Pies Fríos en el Embarazo: Causas y Soluciones

Durante los 9 meses de embarazo, el cuerpo de la mujer se prepara para albergar al bebé en su útero, sufriendo numerosas transformaciones que afectan al aparato locomotor, especialmente a la región de caderas y sacro-lumbar. Los pies sufren directa o indirectamente muchos de estos cambios, adaptándose a:

  • Aumento de peso
  • Dificultad de acceso para el cuidado e higiene
  • Déficit del retorno vascular
  • Cambios hormonales que afectan la sudoración

En este artículo, analizamos cómo evitar, prevenir y mejorar la situación de los pies durante el embarazo.

Problemas Comunes de los Pies en el Embarazo

Los pies son una de las partes que más pueden sufrir en el embarazo. Por este motivo, hay que seguir una serie de recomendaciones para evitar, en la medida de lo posible, estas dolencias. Las afecciones que vamos a describir no siempre se presentan, pero sí son las más comunes en casi todos los embarazos:

1. Dolor Plantar

Los cambios de peso y del centro de gravedad suelen ser la primera causa de dolor en la planta del pie de la embarazada. Las caderas comienzan a rotarse y a abrirse, de este modo la superficie del apoyo varía generando una mayor presión en los talones, que obliga a caminar de una forma diferente generando molestias nuevas.

Es muy importante tratar este problema a tiempo ya que podría convertirse en un dolor crónico con el consiguiente trastorno biomecánico para la paciente.

2. Pies Hinchados en el Embarazo

Uno de los problemas más frecuentes en el periodo de gestación es la hinchazón de pies. Esta afección puede estar producida por una mayor retención de líquidos, un problema aumenta en épocas de calor o al estar mucho tiempo en una misma posición. Otra causa puede ser el aumento de la hormona conocida como relaxina.

Por ello, a finales del segundo trimestre, la mujer embarazada empieza a tener edemas a nivel de la región del pie y tobillo. Cabe destacar que, tras el parto, los pies y tobillos pueden seguir hinchados. Esto es algo normal y, poco a poco, irá desapareciendo.

3. Uña Encarnada

La uña incarnada u onicocriptosis más que un síntoma es una consecuencia del punto anterior, ya que la hinchazón provoca que la retención e inflamación del pie pueda generar que la uña se incarne en el contorno. Si sucede esto es muy importante acudir al podólogo para evitar que el problema se agrave.

4. Hiperhidrosis y Olor de Pies

El exceso de sudoración o hiperhidrosis en el embarazo es causado por los desequilibrios hormonales que provocan una incorrecta regulación de la humedad en el pie, la mala circulación en las piernas que provoca un aumento de temperatura corporal y la retención de líquidos, hacen que los pies suden más.

5. Pies Secos y Agrietados

En el embarazo podemos ver la piel más seca de lo habitual. Esto sucede por la pérdida de fluidos corporales ya que el bebé necesita hidratarse. No debemos dejar que nuestra piel se seque tanto como para que se formen grietas y si ya sufrimos esta lesión, será muy importante visitar a un podólogo e hidratarse bien la zona.

Cabe destacar que, en invierno, este problema aumenta, ya que los pies fríos sufren más sequedad.

6. ¿Los Pies Crecen en el Embarazo?

La respuesta es SÍ. La mayoría de las mujeres, en las diferentes etapas de la gestación, sufren cambios como un ensanchamiento y aplanamiento del pie lo que conlleva a un ligero aumento de la talla en el calzado.

Hay que destacar que el aumento de la talla del pie no se debe a un crecimiento óseo, sino de las partes blandas del pie. Estos cambios se producen principalmente por la relaxina, una hormona que se segrega durante el embarazo y que afecta a los ligamentos del cuerpo. Su función principal es relajar los ligamentos de las articulaciones, sobre todo, de la pelvis para favorecer la salida del bebé en el parto.

Aunque a veces el cambio es permanente, en la mayoría de las ocasiones se recupera el tamaño original con el paso de los meses, ya que la madre poco a poco va volviendo a la normalidad.

¿Cómo Puedo Evitar Problemas en los Pies en el Embarazo?

Cuidar nuestros pies es cuidar nuestra salud, pero tenemos que prestarles aún más atención durante los 9 meses de embarazo. Por este motivo, a continuación, exponemos algunos consejos que conviene seguir durante esta etapa:

  • Lávate los pies todos los días y sécalos muy bien, sobre todo, entre los dedos.
  • Es recomendable darse duchas de contraste de agua fría y agua caliente. También es positivo optar por baños con agua templada y sal.
  • Evita estar mucho tiempo en la misma posición tanto de pie como sentada y, siempre que puedas, intenta tener los pies en alto. Con esto mejorará la retención de líquidos y, por ende, descenderá la hinchazón de pies y tobillos.
  • Muévete y aléjate del sedentarismo. Lo ideal es practicar ejercicio ligero y pasear para mejorar la circulación sanguínea.
  • Controla tu dieta ya que el peso es uno de los factores que más afectan a nuestros pies y a la salud del bebé.
  • Escoge el tipo de calzado más adecuado, apostando por la comodidad antes que por la estética. Es importante que sea amplio, con contrafuerte para una mayor sujeción del tobillo y con apoyo en el arco plantar.
  • Hidrata tus pies con cremas podológicas para evitar la sequedad y las grietas en los talones. La hidratación tópica es fundamental para tener unos pies sanos en el embarazo.
  • Masajéate los pies y las piernas para favorecer la circulación. Si no puedes hacerlo de manera autónoma, pide ayuda.
  • Evita exponerte mucho tiempo al solo a una fuente de calor directa como son radiadores y estufas.
  • Acude a un especialista para realizarte un estudio biomecánico de la pisada. De esta manera, en la plataforma de presiones, se podrá observar que partes están sobrecargadas y, con un tratamiento de plantillas personalizadas (si son necesarias), se equipararán las cargas. Así, evitas que el dolor pueda viajar hacia la región posterior de las piernas o la región lumbar.

Siguiendo estas recomendaciones básicas se podrán evitar los problemas en los pies durante el embarazo. No obstante, si tienes cualquier tipo de dolencia, no dudes en acudir al podólogo. El especialista es quien mejor podrá aconsejarte y podrá solucionar o mejorar el problema para lograr unos pies sanos en el embarazo.

Ejercicios para Aliviar el Dolor de Pies

Acudir al podólogo siempre debe ser la primera opción si se tiene alguna molestia en los pies, pero es interesante detallar 4 ejercicios para practicar en casa que aportan movilidad y estiran las estructuras del pie mejorando las dolencias. Estos son:

  • Rodar una pelota en el suelo. Si esta tiene relieve o irregularidades se facilita el masaje de la zona.
  • Intentar coger un paño con los dedos.
  • Ejercicios de flexión y extensión de tobillo.
  • Movimientos de rotación del pie.

Estas pequeñas actividades, al igual que practicar deporte sin realizar grandes esfuerzos, mejorarán el estado de tus pies y tobillos.

Los ejercicios deben hacerse sentados y en una posición cómoda. El tiempo que estés sentada, intenta mantener las piernas en alto para mejorar la circulación.

Pies Fríos Durante el Embarazo

Sentir los pies fríos es una sensación habitual durante el invierno, especialmente en personas que sufren de mala circulación o pasan mucho tiempo sentadas. Las extremidades, como pies y manos, son zonas del cuerpo con menor irrigación sanguínea y más propensas a perder calor.

Durante el embarazo, el cuerpo de una mujer experimenta una serie de cambios hormonales significativos. Estos cambios pueden afectar la circulación sanguínea y, en algunos casos, pueden contribuir a la sensación de tener los pies fríos.

A medida que el bebé crece en el útero, ejerce presión sobre los órganos y vasos sanguíneos circundantes. Esta compresión puede afectar el flujo sanguíneo hacia las extremidades inferiores, lo que puede provocar la sensación de pies fríos durante el embarazo.

La retención de líquidos es otra preocupación común durante el embarazo y puede contribuir a los pies fríos. A medida que el útero crece, puede ejercer presión sobre los vasos linfáticos y venosos, dificultando el drenaje adecuado de los fluidos.

La temperatura ambiental y el acondicionamiento también pueden desempeñar un papel en la sensación de pies fríos durante el embarazo. Si te encuentras en un entorno frío o con una calefacción excesiva, es posible que tus pies sientan más frío de lo habitual.

Recomendaciones para Pies Fríos:

  • Mantente activa: Realizar ejercicio moderado, como caminar o nadar, puede estimular la circulación y ayudar a mantener tus pies más cálidos.
  • Eleva las piernas: Intenta descansar con las piernas elevadas siempre que sea posible. Utiliza almohadas o cojines para elevar las piernas mientras te sientas o te acuestas.
  • Dieta equilibrada y baja en sodio: Mantener una ingesta adecuada de líquidos y seguir una dieta equilibrada y baja en sodio.
  • Vestimenta adecuada: Asegúrate de vestirte adecuadamente para la temperatura ambiente. Usa calcetines abrigados y calzado que proporcione aislamiento y protección contra el frío.
  • Los calcetines de lana o fibras técnicas como el thermolite ayudan a conservar el calor corporal.
  • Dormir con calcetines suaves puede ayudar a conciliar el sueño, ya que facilita la vasodilatación.
  • La ropa térmica ayuda a retener el calor, pero si no generamos calor con el movimiento, no servirá de mucho.

Sofocos en el Embarazo

Más del 20 % de las mujeres sufren unos calores repentinos durante el periodo de gestación. Son los más comúnmente conocidos como sofocos del embarazo. El hecho es que es muy habitual que, sobre todo en el último trimestre de embarazo, te sofoques y tengas una sudoración más intensa de lo habitual. Es una circunstancia completamente normal, por lo que no debes alarmarte.

Los sofocos son el resultado, a veces de forma concatenada y por una relación causa-efecto de una serie de cambios en el tu organismo. En primer lugar, durante el embarazo hay un mayor volumen de sangre circulando por tu cuerpo, los niveles de la hormona conocida como progesterona aumentan con el objeto de que los vasos sanguíneos se dilaten y se llenen de sangre para, de esta forma, garantizar la llegada al bebé del oxígeno necesario y otros nutrientes.

La consecuencia de todo ello es que se genera calor extra en el cuerpo, que demanda más oxígeno para colmar las exigencias del bebé que llevas dentro. Y además también puede que te cambie la forma de respirar, por lo que es lógico que tengas la sensación de que te falta el aire y te acalores de forma repentina.

Debes tomarte los sofocos como esas nuevas sensaciones que vas a notar conforme transcurren los meses de embarazo. Aunque son más comunes durante el día, algunas mujeres tienen tendencia a sufrirlos por la noche y eso les impide dormir o hace que se levanten completamente empapadas de sudor.

¿Cuándo Debes Acudir al Médico?

Al ponerte el termómetro observas que tu temperatura alcanza los 37.7 grados. Los sofocos en el tercer trimestre del embarazo se relacionan con el aumento de trabajo del metabolismo de la mujer.

Cómo Prevenir los Sofocos

La mejor forma de prevenir de manera natural los sofocos del embarazo es mantener una buena hidratación que ayude a la futura mamá a reponerse cuanto antes de los sudores y el acaloramiento. Otra forma de combatir los sofocos en el embarazo y bajar la temperatura corporal de forma natural es sustituir los baños de agua caliente por agua tibia tanto en verano como en invierno.

Recomendaciones Adicionales

  • Utilizar ropa cómoda, preferiblemente de algodón o lino.
  • Mantener los pies frescos con baños refrescantes y calzado cómodo.
  • Evitar hacer ejercicio físico extenuante.
  • Tener una botella de agua y una toalla en la mesita de noche si sufres sofocos nocturnos.
  • Utilizar un mini ventilador o una botella de spray con agua a mano.

En definitiva, el embarazo afecta a nuestros pies de diferentes formas. Por este motivo, hay que cuidarlos y prestarles atención para intentar evitar los problemas expuestos. Seguir esta serie de consejos no solo beneficia a la salud de tus pies, sino que favorece a la salud de tu cuerpo. No obstante, ante cualquier duda o problema, acude a un especialista ya que son 9 meses en los que hay que tener especial cuidado.

Tabla Resumen: Causas y Soluciones para el Frío y los Sofocos en el Embarazo

Síntoma Causa Posible Soluciones
Frío constante Cambios hormonales, anemia, hipotiroidismo Abrigarse, dieta rica en hierro, consultar al médico
Sofocos Aumento del volumen sanguíneo, cambios hormonales Hidratación, ropa ligera, evitar comidas picantes

Aunque sentir frío al principio del embarazo suele deberse a cambios hormonales o deficiencias nutricionales leves, es importante estar atenta a cualquier síntoma adicional. Recuerda que el cuidado de tus pies es esencial para mantener un embarazo cómodo y saludable. Presta atención a las señales que te envían tus pies y actúa en consecuencia.

¿Cómo combatir los sofocos del embarazo?

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