Una almohada de lactancia es un accesorio esencial para las madres que amamantan. Proporciona soporte tanto para la madre como para el bebé, facilitando una postura cómoda y relajada durante las tomas. Si te gusta hacer manualidades, ¡crear tu propia almohada de lactancia puede ser un proyecto gratificante y económico!
Además, una almohada de viaje hecha a mano es un magnífico regalo para familiares, amigos e incluso madres primerizas (van geniales para amamantar a los bebés).
¿Cómo es una buena almohada de viaje?
Una buena almohada de viaje debe tener un equilibrio entre firmeza (para sujetar el cuello), una superficie blanda para reposar tu cabeza agotada y portabilidad, para que no sea un estorbo al desplazarte de un sitio a otro. Si encuentras el equilibrio entre estas tres cosas, asegúrate de no desprenderte nunca de esta almohada. O, todavía mejor, confecciona otra. ¡Y no olvides compartirla!
La forma de la almohada de viaje también es importante. Personalmente, prefiero la forma de herradura (en U) porque me gusta el soporte estructural que ofrecen.
Materiales recomendados
Elegir los materiales adecuados es crucial para garantizar la comodidad y durabilidad de tu almohada de lactancia. Aquí tienes algunas opciones:
Rellenos:
- Espuma viscoelástica: Ofrece una mejor firmeza, aunque puede ser más cara.
- Relleno de poliéster: Ligero y fácil de trabajar, ideal para principiantes.
- Microbolitas de poliestireno: Ligeras y con buen soporte, comunes en almohadas de viaje.
- Alforfón: Una opción ecológica que ofrece buen apoyo.
- Relleno de algodón: Una alternativa natural, aunque un poco más pesada que el poliéster.
Sea cual sea el material por el que te decidas, asegúrate de que sea ligero. ¡Lo último que quieres es una almohada engorrosa que sobrecargue tu aventura.
Materiales para la funda:
- Punto de algodón suave: Ofrece una superficie suave y elástica, además de ser natural y transpirable.
- Microfibra cepillada: Suave al tacto, pero polarizada; asegúrate de que te guste antes de usarla.
- Elastano (spandex): Ideal para fundas de almohadas rellenas de bolitas de poliestireno debido a su elasticidad.
- Popelina de algodón: Una opción estándar, natural y transpirable.
- Forro polar o felpa: Suaves y agradables al tacto, perfectos para apoyar la cabeza y el rostro.
Pasos para confeccionar tu propia almohada de viaje
Si tienes una almohada de cuello vieja que te encanta, puedes tomarla como referencia para hacer una réplica exacta.
Paso 1: Dibuja el patrón sobre un papel en blanco o de diario siguiendo las medidas anteriores. O puedes buscar uno en internet. Asegúrate de añadir margen para las costuras (1 cm alrededor de toda la almohada).
Paso 2: Recorta un par (dos piezas, que serán la parte de delante y la de detrás) en tu tela exterior y un par (dos piezas también) en la tela del forro.
Paso 3: Cose el forro alrededor de los extremos exteriores (1 cm) con los lados buenos mirando entre ellos. Deja un pequeño espacio para poder incorporar el relleno que hayas elegido. Después, gira el lado bueno hacia afuera.
Paso 4: Añade el relleno a través del pequeño orificio que habrás dejado. Después, cose el agujero a mano o a máquina para que no se salga el relleno.
Paso 5: Lazos o tiras adicionales para atar la almohada al equipaje:
- Corta dos tiras de 60 x 12 cm utilizando la tela principal (o puedes comprar cinta) en tu tienda habitual.
- Dobla el largo de las piezas de tela por la mitad, con los lados buenos en el centro, y cose dejando una costura de 1 cm a lo largo del borde largo y uno corto.
- Recorta la costura, dale la vuelta y presiona.
Paso 6: Ahora vamos a por la funda principal. Si vas a ponerle una cremallera, primero colócala en la curva exterior de la funda de la almohada antes de coser el resto.
Paso 7: Una vez colocada la cremallera, puedes colocar alfileres alrededor de los extremos exteriores de la tela, asegurándote de que el lado bueno mire hacia el centro.
Paso 8: Haz un bocadillo con las dos tiras pequeñas en la parte interior de las dos piezas de la almohada, con los bordes de las tiras que se junten con los bordes de la tela principal, de manera que se cosa con la costura. Al posicionar las dos tiras, asegúrate de que no tocarán el cuello cuando uses la almohada.
Paso 9: Cose la costura exterior, empezando por un extremo de la cremallera y terminando por el otro extremo. Engancha con un clip la costura para que los bordes curvados queden planos. Dale la vuelta y presiona.
Paso 10: Añade un botón a presión u otro tipo de cierre a cada lado de las tiras para viajar con más comodidad ¡y listo!
Accesorios complementarios
Además de la almohada de lactancia, existen otros accesorios que pueden facilitar la alimentación de tu bebé:
- Calienta Biberones: Facilita la preparación de la leche a la temperatura adecuada.
- Cojín de lactancia Luna de Cambrass: Ideal tanto para la lactancia como para los últimos meses del embarazo, con relleno de micro perlas adaptable.
- Mecedora Mar: Ofrece comodidad y confort tanto para el descanso como para las tomas, con un pie giratorio para mayor conveniencia.
- Bañeras y Accesorios de Baño: Como Flip y Oasis, que ofrecen confort y practicidad para el baño del bebé.
Crear tu propia almohada de lactancia no solo es una actividad creativa, sino también una forma de asegurar la comodidad y bienestar tanto tuyo como de tu bebé durante la lactancia. ¡Anímate a probar este proyecto y disfruta de los beneficios de una almohada hecha a medida!
