La alimentación es uno de los factores más importantes que influye tanto en la salud de la madre como del bebé que está gestando durante nueve meses. Durante el desarrollo de la gestación, es fundamental que el feto reciba un aporte adecuado de proteínas, vitaminas y oligoelementos. La dieta de la embarazada debe ser completa y equilibrada, con frutas, verduras, legumbres, carne y pescado.
Aunque esta etapa tiene requerimientos especiales en lo que respecta a la dieta, esto no significa que debamos excedernos en las restricciones, pero sí que es importante llevar una alimentación equilibrada. Lo más importante es que la mujer tenga claro lo que puede y lo que no puede comer durante el embarazo.
Beneficios de Comer Carne Durante el Embarazo
Comer carne en cantidades apropiadas reporta muchos beneficios a nuestro organismo durante el embarazo. La mujer necesita un 12% más de aporte proteico durante el embarazo, por lo que necesitará ingerir carne y pescado, las principales fuentes de proteínas para el ser humano. Además, la carne también es una fuente muy importante de hierro, así como el pescado lo es de ácidos grasos omega-3.
La carne posee los 20 aminoácidos esenciales, hierro, zinc y vitamina B12, combinación muy difícil de encontrar en otros alimentos, por lo que no debe sustituirse. Las mujeres vegetarianas, por tanto, es muy posible que necesiten suplementos de hierro para no desarrollar anemia en el embarazo.
Se recomiendan las carnes magras con bajo contenido en grasa, como el solomillo de ternera. Además, las carnes rojas deben alternarse con las carnes blancas (pollo y pavo) y el pescado, de manera que se tomen todos los alimentos al menos dos veces por semana. Por otra parte, el pescado azul es la fuente más importante de ácidos grasos omega-3, por lo que se recomienda consumir atún blanco, salmón, sardinas, arenques, caballa, etc.
Es obvio que comer carne en cantidades adecuadas es beneficioso cuando se está esperando un bebé. El embarazo no es una enfermedad, por lo tanto, requiere una alimentación equilibrada y normal. Las restricciones alimenticias se refieren más a quienes tengan algún problema de salud asociado o no al embarazo.
Carne de Pavo: Una Opción Recomendada
Una de las mejores carnes para consumir durante el embarazo es la de pavo. De hecho, forma parte del listado de carnes recomendadas por la Fundación Española de Nutrición debido a su bajo porcentaje de grasa, su elevada composición de agua y por sus bajos niveles de colesterol. Además, es rica en minerales y en vitaminas del grupo B, que favorecen el buen funcionamiento del sistema inmunológico. Por eso, es aconsejable consumirla entre 3 y 4 veces por semana.
La carne de pavo tiene muchas ventajas y es una de las más adecuadas en el embarazo. Carne de pavo Procavi: altamente recomendada. Es una carne baja en grasas, con una alta composición de agua que ayuda a mantener el cuerpo bien hidratado, y con niveles ínfimos de colesterol. Además, tiene muchas vitaminas, sobre todo del grupo B, que protegen el buen funcionamiento del sistema inmunológico, y gran contenido en minerales.
Otras Carnes Adecuadas
No obstante, la carne de pollo, de cerdo o la carne roja, como la ternera, también son recomendables, especialmente los cortes magros. Y, aunque se aconseja consumirlas con mucha moderación, también son aptas las carnes de vaca, buey y cordero. En cualquier caso, la ingesta de carne debe complementarse con la de cereales integrales, verduras, hortalizas, pescado, legumbres y frutas.
Las carnes más recomendadas son aquellas con bajo contenido en grasa, como las carnes blancas o magras. Por ejemplo, la carne de conejo, el pollo o el pavo, porque tienen un elevado valor nutricional. También puedes consumir carne de cerdo o carne roja, siempre en las cantidades recomendadas por tu médico.
Precauciones al Consumir Carne Durante el Embarazo
Una de las medidas más importantes que debes tener en cuenta a la hora de manipular la carne para prepararla es que te laves muy bien las manos. También debes lavar concienzudamente todos los utensilios que hayas usado. Además, debes recordar que jamás debes lavar la carne. Aunque se trata de una costumbre bastante habitual, la carne no debe lavarse bajo ningún concepto, especialmente la de pollo y la de pavo. Si lo haces, el riesgo de contaminación cruzada se incrementa de forma exponencial.
Con lo que hay que tener precaución es con los alimentos susceptibles de transmitir la toxoplasmosis. Más abajo te indicamos qué debes hacer.
Lo que sí que debes de tener en cuenta para evitar transmitir toxoplasmosis, salmonelosis o listeria son tres aspectos fundamentales:
- No comer carne cruda o curada, como es el ejemplo de muchos embutidos.
- Cocina la carne más de la cuenta, que quede muy bien hecha (que alcance una temperatura de 75º C en el centro de la pieza).
- Lava bien tus manos y los utensilios antes y después de manipular la carne.
Seguramente ya hayas oído alguna vez que no deben comerse ni jamón ni embutidos durante el embarazo. Y es que, al ser carnes curadas y no cocinadas, corremos el riesgo de contraer toxoplasmosis, una enfermedad causada por un parásito que puede dar lugar a graves malformaciones en el feto.
La solución está en congelar el embutido al menos durante 48 horas y luego esperar a que vuelva a su estado normal. También podéis cocinar el chorizo completamente para acompañar por ejemplo a unos macarrones; o usar su relleno a modo de picadillo para unos calabacines al horno… Y aprovechando que lo tenemos encendido, ¿os animáis a tostar sobre papel vegetal un poco el jamón para disfrutarlo en modo crunchy?
El riesgo no lo encontramos solamente en la carne cruda, sino también en las carnes que han sido poco cocinadas, como los filetes poco hechos o al punto. Toda aquella carne que quieras comer tiene que estar bien cocinada. Puedes prepararla con diferentes técnicas, pero siempre es esencial que la carne esté totalmente cocinada.
Respecto a la carne congelada, no supone ningún problema. La precaución es la misma respecto a las carnes frescas: cocinarla muy bien.
¡También esa carne vuelta y vuelta! Toda la carne que como gestante quieras consumir deberá estar muy bien cocinada.
Carnes a Evitar
A pesar de ser una fuente importante de proteínas, hay variedades de carnes que conviene evitar durante el embarazo. Por ejemplo, el hígado tiene un alto contenido en vitamina A, la cual puede provocar defectos en el desarrollo fetal si se toma en exceso durante los primeros meses de gestación.
Además, cabe resaltar la importancia de no comer carnes crudas ni embutidos, ya que tienen un alto riesgo de transmitir toxoplasmosis y listeriosis, enfermedades parasitarias que causan malformaciones fetales muy graves.
Muchas formas de toxoplasma se eliminan al congelar los alimentos, pero algunas son resistentes, por lo que se aconseja que toda la carne esté cocinada. El embutido, si es cocinado, sí se puede tomar.
Embutidos y Fiambres: ¿Qué Puedes Comer?
Eso sí, no debemos confundir el embutido con el fiambre. Hay algunos fiambres cocidos que sí pueden consumirse sin miedo, como el jamón york, el chopped, la mortadela o la cabeza de jabalí. Aunque, al ser de baja calidad, son menos recomendables, especialmente por sus elevados contenidos de sal y colesterol, y porque suelen incluir colorantes y aditivos, como el glutamato, que no son beneficiosos para nuestro organismo.
En el embarazo ni todos los embutidos son seguros ni todos son malos. Aquellos embutidos que no han pasado por un proceso de cocción adecuado, como pueden ser el chorizo, el fuet, el salchichón, el jamón serrano entre otros.
Afortunadamente, existen algunos embutidos sí pueden consumirse con seguridad durante el embarazo. Es importante mantener estos embutidos en la nevera y consumirlos antes de la fecha de caducidad.
Durante el embarazo, es crucial que las mujeres estén atentas a los tipos de embutidos que consumen. En general, se recomienda optar por embutidos que estén bien cocidos o pasteurizados, ya que estos procesos eliminan posibles bacterias y parásitos que pueden ser perjudiciales para la madre y el feto.
No todos los embutidos son seguros para las mujeres embarazadas. Es fundamental conocer cuáles deben ser evitados debido a los riesgos potenciales que representan.
Tabla de Recomendaciones de Carnes y Embutidos Durante el Embarazo
| Tipo de Carne/Embutido | Recomendación | Precauciones |
|---|---|---|
| Pechuga de Pavo | Recomendada | Asegurarse de que esté bien cocida |
| Conejo | Recomendada | Asegurarse de que esté bien cocida |
| Pollo (magro) | Recomendado | Asegurarse de que esté bien cocido |
| Ternera (magra) | Moderada | Consumir con moderación y bien cocida |
| Cerdo (magro) | Moderada | Consumir con moderación y bien cocida |
| Vaca, Buey, Cordero | Limitada | Consumir con moderación debido a su alto contenido de grasa |
| Jamón Serrano | Evitar | Riesgo de toxoplasmosis; congelar previamente por 48 horas |
| Chorizo, Salchichón, Fuet | Evitar | Riesgo de toxoplasmosis y listeriosis |
| Jamón York, Chopped, Mortadela | Precaución | Consumir con moderación debido a aditivos y alta cantidad de sal |
En conclusión, es fundamental que las embarazadas presten especial atención a su dieta, y los embutidos no son la excepción. Optar por opciones como el jamón cocido, el pavo o los embutidos pasteurizados puede ser una elección segura y deliciosa. Es importante siempre leer las etiquetas y buscar aquellos productos que garanticen una buena calidad y seguridad alimentaria. Además, complementarlos con quesos que sean seguros para el consumo durante el embarazo, como los quesos duros pasteurizados, puede ayudar a obtener los nutrientes necesarios sin comprometer la salud de la madre y el bebé. Recuerda siempre consultar a un profesional de la salud para tomar decisiones informadas.
Así que ya sabéis, con un enfoque consciente de la nutrición prenatal y tomando las precauciones adecuadas, no tenéis por qué renunciar a comer carne en el embarazo.
