Pies Hinchados en el Embarazo: Causas y Alivio

Tener los pies hinchados es una molestia habitual en las mujeres embarazadas. Durante los 9 meses de embarazo el cuerpo de la mujer se prepara para poder albergar en su útero al bebé, sufriendo además numerosas transformaciones que, de manera directa, afectan a todo el aparato locomotor, especialmente, a la región de caderas y sacro-lumbar. Los pies en el embarazo, sufren directa o indirectamente, muchos de estos cambios.

En este artículo analizamos cómo evitar, prevenir y mejorar la situación de los pies en el embarazo. Podrás encontrar algunos consejos para aliviar esta dolencia en el siguiente artículo: ¿Es normal el dolor de piernas durante el embarazo?

Causas de los pies hinchados en el embarazo

La circulación sanguínea y el retorno venoso se ve dificultado durante el embarazo por el aumento de presión que ejerce el bebé y el útero sobre los vasos sanguíneos de las piernas. Esto lleva a la retención de líquidos y, por tanto, a la hinchazón de tobillos, pies y piernas. Los pies hinchados en el embarazo son un síntoma normal, consecuencia del aumento de producción de fluidos corporales y su posterior retención en los tejidos.

Además, el tamaño del útero va aumentando constantemente durante el embarazo y ejerce una presión cada vez mayor en las venas de la pelvis y la vena cava. Esta última se encuentra en el lado derecho y su función es transportar la sangre desde las extremidades inferiores al corazón. La presión del útero hace que la sangre que vuelve de tus piernas hacia el corazón circule más despacio, y que el fluido de las venas se retenga en los tejidos de los pies y tobillos.

Al final del embarazo es normal que se empiece a notar un aumento de retención de líquidos sobre todo en las piernas. Se trata de un edema y se debe al enlentecimiento del retorno venoso por la compresión de útero sobre la pelvis. Este trastorno puede ser particularmente severo en mujeres con embarazo múltiple o exceso de líquido amniótico. El edema además suele empeorar al final del día y durante el verano.

El edema ocurre cuando se acumula demasiado líquido en los tejidos, algo normal durante el embarazo y que produce cierto grado de hinchazón. Esta complicación la veremos con más frecuencia durante los últimos tres meses de embarazo cuando el crecimiento uterino es más evidente. Puede ser normal que en el postparto inmediato vuelvan a aparecer edemas. Se debe a la redistribución vascular que se produce desde el útero. Ha pasado de ser uno de los órganos más vascularizados para mantener la gestación a tener que distribuir el volumen sanguíneo a través de los tejidos periféricos propiciando la aparición de edemas.

Durante el embarazo el cuerpo sufre adaptaciones significativas: aumentan los líquidos corporales, cambia la distribución de peso y la presión sobre las venas de la pelvis puede dificultar el retorno venoso. Estos factores contribuyen a pies hinchados embarazo y a episodios de calambres nocturnos.

Otros factores que influyen en la hinchazón

  • Aumento de peso
  • Dificultad de poder acceder a ellos de manera autónoma para el cuidado e higiene de los mismos.
  • Déficit del retorno vascular.
  • Cambios hormonales que pueden afectar principalmente a la sudoración.

Problemas comunes de los pies en el embarazo

Los pies son una de las partes que más pueden sufrir en el embarazo. En primer lugar, cabe comentar que las afecciones que vamos a describir no siempre se presentan, pero si son las más comunes en casi todos los embarazos:

  1. Dolor plantar: Los cambios de peso y del centro de gravedad suelen ser la primera causa de dolor en la planta del pie de la embarazada. Las caderas comienzan a rotarse y a abrirse, de este modo la superficie del apoyo varía generando una mayor presión en los talones, que obliga a caminar de una forma diferente generando molestias nuevas. Es muy importante tratar este problema a tiempo ya que podría convertirse en un dolor crónico con el consiguiente trastorno biomecánico para la paciente.
  2. Pies hinchados en el embarazo: Uno de los problemas más frecuentes en el periodo de gestación es la hinchazón de pies. ¿Por qué se hinchan los pies en el embarazo? Esta afección puede estar producida por una mayor retención de líquidos, un problema aumenta en épocas de calor o al estar mucho tiempo en una misma posición. Otra causa puede ser el aumento de la hormona conocida como relaxina. Por ello, a finales del segundo trimestre, la mujer embarazada empieza a tener edemas a nivel de la región del pie y tobillo. Cabe destacar que, tras el parto, los pies y tobillos pueden seguir hinchados. Esto es algo normal y, poco a poco, irá desapareciendo.
  3. Uña incarnada: La uña incarnada u onicocriptosis más que un síntoma es una consecuencia del punto anterior, ya que la hinchazón provoca que la retención e inflamación del pie pueda generar que la uña se incarne en el contorno. Si sucede esto es muy importante acudir al podólogo para evitar que el problema se agrave.
  4. Hiperhidrosis y olor de pies: El exceso de sudoración o hiperhidrosis en el embarazo es causado por los desequilibrios hormonales que provocan una incorrecta regulación de la humedad en el pie, la mala circulación en las piernas que provoca un aumento de temperatura corporal y la retención de líquidos, hacen que los pies suden más.
  5. Pies secos y agrietados: En el embarazo podemos ver la piel más seca de lo habitual. Esto sucede por la pérdida de fluidos corporales ya que el bebé necesita hidratarse. No debemos dejar que nuestra piel se seque tanto como para que se formen grietas y si ya sufrimos esta lesión, será muy importante visitar a un podólogo e hidratarse bien la zona. Cabe destacar que, en invierno, este problema aumenta, ya que los pies fríos sufren más sequedad.
  6. ¿Los pies crecen en el embarazo?: La respuesta es SÍ. La mayoría de las mujeres, en las diferentes etapas de la gestación, sufren cambios como un ensanchamiento y aplanamiento del pie lo que conlleva a un ligero aumento de la talla en el calzado. Hay que destacar que el aumento de la talla del pie no se debe a un crecimiento óseo, sino de las partes blandas del pie. Estos cambios se producen principalmente por la relaxina, una hormona que se segrega durante el embarazo y que afecta a los ligamentos del cuerpo. Su función principal es relajar los ligamentos de las articulaciones, sobre todo, de la pelvis para favorecer la salida del bebé en el parto. Aunque a veces el cambio es permanente, en la mayoría de las ocasiones se recupera el tamaño original con el paso de los meses, ya que la madre poco a poco va volviendo a la normalidad.

Cuándo preocuparse por la hinchazón

Aunque habitualmente la hinchazón de los pies durante el embarazo es totalmente normal y no hay por qué preocuparse, puede llegar a ser peligroso en algunos casos extremos si se dan una serie de casuísticas muy concretas. Por eso, aunque los tobillos y pies hinchados en el embarazo no tienen porqué ser motivo de preocupación, nunca está de más que comentemos algunos síntomas que podrían indicar unos pies hinchados pudieran llegar a ser motivo de preocupación.

A veces, la hinchazón excesiva es un síntoma de un problema más complejo conocido como gestosis o preeclampsia, que se caracteriza no solo por la retención de líquidos, sino también por un aumento de la presión arterial y la presencia de proteínas en la orina. En ese caso, la mujer puede sufrir preeclampsia, una condición que ocurre cuando la madre desarrolla hipertensión arterial después de la semana 20 de gestación.

Los síntomas fácilmente reconocibles de la gestosis son, además de hinchazón excesiva, vómitos, dolor de cabeza, dolor abdominal y problemas de visión: en estos casos es mejor consultar inmediatamente a un médico para evitar complicaciones que podrían poner en grave peligro la vida de la madre. Pero, en principio, si no detectas todos estos síntomas, los pies hinchados durante el embarazo no deberían preocuparte ni son peligrosos.

Si se observa edema en manos o cara se debe acudir al médico. También es un motivo de consulta si la extremidad se empieza a poner muy caliente, roja o aparecen ampollas. Si la hinchazón es repentina, asimétrica o va acompañada de dolor intenso, enrojecimiento o calor local, consulta de inmediato. Un especialista puede descartar trombosis venosa profunda u otras complicaciones.

Remedios y consejos para aliviar los pies hinchados

Existen diversas medidas prácticas y sencillas que pueden ayudar a aliviar los pies hinchados y los calambres durante el embarazo. Para poder aliviar estas molestias se debe intentar mantener una postura con las piernas elevadas.

Cuidar nuestros pies es cuidar nuestra salud, pero tenemos que prestarles aún más atención durante los 9 meses de embarazo. Por este motivo, a continuación, exponemos algunos consejos que conviene seguir durante esta etapa:

  • Lávate los pies todos los días y sécalos muy bien, sobre todo, entre los dedos.
  • Es recomendable darse duchas de contraste de agua fría y agua caliente. También es positivo optar por baños con agua templada y sal.
  • Evita estar mucho tiempo en la misma posición tanto de pie como sentada y, siempre que puedas, intenta tener los pies en alto. Con esto mejorará la retención de líquidos y, por ende, descenderá la hinchazón de pies y tobillos.
  • Muévete y aléjate del sedentarismo. Lo ideal es practicar ejercicio ligero y pasear para mejorar la circulación sanguínea. Resulta ideal caminar durante media hora a paso ligero, como mínimo, dos veces al día.
  • Controla tu dieta ya que el peso es uno de los factores que más afectan a nuestros pies y a la salud del bebé.
  • Escoge el tipo de calzado más adecuado, apostando por la comodidad antes que por la estética. Es importante que sea amplio, con contrafuerte para una mayor sujeción del tobillo y con apoyo en el arco plantar. El calzado embarazo importa más de lo que pensamos. Zapatos con buena sujeción del mediopié, suela amortiguada y espacio para los dedos disminuyen la carga sobre estructuras del pie.
  • Hidrata tus pies con cremas podológicas para evitar la sequedad y las grietas en los talones. La hidratación tópica es fundamental para tener unos pies sanos en el embarazo.
  • Masajéate los pies y las piernas para favorecer la circulación. Si no puedes hacerlo de manera autónoma, pide ayuda. Masajear suavemente el pie desde los dedos hacia el tobillo ayuda a movilizar líquido.
  • Evita exponerte mucho tiempo al solo a una fuente de calor directa como son radiadores y estufas.
  • Acude a un especialista para realizarte un estudio biomecánico de la pisada. De esta manera, en la plataforma de presiones, se podrá observar que partes están sobrecargadas y, con un tratamiento de plantillas personalizadas (si son necesarias), se equipararán las cargas. Así, evitas que el dolor pueda viajar hacia la región posterior de las piernas o la región lumbar. El podólogo puede identificar alteraciones biomecánicas (como sobrepronación o cambios en la pisada) que agravan el malestar. Si notas callosidades dolorosas, fascitis plantar o alteraciones en las uñas, una consulta podológica es muy recomendable.
  • Algunas mujeres utilizan medias de compresión graduada durante el día que facilitan el reflujo venoso y proporcionan una sensación de bienestar en las piernas. Las medias de compresión graduada son una de las medidas más eficaces para mejorar el retorno venoso y reducir la hinchazón. Existen versiones específicas para embarazadas que ofrecen compresión moderada sin oprimir la barriga. Medias de compresión graduada: reducen el edema y mejoran el retorno venoso. Resulta muy conveniente llevarlas durante durante el día y descansar con las piernas elevadas.
  • Cuando estés sentada, utiliza reposapiés y cambia a menudo de posición.
  • Los vestidos y los pantalones estrechos interfieren en la circulación sanguínea, así como los tacones demasiado altos o completamente planos. Este tipo de tacón, incluso, agrava la hinchazón de los pies y la pesadez de las piernas.
  • Para depurar el organismo del mayor número de toxinas, es necesario beber un litro y medio o dos litros de agua al día. Paradoja: beber suficiente agua puede ayudar a reducir la retención de líquidos al favorecer la eliminación renal.

Siguiendo estas recomendaciones básicas se podrán evitar los problemas en los pies durante el embarazo. No obstante, si tienes cualquier tipo de dolencia, no dudes en acudir al podólogo. El especialista es quien mejor podrá aconsejarte y podrá solucionar o mejorar el problema para lograr unos pies sanos en el embarazo.

Ejercicios para aliviar el dolor de pies

Acudir al podólogo siempre debe ser la primera opción si se tiene alguna molestia en los pies, pero es interesante detallar 4 ejercicios para practicar en casa que aportan movilidad y estiran las estructuras del pie mejorando las dolencias. Estos son:

  • Rodar una pelota en el suelo. Si esta tiene relieve o irregularidades se facilita el masaje de la zona.
  • Intentar coger un paño con los dedos.
  • Ejercicios de flexión y extensión de tobillo.
  • Movimientos de rotación del pie.

Estas pequeñas actividades, al igual que practicar deporte sin realizar grandes esfuerzos, mejorarán el estado de tus pies y tobillos. Los ejercicios deben hacerse sentados y en una posición cómoda. El tiempo que estés sentada, intenta mantener las piernas en alto para mejorar la circulación.

María, embarazada de 32 semanas, se quejaba de pies hinchados embarazo y calambres nocturnos que le despertaban muchas veces. Tras ajustar su calzado embarazo a zapatillas con buen soporte, comenzar a elevar los pies 3 veces al día y usar medias de compresión, notó una reducción notable del dolor en dos semanas. Además, al incorporar caminatas cortas de 20 minutos por la mañana, su sensación de pesadez disminuyó y pudo dormir mejor.

Alimentación y suplementos

Cuidar la alimentación es un consejo generalizado durante todo el embarazo. Además, controlando nuestro peso también controlaremos la hinchazón en pies y tobillos. Aumenta el consumo de fruta, verdura y cereales integrales. No pueden faltar en tu dieta algunos alimentos indicados para mantener la sangre fluida. Como método preventivo, hay que tener en cuenta que la sal puede favorecer la retención de líquidos, por lo que hay que evitarla.

Precaución con fármacos sin prescripción: no uses antiinflamatorios ni diuréticos por cuenta propia. También existen fármacos vasoprotectores, a base de sustancias extraídas del arándano, que han de tomarse bajo prescripción médica, y vitamina C.

Mitos sobre los pies hinchados en el embarazo

  • Mito: El hinchazón solo aparece en el último trimestre.
  • Mito: Evitar beber agua reduce hinchazón.
  • Mito: Los calambres solo se solucionan con suplementos.

El embarazo transforma el cuerpo y los pies suelen ser indicadores tempranos de ese reajuste. Saber qué medidas aplican de verdad (movimiento, elevación, buen calzado embarazo y, cuando corresponde, medias de compresión o plantillas) permite recuperar confort y reducir el dolor pies embarazo. Ante signos de alarma, consulta con profesionales sanitarios para descartar complicaciones.

En definitiva, el embarazo afecta a nuestros pies de diferentes formas. Por este motivo, hay que cuidarlos y prestarles atención para intentar evitar los problemas expuestos. Seguir esta serie de consejos no solo beneficia a la salud de tus pies, sino que favorece a la salud de tu cuerpo. No obstante, ante cualquier duda o problema, acude a un especialista ya que son 9 meses en los que hay que tener especial cuidado.

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