Pieza para amamantar: ¿Qué es y cuáles son sus beneficios?

La lactancia materna es fundamental para el desarrollo del bebé, ya que aporta nutrientes esenciales y refuerza su sistema inmunológico. En España, el 90,7% de las madres inician la lactancia materna al nacer su hijo. No obstante, amamantar no siempre es posible. Factores como problemas de salud materna, producción insuficiente de leche, condiciones laborales y falta de apoyo familiar o social pueden dificultar la continuidad de la lactancia. Es esencial reconocer que la lactancia exitosa no depende únicamente del deseo de la madre, sino también de un entorno favorable que facilite este proceso.

Los accesorios de lactancia son herramientas indispensables para facilitar la alimentación del bebé y mejorar la comodidad de la madre. En Bebépolis, nos dedicamos a ofrecer los mejores productos para la lactancia materna, seleccionados por su calidad, seguridad y comodidad. Los accesorios de lactancia son aliados fundamentales para hacer que la experiencia de amamantar sea más práctica, cómoda y placentera. Desde cojines de apoyo hasta extractores y ropa especializada, cada accesorio cumple una función clave para mejorar el proceso de lactancia.

Entre estos accesorios, destacan las mantas de lactancia, los cojines de lactancia y las pezoneras, cada uno con sus particularidades y beneficios.

¿Conoces los 4 usos del cojín de lactancia?

Mantas de lactancia: Discreción y comodidad

Desde hace algún tiempo, el uso de un nuevo adminículo se ha extendido entre algunas madres lactantes. Se trata de la manta para lactancia -llamada también cobertor de lactancia o cubre lactancia-, una pieza de tela similar a los delantales de cocina que evita que el pecho quede expuesto a las miradas de los demás. De esta manera, la madre lactante obtiene intimidad para el momento de amamantar a su bebé en público.

Las mantas para lactancia, conocidas también como cobertor de lactancia o cubre lactancia, tiene tanto partidiarios como detractores. Mientras hay quienes las ven como una ventaja para madres tímidas, que gracias a ellas se sienten menos inhibidas para amamantar en público, otras personas destacan los perjuicios que genera sobre el bebé y el riesgo de que se pretenda convertir su uso en obligatorio.

En realidad, bastaría con cualquier trozo de tela, de un tamaño suficiente y colocada del modo apropiado, para las madres que por pudor deseen cubrirse durante la lactancia. Algunos modelos de portabebés, como los fulares y los llamados pouches, permiten transportar al niño de un modo cómodo y eficaz y también proporcionan discreción en el momento de amamantar.

Beneficios y argumentos contrarios

La utilización de estos cobertores ha provocado un debate. Por un lado, hay quienes ven en estas mantas un beneficio para las mujeres que quieren dar el pecho a sus hijos en cualquier parte, pero son muy tímidas y les da corte exponer su seno en público. Según esta postura, los cobertores vendrían a solucionar este inconveniente, pues gracias a ellos no quedaría a la vista ninguna parte del cuerpo que la mujer no deseara exhibir.

Pero, por otro lado, hay quien eleva su voz para protestar contra este invento. Sus principales argumentos tienen que ver con la incomodidad del bebé (la oscuridad, el calor, la falta de aire que sufre al quedar oculto por la manta), la desconexión que se produce entre madre e hijo y, sobre todo, con el retroceso que significa en lo que consideran una reivindicación muy natural: la de que las madres puedan amamantar en público sin que nadie las obligue a cubrirse y no dejen de hacerlo por sentirse incómodas o cohibidas.

El cuerpo de la mujer y la doble moral

El origen de estos cobertores se dio en Estados Unidos, «donde dar el pecho en público en algunos estados aún es un tabú», explica Alba Padró, de la asociación Alba Lactancia Materna. «Como asesora de lactancia -explica esta especialista- su uso no me parece ni bien ni mal. Cada madre debe decidir si es adecuado para ella».

Pero Padró califica como «retrógrado y fuera de lugar» el hecho de que se «invite» a las madres a utilizar una manta de lactancia cuando deseen dar el pecho en público. Y responsabiliza por el surgimiento de esta clase de productos a «la falsa moral en nuestra sociedad que tolera que el cuerpo de la mujer sea usado con fines publicitarios pero no para amamantar».

Según una Encuesta Nacional sobre Hábitos de Lactancia, hasta un 14% de las madres deja de dar el pecho a su bebé por la incomodidad que les representa hacerlo fuera de casa (para el 5% ese fue el principal motivo, mientras que para el 9% restante fue una razón secundaria).

Con estas cifras, está claro que, cuando se habla de lactancia materna, esta no es una cuestión menor. El debate en torno al uso de las mantas para cubrirse está planteado. Quedará por ver si su empleo se extiende en el futuro o si no resulta más que una moda pasajera.

Cojines de lactancia: Soporte y comodidad para madre e hijo

La lactancia es el tiempo de intimidad y establecer una estrecha relación entre la mamá y el niño. Pero no nos olvidemos de que también esto tiene sus inconveniencias: especialmente, para el cuerpo de la mujer que tiene que estar cargando al bebé por varias horas en una posición adecuada para amamantar.

El cojín de lactancia elimina este problema por completo porque el bebé está acostado en el cojín sin cansar los músculos de la mamá. Una ventaja incuestionable de los cojines es que la mamá puede tener manos libres.

Los cojines de lactancia sin duda se pueden denominar como una de las mejores ayudas de la madre durante el periodo de la lactancia. Gracias a ellos, la mamá puede sentir el alivio porque no siente peso en las manos, espalda, cuello y hombros. Cargar al bebé por más o menos media hora es un esfuerzo bastante grande, especialmente, si el bebé está creciendo rápido. Pero aquí no acaban las ventajas de este cojín. También da la posibilidad de colocar al bebé en buena posición, le da un buen apoyo: incluso algunos modelos tienen la opción de elevar un poco la cabeza del niño.

El cojín puede ser muy útil no solo para la mamá, sino que también para el papá que alimenta al bebé con una mamadera y le ayudará adoptar la posición adecuada.

¿Cómo elegir el cojín de lactancia adecuado?

El cojín de lactancia se debe elegir según tus necesidades. Debe ser lo suficientemente grande y alto para que el niño no se deslice por él y se pueda acomodar perfectamente cerca del pecho de la mamá. En caso contrario, la mamá tendrá que inclinarse y, entonces, no tendrá ningún sentido usar la almohada.Si tenéis una posibilidad así, es mejor que probéis el cojín antes de la compra y, si no, recordad que debe tener mínimo entre 10-20 cm centímetros de altura.

Aunque los cojín de lactancia más grandes son más estables y mejores a la hora de amamantar, son también más difíciles de usar en el viaje.

Una de las funciones básicas de un cojín de lactancia es proporcionarle al bebé un apoyo estable. Por eso, es mejor que sea grande. Igual debe ser firme: así el niño no se hundirá en él. Sin embargo, debéis recordar que la superficie de apoyo no puede ser demasiado dura, debe ajustarse al cuerpo y a la cabeza del niño, en caso contrario, será muy incómodo y poco saludable. Por tanto, es mejor elegir un cojín de lactancia que proporcione una buena estabilidad y, al mismo tiempo, le de al bebé la comodidad.

En vuestra comodidad y la de vuestro hijito influye también el tipo de perfilado del cojín. La cabeza del niño debe estar un poco más arriba que el resto del cuerpo. Gracias a esto, el niño adopta un posición mejor cerca del pecho, no se desliza y puede comer en una posición cómoda. La posición del niño al amamantar puede influir hasta en su digestión.

El cojín no tiene que usarse exclusivamente para amamantar. También puede ayudar a los papás cada vez que el niño quiera estar cerca de ellos y sentirse seguro, es decir, al abrazarlo.

Tipos de relleno

En la firmeza del cojín influye su relleno. En el mercado podéis encontrar diferentes tipos de rellenos: poliéster (con granulado), poliestireno, silicona, espuma y trigo.

  • Poliéster: Permite un buen ajuste al cuerpo del niño y proporciona buena elasticidad y flexibilidad.
  • Poliestireno: Debido al precio bajo, se compran mucho los cojines con relleno de poliestireno, pero no es la mejor elección.
  • Silicona: Una selección muy buena, igual que los cojines de poliéster, son los con rellenas de silicona. Existen dos opciones: rellenos de granulado o de fibras.
  • Espuma: Una opción muy buena, pero tristemente un poco más cara que los otros, es el cojín con relleno de espuma.
  • Trigo: También son cada vez más populares cojines de trigo proporcionan una buena ventilación y un ajuste adecuado a la forma del cuerpo.

Los cojines que tienen la opción de regular el relleno te ayudarán muchísimo en ajustar el producto a tus necesidades individuales. Esta opción solo la tienen los cojines con un relleno de granulado, es decir, de poliestireno o de fibras de silicona rizadas transversalmente. Permiten ponerle más granulado en cualquier momento, por ejemplo, cuando el relleno se aplaste demasiado.

Formas y tallas

Una vez que has valorado los aspectos anteriores, vamos a ver cómo elegir un cojín de lactancia entre los diferentes modelos, formas y tallas. Lo primero que hay que tener en cuenta es la forma del propio cuerpo: por ejemplo, los modelos en forma de “C”, como las almohadas de lactancia Boppy, son generalmente más universales y se adaptan fácilmente a la mayoría de las formas corporales y, a pesar de ser más pequeños, garantizan un buen soporte para el brazo de la madre.

Por otro lado, los modelos en forma de “O” envuelven todo el torso completamente y son especialmente útiles para las madres que están amamantando por primera vez ya que proporcionan una mayor superficie de apoyo. También podemos encontrar los modelos en forma de media luna que abrazan el costado o el torso de la madre, pero pueden ser menos adecuadas con un tamaño corporal de mediano a pequeño ya que no son tan cómodas y pueden no garantizar un soporte óptimo del bebé.

Por último, los tipos largo o “de churro” tienen muchas posibilidades de uso ya que se utilizan como almohada de embarazo y durante la lactancia, pero poseen un relleno más blando que ofrece menor sujeción y soporte para el bebé.

Pezoneras: Protección y ayuda para el agarre

Una pezonera para lactancia es una pieza de silicona fina y flexible que se coloca sobre el pezón antes de dar el pecho para protegerlo. Cuenta con orificios en la punta que permiten el paso de la leche para alimentar a tu bebé.

A algunas madres les preocupa que tener una «barrera» entre ellas y sus bebés pueda afectar a la intimidad que se genera al dar el pecho. Humedecer la pezonera con agua potable facilitará su adhesión. La pezonera debe ajustarse de forma cómoda en el pezón sin pellizcarlo.

Las pezoneras para lactancia de Medela están disponibles en tres tallas, lo que te permitirá encontrar la más adecuada para tu tipo de pezón. Recuerda que debes limpiarlas después de cada uso y desinfectarlas una vez al día. A menudo, el modo más sencillo de hacerlo es utilizando una bolsa esterilizadora para microondas. Consulta las instrucciones para obtener más información acerca de la limpieza y la desinfección.

Están fabricadas con una silicona suave y ultrafina, por lo que son perfectas para su uso incluso con la piel dolorida, seca o agrietada.

Pezoneras para pezones planos o invertidos

Si tienes los pezones planos o invertidos, puede que tu bebé tenga dificultades para lograr un buen agarre, especialmente cuando es pequeño, aunque esto no significa que no puedas dar el pecho. Es posible que un pezón invertido o plano no llegue a entrar en contacto con el paladar del bebé, lo que puede imposibilitar la activación del reflejo de succión.

Y como no tienen ningún sabor, es improbable que tu bebé note un sabor extraño mientras las usas.

Ayuda a tu bebé a lograr un buen agarre

Como se ha indicado anteriormente, el uso de una pezonera puede ofrecer un objetivo más grande y firme a un bebé que presente dificultades con el agarre. Tu especialista o consultora de lactancia puede asegurarse de que tu bebé consiga un buen agarre mientras utilizas la pezonera.

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