas de amenorrea, aunque puede ocurrir más tarde.

Diagnóstico:

  • Test Eco transvaginal: es el más útil para determinar la localización del saco. Posee alta sensibilidad y especificidad.
  • Medida de ßhCG: Un aumento normal de ßhCG se debe evaluar con ecografía (si ßhCG mayor de 1.500) pudiendo diagnosticarse intrauterino o ectópico. Si la ßhCG no se dobla tras 72 horas, es posible afirmar que se trata de una gestación intrauterina normoevolutiva.

Tratamiento:

  • Si se sospecha rotura de trompa o existe inestabilidad hemodinámica, el tratamiento de elección es laparoscopia con salpinguectomía.
  • Si no existe rotura de trompa se puede considerar un tratamiento más conservador con salpingostomía y extracción del saco.
  • Si la paciente esta sintomática, la ßhCG es menor de 5.000 UI y la trompa menor de 3 cm se puede intentar tratamiento médico con 50 mg de metotrexate en dosis única i.m.

Torsión de Ovario

Esta situación es frecuente en edad reproductiva; más frecuente en el anejo derecho. Puede ser asintomático o asociado con el inicio repentino de dolor abdominal unilateral, y que comienza durante una actividad física o relación coital. Puede estar acompañado de un ligero sangrado vaginal.

Diagnóstico:

  • Prueba de embarazo, hemograma, grupo y Rh, análisis de orina.
  • Ecografía: una masa anexial con líquido en pelvis sugiere rotura, pero no es diagnóstico.

Tratamiento:

  • Si la rotura no es complicada hacer manejo ambulatorio y analgesia oral a demanda.
  • Si se complica con hemoperitoneo es preciso hospitalización con reemplazo de fluido, constantes vitales, hematocrito seriado y repetir ecografía.

Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP)

Es una infección aguda del tracto genital superior (útero-trompas-ovarios). Es una infección adquirida sexualmente en la mayoría de casos y menos frecuentemente es causado por procedimientos médicos, embarazo y otros procesos abdominales primarios.

Síntomas:

  • El dolor abdominal inferior es el síntoma principal de presentación.
  • Sangrado uterino anormal.
  • Flujo vaginal, uretritis y fiebre.

Diagnóstico:

  • Examen físico: Flujo purulento endocervical y/o dolor a la movilización cervical y dolor anexial en la exploración bimanual.
  • Prueba de embarazo para descartar EE.
  • Examen al microscopio del flujo, Test chlamydia y gonococo, sedimento de orina, PCR.

Tratamiento:

  • Antibióticos empíricos.

Absceso tubo-ovárico:

Es una secuela de la salpingitis aguda y suelen ser bilaterales. Signos y síntomas similares a salpingitis aguda, pero frecuentemente dolor y fiebre mayor a 1 semana. Es preciso confirmar el diagnóstico mediante ecografía. Hacer diagnóstico diferencial de una tumoración unilateral: torsión de anejo, endometrioma, quiste de ovario, absceso periapendicular.

En el tratamiento hay que diferenciar entre absceso no roto aplicando posible tratamiento con antibióticos intravenosos, o roto con peritonitis difusa: taquicardia, hipersensibilidad de rebote.

Endometritis

Es un componente común de EIP, dolor pélvico y sangrado vaginal anormal, frecuentemente con fiebre. En población no gestante normalmente va precedido de EIP tras ETS o de proceso ginecológico invasivo. Procedimientos ginecológicos transcervicales son una causa poco frecuente por lo que no se recomienda realizar test para Chlamydia, y gonorrea previos. Tras interrupción de embarazo, se recomienda profilaxis antibiótica. En el 70-90% de las laparoscopias por salpingitis existe endometritis.

Miomas Uterinos

Es un tumor del músculo liso del útero que puede causar molestias cuando comprime vejiga, recto adyacente o ligamentos de sostén de útero. La degeneración de los miomas es secundaria a la pérdida de riego sanguíneo, causado por crecimiento rápido relacionado con el embarazo.

Endometriosis

El dolor es el síntoma mas común asociado a la endometriosis; aproximadamente ¾ partes de los pacientes sintomáticas experimentan dolor pélvico y/o dismenorrea22, el cual puede ser crónico, pero a menudo es más severo durante la regla o durante la ovulación. El dolor pélvico ha sido atribuido al sangrado activo, producción de sustancias e irritación de nervios pélvicos. El grado de endometriosis no se correlaciona con la presencia de síntomas severos (los síntomas pueden estar más relacionados con la reacción inflamatoria peritoneal local que con el volumen de implantes). El lugar y profundidad de la implantación se correlaciona con el tipo y la severidad de los síntomas23-25. No existe tratamiento que cure la enfermedad sólo se puede realizar tratamientos sintomáticos y paliativos: laparoscopia y laparotomía con cistectomía versus ovariectomía.

Dolor de la Ovulación (Mittelschmerz)

Lo sufren aproximadamente el 20% de las mujeres. El dolor puede producirse justo antes, durante o después de la ovulación. Hay varias explicaciones. Justo antes de la ovulación, el crecimiento del folículo puede prolongar la superficie del ovario, causando dolor. En el momento de la ovulación, líquido o sangre se libera de la ruptura del folículo y puede causar irritación del revestimiento abdominal. No se presenta con anomalías pélvicas aunque puede aparecer cierta irritabilidad abdominal. Pueden realizarse otros procedimientos de diagnóstico como una ecografía abdominal para descartar otras causas de dolor. Ningún tratamiento es necesario generalmente.

Dismenorrea

Dismenorrea primaria: Es un dolor cíclico. Dolor menstrual sin trastorno pélvico que suele manifestarse 1 ó 2 años después de la menarquia -época en la que se establecen los ciclos ovulatorios-. Afecta a mujeres jóvenes pero puede persistir hasta la 5a década. El dolor suele iniciarse unas horas antes del inicio del periodo menstrual, o justamente después del mismo, y puede durar 48-72 horas. Es de tipo cólico, suprapúbico, y se puede acompañar de dolor lumbosacro. La región suprapúbica es hipersensible a la palpación.

  • Inhibidores de la síntesis de las prostaglandinas: eficaz 80%.
  • Anticonceptivos orales: disminuye la proliferación endometrial. Alivio de >90% de casos.

Dismenorrea secundaria: Es la que aparece con trastorno pélvico subyacente y ocurre con ciclos anovulatorios; se manifiesta años después de la menarquia. Las causas más frecuentes son: endometriosis, adenomiosis o portar DIU.

Electroestimulación para el Alivio del Dolor

Estos aparatos, proporcionan corrientes eléctricas, que ejercitan de modo pasivo los músculos, y que son capaces de reclutar el 80% de nuestras fibras musculares. Su utilización es muy sencilla, basta con colocar los electrodos en la zona muscular a tratar y elegir el programa adecuado al tratamiento a seguir. Con cuatro modos de masaje; golpecitos, amasamiento presión o fricción, ofrece hasta 12 programas de masaje muscular y alivio de dolores. Permite ajustar la intensidad de la estimulación muscular, visible a través del display LCD que incorpora. Incluye además almohadillas extra confortables de larga duración. Dispone de la posibilidad de elegir un programa distinto en cada canal, por lo que podremos tratar tanto dos zonas distintas, como controlar las intensidades por separado de ambas zonas.

Dolor de pubis en el embarazo, ejercicios para aliviarlo

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