El aborto espontáneo, también denominado aborto natural o involuntario, se refiere a la pérdida de un embarazo antes de la semana 20 de gestación o cuando el feto tiene un peso inferior a los 500 gramos. Se conoce como aborto espontáneo cuando esta pérdida ocurre antes de las 20 semanas de gestación o el peso del embrión o feto es menor a 500 gramos. Clínicamente, se debe a la incapacidad del embrión o feto para desarrollarse adecuadamente, ya sea por factores genéticos, anomalías cromosómicas o afecciones maternas. En estos últimos años la determinación en sangre y orina de la gonadotropina coriónica humana (β-hCG) así como la ecografía con sonda vaginal con ecógrafos de alta resolución han hecho que el diagnóstico del aborto se realice de manera más precoz.
Hoy se sigue manteniendo la definición propuesta por la Organización Mundial de la Salud, (OMS): "Aborto es la expulsión o extracción de la madre de un feto o embrión con menos de 500 gramos de peso o menos de 20 semanas completas de gestación, independientemente de la existencia o no de signos de vida, y de que el aborto haya sido espontáneo o provocado".
Es importante definir bien el concepto de aborto espontáneo y entenderlo. Se considera aborto espontáneo la pérdida de la gestación antes de que el feto esté en condiciones de sobrevivir con garantías fuera del útero materno. Entre un 8% y un 15% de los embarazos que se detectan terminan de esta manera.
Dentro de la tipología, también existe el aborto precoz que es cuando sucede previamente a las 2 semanas de embarazo. Por otra parte, se conoce como muerte fetal cuando la pérdida del embarazo ocurre tras estas 20 semanas o el bebé supera estos 500 gramos.
El aborto espontáneo es una de las patologías más frecuentes durante el embarazo y la principal causa de hemorragias del primer trimestre. También han facilitado la elección del tratamiento más apropiado, ya sea médico o quirúrgico. Por otra parte, el tratamiento ha cambiado y ya son muchos los centros hospitalarios que prefieren comenzar el tratamiento médico del aborto espontáneo, procedimiento eficaz y bien aceptado por la paciente.
Tipos de Aborto
- Aborto espontáneo: Pérdida natural del embarazo.
- Aborto provocado: Interrupción voluntaria del embarazo.
- Aborto de repetición: Ocurrencia de tres o más abortos espontáneos consecutivos.
Clásicamente se define cuando suceden tres o más abortos espontáneos; ocurre entre el 1 y 2 por ciento de las parejas fértiles. La mayoría de los abortos -el 60 por ciento- pasan desapercibidos para la mujer: se denominan preclínicos. El 40 por ciento restante muestra algún síntoma. Por lo general el 85 por ciento de los abortos acontece antes de la semana 12 de embarazo. Podemos concluir que de cada mil concepciones, aproximadamente 300 finalizarán antes de la llegada de la primera menstruación sin que se entere la mujer (aborto preclínico), unas 150 lo harán durante el periodo embrionario y alrededor de 50, durante el periodo fetal hasta las 22 semanas de gestación.
La edad de la madre es fundamental para la incidencia de aborto espontáneo: a más edad, más pérdidas fetales. Un estudio británico realizado en 1,2 millones de embarazos mostró que el riesgo de tener un aborto espontáneo aumentaba según los diferentes grupos: entre los 20-24 años fue del 11,1 por ciento, entre los 25-29 del 11,9 por ciento, entre los 30-34 años del 15 por ciento, entre los 35-39 años del 24,6 por ciento y entre los 40-44 años del 51 por ciento, observándose una incidencia muy superior, de hasta el 93,4 por ciento, a partir de los 45 años.
Las mujeres que ya han tenido un aborto tienen más posibilidades de abortar en un segundo intento (16 por ciento) y las que han tenido dos abortos tienen mayores probabilidades de tener un tercero (25 por ciento). Las causas son muy variadas pero las más frecuentes son las debidas a alteraciones cromosómicas y sobre todo en los abortos acaecidos en el primer trimestre (53 por ciento).
El tratamiento más aconsejado en los abortos del primer trimestre es el médico, que consiste en la introducción por vagina de cuatro comprimidos de una prostaglandina llamada misoprostol de 200 mg. Normalmente en unas pocas horas o días es expulsado todo el contenido intrauterino y no se necesita ingresar en el hospital ni realizar legrado uterino. Es el método que os aconsejo siempre que no exista ninguna contraindicación e indicado por un ginecólogo. Los resultados son excelentes en más del 80 por ciento de los casos y es muy bien aceptado por las pacientes.
Se presenta con síntomas como sangrado vaginal y dolor abdominal, pero el cuello uterino permanece cerrado. El sangrado y el dolor abdominal tipo cólico aumentan. La paciente está asintomática (no refiere sangrado ni dolor abdominal), pero al realizar una ecografía se objetiva que el feto ha dejado de desarrollarse y no hay latido cardíaco.
Hay un porcentaje de las causas de aborto, conocido como causas idiopáticas (alrededor de un 30%) en el que nunca se sabe el motivo clínico. Dentro de ese otro 70%, las causas más importantes son las embrionarias, es decir, el embrión no venía bien, tanto por malformación o por motivos genéticos.
Es importante tener en cuenta que aunque el útero esté bien, el estado de salud de la mujer también debe ser el óptimo para que el embarazo se produzca con éxito. Cerca del 15% son causas uterinas.
Experimentar estos abortos de manera recurrente es algo muy doloroso. “Desde Fertilab siempre hemos ido un poquito más adelantados y hemos contemplado la definición de abortos a partir de la segunda pérdida” afirma Pérez-Alzueta. “Yo siempre creo que adelantar pruebas nunca está de más. Esto se consensua con los pacientes, se les explica las diferentes causas que hay y los diferentes tipos de pruebas que hay a disposición de segundo nivel justamente para poder identificar estas causas secundarias que pueden llegar a provocar otro aborto.
Cuando se sospecha que la causa es embrionaria, la primera prueba que hay que realizar es la de los cariotipos a ambas partes de la pareja. Si el embrión no está bien, esto puede ser porque el óvulo o el esperma no lo estén. A nivel uterino existe la ecografía (una prueba de primer nivel) para ver la adenomiosis, la endometriosis, etc. y, de segundo nivel, pruebas que analizan que todo funciona correctamente en el útero. Primero se hace en la parte anatómica, es decir, se mira con histeroscopia que no haya ningún tipo de inflamación, endometriosis o infección dentro del útero, y a través de una biopsia en el endometrio, con la cual se hacen cultivos y marcadores de C138. También hay que observar la microbiota o el ambiente bacteriano que esto es algo que va resurgiendo, es decir, que el ambiente natural y favorecedor para la implantación del embarazo esté correcto. En el último plano, existen los factores inmunológicos.
“El problema que se encuentra aquí es que no solo los marcadores no están del todo claros, sino que en cuanto a tratamientos estamos con las manos vacías. ¿Cuánto tiempo hay que esperar para repetir el proceso? “Lo más importante es volver a comenzar el proceso cuando la mujer se sienta preparada. Depende del momento, de cómo se ha ido desarrollando este tiempo y, obviamente, de cómo se encuentre la mujer y de si está en condiciones para volverlo a intentar y enfrentarse a la pérdida que ha sufrido. Cuando existe un aborto clínico, o sea, cuando ya se visualiza en la ecografía y está dentro de las 12 semanas, normalmente se recomienda esperar dos menstruaciones, sobre todo si la mujer se encuentra bien en el siguiente periodo y hay una ecografía de control donde el endometrio y el útero ya están limpios. Si es así, el proceso se podría recomenzar sin ningún problema.
Hay que ser conscientes de que la genética puede jugar un papel muy importante en las pérdidas gestacionales. El hecho de tener un estudio de cariotipo, es decir, una analítica de sangre básica que se hace a la mujer y al hombre, es algo que va a ayudar mucho a los médicos a tener primero una información, una explicación. “Toda esta información te ayuda para guiarte con el tratamiento.
La pérdida del embarazo a partir de esta semana sería considerado como una muerte fetal intrauterina.Las causas por las que se producen los abortos espontáneos no se conocen con exactitud, pero se dividen en causas fetales y causas maternas.
En el caso del feto, los motivos por los que se para el embarazo son alteraciones a nivel cromosómico que impide el desarrollo fetal. En cambio, las causas maternales de aborto espontáneo suelen estar relacionadas con problemas autoinmunes, endocrinos, infecciones o alteraciones a nivel anatómico.
A continuación, en los siguientes apartados se detallan cada una de estas posibles causas del aborto espontáneo.
Causas del Aborto Espontáneo
El aborto espontáneo generalmente es debido a problemas en el desarrollo del feto o alteraciones en la salud de la madre.
Causas Genéticas en el Feto
Las anomalías cromosómicas en el feto son muy frecuentes, por lo que más del 50% de los abortos espontáneos que tienen lugar durante el primer trimestre de embarazo se originan por problemas cromosómicos del feto.
Los cromosomas son las estructuras celulares diminutas con forma de filamento donde se encuentran los genes. Cada persona tiene 23 pares de cromosomas, o lo que es lo mismo, 46 cromosomas en total. De cada par, un cromosoma proviene del padre y el otro de la madre.
Una gran parte de estas anomalías cromosómicas son el resultado de un óvulo o espermatozoide defectuoso que tiene cromosomas de más o de menos. El embrión resultante tiene una cantidad incorrecta de cromosomas, lo que suele llevar a un aborto espontáneo puesto que no es capaz de continuar con su desarrollo.
Las anomalías cromosómicas se vuelven más comunes a medida que aumenta la edad de la mujer, igual que el riesgo de aborto espontáneo. La mayoría de estas alteraciones cromosómicas son numéricas, fundamentalmente trisomías y, en menor grado, triploidías.
Este tipo de alteraciones genéticas en el feto suelen ocasionar huevos hueros y abortos muy precoces antes de la octava semana de embarazo.
Alrededor de la mitad de los abortos espontáneos se deben a problemas cromosómicos en el feto como un déficit o exceso de cromosomas que impiden el desarrollo adecuado del feto.
Afecciones Maternas
Otro de los motivos por los que puede ocurrir un aborto espontáneo en el primer trimestre del embarazo son las causas maternas, ya sea por alteraciones a nivel inmunológico, anatómico, fisiológico o incluso infecciones.
Enfermedades como la diabetes mal controlada, problemas hormonales, anomalías uterinas, infecciones graves y enfermedades autoinmunes pueden aumentar el riesgo de aborto.
En los siguientes apartados se detallan cada una de ellas.
Causas Inmunológicas
Se trata de la causas más frecuentes de abortos de repetición. En la mayoría de los casos es debido a una incompatibilidad de la madre y el embrión por semejanzas inmunológicas entre la pareja. Esto provoca un rechazo por parte de la madre hacia el embrión.
También puede suceder que la madre genere anticuerpos contra su propio organismo y cause trombosis u oclusiones vasculares placentarias que pueden conducir a abortos espontáneos.
Causas Anatómicas
Entre las causas anatómicas más frecuentes que llevan a abortos espontáneos se encuentran las anomalías congénitas del útero y la incompetencia cervical.
En el caso de las anomalías congénitas del útero, se asocian con los problemas presentes desde el nacimiento. Esto es lo que ocurre en mujeres que tienen el útero tabicado o el denominado "útero doble".
En cambio, la incompetencia cervical se produce cuando el orificio interno del cuello uterino está dilatado e impide retener el embrión. La dilatación del cérvix es el motivo más habitual de aborto espontáneo debido a una causa materna. Únicamente con una radiografía uterina puede conocerse el estado del cuello y así poder tomar las precauciones durante el embarazo, por lo que tiene buen pronóstico.
Causas Fisiológicas o Endocrinas
La causas fisiológicas de los abortos espontáneos están relacionadas con la llamada insuficiencia de progesterona o insuficiencia del cuerpo lúteo.
El mantenimiento de la gestación hasta la semana 8-9 de embarazo depende de la producción adecuada de progesterona por el cuerpo lúteo. Así, si esta hormona disminuye, se puede producir una inhibición del correcto anidamiento del embrión.
En este grupo podemos incluir aquellos abortos que se producen por una diabetes mal controlada, por alguna alteración tiroidea o por padecer síndrome de ovario poliquístico.
Infecciones y Otras Causas
Algunas de las infecciones que pueden ser causa de aborto esporádico son las infecciones agudas por citomegalovirus, chlamydias, micoplasmas, etc. Las infecciones específicas por sífilis, listeriosis y similares también pueden provocar abortos espontáneos.
Por otra parte, el uso de dispositivos intrauterinos (DIU) como método anticonceptivo, en muchos casos, puede provocar infecciones uterinas difíciles de controlar.
Además de estos factores clínicos, el riesgo de sufrir un aborto espontáneo está también influenciado por el estilo de vida de la madre.
Así, las mujeres que beben alcohol, fuman o consumen drogas pueden correr un riesgo mayor de tener un aborto espontáneo. El sobrepeso en la madre también afecta negativamente en la correcta evolución del embarazo.
Por todo ello, es de vital importancia que la mujer se cuide desde el momento en que tiene intención de quedarse embarazada y así muchos de los problemas, incluso en la calidad de su óvulo, quedarán reducidos.
Cabe destacar que la pareja, que aporta la mitad de la carga genética, también debe cuidarse antes del embarazo evitando tabaco, drogas o alcohol y llevando unos hábitos de vida saludables.
Factores Externos
La exposición a radiación o sustancias químicas, especialmente en el entorno laboral, podrían influir.
Síntomas de Aborto Espontáneo
Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, es fundamental acudir al médico de inmediato. No todos los casos de sangrado o dolor abdominal finalizan en un aborto, pero siempre es recomendable realizar una evaluación médica para determinar la causa y evitar complicaciones.
- Sangrado vaginal: El sangrado es el síntoma más común y puede presentarse en diferentes intensidades. Puede comenzar como un manchado leve y progresar hasta convertirse en un sangrado abundante, similar al de una menstruación intensa. En algunos casos, el sangrado puede contener coágulos o fragmentos de tejido gestacional, lo cual indica que se está expulsando parte del contenido uterino.
- Dolor abdominal y cólicos: Los cólicos abdominales, que suelen ser similares a los de la menstruación, pueden variar en intensidad, desde molestias leves hasta dolor severo. Este dolor generalmente se localiza en la parte baja del abdomen o en la región pélvica, y puede irradiarse hacia la espalda o las piernas.
- Expulsión de tejido o líquido: La expulsión de líquido amniótico o de fragmentos de tejido gestacional a través de la vagina es otro signo claro de aborto espontáneo. Este tejido puede incluir restos del saco gestacional o del feto, dependiendo del momento del embarazo.
- Dolor en la parte baja de la espalda: Algunas mujeres experimentan dolor en la zona lumbar, especialmente si el aborto se encuentra en curso o es inminente.
- Disminución o desaparición de los síntomas del embarazo: En algunos casos, las mujeres pueden notar una disminución repentina en los síntomas típicos del embarazo, como náuseas, sensibilidad en los pechos y fatiga.
- Aceleración del ritmo cardíaco o sensación de mareos: En casos de aborto espontáneo cuando se produce una hemorragia masiva, es posible que se experimenten síntomas como palpitaciones, mareos o desmayos. Estos síntomas suelen estar asociados con la pérdida de sangre y, en situaciones graves, pueden requerir atención médica urgente.
- Fiebre y escalofríos: Aunque menos frecuente, la fiebre puede ser un síntoma de una infección asociada al aborto, especialmente en casos de aborto incompleto o séptico.
- Fatiga extrema o debilidad: La fatiga y la debilidad también pueden aparecer durante un aborto espontáneo, especialmente si se produce un sangrado en cantidad muy abundante.
Tipos de Aborto
El tratamiento depende del tipo de aborto.
- Amenaza de aborto: Se presenta con síntomas como sangrado vaginal y dolor abdominal, pero el cuello uterino permanece cerrado.
- Aborto en curso: El sangrado y el dolor abdominal tipo cólico aumentan.
- Aborto retenido: La paciente está asintomática (no refiere sangrado ni dolor abdominal), pero al realizar una ecografía se objetiva que el feto ha dejado de desarrollarse y no hay latido cardíaco.
¿Cómo Prevenir los Abortos Espontáneos?
En la mayoría de ocasiones no existe ninguna forma de prevenir esta pérdida gestacional. Simplemente es necesario prestar especial atención tanto a la salud de la madre como a la del bebé. Por ello, será fundamental acudir regularmente a las revisiones de control del embarazo. Además, siempre se recomienda evitar fumar y beber alcohol, junto con la limitación del consumo de cafeína.
Aunque no siempre es posible prevenir un aborto espontáneo, hay medidas que pueden reducir el riesgo. Estas incluyen mantener un estilo de vida saludable, seguir las indicaciones médicas y evitar el consumo de sustancias nocivas como el alcohol y el tabaco. También es recomendable acudir a controles prenatales regulares y tratar de forma adecuada cualquier enfermedad preexistente.
A veces los especialistas aconsejan la ingesta de algún complejo vitamínico al inicio de la gestación en función de cada situación. También es una buena práctica intentar reducir los niveles de estrés y seguir una alimentación rica en calcio.
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Apoyo Emocional Tras un Aborto Espontáneo
La recuperación emocional tras un aborto espontáneo es un proceso complicado. Es fundamental contar con apoyo emocional y no dudar en buscar ayuda psicológica cuando sea necesario.
