María del Rosario de la Cueva y Perinán, conocida cariñosamente como "Charo", fue una figura clave en la vida de uno de los artistas más reconocidos de España, Julio Iglesias. Su vida, marcada por el amor familiar y la discreción, dejó una huella imborrable en quienes la conocieron. Falleció a los 82 años en su residencia de Coral Gables, Miami.
María del Rosario de la Cueva en los años 80.
Matrimonio y Familia
María del Rosario contrajo matrimonio con el doctor Julio Iglesias Puga, un eminente ginecólogo. De este matrimonio nacieron dos hijos: Carlos, el hermano mayor de Julio, y el propio Julio Iglesias, quien se convertiría en un ícono de la música a nivel mundial. Fruto de este matrimonio nació Carlos, el primer hermano de Julio, con quien se llevaba solo dos años.
Durante los años que estuvo casada con el doctor Iglesias Puga, Rosario de la Cueva no dejó de viajar entre España y Miami, donde se afincaron con el tiempo sus dos hijos.
Divorcio y Traslado a Miami
Tras su divorcio en 1985, María del Rosario se trasladó a Florida para estar más cerca de sus hijos y nietos, a quienes estaba muy unida. Llevó una vida discreta, alejada de los focos, algo que no le interesaba como confesó en una ocasión a la revista ¡HOLA! “Soy una persona a la que no le gusta salir en la prensa. El popular es mi hijo. Yo no soy más que su madre, y no me gustan esas cosas de ser noticia. Pienso que mi puesto está en pasar inadvertida”.
Reconocimientos
Fue muy querida y admirada hasta el punto de que recibió el reconocimiento de Primera Madre Hispana en Washington. Con respecto a la popularidad de su hijo Julio, siempre comentaba que la fama del artista “le ha hecho ganar un nombre, pero no le ha quitado nada".
Vida en Miami
En los últimos años, su "tranquila" vida en Miami, como ella misma la definía, transcurría entre las casas de sus hijos, "ocupándome de algunos asuntos, haciendo mis compras, saliendo a veces a ver a mis amistades y disfrutando de mis nietos". En 1995, la madre de Julio Iglesias, divorciada del doctor Julio Iglesias Puga, fue operada a corazón abierto en Miami, tras un amago de infarto y se recuperó de forma satisfactoria.
Legado Familiar
Más allá de la fama de su hijo Julio, la familia De la Cueva también tiene un legado en el ámbito de las letras. Tanto su abuelo como su tío Jorge fueron reconocidos en el campo literario. En La Palma del Condado, se les recuerda como “los literatos más importantes” que ha visto nacer el municipio. Carlos Iglesias de la Cueva recibió “el homenaje que el Ayuntamiento tributó a la familia.
El artista siempre ha presumido de sus raíces y ha llevado a gala su origen choquero.
El Doctor Julio Iglesias Puga
La vida del doctor Iglesias fue intensa y siempre destacó por su gran inteligencia, su optimismo, vitalidad y un gran sentido del humor. Fue un eminente doctor y él mismo recordaba sus logros en una entrevista concedida a la revista ¡HOLA! en la que decía: "En un momento dado yo hice la revolución en la medicina en España, al crear la Maternidad de la calle O Donnell (...) De las antiguas salas, con treinta o cuarenta camas, conseguí que las mujeres pasaran a habitaciones de dos camas, muy confortables, con su cuarto de baño propio (…) Era la Maternidad más moderna de Europa, el orgullo de España entera. Yo llevé a la práctica la idea de que ante la maternidad, no podía distinguirse a la mujer rica de la pobre. Todas tenían los mismos derechos y la misma asistencia.
En el sexto capítulo de la biografía Voluntad de hierro. Biografía autorizada del doctor Iglesias (se escribió a partir de las conversaciones del doctor con las periodistas Magel García y Julia Higueras), detallaba que su vida había estado marcada por tres cosas: “La guerra, mi secuestro y la grave enfermedad de uno de mis hijos. Fueron estos últimos momentos dramáticos para toda la familia tras los que dio un giro drástico a su vida.
Una vez liberado, se trasladó a Miami y desde entonces, dividió su tiempo entre Madrid y Estados Unidos, donde estaba más cerca de su hijo Julio y sus nietos. Con su segunda mujer, 38 años menor que él, tuvo a su hijo menor, Jaime, que nació el 18 de mayo de 2004, y a su hija Ruth Ann, que nació el 26 de julio de 2006. La felicidad de saber que iban a ser padres por segunda vez se truncó tristemente el 19 de diciembre de 2005 cuando falleció el doctor en Madrid a los 90 años de edad.
En unas de las últimas declaraciones del médico se adivinaba la ilusión que le hacía ser padre de nuevo, respondiendo así a quienes cuestionaban su edad. "Este hijo es un acto de generosidad hacia Ronna, que lo quería tener. Le dejo descendencia para que se acuerde siempre de mí. Le dejo parte de mi sangre, de mi vida". Y añadía: "Tener un hijo a mi edad no se puede describir. Es un acto de alegría verlo cada día. Sólo le pido a la vida que me dé más vida para estar al lado de mi niño. Lo demás no me interesa!".
“Es que yo me parezco tanto a mi padre… lo recuerdo libre, liberal, sin miedo, no libertino, pero liberal, sin izquierdas, sin derechas, solo con la generosidad de querer a sus hijos de una manera increíble. Todos los días de mi vida, todos, como si un golpe me diera aquí en la nuca, y venga el reflejo de mi padre inmediatamente, todo lo que hago y que pienso que voy a hacer siempre tengo una reflexión como diciéndome “qué lástima que mi padre no esté aquí”. Pero es una cosa natural...
Documental Julio iglesias
Vida Personal de Julio Iglesias
No solo su trayectoria profesional ha despertado el interés de una figura como Julio Iglesias. Su vida personal en ocasiones ha ocupado tantos titulares como la profesional, en buena medida por su predisposición a las relaciones amorosas y por otras historias que han rodeado a su círculo más íntimo e invitaban a los titulares.
El libro recorre su carrera desde el comienzo, y cómo llegó a ser una celebridad de talla mundial. Pero también se detiene en su vida personal: la enfermedad que le postró en la cama durante veinte años, su matrimonio con Isabel Preysler y aquel divorcio del siglo, su época de latin lover en los años 80, su regreso a España, sus relaciones con el mundo de la política y el matrimonio con Miranda Rijnsburger capaz de devolverle la calma.
Criado en una familia de clase de media, con un padre médico, una madre devota y un hermano con dotes para las negocios, Ignacio Peyró no la define, precisamente, como una familia más de clase media. "Si piensas en los Iglesias, parece que llevan todos una vida paradisíaca, y de pronto ves que en la familia hay dos bandos, que hay infidelidades, que los padres no se hablan durante décadas, que hay embarazos no deseados... Julio y su padre se llevan fenomenal, pero su hijo decide hacer una vida modelada totalmente al contrario que su padre, hay secuestros, lo que uno ve es un nido de pasiones desparramado. Carlos era un poco la contrafigura de Julio, y eso se nota también en que él era el favorito de la madre, un tipo mucho más adusto, buen administrador, pero una persona un poquito tiesa con el tema del dinero y demás", contaba Ignacio Peyró en una entrevista para Harper's Bazaar.
El autor refleja en su libro como la familia estaba divida en dos: por un lado, Julio padre y Julio hijo, dos personajes en el sentido más amplio de la palabra, carismáticos, vividores y capaces de conseguir casi todo lo que se proponían. "Yo no canto, encanto", solo decía Julio Iglesias hijo. El otro bando estaba formado por la madre, doña Charo, ama de casa y víctima de las aventuras amorosas de su marido, y su hijo Carlos, encargado de llevar los negocios de su hermano y con un perfil muy diferente al suyo.
Las infidelidades amorosas del doctor Iglesias Puga acabaron con su matrimonio con Charo: se divorciaron en 1983, tras 41 años de matrimonio. El padre de Julio Iglesias volvería a casarse una segunda vez con Ronna Keith, 48 años más joven que él.
Los Últimos Años de Charo
La vida de Charo, como todos, familiares y amigos, la conocían, no fue lo que se dice una vida feliz o un camino de rosas, particularmente en lo sentimental. Su matrimonio con el doctor ginecólogo Julio Iglesias Puga fue más bien un calvario, dicen que para los dos. Y como suele suceder cuando hay matrimonio sin amor, hubo amor sin matrimonio. Aunque vivían juntos entonces no existía posibilidad de divorcio , la relación de Charo y Julio, como la de muchas parejas en la misma situación, se convirtió en la más odiosa de las mentiras, con un abismo entre marido y mujer.
En ese año, Julito, el hijo de la pareja, fija su residencia en Miami y se lleva a su madre, quien hasta ese momento, y a pesar de todo, había seguido viviendo junto a su esposo en la madrileña calle de San Francisco de Sales. Curiosamente, en el mismo edificio en el que también residían Julito e Isabel Preysler, por la que Charo no sentía simpatía alguna. Es posible que el sentimiento fuera recíproco. Con todo, el hijo preferido de Charo no fue Julio sino Carlos.
El hermano pequeño del cantante también se había mudado a Miami, a la sombra de un Julio que le estaba haciendo rico, riquísimo. Hasta 1984 Charo vivió como una reina en la mansión de Julio en Indian Creek, donde tenía un lujoso apartamento y disfrutaba de un Cadillac último modelo a su única y entera disposición. En ese año de 1984 se trasladó a vivir con sus tres nietos, Chabeli, Enrique y Julio José, a la casa que había pertenecido a Alfredo Fraile, en Bay Point.
Allí vivió Charo hasta que los tres nietos abandonaron el nido y se independizaron. Ella, entonces, se marcha a vivir al lujoso apartamento en Coral Gables, donde ha fallecido.
Julio Iglesias: Un Ícono Mundial
Con su inconfundible estilo y una voz incomparable, Julio Iglesias ha llevado el nombre de España por todo el mundo. El artista de incontestable talento ha sumado una larga lista de éxitos que le convierten en una de las estrellas de la música más importantes, pues son ya pocos los que no han coreado en alguna ocasión sus notas. Por accidente llegó Julio a unos escenarios que le han visto crecer con canciones que componen la banda sonora de varias generaciones y de una vida entregada a una pasión.
Durante décadas, Julio Iglesias es un personaje que parecía blindado por el éxito, el carisma y una biografía pública cuidadosamente administrada. Con su voz de barítono y su figura de seductor universal, se convirtió en un fenómeno musical, pero construyó también una imagen rentable, una idea de masculinidad y un modelo de éxito alejado de su realidad. Sin embargo, las biografías que se han escrito sobre él -algunas con sus luces y otras con sus sombras- dibujan un retrato más complejo y lleno de fisuras.
